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CARTA DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI A LOS FIELES DE LA ARCHIDIÓCESIS DE GÉNOVA
Queridos fieles genoveses:
¡Paz y bendición apostólica!
Os escribo con ocasión de la publicación del nombramiento de vuestro arzobispo
como nuevo secretario de Estado.
Durante los tres años en los que ha gobernado la Iglesia que está en Génova
habéis podido apreciar las dotes y cualidades que lo hacen un pastor fiel,
especialmente capaz de conjugar solicitud pastoral y preparación doctrinal.
Precisamente estas características, junto con el mutuo conocimiento y confianza,
madurados a lo largo de los años de servicio común en la Congregación para la
doctrina de la fe, me han impulsado a escogerlo para ese alto y delicado cargo
al servicio de la Iglesia universal, en la Santa Sede.
Sé que he pedido al cardenal Bertone un gran sacrificio; sé que no es menor el
de los fieles encomendados a su solicitud pastoral en Génova. Pero estoy seguro
de que llevará su afecto y su oración por vuestra comunidad ad Petri sedem.
La historia de vuestra diócesis atestigua una fidelidad generosa al Vicario de
Cristo; apelo a esta generosidad también en virtud del nombre que elegí para mi
ministerio petrino: el nombre del último Papa genovés, muy devoto de la
Virgen de la Guardia, a la que encomiendo a todos en este momento de paso
delicado pero también lleno de gracia, porque siempre "todo contribuye al
bien de los que aman a Dios" (Rm 8, 28).
Precisamente en virtud de vuestra fiel y obediente generosidad con la Santa Sede
voy a proveer cuanto antes al nombramiento del nuevo sucesor para la cátedra de
san Siro.
Os pido que os unáis a mí en la oración al Espíritu Santo para que nos ayude en
este discernimiento y desde ahora aseguro mi bendición apostólica y mi recuerdo
en la oración por todas las realidades de la Iglesia que está en Génova: por
los pastores, los consagrados, las familias, los jóvenes y los enfermos.
Vaticano, 22 de junio de 2006
© Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana
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