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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Sábado 1 de enero de 1983 Solemnidad de Santa María Madre de Dios Día
mundial de la Paz
1. "Por Cristo, con Él y en Él, / a ti,
Dios Padre Omnipotente, / en la unidad del Espíritu Santo, / todo honor y toda
gloria".
En el primer día del nuevo año 1983
rendimos honor y gloria a Dios Uno y Trino en nombre de toda la creación: la gloria y el honor que recibe en
Cristo.
Así lo hacemos en cada una de las
Misas. Así queremos hacerlo al reunirnos hoy para el "Angelus Domini", a esta
hora del mediodía. El tiempo que se abre ante nosotros
―este año nuevo― lo
queremos orientar hacia Dios, ya que Él solo es el comienzo y el término de
todo.
2. Alegrémonos también, hoy, por la
Maternidad divina de María. Dirijamos a Ella, como siempre, las palabras del
saludo del Ángel: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu
vientre, Jesús" (cf. Lc 1, 42).
Hoy es la octava de la solemnidad de la
Navidad del Señor. Precisamente en este día se "le puso por nombre Jesús, tal
como le había llamado el Ángel antes de ser concebido en el seno de la madre" (Lc
2, 21).
El nombre "Jesús" significa "Dios
salva" (Jeho-shua). Significa "Salvador". En este nombre el mundo es
salvado. En este nombre es salvado el hombre.
En el nombre de Jesús, ¡bendita sea la
Santísima Maternidad de su Madre!
María Santísima, sé nuestra
Madre en la salvación.
Sé la Madre de la salvación del mundo.
3. Finalmente, en este día primero, nos
dirigimos al tiempo que se abre ante nosotros, el año 1983, y decimos con la
liturgia:
"El Señor te bendiga y te proteja, /
ilumine su rostro sobre ti / y te conceda su favor. / El Señor se fije en ti y
te conceda la paz" (Núm 6, 24-26).
Que estas nuestras ardientes oraciones
y deseos sean escuchados por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo ―Único Dios―
en el Santísimo Nombre de Jesús, por intercesión de Aquella cuya Maternidad
divina hoy celebramos.
© Copyright 1983 - Libreria Editrice
Vaticana
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