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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo
6 de octubre de 2002
1. Al término de esta solemne celebración litúrgica, quisiera saludar
cordialmente a todos los peregrinos que han venido de todas las partes del
mundo. Dirijo un saludo especial a la delegación gubernativa, a las numerosas
personalidades y a los peregrinos de Italia, donde el nuevo santo trabajó
durante mucho tiempo por el bien de las almas y la difusión del Evangelio en
todos los ambientes.
2. Saludo cordialmente a las delegaciones y a los peregrinos de lengua
francesa que han venido para la canonización de Josemaría Escrivá. Ojalá
encuentren en la enseñanza del nuevo santo los elementos espirituales que
necesitan para recorrer el camino diario de la santidad. Os bendigo a todos con
afecto.
Invito a los miembros de las diferentes delegaciones y a todos
los que habéis venido de los países de lengua inglesa a aprender la lección
del nuevo santo: Jesucristo debe ser la inspiración y la meta de todos
los aspectos de vuestra vida diaria. Os encomiendo a vosotros y a vuestras
familias a su intercesión, e invoco abundantes bendiciones sobre vuestro
compromiso y vuestro apostolado.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua alemana que han participado en la
celebración de la canonización del sacerdote Josemaría Escrivá de
Balaguer. Que su palabra y su ejemplo os estimulen a buscar
la santidad. Realizad con gran amor a Dios las pequeñas cosas de todos los días.
Que el Señor os conceda a todos su gracia.
Saludo a todas las delegaciones oficiales, así como a los numerosos
participantes en la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer, llegados
de España y Latinoamérica. Acogiendo, como Pedro, la invitación de Jesús a
remar mar adentro, sed apóstoles en vuestros ambientes. Que en este camino os
acompañe la Virgen María y la intercesión del nuevo santo.
Saludo también a los participantes de lengua portuguesa aquí presentes. Que
san Josemaría os sirva de modelo en vuestro compromiso de santificar vuestro
trabajo y vuestras familias. ¡Alabado sea nuestro Señor Jesucristo!
Saludo cordialmente a todos los miembros del Opus Dei, a los devotos de san
Josemaría y a todos los peregrinos de Polonia. Que su intercesión sea para
todos propiciadora de gracias, y que el carisma de su vida os inspire en las
sendas del progreso espiritual. ¡Dios os bendiga!
3. El amor a la Virgen es una característica constante de la vida de san
Josemaría Escrivá, y es parte eminente de la herencia que lega a sus hijos e
hijas espirituales. Invoquemos a la humilde Esclava del Señor para que, por
intercesión de este devoto hijo suyo, nos conceda a todos la gracia de seguirla
dócilmente en su exigente camino de perfección evangélica.
Por último, saludo cordialmente al prelado y a todos los miembros del Opus Dei:
os agradezco todo lo que hacéis por la Iglesia.
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