|
PALABRAS DEL PAPA JUAN PABLO II
EN RECUERDO DE SU SECRETARIO DE ESTADO,
CARDENAL JEAN VILLOT,
AL TERMINAR LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES
Sábado 10 de marzo de 1979
Antes de expresar el agradecimiento por el final de los ejercicios espirituales,
deseo manifestar mi profundo dolor por la muerte del cardenal Jean Villot,
Secretario de Estado, tan querido para todos nosotros.
Aunque la enfermedad comenzara hace casi dos semanas, esta muerte representa
para nosotros un golpe imprevisto. Cuando comenzaron a llegar noticias
preocupantes del Policlínico "Gemelli", donde había sido internado el lunes de
esta semana, fui enseguida a visitarlo y le aseguré nuestra oración común
durante estos ejercicios. Tal oración continúa acompañándolo ahora, con la
confianza viva de que Cristo Señor recompense a su siervo fiel, a quien fueron
confiadas responsabilidades tan altas en la Iglesia.
Yo, personalmente, le estoy vivamente agradecido por haber querido colaborar
conmigo en este primer período difícil del pontificado. Y debo añadir que, aun
aceptando con sumisión plena cuanto el Señor ha dispuesto, experimento un dolor
grandísimo por la separación del hombre que era mi colaborador más inmediato.
© Copyright 1979 - Libreria Editrice
Vaticana
|