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SALUDO DE JUAN PABLO II A
LOS REPRESENTANTES DE LA ESTAMPA INTERNACIONAL PRESENTES EN LA AUDIENCIA
CON LAS DELEGACIONES DE LOS GOBIERNOS DE CHILE Y ARGENTINA
Viernes 12 de diciembre de 1980
Un saludo cordial a los aquí presentes, que trabajáis en los
medios de comunicación social: periodistas, fotógrafos, reporteros de
televisión...
Os habéis reunido hoy aquí para dar testimonio de un grande
acontecimiento. No se trata todavía de la feliz conclusión, que todos
deseamos, de mi obra de mediación en el diferendo sobre la zona austral. No se
trata del final, pero Dios quiera que sea un paso decisivo hacia el mismo.
Acabo de entregar, en forma reservada, a los Señores Ministros
de Relaciones Exteriores de Argentina y de Chile —de esas dos queridas Naciones
de América del Sur— el texto de mi propuesta para la solución de la
controversia que, desde hace tiempo, obstaculiza las buenas relaciones entre los
dos Países. En ese texto he recogido sugerencias y consejos para lo que podría
ser —a mi juicio— una solución definitiva, que elimine toda incertidumbre
para el futuro. Si, como deseo, mi propuesta fuera aceptada, no habría más
motivos de divergencia, de ahora en adelante, en la zona austral.
A vosotros, queridos informadores que debéis colaborar en la
obra de la paz, corresponde ahora la noble y elevada tarea de ayudar a los
Responsables de los Países para que puedan tomar las decisiones adecuadas, en
un ambiente sereno, con valentía y con cordura. Ya el año pasado, hablando a
las Delegaciones de ambas Naciones, exalté vuestro cometido: vosotros tenéis
en vuestras manos los medios de comunicación social y podéis hacer un gran
bien. Os pido que lo hagáis. ¡Que el Señor os bendiga en vuestra tarea!
También yo os bendigo e invoco sobre vosotros, sobre vuestras
familias, sobre vuestra bella profesión, sobre vuestro humano servicio, la
protección bondadosa de la Virgen Santísima, Nuestra Señora de Guadalupe,
Emperatriz de las Américas, cuya fiesta celebramos hoy.
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