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ALOCUCIÓN DEL PAPA
JUAN PABLO II
A UN GRUPO DE ALUMNOS OFICIALES DE LA MARINA ARGENTINA
Jueves 24 de enero de 1980
Amadísimos hijos:
Es para mí motivo de gran alegría tener este encuentro con
vosotros, que recién terminados los estudios en la escuela prefectura "General
Matías de Irigoyen", os aprestáis a servir a la nación como oficiales ayudantes
de la Marina Argentina.
Espero que vuestro servicio, en el cumplimiento fiel de vuestras
tareas diarias, esté informado por la vocación cristiana, en sintonía con las
nobles tradiciones del pueblo argentino. Conscientes de formar parte de la
comunidad humana, habéis de esforzaros por dar vida a esa vocación, colaborando
en la construcción de una paz activa y total, fruto del respeto a los derechos
fundamentales de la persona y de la convivencia social. No olvidéis que ella es
posible, allí donde se da la aceptación de unos valores que trascienden los
límites de lo temporal; urge pues poner en práctica los valores espirituales del
amor. Tened siempre presente en lo más profundo del corazón que la paz es
posible, allí donde los hombres aman y buscan la verdad.
Termino estas palabras, diciéndoos con el Apóstol San Pablo: "A
ser posible y cuanto de vosotros depende, tened paz con todos" (Rom 12,
18). A vosotros, a vuestras familias y a todos los amadísimos argentinos imparto
de corazón la bendición apostólica.
© Copyright 1980 - Libreria Editrice Vaticana
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