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PALABRAS DEL SANTO
PADRE JUAN PABLO II
A LOS ALUMNOS DE LAS ESCUELAS CENTRALES
ANTI-INCENDIOS DE ITALIA
Patio de San Dámaso
Miércoles 12 de noviembre de 1980
Hermanos queridísimos: Siento gran alegría por este encuentro que me da la
posibilidad de manifestar mi afecto cordial a todos vosotros, alumnos de las
Escuelas centrales Anti-incendios, que con el estudio y la disciplina os
proponéis ofrecer a la sociedad contemporánea la aportación de vuestro dinamismo
y juventud.
Deseo manifestaros ante todo mi beneplácito y mi aprecio por el interés de que
dais prueba al prepararos, con auténtica seriedad, a las futuras tareas que se
os confíen. Tratad de concebir y realizar vuestra vida en una visión que esté
animada y orientada por el mensaje cristiano, o sea, no como manifestación de
egoísmo o individualismo o como búsqueda exclusiva de bienestar material o, peor
aún, como dominio físico o sicológico de los otros, sino como comprensión
vigilante, entrega generosa, disponibilidad diligente hacia todos, en particular
hacia cuantos están necesitados o tienen dificultades.
Además, sabed profesar con alegría y constancia la fe cristiana, recibida en si
bautismo y consolidada por la enseñanza y los ejemplos de vuestros amadísimos
padres y de los sacerdotes, que han sido vuestros educadores en el espíritu; se
manifieste esta fe vuestra en el afán constante con que cumplís vuestros deberes
civiles y religiosos; en la reflexión continua sobre el Evangelio; en la pureza
límpida de vuestra conducta; en la oración, que inspire y sostenga los momentos
culminantes de vuestra vida diaria.
Os deseo que seáis siempre ciudadanos honrados y trabajadores, de los que se
pueda enorgullecer legítimamente la nación italiana, y lleguéis a ser también
protagonistas de su progreso en el orden y de su prosperidad en la paz.
Con estos deseos invoco sobre vosotros, por la intercesión maternal de la Virgen
Santísima, la ayuda continua de Dios, y en confirmación de mi afecto os imparto
la propiciadora bendición apostólica que extiendo a vuestros familiares, superiores y capellán jefe.
© Copyright 1980 - Libreria Editrice Vaticana
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