|
PALABRAS DEL SANTO
PADRE JUAN PABLO II
AL FINAL DEL REZO DEL ROSARIO EN CASTELGANDOLFO
Sábado 6 de septiembre de 1980
Hermanos y hermanas queridísimos:
En esta ocasión gozosa que nos ha congregado en oración devota a Dios y a la
Virgen Santísima, deseo manifestaros mi agradecimiento sincero por vuestra
participación y dirigiros asimismo una palabra de saludo y buenos deseos.
A vosotros, jóvenes y muchachos de la parroquia de San Víctor mártir, de Várese,
que habéis venido en peregrinación a Roma, centro de la catolicidad, para
conmemorar el 80 aniversario de fundación de vuestro Oratorio, expreso mi viva
complacencia y el augurio paterno de que sigáis madurando y aumentando en
vosotros con nuevo afán y fervor, el gran "don de la fe cristiana" con la
meditación continua de la Palabra de Dios y de las enseñanzas de la Iglesia, y
también con la frecuencia asidua de los sacramentos de la reconciliación y de la
Eucaristía.
Va igualmente mi saludo a vosotros fieles de la diócesis de Faenza, peregrinos
a Tierra Santa, y a vosotros jóvenes y familias de la parroquia de San Antonino,
de la misma diócesis. Sea siempre sereno y límpido vuestro testimonio de vida
cristiana, fundado en el conocimiento y amor de Jesucristo.
Nos proteja y dirija nuestros pasos por el camino del bien, la Virgen Santísima
que nos ha unido esta noche con el lazo espiritual de su Rosario.
Con mi bendición apostólica.
© Copyright 1980 - Libreria Editrice Vaticana
|