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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II A UN GRUPO DE EMPRESARIOS ESPAÑOLES
DE LA FEDERACIÓN NACIONAL DE INDUSTRIAS GRÁFICAS
Lunes 24 de junio de 1991
Distinguidos señores y señoras:
Me es grato saludar cordialmente al grupo de empresarios pertenecientes a la
Federación Nacional de Industrias Gráficas, que habéis querido tener este
encuentro con el Papa, para compartir vuestras experiencias y anhelos, y recibir
también una palabra de aliento y orientación.
Desde la impresión de la Biblia por Gutenberg se pone en marcha la que será
vuestra actividad laboral, enriquecida constantemente por el progreso de la
ciencia y de la tecnología más avanzada, para ofrecer a la sociedad un mejor
acceso a la cultura mediante la difusión de la palabra y de la imagen.
Vuestra tarea profesional es como un eslabón de toda una cadena productiva que
implica creatividad, elaboración y divulgación; por ello, además de estar sujeta
a unas normativas laborales, debe guiarse también por unos principios éticos,
comunes al vasto ámbito de los medios de comunicación social con los que se
establece una mutua dependencia.
A este respecto, los fieles católicos han de estar dispuestos a colaborar con
los demás hombres de buena voluntad para que la cultura esté siempre al servicio
de la persona y del bien común, tratando de promover los valores morales y una
sociedad más justa. Tales principios deben iluminar siempre vuestra actividad
profesional y enriquecer la mutua relación con tantos hombres y mujeres de
vuestras empresas, a fin de crear con ellos una auténtica comunidad de
trabajo, que esté fundamentada en la activa y responsable participación de
todos.
Antes de concluir este encuentro, os ruego que llevéis el afectuoso saludo del
Papa a cuantos trabajan en vuestras empresas, así como a vuestras familias, a la
vez que os imparto la Bendición Apostólica.
© Copyright 1991 - Libreria
Editrice Vaticana
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