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ALOCUCIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II A UN GRUPO DE ESTUDIANTES DE
ASTROFÍSICA
Jueves 3 de julio de 1997
Señoras y señores; queridos jóvenes
amigos:
Me alegra siempre saludar a los participantes en el curso de verano
de astrofísica, organizado por el Observatorio vaticano, y este año no es
una excepción. Os doy cordialmente la bienvenida, que extiendo también al grupo
de amigos y bienhechores del Observatorio vaticano que se han unido a vosotros
en estos últimos días de vuestro curso.
«Alégrate, joven, en tu juventud (...).
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud» (Qo 11, 9; 12, 1).
Estas palabras de la sagrada Escritura me vienen a la mente al ver este grupo de
jóvenes estudiantes de diferentes naciones. Ciertamente, tenéis buenos motivos
para alegraros por los dones que Dios os ha concedido, pues miráis con confianza
al futuro. Espero que vuestra investigación sobre los vastos ámbitos del
universo y sobre los misterios del tiempo y el espacio despierte en vosotros
admiración por la infinita sabiduría del Creador y un respeto mayor por la
dignidad de cada ser humano creado a su imagen, pues el futuro de la familia
humana no sólo depende del desarrollo del conocimiento y la técnica, sino
también de los esfuerzos de hombres y mujeres de sabiduría, visión y serio
interés por construir un mundo de justicia, paz y auténtica solidaridad.
Queridos amigos, al expresaros mis
mejores deseos, junto con mi oración, para vuestros estudios, invoco de corazón
sobre vosotros y sobre vuestras familias las abundantes bendiciones de Dios
todopoderoso.
© Copyright 1997 - Libreria
Editrice Vaticana
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