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PALABRAS DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II A MONS. GIUSEPPE PITTAU
Sábado 26 de septiembre de 1998
Venerado hermano:
Me alegra mucho encontrarme con usted, junto con sus parientes y amigos,
el mismo día en que va a recibir la consagración episcopal. El hecho de
saludarlo personalmente me permite expresarle, en primer lugar, lo que la
oración realiza, es decir, la cercanía espiritual en un momento tan lleno de
gracia. Me complace compartir su alegría y la de todos los que lo estiman y
aprecian; y también ofrecerle mi aliento ante la responsabilidad que el Señor
está a punto de confiarle.
Pero, sobre todo, esta grata circunstancia me brinda la oportunidad de
expresarle mi profunda gratitud por el servicio que, en diversos ámbitos, ha
prestado hasta ahora a la Iglesia. Tanto en su larga experiencia misionera en
Japón como durante los años pasados al servicio de toda la Compañía de Jesús, en
el ministerio de rector de la Pontificia Universidad Gregoriana y, más
recientemente, en el cargo de canciller de la Academia pontificia de ciencias,
usted ha manifestado siempre gran fidelidad a Cristo y a su Iglesia, animado por
el espíritu de san Ignacio de Loyola y favorecido por las grandes virtudes y
talentos de que la Providencia lo ha dotado.
Por eso he querido llamarlo a prestar un servicio de mayor responsabilidad en la
Curia romana, como secretario de la Congregación para la educación católica. En
este nuevo cargo podrá aprovechar la competencia adquirida, confirmado por la
gracia sacramental, que lo configurará plenamente a Cristo, pastor y maestro,
camino, verdad y vida.
Le aseguro, querido hermano, mi recuerdo personal, y encomiendo a la intercesión
de la Virgen, Reina de los Apóstoles, las intenciones y los propósitos que usted
lleva en su corazón. Saludo con gusto a sus seres queridos, que han venido hoy
para compartir su alegría. A todos y cada uno os doy mi más cordial bienvenida,
a la vez que de buen grado le imparto a usted, venerado hermano, a los presentes
y a sus respectivos familiares, una especial bendición apostólica.
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