AUDIENCIA DEL PAPA JUAN PABLO II AL
ARZOBISPO LUTERANO DE TURKU Y FINLANDIA
Lunes 18 de enero de 1999
Querido arzobispo Paarma:
Es una especial alegría para mí acogerlo en el
Vaticano inmediatamente después de su nombramiento como arzobispo de Turku y
Finlandia. La visita que hice en 1989 a la catedral de Turku y a la casa de su
predecesor, el arzobispo John Vikström, está grabada aún nítidamente en mi
memoria. Ese acontecimiento afianzó mucho las relaciones entre la Iglesia
luterana de Finlandia y la Iglesia católica.
Su presencia aquí hoy es un signo positivo de que
estas relaciones van a seguir fortaleciéndose, mientras nos esforzamos por
avanzar en nuestra búsqueda común del restablecimiento de la unidad que
Jesucristo desea para sus seguidores. Al acercarse el tercer milenio cristiano,
somos conscientes de la necesidad de comprometernos de modo cada vez más firme
e irrevocable en favor del noble objetivo de la unidad cristiana, y estamos
seguros de que esta unidad tendrá efectos benéficos para la nueva
evangelización de Europa y del mundo.
Sobre usted y sobre todos los que están encomendados
a su solicitud pastoral, invoco las abundantes bendiciones de Dios todopoderoso.
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