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ALOCUCIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II AL
INSTITUTO ECUMÉNICO DE BOSSEY
Jueves
25 de noviembre de 1999
Queridos amigos:
Me alegra daros la bienvenida a vosotros, alumnos y personal del Instituto
ecuménico de Bossey, al final de vuestra peregrinación a Roma. Vuestra
visita se realiza en el umbral del gran jubileo, durante el cual los
cristianos de todo el mundo celebrarán el nacimiento de Cristo, que tuvo
lugar en Belén hace dos mil años. El Año jubilar es una oportunidad para
que todos los cristianos den gracias al Padre por haber realizado en Cristo,
mediante la fuerza del Espíritu Santo, la salvación de la humanidad. A la
vez, el jubileo invita a la Iglesia peregrina en la tierra a elevar su mirada
en gozosa espera de la plenitud de la salvación, que vendrá al final de los
tiempos.
Durante los últimos tres meses habéis reflexionado en este importante tema:
"Los cristianos en un mundo pluralista desde el punto de vista
religioso". Este tema tiene profundas implicaciones para la misión
universal de la Iglesia en el alba del nuevo milenio. En un ambiente religioso
cada vez más pluralista, los cristianos están llamados a dar un testimonio
común de su fe en Jesucristo, el Salvador del universo, a manifestar estima
por los valores espirituales y morales presentes en las demás religiones, y a
dialogar con los seguidores de esas religiones para construir un mundo de paz,
libertad y respeto a la dignidad humana.
Queridos amigos, ojalá que esta experiencia de estudio y discernimiento ecuménicos
os impulse a realizar esfuerzos cada vez mayores por la unidad de los
cristianos. Sobre vosotros y vuestras familias invoco de corazón la alegría
y la paz de nuestro Señor Jesucristo.
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