SALUDO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A
LOS SUPERIORES Y ALUMNOS
DEL COLEGIO MEXICANO DE ROMA
Lunes 22 de mayo de 2000
Agradezco a Mons. Luis Morales Reyes, Presidente de la
Conferencia del Episcopado Mexicano las palabras que me ha dirigido. Saludo
con afecto a los Señores Cardenales Juan Sandoval y Norberto Rivera, a los
Arzobispos y Obispos presentes y, muy particularmente, al Rector y alumnos de
este Colegio, que nos acoge hoy en este encuentro festivo, al día siguiente
de la canonización de veintisiete santos de vuestra Patria, la amada tierra
mexicana.
Me siento muy a gusto en ésta vuestra casa, donde he venido
otras dos veces. La primera fue en diciembre de 1979 y la segunda en noviembre
de 1992, con ocasión del XXV aniversario. Estar con vosotros me hace sentir
cerca de vuestras diócesis y lugares de origen y, al mismo tiempo, me hace
revivir los inolvidables viajes pastorales efectuados a vuestro querido País.
Quiero agradecer a los padres Superiores su labor de
orientación y guía espiritual de los presbíteros estudiantes, así como a
las religiosas Hermanas de los Pobres, Siervas del Sagrado Corazón de Jesús,
las cuales, calladamente, junto con el personal seglar, hacen posible que esta
comunidad sacerdotal viva como en familia y su convivencia esté presidida por
un sano y alegre clima de fraternidad.
Mi deseo es que el Colegio siga favoreciendo un ambiente
adecuado, que os permita profundizar y ampliar la formación académica y
espiritual, tan necesaria para el ministerio sacerdotal, que es el objetivo
principal de vuestra estancia aquí.
Que la Guadalupana, Reina de vuestra amada Nación y Madre de
todos los mexicanos, interceda por vosotros ante su divino Hijo y que os
acompañe siempre con su solícita presencia y ternura materna.
|