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DISCURSO DEL
SANTO PADRE JUAN PABLO II A UNA DELEGACIÓN ECUMÉNICA DE LAS IGLESIAS DE FINLANDIA
Lunes
17 de enero
Queridos amigos en Cristo:
Me alegra especialmente encontrarme con esta delegación ecuménica de las
Iglesias de Finlandia, en la víspera de la Semana de oración por la unidad
de los cristianos.
Vuestra visita es particularmente significativa en este año del gran jubileo,
durante el cual los cristianos celebramos con especial alegría y fervor el
bimilenario del nacimiento del Salvador. Vuestra visita se basa en las
prometedoras iniciativas que recientemente han acercado a ortodoxos, luteranos
y católicos. Esto me alienta a proseguir el camino hacia la unidad, que el
Sucesor del apóstol Pedro debe ser el primero en recorrer.
Mañana, en la basílica de San Pablo, abriremos la Puerta santa y juntos
alabaremos a Cristo, que es la puerta de la vida (cf. Jn 10, 7). Ojalá
que al cruzar el umbral de la Puerta santa demos un paso más hacia la unidad
en Cristo que san Pedro y san Pablo proclamaron y que el Señor mismo quiere
tan claramente.
Os agradezco profundamente el compromiso de inteligencia y voluntad con que
trabajáis por la causa del ecumenismo. Dios Padre bendiga nuestros esfuerzos.
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