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DISCURSO DEL SANTO PADRE AL FINAL DEL
CONCIERTO OFRECIDO POR LA ASOCIACIÓN POLACA "AMIGOS DE LA FUNDACIÓN
JUAN PABLO II"
Viernes 7 de diciembre de 2001
Amadísimos hermanos y hermanas:
1. Estoy seguro de interpretar los sentimientos comunes, expresando
agradecimiento cordial a los gentiles miembros de la asociación polaca Amigos
de la Fundación Juan Pablo II que, juntamente con la Filarmónica
nacional de Varsovia, han querido ofrecerme a mí y a mis colaboradores este
magnífico concierto.
Expreso mi vivo aprecio ante todo al señor Kazimierz Kord, director de la
Filarmónica, que con extraordinario talento ha interpretado la Missa pro
pace. Saludo cordialmente al Señor Henryk Wojnarowski, maestro del coro,
que ha ejecutado las diversas piezas con gran maestría. Extiendo mi gratitud a
todos los que han contribuido a la organización y a la preparación de esta
hermosa iniciativa. Con afecto doy las gracias y saludo al señor Wojciech
Kilar, conocido compositor, autor de la Missa pro pace que hemos tenido
la alegría de escuchar. Consciente de que la partitura de una misa es una obra
artística que se inserta en la liturgia, ha querido proponer sabiamente melodías
animadas por un intenso misticismo. El estilo arcano y original de esta Missa
introduce a los oyentes en un recogimiento impregnado de oración y en una
atenta contemplación de los misterios de la fe.
2. Gracias también por la admirable ejecución de la Missa pro pace.
Este acontecimiento artístico, de alto valor religioso, nos ha ayudado a pensar
en la paz y a orar por ella. El siglo XX, quizá marcado como ningún otro por
guerras y derramamiento de sangre, terminó con grandes esperanzas de justicia y
paz. Por desgracia, los trágicos eventos del 11 de septiembre frustraron
bruscamente estas expectativas confiadas. Pero no debemos desanimarnos. La paz
es don de Dios y, al mismo tiempo, fruto del esfuerzo diario de los hombres de
buena voluntad. A través del lenguaje universal de la música y del
canto, en esta sala "Pablo VI" ha resonado para todos la invitación a
ser constructores de esperanza y de paz. Acojamos esta apremiante exhortación.
Que la vida de todo creyente sea eco del amor que vence la violencia y marca el
comienzo de "un cielo nuevo y una tierra nueva" (cf. Ap 21, 1).
3. Una vez más, en nuestra lengua materna, quiero dar las gracias a
cuantos han contribuido a hacernos vivir esta solemne velada. Expreso mi
agradecimiento al compositor de la magnífica Missa pro pace, el señor
Wojciech Kilar. La majestuosa sencillez, la belleza arraigada en la tradición
cristiana y el timbre del alma polaca que aflora en ella hacen que esta obra no
sólo produzca sensaciones estéticas, sino que también suscite emociones
profundamente religiosas.
Doy las gracias a los músicos de la Orquesta sinfónica bajo la dirección del
señor Kazimierz Kord y a los miembros del coro con su director, el señor
Henryk Wojnarowski. Expreso de igual modo mi gratitud a los solistas. Habéis
querido situar este concierto en el ámbito de las celebraciones del centenario
de la Filarmónica nacional. En esta ocasión particular aceptad mi felicitación
y mis mejores deseos de prosperidad y de numerosos y magníficos éxitos artísticos
en el nuevo centenario.
También quisiera dar las gracias a los que han contribuido a la organización
de esta velada y, sobre todo, al Círculo de amigos de la Fundación Juan Pablo II
en Varsovia. Imparto de corazón mi bendición apostólica a todos los artistas
y a los invitados. Que Dios os recompense y bendiga.
4. Este concierto se realiza al comienzo del Adviento, tiempo de mística
espera del Príncipe de la paz. Que también esta feliz coincidencia sea estímulo
a abrir el corazón y la mente a Cristo, que viene como Mesías de salvación y
amor. Ya estamos en la víspera de la solemnidad de la Inmaculada Concepción.
Que ella, Reina de la paz, fortalezca los pasos intrépidos de los hombres por
el camino que conduce a la justicia y a la paz verdadera. Con estos
sentimientos, imparto al compositor, a los artistas, a los promotores, a los
organizadores y a todos los presentes una bendición especial.
Este concierto es una introducción muy buena al 14 de diciembre y al 24 de
enero.
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