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MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL CARDENAL JORGE MEDINA SOBRE LAS TRADUCCIONES DE LA LITURGIA AL INGLÉS
A mi venerado hermano
Cardenal Jorge Arturo
MEDINA ESTÉVEZ
Prefecto de la Congregación
para el culto divino
y la disciplina de los sacramentos
En la paz de Cristo, nuestro sumo y eterno Sacerdote (cf. Hb 5, 10), lo
saludo a usted y a los miembros y consultores del comité Vox clara,
constituido para asistir y aconsejar a la Congregación para el culto divino y
la disciplina de los sacramentos en el cumplimiento de sus responsabilidades con
respecto a las traducciones de los textos litúrgicos al inglés. Al representar
a los diferentes continentes, el comité refleja el carácter internacional de
la lengua inglesa y pone a disposición de la Santa Sede la gran riqueza de
experiencia pastoral que proviene de las distintas culturas.
En mi carta apostólica Vicesimus quintus annus, con motivo del vigésimo
quinto aniversario de la Sacrosanctum Concilium, hablé de la promoción
pastoral de la liturgia y de la necesidad de un "compromiso permanente de
sacar cada vez más abundantemente de la riqueza de la liturgia la fuerza vital
que de Cristo se difunde a los miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia"
(n. 10: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 21 de
mayo de 1989, p. 12). No cabe duda de que el uso de las lenguas vernáculas ha
sido un importante medio que ha permitido a los fieles participar más
profundamente en el encuentro con Dios en Cristo.
Puesto que la lex orandi se conforma a la lex credendi, la
fidelidad a los ritos y a los textos de la liturgia es de suma importancia tanto
para la Iglesia como para la vida cristiana. Por eso, deseo expresar todo mi
apoyo al comité Vox clara en su tarea de asistir a la Congregación para
el culto divino y la disciplina de los sacramentos, asegurando que los
textos del Rito romano se traduzcan con esmero según las normas de la instrucción
Liturgiam authenticam.
De modo especial, deseo encomendar a los pastores de la Iglesia la importante
tarea de poner a disposición de los fieles, lo antes posible, las traducciones
en lengua vernácula de la editio tertia del Missale romanum, cuya
publicación autoricé el año pasado. Me complace saber que los miembros del
comité Vox clara han prometido ayudar generosamente a la Santa Sede para
acelerar la revisión y la recognitio de esas traducciones por parte de
la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos.
Invocando la luz del Espíritu Santo sobre el comité y sobre la Congregación,
y encomendando vuestro trabajo a la amorosa solicitud de María, Madre de la
Iglesia, os imparto de buen grado mi bendición apostólica como prenda de paz
en el Señor resucitado.
Vaticano, 20 de abril de 2002
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