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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II A LOS
MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN "CAEL"
Viernes 1 de
febrero de 2002
Señor cardenal; ilustres señores y señoras; queridos
hermanos y hermanas:
1. Con gran cordialidad os dirijo a todos mi saludo, que se inspira en un
sentimiento de aprecio por las finalidades que os animan.
Agradezco al doctor Antonio Fazio, gobernador del Banco de Italia, las palabras
que ha pronunciado en calidad de presidente del comité de honor de la Asociación
para la computarización de los análisis hermenéuticos lexicológicos (CAEL)
sobre santo Tomás de Aquino.
Saludo, asimismo, a los demás miembros del comité: al señor cardenal
Giovanni Battista Re, con un saludo especial para el cardenal Dionigi
Tettamanzi. Saludo también al doctor Camdessus y al embajador Bettini,
presidente de la CAEL, así como a todos los demás participantes.
Expreso mi más vivo aprecio al padre Roberto Busa, s.j., pionero de la lingüística
computarizada, y a su equipo por el trabajo realizado. Lo testimonian los 56 volúmenes
del Index Thomisticus.
Santo Tomás marcó con su genio una época, y sigue siendo una figura
luminosa para la búsqueda y el amor a la verdad, que dominan toda su admirable
construcción filosófica y teológica.
2. Me alegra alentar vuestra intención de sostener una nueva empresa, que
será realizada por un equipo internacional de jóvenes acompañados por
estudiosos más maduros, a saber, la elaboración de un "Léxico tomista
bicultural", que en algunos decenios debería traducir todas las voces del
enorme léxico de santo Tomás a las lenguas modernas.
Habéis elegido la obra del Aquinate como auténtica enciclopedia de su tiempo,
síntesis de cuarenta siglos de cultura mediterránea: judía, griega,
latina, árabe y cristiana. En efecto, el "Léxico tomista bicultural"
considerará en santo Tomás principalmente lo que tiene en común con los
autores de su tiempo.
En la visión sapiencial de santo Tomás, aunque en algunas de sus partes
depende de la ciencia de su época, el cosmos se presenta regido por un único
programa universal en el que todo está vinculado orgánicamente; un programa
incorporado a la naturaleza del Pensamiento divino, creador de la inteligencia
humana que ha concebido la informática.
Encomiendo a la divina Providencia la obra que os disponéis a acometer, al
mismo tiempo que de corazón imparto a los presentes y a sus familias mi
afectuosa bendición.
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