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ALOCUCIÓN DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A UNA PEREGRINACIÓN DE TARBES Y
LOURDES
Sábado 11 de diciembre de 2004
Querido hermano en el episcopado; queridos amigos:
Me alegra acogeros; saludo en particular a monseñor Jacques Perrier, obispo de
Tarbes y Lourdes. Recuerdo con emoción mi peregrinación a la gruta de Massabielle, y os agradezco vuestra acogida cordial, que me permitió orar ante
Nuestra Señora en el 150° aniversario del dogma de la Inmaculada Concepción. Doy
las gracias a todas las personas que contribuyeron al buen desarrollo de mi
peregrinación. Mi pensamiento va a los enfermos y a todos los voluntarios de los
santuarios. Me uno también a todos los peregrinos que acuden a confiar sus
intenciones a María, Madre de la Iglesia y Madre nuestra, invitando a cada uno a
ponerse a su escucha. A la vez que os encomiendo a Nuestra Señora y a santa
Bernardita, os imparto la bendición apostólica a vosotros, así como a todos los
diocesanos y a las personas que trabajan en los santuarios.
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