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ALOCUCI ÓN
DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS RABINOS JEFES DE ISRAEL
Viernes 16 de enero de 2004
Distinguidos señores:
Me complace que hayáis venido a Roma para asistir al Concierto de la
reconciliación en el Vaticano, y me alegra dirigiros hoy mi cordial y afectuoso
saludo. Durante los veinticinco años de mi pontificado, me he esforzado por
promover el diálogo entre judíos y católicos, fomentando una comprensión, un
respeto y una cooperación cada vez mayores entre nosotros. En efecto, uno de los
actos más destacados de mi pontificado seguirá siendo siempre mi peregrinación
jubilar a Tierra Santa, que incluyó momentos de recuerdo, reflexión y oración en
el mausoleo de Yad Vashem y ante el Muro occidental.
El diálogo oficial entablado entre la Iglesia católica y los rabinos jefes de
Israel es un signo de gran esperanza. No debemos escatimar ningún esfuerzo para
trabajar juntos con el fin de construir un mundo de justicia, de paz y de
reconciliación para todos los pueblos. Que la divina Providencia bendiga nuestro
trabajo y lo corone con éxito.
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