Viernes 28 de mayo de 2004
Señor primer ministro;
señoras y señores:
1.Me alegra darle la bienvenida a usted y a la delegación que lo acompaña. Su
visita tiene lugar después del acto solemne de intercambio de los instrumentos
de ratificación del Acuerdo firmado entre Eslovenia y la Santa Sede sobre
algunos temas jurídicos de interés común. A la vez que le agradezco las amables
palabras que me ha dirigido, le pido que transmita mi cordial saludo al señor
Janez Drnovsek, presidente de la República.
2.El Acuerdo que hoy ha entrado en vigor testimonia el compromiso de la
República de Eslovenia de mantener buenas relaciones con la Sede apostólica.
Estas relaciones se fundan en el respeto mutuo y en la colaboración leal en
beneficio de todos los habitantes de vuestro país, que desde hace poco ha
entrado a formar parte de la Unión europea. Sé que Eslovenia desea contribuir al
esfuerzo común por hacer de Europa una auténtica familia de pueblos en un
contexto de libertad y de cooperación mutua, salvaguardando al mismo tiempo su
identidad cultural y espiritual.
Señor primer ministro, estoy seguro de que Eslovenia podrá dar su aportación de
modo eficaz, porque puede hacer referencia también a los valores cristianos, que
constituyen parte de su historia y de su cultura. Ojalá que siempre permanezca
fiel a estos valores.
3. Saludo una vez más con afecto y aseguro mi constante oración al querido
pueblo esloveno, al que con gran alegría he visitado dos veces. Que Dios le
ayude a avanzar siempre por el camino del desarrollo y de la paz. Que Dios
bendiga a la querida Eslovenia.
Con estos sentimientos, de buen grado le imparto mi bendición a usted y a sus
compatriotas.
*L'Osservatore Romano. Edición semanal en lengua española
n.23 p.4.
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