|
PEREGRINACIÓN
APOSTÓLICA A BOGOTÁ
DISCURSO
DEL SANTO PADRE PABLO VI A LOS ORGANIZADORES DEL CONGRESO EUCARÍSTICO
Sábado 24 de
agosto de 1968
Amadísimos:
Con viva complacencia os recibimos, Organizadores del Congreso Eucarístico, para
expresaros nuestra felicitación y gratitud por los esfuerzos e iniciativas que
habéis llevado a cabo a fin de preparar estas inolvidables jornadas.
Bien sabemos que vuestras miras no se han detenido en las manifestaciones
externas; habéis dedicado vuestro celo y entusiasmo mejores a disponer los
espíritus para que el Señor tuviese no sólo homenajes de fe rendida ante el
Altar Central del Congreso sino también en cada corazón y en cada hogar un
Sagrario donde fuese amado y difundido. Esta preparación espiritual ha sido el
alma vivificadora de los actos de esas multitudes que han colmado de gozo
nuestro ánimo y de merecida satisfacción vuestras personas.
Seguid trabajando para que se perpetúen los ideales y frutos de Congreso, para
que la vivencia responsable del Misterio Eucarístico, del dinamismo de él
derivante y de las exigencias que impone como Sacramento de unidad y vínculo de
amor, constituya un estímulo y un vigor constante que hagan desarrollar, con
valor y fidelidad acuciantes, la propia vocación en cada sacerdote, en cada alma
consagrada, en cada fiel.
Este deseo os confiamos: que la comunión de fe, caridad y vida sobrenatural,
derivada del Sacramento que la significa y produce, sea una realidad maravillosa
en las familias, en las comunidades eclesiales, en la misma sociedad temporal.
A proseguir empeñados en tan luminoso ideal os alienten los resultados hasta
ahora logrados y la Bendición Apostólica que cordialmente os impartimos.
|