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08 - 05.10.2005
RESUMEN
♦
CÍRCULOS MENORES - PRIMERA SESIÓN (MIÉRCOLES, 5 DE OCTUBRE DE
2005 - POR LA MAÑANA)
♦
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 5 DE OCTUBRE DE 2005 - POR
LA TARDE)
♦ COMPOSICIÓN DE LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE
♦
CÍRCULOS MENORES - PRIMERA SESIÓN (MIÉRCOLES, 5 DE OCTUBRE DE 2005
- POR LA MAÑANA)
Han dado inicio en la mañana de hoy, miércoles 5 de octubre de 2005,
los trabajos de los Círculos menores de la XI Asamblea General
Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en los que estuvieron presentes
238 Padres Sinodales, para la elección de los moderadores y los
relatores de los Círculos menores y para el inicio de la discusión
sobre el tema sinodal. Los nombres de los moderadores de los
Círculos menores elegidos han sido dados a conocer por el Secretario
General del Sínodo de los Obispos durante la Quinta Congregación
General de esta tarde.
♦
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 5 DE OCTUBRE DE 2005 - POR
LA TARDE)
●
LISTA DE LOS MODERADORES Y RELATORES DE LOS CÍRCULOS MENORES
● INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
A las 16:30 de hoy, miércoles 5 de octubre de 2005, con la oración
Actiones nostras qæsumus Domine aspirando præveni et adiuvando
prosequere ut cuncta nostra oratio et operatio a te sempre incipiat
et per te coepta finiatur (Te rogamos, Señor, que inspires nuestras
acciones, y las continúes con tu ayuda, a fin de que todo cuanto
oremos y obremos proceda siempre de Ti y por Ti lo concluyamos),
presidida por el Santo Padre, ha tenido lugar la Quinta Congregación
General, para la continuación de las intervenciones de los Padres
Sinodales en el Aula sobre el tema sinodal La Eucaristía: fuente y
cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia. Presidente Delegado
de turno S.Em.R. Card. Telesphore Placidus TOPPO, Arzobispo de
Ranchi (India).
●
LISTA DE LOS MODERADORES Y RELATORES DE LOS CÍRCULOS MENORES
Al comienzo de la Quinta Congregación General, el Secretario General
del Sínodo de los Obispos ha leído la Lista de los Moderadores y
Relatores de los Círculos menores, elegidos en la primera sesión de
esta mañana:
Moderadores
Anglicus A
S.Em.R. Card. Justin Francis RIGALI, Arzobispo de Philadelphia
Anglicus B
S.Em.R. Card. Cormac MURPHY-O'CONNOR, Arzobispo de Westminster,
Presidente de la Conferencia Episcopal
Anglicus C
S.Em.R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape Coast
Gallicus A
S.E.R. Mons. Jean-Pierre RICARD, Arzobispo de Bordeaux, Presidente
de la Conferencia Episcopal
Gallicus B
S.E.R. Mons. Franc RODÉ, C.M., Arzobispo Emérito de Ljubljana,
Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consacrada y
las Sociedades de vida apostólica
Gallicus C
S.E.R. Mons. Jean-Louis BRUGUÈS, O.P., Obispo de Angers
Germanicus
S.E.R. Mons. Amédée GRAB, O.S.B., Obispo de Chur, Presidente de la
Conferencia Episcopal Suiza, Presidente del Consejo de las
Conferencias Episcopales Europeas (C.C.E.E.)
Hispanicus A
S.Em.R. Card. Darío CASTRILLÓN HOYOS, Prefecto de la Congregación
para el Clero
Hispanicus B
S.Em.R. Card. Jorge Mario BERGOGLIO, S.I., Arzobispo de Buenos
Aires, Vice Presidente de la Conferencia Episcopal
Hispanicus C
S.Em.R. Card. Francisco Javier ERRÁZURIZ OSSA, de los Padres de
Schönstatt, Arzobispo de Santiago de Chile, Presidente del Consejo
Episcopal Latinoamericano (C.E.L.AM.)
Italicus A
S.Em.R. Card. Renato Raffaele MARTINO, Presidente del Pontificio
Consejo para la Justicia y la Paz
Italicus B
S.Em.R. Card. Geraldo Majella AGNELO, Arzobispo de São Salvador da
Bahía, Presidente de la Conferencia Episcopal
Relatores
Anglicus A
S.E.R. Mons. Diarmuid MARTIN, Arzobispo de Dublín
Anglicus B
S.E.R. Mons. Donald William WUERL, Obispo de Pittsburgh
Anglicus C
S.E.R. Mons. Seán Baptist BRADY, Arzobispo de Armagh, Presidente de
la Conferencia Episcopal
Gallicus A
S.E.R. Mons. Alain HAREL, Obispo titular de Forconio Vicario
Apostólico de Rodrigues
Gallicus B
S.E.R. Mons. Robert LE GALL, O.S.B., Obispo de Mende
Gallicus C
S.E.R. Mons. Paul-André DUROCHER, Obispo de Alexandria-Cornwall
Germanicus
S.E.R. Mons. Gerhard Ludwig MÜLLER, Obispo de Regensburg
Hispanicus A
S.E.R. Mons. José María ARANCIBIA, Arzobispo de Mendoza
Hispanicus B
S.E.R. Mons. Alberto GIRALDO JARAMILLO, P.S.S., Arzobispo de
Medellín
Hispanicus C
S.E.R. Mons. Juan Francisco SARASTI JARAMILLO, C.I.M., Arzobispo de
Cali
Italicus A
S.E.R. Mons. Francesco CACUCCI, Arzobispo de Bari-Bitonto
Italicus B
S.E.R. Mons. Renato CORTI, Obispo de Novara
● INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Quinta Congregación General han intervenido los siguientes
Padres:
- S. B. R. Grégoire III LAHAM, B.S., Patriarca de Antioquia de los
Griegos-Melkitos, Jefe del Sínodo de la Iglesia Greco-Melkita
Católica (SIRIA)
- S. Em. R. Mons. José María ARANCIBIA, Arzobispo de Mendoza
(ARGENTINA)
- S. Em. R. Mons. José Mario RUIZ NAVAS, Arzobispo de Portoviejo (ECUADOR)
- S. Em. R. Mons. Yannis SPITERIS, O.F.M. Cap., Arzobispo de Corfù,
Zante y Cefalonia, Administrador Apostólico "ad nutum Sanctæ Sedis"
Thessaloniki (GRECIA)
- S. Em. R. Mons. Juan Francisco SARASTI JARAMILLO, C.I.M.,
Arzobispo de Cali (COLOMBIA)
- S. Em. R. Mons. Patrick Daniel KOROMA, Obispo de Kenema (SIERRA
LEONA)
- S. Em. R. Mons. Gabriel PEÑATE RODRÍGUEZ, Vicario Apostólico de
Izabal, Obispo titular de Succuba (GUATEMALA)
- S. Em. R. Mons. Stanisław RYŁKO, Arzobispo titular de Novica,
Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos (CIUDAD DEL
VATICANO)
- S. Em. R. Mons. Jean-Noël DIOUF, Obispo de Tambacounda (SENEGAL)
- S. Em. R. Mons. Pierre TRÂN ÐINH TU, Obispo de Phú Cuong (VIETNAM)
- S. Em. R. Mons. Ricardo BLÁZQUEZ PÉREZ, Obispo de Bilbao,
Presidente de la Conferencia Episcopal (ESPAÑA)
- S. Em. R. Mons. Juda Thaddaeus RUWA'ICHI, O.F.M. Cap., Obispo de
Mbulu (TANZANIA)
- S. Em. R. Mons. Joseph POWATHIL, Arzobispo de Changanacherry de
los Siro-Malabareses (INDIA)
Facilitamos a continuación los resúmenes de las intervenciones:
- S. B. R. Grégoire III LAHAM, B.S., Patriarca de Antioquia de los
Griegos-Melkitos, Jefe del Sínodo de la Iglesia Greco-Melkita
Católica (SIRIA)
Eucaristía y Economía de la salvación
Querría recorrer el Instrumentum Laboris para demostrar la
importancia de la relación entre la Eucaristía y la Economía de la
salvación, tema muy querido en el Oriente cristiano. Los Sacramentos
-que la tradición oriental llama los Misterios- son aspectos
distintos del gran Sacramento del Misterio de Dios, que ha querido
asumir forma de hombre y elevar a los hombres a su imagen divina.
Así, la Eucaristía es el Sacramento de los Sacramentos y el misterio
de los misterios.
Por medio de ella cada cristiano se convierte en hombre pascual. La
Iglesia, celebrando la Eucaristía, se convierte ella misma en una
presencia pascual de Cristo en el mundo.
A propósito de ello, querría insistir en el sentido no sólo
teológico de los Tres Sacramentos de la iniciación cristiana:
Bautismo, Confirmación y Eucaristía. No se trata sólo de una
relación teológica, como la que presenta el capítulo sobre la
relación entre la Eucaristía y los otros Sacramentos (págs. 14-16),
sino también de una relación bíblica que tiene su punto de partida
en el concepto de economía de la salvación: el Padre creó, el Hijo
salvó y donó el Sacramento de la Eucaristía (Lc 22, 19: “Haced esto
en recuerdo mío”) y el Espíritu vivifica.
Eucaristía y Economía, o plan de la salvación (nº 28 a nº 30)
La mistagogia eucarística es la del año litúrgico condensada y se
manifiesta en tres aspectos: 1) la Liturgia de la Palabra, que es la
Teofanía y corresponde a las fiestas de la Natividad, del Bautismo y
del Kerigma; 2) la Liturgia de la Anáfora, que corresponde a la
Pasión, a la Muerte en la Cruz y a la Resurrección; 3) la Liturgia
de la Comunión, que corresponde a Pentecostés, a la Divinización
(Theosis).
La oración de la Anáfora de San Juan Crisóstomo nos recuerda que
Cristo “realizó plenamente toda la economía que la Providencia del
Padre había planeado sobre nosotros”.
De la mesa de la Eucaristía a la mesa de los hermanos pobres (nº 79)
Los diferentes aspectos de la economía de la salvación son
dimensiones fundamentales que vivimos en la Eucaristía, que se
convierten en los elementos de la vida de un cristiano en el mundo.
San Juan Crisóstomo, en su 50 Homilía sobre San Mateo, dice así: “El
Misterio de la Eucaristía es el misterio del hermano, y el juicio
será sobre el modo cómo unimos el misterio de Cristo presente en la
Santa Eucaristía y su sacramento presente en los hermanos ” (cfr.
sobre san Mateo 25, 31-46). En el siglo IV, Narsete de Siria nos nos
dice: “La santidad sin tu hermano hombre no es santidad, ya que tú
no puedes entrar solo en el Reino”.
Eucaristía y la misión evangelizadora (nº 82 y nº 88)
En la página 81, sería útil mencionar el papel de la “Iglesia de los
Árabes” que el libro del Padre Jean Corbon, publicado bajo ese
título, dio a conocer en Occidente. Efectivamente, en la situación
actual, después del 11 de septiembre de 2001, con la guerra contra
Iraq, con el conflicto palestino-israelí, con el crecimiento del
fundamentalismo islámico y la extensión del fenómeno del terrorismo,
es muy importante recordar a los cristianos árabes su papel en la
Iglesia “de los árabes”, en el contexto del Islam, con quienes han
sido históricamente solidarios (“Iglesia del Islam”). Esta mención
ayudaría a infundir valor a los cristianos en el mundo árabe y en
los países islámicos, y sería recibida muy positivamente en este
mundo y en estos países. Supondría, además, un corolario a la
fórmula litúrgica “Ite, missa est”.
Por lo que se refiere al tema de “La Eucaristía y la paz” (pág.75),
sería conveniente mencionar Jerusalén y Palestina, patria espiritual
de todos los cristianos: decir una palabra a favor de la paz en la
Ciudad Santa y en Tierra Santa, clave de la paz en Oriente Próximo y
en el mundo entero, y aquí, para nosotros, cristianos del mundo
árabe, es de máxima importancia para preservar la presencia
cristiana en el mundo árabe.
[00058-04.10] [IN009] [Texto original: francés]
- S. Em. R. Mons. José María ARANCIBIA, Arzobispo de Mendoza
(ARGENTINA)
Puesto que sinceramente se han reconocido muchas sombras en la
Eucaristía celebrada por la Iglesia, conviene destacar también
algunas luces. Así la misma oscuridad puede ser mejor ponderada, y
se abren en la esperanza caminos de reflexión.
Entre nosotros, el Concilio Vaticano II y la reforma litúrgica han
sido recibidos con entusiasmo. Como. un verdadero paso de Dios para
la renovación de la Iglesia, y del servicio que presta al mundo. Los
sacerdotes, escasos en número y grandes en abnegación, celebran cada
domingo en pueblos o barrios distantes, en celebraciones muy
concurridas y participadas. Se esfuerzan por preparar mejor las
homilías. Atienden lo mejor que pueden a las confesiones, sin llegar
a cuantos lo requieren.
En comunidades alejadas donde sólo llegan cada tanto, se valen de
diáconos y ministros de la Palabra, para que el pueblo viva el día
del Señor. Además, es valiosa la creciente participación de
diáconos, acólitos y laicos, en la preparación y la celebración de
la Eucaristía, y en la adoración.
Los fieles concurren a Misa no sólo para cumplir el precepto, sino
porque desean encontrarse en 'comunidad, con el Señor, con Su
Palabra, con Su cuerpo y Sangre como alimento. Cada vez más se
predica y se espera, que la Eucaristía provoque un cambio en la vida
personal, familiar y social. En una cultura secularista, y ante el
desafío de las sectas, los católicos siguen confiando en la
Eucaristía como un tesoro incomparable.
Es reconocida la necesidad de renovar e incrementar la catequesis
para los sacramentos. Más todavía, mantenemos la ilusión y el
compromiso de avanzar hacia un "itinerario catequístico permanente",
que comprenda todos las edades y condiciones de la vida. Se vuelve a
considerar importante la belleza y el decoro de todo lo referente a
la Eucaristía, aunque debamos procurarlo desde nuestra pobreza.
[00081-04.05] [IN074] [Texto original: español]
- S. Em. R. Mons. José Mario RUIZ NAVAS, Arzobispo de Portoviejo
(ECUADOR)
En Ecuador, como en algunos países, hay que afrontar tres
realidades:
-Numerosos bautizados desean recibir los Sacramentos sin la
catequesis presacramental, para muchos la única ocasión de conocer y
amar a Jesús.
-Algunos Sacerdotes recurren a una inapropiada lectura de la
afirmación de que los Sacramentos son "ex opere operato"
instrumentos de Gracia.
- Algunos educadores consideran las clases obligatorias de teórica
instrucción religiosa escolar como catequesis.
El vendaval de secularismo, en algunas comunidades cristianas de
Europa con hondas raíces de Evangelio, pasará como pasa un invierno,
probablemente prolongado. Llegará, Dios mediante, una nueva
primavera, porque tienen hondas raíces en el Evangelio.
La evangelización en mi país tiene vivas expresiones de piedad
cristiana, que respetamos; pero las raíces de la evangelización no
son profundas. Urge ahondarlas, antes de que el vendaval
secularizador llegue a nuestros países.
En la escena de Emaús descubrimos a dos caminantes y a un forastero,
a dos discípulos y al Maestro. Los discípulos no están ante un
desconocido; se encuentran delante de su Maestro.
El reconocimiento presupone un conocimiento anterior y una relación
profunda.
Solamente en el caminar con Jesús se podrá reconocer al Maestro de
Nazaret, en su nueva condición de resucitado, presente en la
Eucaristía, donde se deja reconocer al "partir el pan": Lucas
(24,13-35) no habla de unos discípulos que tienen la experiencia de
"conocer", sino de reconocer a Jesús en la Fracción del pan.
Lo reconocen porque son discípulos; a su vez el reconocimiento en la
fracción del pan convierte a los discípulos en evangelizadores: el
pan partido y compartido los mueve a ponerse en el camino que
conduce a Jerusalén, símbolo del a donde se debe ir para narrar y
para confirmar la experiencia de fe.
El discipulado, en cuanto conocimiento y reconocimiento, va unido a
una relación interpersonal; ésta se da normalmente en pequeñas
comunidades y movimientos; difícilmente se da en la muchedumbre y
menos en la masa. El Papa Paulo VI bendijo y aclaró la identidad de
las pequeñas comunidades cristianas, aporte de la Iglesia en América
Latina (E.N.58) Y el Papa Juan Pablo II las propone como una fuerza
evangelizadora (R.M. 51)
La pastoral sobre la Eucaristía debe ser el culmen y no puede ser
separada, de una pastoral de Nueva Evangelización que fundamente la
vivencia de la fe.
En mi país, como en otros países de América Latina, los catequistas
colaboran sin remuneración económica, pero necesitan mayor formación
y acompañamiento. En las Parroquias, servidas por equipos,
integrados también por Religiosas, se realizan mejor la formación de
los catequistas y el acompañamiento de niños y jóvenes al encuentro
con Jesucristo.
Párrocos y Religiosas se sentirán alentados y confirmados con una
bendición del Papa.
[00082-04.05] [IN075] [Texto original: español]
- S. Em. R. Mons. Yannis SPITERIS, O.F.M. Cap., Arzobispo de Corfù,
Zante y Cefalonia, Administrador Apostólico "ad nutum Sanctæ Sedis"
Thessaloniki (GRECIA)
Ahora ya es un axioma consolidado tanto en el magisterio como en la
teología el «influjo causal de la Eucaristía en el origen mismo de
la Iglesia». Y es verdad: la Eucaristía hace la Iglesia, pero no en
el sentido cronológico y lógico, sino en el sentido de que la
Eucaristía permite a la Iglesia existir y vivir de modo sacramental
y experiencial como Cuerpo verdadero de Cristo. La dimensión
comunitaria y eclesial de la Eucaristía constituye, así pues, la
quintaesencia del misterio eucarístico; sin embargo, tengo la
impresión de que esta realidad eucarística es la más ignorada y la
menos comprendida por nuestros fieles, por lo menos en la práctica.
Se tiene la sensación de que, en la visión eucarística de nuestros
fieles, ha prevalecido una prática individualista, piadosa e
intimista de la Eucaristía, en detrimento de su aspecto
predominantemente comunional y eclesial. En la práctica existe la
tendencia inconsciente a dividir a Cristo Cabeza de su Cuerpo, y se
quiere comunicar con «Jesús» sin comunicar con Cristo total, Cabeza
y miembros. Así se cae, una vez más, en el legalismo: el domingo se
convierte en un «precepto» ritual que hay que cumplir y no una
verdadera y propia vida que se comparte en la comunión y en el amor.
La afirmación «la Eucaristía hace la Iglesia» significa que cada
celebración eucarística debe trasformar dinámicamente a cada vez más
a los creyentes en «comunidades eclesiales» vivas, modelarles cada
vez más en un organismo viviente, en el Cuerpo vivo de Cristo. Para
recuperar el aspecto eclesial de la Eucaristía habría, además, que
volver a descubrir la dimensión neumatológica. Es el Espíritu Santo
quien cumple el milagro de la transustanciación, y es Él quien hace
que «todos nosotros nos convirtamos en una sola cosa en Cristo». Sin
el Espíritu Santo no hay Eucaristía así como tampoco se produce la
Encarnación. No se debe olvidar que el Espíritu conduce a Cristo
hasta el hombre y Cristo, a su vez, conduce al Espíritu, según la
ley general de la economía de la salvación: allí donde está el
Espíritu, está Cristo, y allí donde está Cristo está el Espíritu. En
este contexto neumatológico debe situarse el debate sobre la
epiclesis eucarística, realidad tan viva en las anáforas
eucarísticas orientales. Si queremos verdaderamente «respirar con
dos pulmones» es necesario que la teología católica recupere
plenamente el aspecto neumatológico de la Eucaristía, algo que no
han hecho, por ejemplo, los dos documentos preparatorios de este
Sínodo.
[00089-04.03] [IN083] [Texto original: italiano]
- S. Em. R. Mons.
Juan Francisco SARASTI JARAMILLO, C.I.M., Arzobispo de Cali
(COLOMBIA)
La Eucaristía es respuesta a los signos negativos de la cultura
contemporánea. En primer lugar, frente a la cultura o anti-cultura
de la muerte que trafica con armas, que construye sistemas masivos
de destrucción, que legitima el aborto, que autoriza la
investigación con embriones humanos, Jesús se define y se nos da
como "Pan de vida".
En segundo lugar, nuestra cultura está marcada por el odio y el
terrorismo: once de setiembre, once de marzo, metro de Londres...La
Eucaristía es la posibilidad permanente de reconciliación con Dios y
con los hermanos y la invitación a reconciliarnos entre nosotros
antes de ofrecer el culto al Señor; de ahí que sea tan sentido en
muchas comunidades el "rito de la paz" renovado en la reforma
litúrgica.
Otro rasgo contemporáneo es el positivismo científico y el
relativismo; pero en la Eucaristía se reafirma la realidad del
"misterio" y la validez del creer y del amar como vías del
conocimiento; con la fe eucarística, sustentada en la tradición
eclesial basada en las palabras del Señor, accedemos a certezas
auténticas aunque imperfectas. Finalmente, ante la soledad y la
desesperanza que acechan al hombre de hoy, la Eucaristía nos brinda
- como a los discípulos de Emaús - una compañía profunda y una
promesa de vida eterna que nos llena de esperanza definitiva.
[00117-04.04] [IN092] [Texto original: español]
- S. Em. R. Mons. Patrick Daniel KOROMA, Obispo de Kenema (SIERRA
LEONA)
Hablo en nombre de la Conferencia episcopal Interterritorial de
Sierra Leona y Gambia. Haré referencia al artículo nº 6, sobre la
Eucaristía en diferentes contextos de la Iglesia.
1. La situación: la asistencia a Misa recibe una gran ayuda con la
incorporación a la misma de gestos, lenguas, cantos, instrumentos
musicales, etc., locales. Algunas parroquias de las áreas urbanas
poseen capillas eucarísticas y practican liturgias devocionales los
primeros jueves y los primeros viernes de cada mes.
2. Problema: menos del 20 % de los que asisten a la Misa del domingo
recibe la Comunión, y en su mayoría son niños, jóvenes y ancianos a
causa del Sacramento del Matrimonio.
Hay muchas comunidades que no tienen sacerdotes que celebren la
Misa.
3. La respuesta: se necesita una catequesis constante que a lo largo
de los años produzca un fuerte impacto
[00118-04.03] [IN100] [Texto original: inglés]
- S. Em. R. Mons. Gabriel PEÑATE RODRÍGUEZ, Vicario Apostólico de
Izabal, Obispo titular de Succuba (GUATEMALA)
NUESTRA FE EN LA EUCARISTÍA
La Iglesia, que peregrina en Guatemala, es consciente que la
Eucaristía es el don mas grande que la Iglesia ha recibido de Dios,
porque contiene la presencia del mismo Jesucristo nuestro Señor.
Por eso proclama su fe en este Sacramento cada vez que lo celebra en
la Santa Misa y le tributa su máxima adoración al Señor en las
coloridas procesiones del Corpus, en las horas santas de los jueves
y en las visitas que los fieles hacen personalmente a Jesús en el
Sagrario.
Se trata de una tradición fielmente trasmitida de generación en
generación y que con fidelidad nos comprometemos a seguir celebrando
y trasmitiendo hasta que el Señor vuelva. EUCARISTÍA Y ECOLOGÍA (I L
3)
Guatemala es una país amenazado por la explotación minera. Se han
concedido muchas licencias en este campo a empresas de países
desarrollados que no garantizan el cuidado del medioambiente, que no
respetan los derechos de las comunidades indígenas y que no es justa
la distribución de las ganancias de las que apenas dejan el uno por
ciento en concepto de regalías.
Por eso sentimos un aliento para la postura de la Iglesia de
Guatemala con la afirmación del Instrumentum Laboris que en el No. 3
dice que: "La Eucaristía, al ser la cumbre a la cual tiende la
creación entera, es también respuesta a la preocupación del mundo
contemporáneo por el equilibrio ecológico.
También nosotros esperamos que el pan que se convierte en el cuerpo
del Señor y el vino que se convierte en su sangre sean fruto de una
tierra fértil, pura e incontaminada.
[00119-04.05] [IN101] [Texto original: español]
- S. Em. R. Mons. Stanisław RYŁKO, Arzobispo titular de Novica,
Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos (CIUDAD DEL
VATICANO)
El extendido proceso de secularización y la difusión de la
indiferencia religiosa y de un "extraño olvido de Dios" - como lo
llama el Santo Padre Benedicto XVI - provocan entre muchos
bautizados de nuestros tiempo un preocupante debilitamiento, si no
la pérdida, de la propia identidad cristiana. En esta situación, uno
de los desafíos más urgentes que la Iglesia debe afrontar es el de
una adecuada iniciación cristiana postbautismal, capaz de originar
comunidades cristianas que vivan la fe en profundidad. En nuestros
días se necesita urgentemente una catequesis para adultos que sepa
comunicar a los fieles los cimientos mismos de la fe (kerygma!) y
que, siguiendo el ejemplo de la catequesis patrística, posea una
fuerte impronta mistagógica (CIT. Jean Daniélou, La catequesis en
los primeros siglos, Ed. Monte Carmelo, 1998, ed. Italiana: Elle
DiCi, Turín 1982).
La identidad cristiana tiene carácter verdaderamente sacramental,
porque brota de los tres sacramentos que hacen nacer y crecer a un
cristiano: el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, que es la
cumbre de la vida cristiana y el momento en el cual el cristiano es
él mismo al máximo grado. La celebración eucarística constituye un
lugar privilegiado donde se construye la plena, madura y coherente
identidad cristiana de los fieles laicos. Porque precisamente en la
Eucaristía un cristiano laico lleva a cabo plenamente su
participación en la triple misión que Cristo le confió: sacerdotal,
profética y real. La misión sacerdotal: en la Eucaristía el
cristiano descubre su vocación doxológica, es decir, descubre que
toda su vida, en todas sus dimensiones, tiene que convertirse en un
culto espiritual y un sacrificio espiritual unido al de Cristo. La
misión profética: la Eucaristía abre a la misión, es decir, al
testimonio cristiano en el mundo y al anuncio de la palabra de Dios
hasta los confines de la tierra. Y finalmente, la misión real: la
Eucaristía es una fuente inagotable de la que - en la vita del
cristiano - nace la fuerza para transformar el mundo según el
Evangelio. Como nos ha recordado el Santo Padre en Colonia; la
verdadera revolución que cambia el mundo parte proprio de la
Eucaristía: «Este es el acto central de transformación, el único
capaz de renovar verdaderamente el mundo: la violencia se transforma
en amor y, por tanto, la muerte en vida /.../ Es ésta, para usar una
imagen para nosotros bien conocida, “la fisión nuclear llevada en lo
más íntimo del ser -la victoria del amor sobre el odio, la victoria
del amor sobre la muerte. Solamente esa íntima explosión del bien
que vence el mal puede suscitar después la cadena de
transformaciones que poco a poco cambiarán el mundo" (Discurso, 21
de agosto de 2005). De este modo, la Eucaristía se convierte no sólo
en el corazón que late en la Iglesia, sino también en el mundo.
Por eso, una espiritualidad laical auténtica no puede ser sino una
espiritualidad eucarística.
[00120-04.06] [IN102] [Texto original: italiano]
- S. Em. R. Mons. Jean-Noël DIOUF, Obispo de Tambacounda (SENEGAL)
La Eucaristía es misterio de luz y de vida. En efecto, ¿hay algo más
grande y preciado para un africano que el don de la vida?
En el capítulo 7 del Evangelio de san Lucas, Jesús resucita al hijo
de la viuda en Naím, restituyéndolo a su madre y a su comunidad. Se
puede establecer un paralelo entre el África-madre y la viuda. Los
hijos de su entrañas son todos africanos que tienen que enfrentarse
al subdesarrollo y al mal desarrollo. Sin embargo, la compasión de
Cristo Señor hacia la viuda-África se ha manifestado gracias a la
ayuda de los misioneros de todas las congregaciones que han llevado
el Evangelio y la Eucaristía.
Es verdad que, ante la inmensa aspiración de esta África por renacer
a una vida nueva, todavía se levantan muchos obstáculos y sombras
amenazadoras.
Sin embargo, ya en 1994 los Padres sinodales afirmaron unánimemente:
«Cristo ha resucitado. ¡Nosotros venceremos!».
[00121-04.00] [IN106] [Texto original: francés]
- S. Em. R. Mons. Pierre TRÂN ÐINH TU, Obispo de Phú Cuong (VIETNAM)
En relación a los nº 6-8 del Instrumentum Laboris, quisiera
compartir con ustedes algunas experiencias de nuestra iglesia
vietnamita. Los católicos vietnamitas son practicantes. Para ellos,
la celebración eucarística tiene una importancia especial. Va a misa
apróximadamente el 80% los domingos, y el 15% entre semana. En las
grandes fiestas como Navidad o Pascua, el número puede alcanzar el
95%.
Si queremos buscar la causa, podemos encontrarla en la formación
catequística y la educación de la familia.
En este año de la Eucaristía, todas las diócesis han realizado
programas especiales. Se sensibiliza a los fieles para que estudien
los documentos del Magisterio de la Iglesia sobra la Eucaristía.
Para las celebraciones, la Conferencia Episcopal organizó un
Congreso eucarístico en el Centro Mariano Nacional de Lavang, que
contó con 500.000 participantes. Todas las diócesis tienen programas
especiales. Se pide a las parroquias que construyan salas de
adoración fuera de la iglesia y organicen adoraciones permanentes
durante varias horas al día. Ya hay muchas parroquias que siguen esa
práctica.
El culto eucarístico en Vietnam ha tenido efectos saludables: la
vida religiosa es elevada, las actividades comunitarias son más
animadas, la comunión fraterna es más sensible y la ayuda mutua
entre las familias se ha vuelto más natural y frecuente. En suma,
tenemos derecho a esperar que la devoción eucarística nos dé muchos
resultados a nuestro país.
[00122-04.04] [IN109] [Texto original: francés]
- S. Em. R. Mons. Ricardo BLÁZQUEZ PÉREZ, Obispo de Bilbao,
Presidente de la Conferencia Episcopal (ESPAÑA)
La Iniciación cristiana incluye la introducción al conocimiento y la
participación en la Eucaristía. Esta catequesis inicial debe
proseguir a través de catequesis ulteriores. Cuando la Iglesia
recuerda la obligación moral de participar en la Eucaristía del
domingo, quiere subrayar su necesidad vital, ya que la Eucaristía es
la acción más importante de los cristianos y de toda la comunidad
eclesial.
La historia de la salvación desemboca y se condensa en el sacramento
de la Eucaristía. San Juan de la Cruz, en su canción Aunque es de
noche, hace converger la comunicación de Dios en la creación y en la
historia de la salvación en la Eucaristía: Aquesta eterna fonte está
escondida/ en este vivo pan por darnos vida/ aunque es de noche.
Jesús instituyó la Eucaristía cuando llegó "su hora", es decir, la
hora de pasar de este mundo al Padre; la Eucaristía es, por ello, el
sacramento de la Pascua de Jesús, celebrado por la Iglesia, que abre
a los participantes las puertas de la vida eterna. Haciendo pascua
con Jesucristo, pasamos de la esclavitud a la libertad, de las
tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, del temor a la
esperanza, de la indiferencia hacia los demás a la compasión de los
desamparados, del odio al amor, de la dispersión en medio del mundo
a la comunión en la Iglesia, de la violencia a la paz, de la
confusión a la claridad, de la agitación a la serenidad, del caos a
la creación nueva que desborda en belleza y armonía a la creación
primera, del desierto grande y terrible a la tierra de la promesa
que mana leche y miel. Jesucristo es la Pascua de nuestra salvación.
Como la Eucaristía es la acción central de la Iglesia, se comprende
que la Iniciación cristiana introduzca particularmente en la
participación de este sacramento admirable.
[00085-04.05] [IN079] [Texto original: español]
- S. Em. R. Mons. Juda Thaddaeus RUWA'ICHI, O.F.M. Cap., Obispo de
Mbulu (TANZANIA)
El doble reconocimiento que se encuentra en la página 2 de los
Lineamenta, que afirma que la Eucaristía es la cumbre de la vida y
de la Iglesia, y que la comunión con el Señor lleva a la
santificación y a la divinización, está fuera de toda discusión. En
cierta manera, esta afirmación resume la verdad que,
intrínsecamente, la Santa Eucaristía es un don que salva y
santifica, al que debemos acercarnos con un sentido profundo, con el
respeto y el compromiso que requiere lo SAGRADO.
En cualquier caso, debemos admitir que estas mismas afirmaciones
tienen implicaciones para los fieles individualmente y para la
comunidad en su conjunto. Tales implicaciones exigen una intensa
atención pastoral a impulsar, cultivar y consolidar aquellas
disposiciones requeridas para obtener determinados efectos de la
Santa Eucaristía. Entre otras cosas, es necesario identificar
aquellos factores que erosionan el sentido y el respeto de lo
Sagrado y, por tanto, luchar por la llamada a la santidad que la
Eucaristía, en particular, y los sacramentos, en su conjunto, están
destinados a realizar en nosotros. Los sacerdotes desempeñan un
papel esencial a la hora de impulsar y salvaguardar el sentido de lo
sagrado entre los fieles a los que prestan su ministerio. En
cualquier caso, deben cultivarlo asimismo en sus vidas. Al hacer
esto hay que controlar las implicaciones vinculadas a los dos
extremos, la negligencia y la escrupulosidad, respectivamente.
[00116-04.05] [IN008] [Texto original: inglés]
- S. Em. R. Mons. Joseph POWATHIL, Arzobispo de Changanacherry de
los Siro-Malabareses (INDIA)
La Eucaristía -y toda la liturgia- es el medio más privilegiado y
poderoso a través del cual la Iglesia transmite el depósito de la fe
recibida de los Apóstoles. Las tradiciones transmitidas por la
liturgia garantizan, a través del tiempo, la continuidad y la
autenticidad de la fe apostólica. La liturgia, en especial la
Eucaristía, no es sólo la expresión de la fe, sino la verdadera
“Epifanía” de la Iglesia. Los abusos en la liturgia, por tanto,
violan el ethos mismo de la vida cristiana.
Las Iglesias Orientales han sido llamadas “Iglesias litúrgicas”
.debido al gran énfasis que ponen en la celebración eucarística y en
toda la liturgia en general. Para ellas, la liturgia celebra la fe
transmitida por los Apóstoles, la teología explica lo que se celebra
y la disciplina protege, como caparazón, lo que se celebra, se
explica y se vive.
La variedad de tradiciones litúrgicas y, por tanto, de las
tradiciones de la fe de la Iglesia, sirve para manifestar la riqueza
del misterio de Cristo y del plan divino de salvación. Por ello, el
patrimonio de todas las Iglesias debe “permanecer completo e
íntegro” y las Iglesias deben volver a estas tradiciones “si se
alejaron para seguir las vicisitudes de los tiempos o de las
personas”.
Por desgracia, Las Iglesias Orientales, en distinta medida, a través
de las vicisitudes de la historia, no lograron conservar su valiosa
herencia. En el contexto actual de la globalización y de la
estandarización se corre el peligro de que estas pequeñas Iglesias
puedan llegar a perder sus perspectivas.
Deseamos, por tanto, que el Sucesor de Pedro, que tiene la misión de
confirmar a sus hermanos en la fe, ayude de manera especial a las
Iglesias orientales a crecer y a dar un testimonio más eficaz al
mundo con una mayor fidelidad hacia su valiosa herencia. Esto,
ciertamente, reforzará la causa de la unidad de los cristianos y la
proclamación del misterio de Cristo en los tiempos actuales.
[00059-04.03] [IN048] [Texto original: inglés]
Después siguieron las intervenciones libres.
En esta Congregación General que se ha concluido a las 19:00 con el
rezo del Angelus Domini, estaban presentes 246 Padres.
♦ COMPOSICIÓN DE LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE
Publicamos a continuación los nombres de los Miembros de la Comisión
para el Mensaje, elegidos durante la Tercera Congregación de ayer, 4
de octubre, a los que se añadieron los Miembros de nombramiento
pontificio:
Presidente
S.Em.R. Card. Marc OUELLET, P.S.S., Arzobispo de Québec (Canadá)
Vicepresidente
S.E.R. Mons. Salvatore FISICHELLA, Obispo titular de Voghenza,
Auxiliar de Roma, Rector Magnífico de la Pontificia Universidad
Lateranense (Italia)
Miembros
S.B.Em. Card. Nasrallah Pierre SFEIR, Patriarca de Antioquía de los
Maronitas, Jefe del Sínodo de la Iglesia Maronita (LÍBANO)
S.Em.R. Card. Ivan DIAS, Arzobispo de Bombay (India)
S.Em.R. Card. Juan Luis CIPRIANI THORNE, Arzobispo de Lima (Perú)
S.Em.R. Card. Cláudio HUMMES, O.F.M., Arzobispo de São Paulo
(Brasil)
S.Em.R. Card. George PELL, Arzobispo de Sydney (Australia)
S.Em.R. Card. Walter KASPER, Presidente del Pontificio Consejo para
la Promoción de la Unidad de los Cristianos
S.E.R. Mons. Laurent MONSENGWO PASINYA, Arzobispo de Kisangani,
Presidente de la Conferencia Episcopal (República del Congo)
S.E.R. Mons. Djura DŽUDŽAR, Obispo titular de Acrasso, Exarca
Apostólico de Serbia y Montenegro para los católicos de rito
bizantino (Serbia y Montenegro)
S.E.R. Mons. Bruno FORTE, Arzobispo de Chieti-Vasto (Italia)
Rvdo. P. Peter-Hans KOLVENBACH, S.I., Prepósito General de la
Compañía de Jesús (Países Bajos, U.S.G.)
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