|
22 - 14.10.2005
RESUMEN
♦ CÍRCULOS MENORES :SEGUNDA, TERCERA Y CUARTA SESIÓN
♦ DÉCIMO SÉPTIMA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 14 DE OCTUBRE DE
2005 - POR LA TARDE)
♦ AVISOS
♦ CÍRCULOS MENORES :SEGUNDA, TERCERA Y CUARTA SESIÓN
Ayer, jueves 13 y hoy, viernes 14 de octubre de 2005 han continuado
los trabajos de los Círculos Menores.
Presentes 238 Padres en la Segunda Sesión, 235 en la Tercera y 236
en la Cuarta.
La primera fase de los trabajos de los Círculos Menores (con la
discusión de los puntos principales que necesitan profundización,
ofrecida por la Relación posterior a la discusión) se ha concluido
con la aprobación de las Relaciones de los Círculos Menores que los
Relatores de los Círculos Menores han presentado en la Décimo
Séptima Congregación General de esta tarde 14 de octubre de 2005.
♦ DÉCIMO SÉPTIMA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 14 DE OCTUBRE DE
2005 - POR LA TARDE)
● RELACIONES DE LOS CÍRCULOS MENORES
● ELECCIÓN DEL CONSEJO (I)
A las 16:30 horas de hoy, memoria facultativa de S. Calixto, Papa y
Mártir, con la oración Actiones nostras qæsumus Domine aspirando
præveni et adiuvando prosequere ut cuncta nostra oratio et operatio
a te semper incipiat et per te coepta finiatur (Te rogamos, Señor,
que inspires nuestras acciones, y las continúes con tu ayuda, a fin
de que todo cuanto oremos y obremos proceda siempre de Ti y por Ti
lo concluyamos), ha iniciado la Décimo Séptima Congregación General,
para la lectura en el Aula de las Relaciones de los Círculos
Menores.
Presidente Delegado de turno S.Em.R. Card. Francis ARINZE, Prefecto
de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los
Sacramentos.
En esta Congregación General que se ha concluido a las 19:00 con la
oración del Angelus Domini, estaban presentes 233 Padres.
● RELACIONES DE LOS CÍRCULOS MENORES
Fruto de la discusión de los Círculos Menores han sido las
Relaciones redactadas como recopilación de las opiniones de la
mayoría y de la minoría, que expresan con transparencia las
opiniones convergentes y las eventualmente contrarias. Estas
Relaciones que son sometidas a la aprobación de los Círculos
Menores, recogiendo todas las sugerencias y las reflexiones de los
Miembros de cada Círculo, constituyen de esta manera una proyección
fiel de las opiniones tanto de la mayoría como de la eventual
minoría. Estas relaciones revisten la máxima importancia desde el
momento en que son la expresión más evidente y elaborada del
pensamiento de los Padres sinodales involucrados en la discusión de
los Círculos y contienen de manera embrionaria los elementos para el
consenso general del propio Sínodo. Todas las relaciones
consideradas en su conjunto representan, de alguna manera, la
primera síntesis del trabajo sinodal.
Fueron presentadas en la Décimo Séptima Congregación General de esta
tarde, siguiendo el orden de presentación de la petición de la
palabra, las Relaciones de los Círculos Menores, preparadas por los
Relatores de los Círculos Menores:
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS B: S.E.R. Mons. Donald
William WUERL, Obispo de Pittsburgh
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS A: S.E.R. Mons. José
María ARANCIBIA, Arzobispo de Mendoza
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS C: S.E.R. Mons. Seán
Baptist BRADY, Arzobispo de Armagh, Presidente de la Conferencia
Episcopal
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS B: S.E.R. Mons.
Alberto GIRALDO JARAMILLO, P.S.S., Arzobispo de Medellín
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS A: S.E.R. Mons. Diarmuid
MARTIN, Arzobispo de Dublín
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS C: S.E.R. Mons.
Paul-André DUROCHER, Obispo de Alexandria-Cornwall
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS C: S.E.R. Mons. Juan
Francisco SARASTI JARAMILLO, C.I.M., Arzobispo de Cali
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GERMANICUS: S.E.R. Mons. Gerhard
Ludwig MÜLLER, Obispo de Regensburg
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS B: S.E.R. Mons. Robert
LE GALL, O.S.B., Obispo de Mende
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS B: S.E.R. Mons. Renato
CORTI, Obispo de Novara
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS A: S.E.R. Mons. Alain
HAREL, Obispo titular de Forconio Vicario Apostólico de Rodrigues
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS A: S.E.R. Mons.
Francesco CACUCCI, Arzobispo de Bari-Bitonto
Publicamos a
continuación los resúmenes de las Relaciones de los Círculos Menores
presentadas en la Décimo Séptima Congregación General:
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS B: S.E.R. Mons. Donald
William WUERL, Obispo de Pittsburgh
Reconocemos que somos esencialmente una comunidad de fe cuyos
miembros creen en el Señor Jesús y por tanto tenemos una identidad
que es nuestra a través de una Iglesia enraizada en la Eucaristía.
Por esta razón nos tomamos muy en serio nuestro deber y necesidad de
seguir siendo testigos de Cristo y nuestra comprensión del Misterio
de la Revelación Divina.
Al tratar la necesidad de celebrar la Eucaristía en las
circunstancias actuales, reconocemos un número de valores en
discusión. El primero y más significativo es el hecho de que la
Eucaristía es esencial para la Iglesia. Constituye la fuente y la
cumbre de su vida y misión. Pero también debemos tener en cuenta la
seriedad de la escasez de sacerdotes en tantas partes del mundo.
También reconocemos el papel del clero casado en las Iglesias
orientales.
Nuestra discusión ha subrayado que el celibato no es la principal y,
desde luego, tampoco la única razón de esta falta de vocaciones. En
efecto, la cultura actual está en crisis en otras numerosas áreas
que comprenden la naturaleza, la duración y vitalidad del
matrimonio. La falta del compromiso para toda la vida parece ser un
fundamental “leit motif” de todas nuestras reflexiones sobre mucho
de la vida moderna.
La escasez de sacerdotes se manifiesta de muchas formas. Reconocemos
la existencia de pequeñas comunidades de fe esparcidas y la casi
imposibilidad de proporcionarles la Eucaristía a corto plazo.
Incluso en zonas donde están agrupadas comunidades de fe más amplias
existe el problema de la disponibilidad de sacerdotes. A la luz de
esta situación actual nos planteamos si hay medidas alternativas.
Considerando la situación, debemos aportar algunas observaciones
sobre cómo tratarla. Surgen numerosas reflexiones. La primera
destaca la clara necesidad de impulsar las vocaciones al ministerio
sacerdotal. Un clero nativo es el resultado esperado de la presencia
de la Iglesia en una región. Sin embargo, las iglesias locales
deberían estar abiertas a la posibilidad de compartir sacerdotes.
Así como en los primeros días del apostolado y a lo largo de toda su
historia, la Iglesia ha animado un espíritu misionero que enriquece
la vida y le sale al encuentro.
Bajo el término “solidaridad de personal” se sitúa el problema de
los sacerdotes que deben compartirse, de cuál es la mejor manera de
apoyarles cuando se deben desplazar de una zona a otra. El diaconado
permanente ofrece una cierta ayuda al respecto. Si bien es cierto
que necesita ser desarrollado para dar respuesta a las necesidades
de hoy, especialmente para relevar al sacerdote de muchos
ministerios administrativos, educacionales y de servicio.
Por último encaramos la discusión del Servicio Eucarístico que a
menudo sustituye a la Misa. Hemos destacado también la realidad
teológica del Misterio Pascual porque es completa y cualitativamente
distinta de cualquier otro servicio religioso realizado en ausencia
del sacerdote y. el imperativo de que esta distinción no sea
ofuscada.
De nuestras reflexiones ha salido reforzada la necesidad de
encontrar, allí donde sea necesario y en lugar de la Misa, algunos
servicios religiosos que deben ser definidos con mayor claridad.
También apreciamos el hecho de que en algunas zonas se haya hecho de
manera creativa y fructuosa.
Las liturgias de las Iglesias Orientales fueron reconocidas por su
sentido de lo sagrado mientras hemos tratado de encontrar el justo
equilibrio en la liturgia, entre el sentido de la participación
activa que nos implica (la denominada dimensión horizontal) y la
acción que conduce nuestra atención a Dios (la dimensión vertical).
Hemos concluido que los programas para sacerdotes, diáconos y laicos
sobre una buena liturgia son no sólo útiles, sino también
necesarios. También se alienta la participación de los laicos bien
preparados y los programas de formación litúrgica en las parroquias.
Para concluir, apoyamos el concepto de estabilidad en la liturgia,
con el fin de que no se dé la falsa impresión de que todos los
componentes relacionados con el culto son cambiantes o dependen de
la personalidad del individuo.
Cuando dirigimos nuestra atención a los criterios para una correcta
inculturación, tuvimos bien presente la existencia de documentos que
nos apoyan y guían, como “Ecclesia in África”, “Ecclesia in Asia” y
“Ecclesia in Oceanía”. Por esto, fomentamos su implementación.
Para terminar, expresamos nuestro aprecio por el papel de las
comunidades contemplativas de mujeres y hombres que silenciosamente
dan testimonio del reino trascendente hecho presente para nosotros
en la Eucaristía.
[00316-04.07] [CM001] [Texto original: inglés]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS A: S.E.R. Mons. José
María ARANCIBIA, Arzobispo de Mendoza
El Círculo Menor ha compartido, primero de todo, la preocupación por
el hambre de pan material, y el hambre de Dios, en el mundo actual.
Profunda necesidad, terrena y divina, relacionada con la Eucaristía.
Vivimos una cultura secularizada. Sin embargo, el misterio de la
Encarnación Redentora y de la Eucaristía, nos invitan a confiar
plenamente en un Dios comprometido con la historia humana.
Agradecemos la reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano
II. Bajo su guía, debemos seguir renovando nuestro proceso
evangelizador, celebrativo y pastoral. Nos duele que la Eucaristía,
don inmenso de amor de Dios, no sea conocido, valorado, y bien
celebrado, y así dar frutos abundantes de la vida eterna. Nos
preocupa seriamente que por la falta de sacerdotes, tantas
comunidades no puedan celebrar la Eucaristía cada domingo. Pero
queremos agradecer y estimular a los sacerdotes, que con esfuerzo
generoso ofrecen la Eucaristía en tantos lugares. Nos sentimos aún
más obligados a acompañarlos. Agradecemos también a los diáconos y a
los fieles laicos que les ayudan, incluso llevando la Palabra y la
Comunión a sitios donde ellos no llegan con frecuencia.
Somos conscientes de la necesidad de incrementar y profundizar la
catequesis, en todos los niveles, como una auténtica mistagogía para
los sacramentos de iniciación, estrechamente ligados entre sí. En
tal sentido hemos propuesto renovar y profundizar los contenidos de
la catequesis, incorporar a las familias con sus niños, y también
revisar los materiales, a fin introducir al pueblo de Dios en todas
las ricas y múltiples dimensiones del misterio eucarístico. Es
preciso además ofrecer una catequesis sistemática a los adultos.
La celebración del domingo, como día del Señor, tiene que convocar a
los fieles a la santa Misa, no sólo como un precepto, sino como
exigencia propia de la vida cristiana. Para una celebración activa y
fructuosa, será necesario atender al anuncio de la Palabra, seguida
de homilías bien preparadas; al sentido de los signos y gestos
cargados de hondo sentido, como a la riqueza de los textos
utilizados por la tradición eclesial. La comunidad es despedida en
cada misa dominical, con un mandato misionero, que ha de suscitar su
consciencia apostólica, su compromiso de vida y su deber de caridad
comprometida.
La fuerza renovadora de la Pascua, y por tanto de cada Eucaristía,
no se celebra únicamente para provecho personal de cada
participante. Sino que la conversión y la vida eterna que crece en
los corazones, mueve a compartir e imitar el mismo amor
misericordioso de Dios. Así pues, conscientes de las necesidades,
crisis y conflictos del mundo actual, nos alienta confiar en los
frutos de renovación personal y comunitaria que brotan de la
Eucaristía. Al comer el Cuerpo y beber la Sangre del Señor, que les
da nueva vida, los fieles crecen necesariamente también en el
compromiso social, para defender la vida humana, y los valores de la
familia, la justicia, la solidaridad y la paz.
Hemos tratado además el complejo tema de la inculturación, movidos
por la preocupación de fomentar la participación fructuosa de todos
los fieles, según las diversas culturas. Anhelamos que las
Conferencias Episcopales sigan trabajando en este sentido, guiados
por las recientes pautas de la misma Iglesia.
[00317-04.02] [CM002] [Texto original: español]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS C: S.E.R. Mons. Seán
Baptist BRADY, Arzobispo de Armagh, Presidente de la Conferencia
Episcopal
El grupo estaba de acuerdo en que la Relación posterior a la
Discusión ha proporcionado una síntesis excelente sobre los debates
que han tenido lugar en el Aula.
Los miembros del Circulus Anglicus “C” convenían en que llevar a
cabo una formación mejor en la fe eucarística de la Iglesia se puede
conseguir de numerosas maneras, incluida la actualización de los
textos para el catecismo a la luz de las recientes enseñanzas de la
Iglesia sobre la Eucaristía y una presentación sistemática e
integrada de la doctrina de la Iglesia sobre la Presencia Real.
Había acuerdo sobre el hecho que el estudio de la historia del arte
y la arquitectura religiosas por parte de sacerdotes, seminaristas y
laicos comprometidos enriquecería la catequesis y despertaría de
nuevo la capacidad de un pensamiento simbólico, básico para la
mistagogia sacramental.
Igualmente, estábamos de acuerdo sobre el hecho de que la formación
de los celebrantes y participantes en el Ars celebrandi es esencial
para una comprensión del Misterio eucarístico renovada y más
profunda y que debería incluir una formación en el uso más frecuente
del silencio en la liturgia.
Por otro lado, se ha resaltado la frecuencia con la que se ha
hablado en el Aula sobre el tema de la inculturación y estábamos de
acuerdo en que el Sínodo debe tratar esta cuestión de manera más
exhaustiva y precisa. Hemos propuesto los siguientes criterios:
- Hay que preservar la unidad de la celebración
- La celebración tiene que ser conforme al depósito de la fe
- Debería conducir a la oración y a la adoración
- Debería ser una expresión de reverencia en conformidad con la
Varietates Legitimae (1994) y la Introducción General al Misal
Romano
Esto dio origen a una importante discusión sobre cómo desarrollar el
vínculo entre la Misa y la vida cotidiana, así cómo proveer a una
traducción más exacta del Ite Missa Est. Se concordaba sobre la
importancia de indicar que la misión es una consecuencia de la
participación en la Eucaristía y explicar en detalle, en términos
muy prácticos, las implicaciones de la participación en la
Eucaristía para importantes temas sociales como la justicia, la
solidaridad, la reconciliación, el perdón y la paz. También pedimos
a la Congregación para el Culto Divino que vuelva a considerar
trasladar la señal de la paz que se da antes de la Comunión a antes
del ofertorio de la Misa.
Concordábamos, en cualquier caso, sobre el hecho de que el poder de
la Eucaristía para transformar las vidas de las personas y las
realidades sociales, está íntimamente ligado a una comprensión
adecuada de la Presencia Real y a un renovado énfasis en la práctica
de adoración de Nuestro Señor Eucarístico, como prolongación de una
comunión espiritual con Cristo, que se ofrece a sí mismo al Padre.
Se resaltó que la veneración y la adoración, a su vez, conducen a la
celebración de la Eucaristía en un espíritu de oración y de acción
de gracias por ese inmenso don.
En cualquier caso, el papel del sacerdote es esencial para hacer
disponible este inmenso don de Nuestro Señor Eucarístico a los
fieles. Gozó de gran aprobación la propuesta de que el Sínodo
reconozca con gratitud el indispensable ministerio de los sacerdotes
como predicadores de la Palabra, celebrantes de la Eucaristía y
guías de la Comunidad cristiana.
También se estuvo de acuerdo en que el Sínodo dé apoyo a los
sacerdotes en la proclamación de la Palabra de Dios, con la
propuesta de homilías temáticas, no impuestas y durante un ciclo de
tres años, basándose profundamente, tanto en las Escrituras como en
los textos teológicos y litúrgicos. También se propuso que sean
revisadas las lecturas de las Sagradas Escrituras en la Sagrada
Liturgia y que sea considerado el uso de modernos instrumentos de
comunicación.
Asimismo, se discutió el problema de las relaciones ecuménicas en el
ámbito de la hospitalidad Eucarística. Nuestro grupo propone que sea
realizado un estudio conjunto sobre la práctica católica de la
Hospitalidad Eucarística para ayudar a las Iglesias locales a
contrarrestar la confusión que existe actualmente en el clero y
entre los fieles.
El grupo solicita que se profundice ulteriormente en el tema de la
restauración del orden original de los Sacramentos de Iniciación ya
que darían a la Eucaristía su justa colocación para completar la
Iniciación Cristiana.
El grupo exhorta al Sínodo para que dé mayor énfasis a la
celebración de la Misa Dominical y a la importancia para las
comunidades de reunirse conjuntamente en la fe y de incluir una
clara referencia al reposo del Sabbath después de la Creación por
parte de Dios.
En relación a las Misas para pequeños grupos, se propusieron los
siguientes criterios:
- Deben servir para unificar la parroquia y no fragmentar la
comunidad;
- Deben respetar las necesidades del grupo particular y favorecer
una fructuosa participación de las personas implicadas;
- Deben preservar la unidad de la familia.
Fue propuesto que quienes son minusválidos sean reconocidos
plenamente como miembros de la Iglesia y sean ayudados para
conseguir una legítima función en la vida litúrgica de la Iglesia.
Para que esto se realice, la arquitectura de las Iglesias debería
pensar a ellos y ellos mismos deberían ser incluidos activamente en
las celebraciones, de esta manera quisiéramos recordar al Papa Juan
Pablo II sobre el valor del sufrimiento.
Nuestro grupo piensa que los cristianos participarán en una plena,
activa y fructuosa participación en la Eucaristía cuando el deseo de
nuestros corazones sea atraído por la Eucaristía y encuentre en ella
la alegría. Finalmente, dirigimos una invitación para que sean
creadas las condiciones necesarias para que la verdad, la bendición
y la santidad de Cristo, el único que puede dar alegría plena a
nuestros corazones, puedan seguir brillando en todo su esplendor
durante las celebraciones Eucarísticas.
[00323-04.06] [CM003] [Texto original: inglés]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS B: S.E.R. Mons.
Alberto GIRALDO JARAMILLO, P.S.S., Arzobispo de Medellín
El Grupo Hispanicus B ha tenido como moderador, al Señor Cardenal
Jorge Mario Bergoglio , Arzobispo de Buenos Aires y como relator, a
Monseñor Alberto Giraldo, Arzobispo de Medellín. El grupo juzgó
importante iniciar con el tema: la Eucaristía y la vida del
sacerdote. Del Sínodo ha de salir una voz de admiración y estímulo a
todos los hermanos presbíteros que en el mundo entero hacen posible
la Eucaristía y orientan su existencia a partir de una auténtica
espiritualidad eucarística. Los miembros elaboraron 27 proposiciones
que se pueden recoger en estos 10 enunciados.
1- Que se den orientaciones de apoyo a los sacerdotes para que sus
celebraciones expresen la conciencia de estar actuando, bajo la
acción del Espíritu Santo. Así aseguran la presencia de Cristo en la
Eucaristía, con toda la riqueza de su obra salvadora.
2- Que cada Obispo dé toda la importancia a la formación de los
seminaristas acompañándolos a ellos y a sus formadores. Atención muy
especial se ha de dar a la selección y formación de los candidatos
para vivir el carisma del celibato.
3- Que se pueda asegurar la digna celebración en la Catedral, en las
parroquias y en los diversos templos de la Diócesis y se asegure que
los fieles puedan visitar al Santísimo Sacramento en las diversas
horas del día.
4- Que se organice en la Diócesis una pastoral vocacional bien
estructurada, que parte de la oración por las vocaciones y tengas el
apoyo de las familias, los sacerdotes y los seminaristas.
5- Que se preste atención muy especial a los enfermos de tal manera
que se asegure para ellos la Eucaristía, alimento de inmortalidad.
La Eucaristía será la inagotable fuente de una cultura de la vida.
6- Que se ofrezca una especial compañía a los que han formado sus
familias a partir del sacramento del matrimonio. Atendiendo la
difícil situación de quienes han sufrido el dolor de las rupturas de
la separación, se tratará de llegar a ellos en actitud
misericordiosa para que, se les pueda brindar una orientación y
apoyo que les permita dilucidar su situación con un proceso canónico
adecuado.
7- Que se haga una renovada pastoral del Sacramento de la
Reconciliación.
8- Que, como fruto del año de la Eucaristía, se busque una pedagogía
para que los
fieles puedan llegar al encuentro con el Señor Resucitado en la Misa
de cada domingo.
9- Que logremos encontrar caminos catequísticos adecuados para que
los sacerdotes y los fieles comprendan la presencia de María en cada
celebración eucarística.
10- Que logremos comprender que, si bien la Eucaristía es un don, es
nuestro deber pastoral, acercar a las personas a este sacramento,
ofreciéndoles ayudas para una digna recepción del Señor Jesucristo
Sacramentado.
[00318-04.04] [CM004] [Texto original: español]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS A: S.E.R. Mons. Diarmuid
MARTIN, Arzobispo de Dublín
Al hablar sobre la devoción a la Eucaristía, se ha reconocido que la
acción eucarística del Sacrificio de la Misa es el acto de adoración
más importante de la Iglesia. La adoración Eucarística fuera de la
Misa podría surgir y conducir a la acción Eucarística. La adoración
Eucarística, considerada como un signo emergente de los tiempos,
puede sostener ampliamente la santidad de los individuos y de las
comunidades.
El grupo ha expresado una particular apreciación, confirmación y
aliento para los sacerdotes por su fidelidad en el ministerio de la
Eucaristía. En relación a la “ars celebrandi” se ha destacado que lo
importante no es un tipo especial de coreografía del rito litúrgico,
sino un modo para entrar en el Misterio de la Eucaristía y el deseo
de acceder a la comunión con Dios, por medio del misterio Pascual.
También se ha dado mucha importancia a la reflexión sobre la
Liturgia de la Palabra. Se ha sugerido que se preparase una lista de
homilías temáticas para que traten los Misterios fundamentales de
Salvación con referencias adecuadas al Leccionario, a los Padres de
la Iglesia y al Catecismo de la Iglesia Católica.
Así mismo, el grupo ha subrayado la necesidad de desarrollar la
espiritualidad Eucarística de los laicos. También se ha sugerido que
la “guía Eucarística” se redacte con contenidos doctrinales,
catequéticos y devocionales a favor de los fieles.
El grupo ha insistido en el vínculo entre la Eucaristía y el
Sacramento de la Penitencia, sobre todo, porque muchos fieles han
perdido el sentido del pecado.
La considerable falta de sacerdotes en algunas áreas es un argumento
que preocupa a toda la Iglesia. Debido a la ausencia de sacerdotes,
el grupo enfatiza el valor de la Liturgia de la Palabra como
sustento para quienes están privados del acceso a la Eucaristía.
En algunas partes del mundo la caída del número de participantes que
regularmente asisten a la Misa dominical es una fuente de gran
preocupación.
El “eclipse de la fe” entre muchos sólo será superado y revocado
sólo a través de la conversión personal.
[00319-04.05] [CM005] [Texto original: inglés]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS C: S.E.R. Mons.
Paul-André DUROCHER, Obispo de Alexandria-Cornwall
Hemos decidido seguir las preguntas propuestas por el relator
general al final de la Relación posterior a la discusión. El relator
del grupo tomaba nota de las distintas propuestas a medida que
avanzaba nuestra discusión y preparaba una lista sobre la que se
discutió y que el grupo aprobó, de manera que cada propuesta, con
algunas excepciones, representa el consenso del grupo, no sólo en su
contenido, sino también en su expresión.
Además, se invitó a cada uno de los padres sinodales a preparar las
propuestas que considerara importantes, a fin de completar nuestro
estudio del conjunto de las preguntas. Este método de trabajo nos
permitió elaborar cerca de setenta y cinco propuestas breves, que
reflejan verdaderamente el pensamiento de nuestro grupo de trabajo.
Algunos puntos de discusión concentraron especialmente nuestra
atención. Sigue una breve presentación de ellos con algunas
observaciones pertinentes.
Nuestra actitud ante la secularización se debe matizar más. En
efecto, hay semillas de la Palabra en nuestro mundo de hoy. La
Eucaristía puede encontrarse con la sed y las esperanzas de nuestro
tiempo.
Como sacramento de la fe, se debe profundizar en la Eucaristía con
una catequesis mistagógica e iniciática, apoyada en el estudio de la
Palabra de Dios y centrada en Cristo resucitado.
La fe que se celebra en la Eucaristía hay que vivirla también en la
vida cotidiana. La contemplación del sacrificio de Cristo al que
somos llamados a asociarnos, podrá ayudarnos a realizar esta unidad
de fe y de vida. Pero hay que entender este sacrificio como un
misterio de amor, una promesa de vida, un camino de libertad.
La escasez de sacerdotes nos entristece y experimentamos
profundamente la angustia de numerosos fieles que no tienen acceso
al sacramento por este motivo. La idea de ordenar a viri probati fue
objeto de debate, pero no obtuvo la mayoría de votos. El grupo
afirma unánimemente el valor inestimable del celibato sacerdotal
para la Iglesia latina y quiere que la Iglesia se comprometa en una
pastoral vocacional todavía más enérgica, positiva y abierta a los
dones de Dios. Por otro lado, pensamos que un mejor encuadramiento
de los sacerdotes fidei donum ayudará a paliar un poco esta escasez.
Hemos intercambiado pareceres tranquilamente sobre otras muchas
cuestiones: la adoración eucarística, el ecumenismo, el compromiso
social que deriva de la Eucaristía, la liturgia. El tema del lugar
de la confirmación entre los sacramentos de iniciación provocó mucha
discusión, pero estamos de acuerdo en afirmar que, sea cuál sea la
opción que elijan las conferencias episcopales en esta materia, la
Eucaristía siempre se debe percibir como la cumbre de la iniciación
cristiana. Hay que recuperar también la relación entre el bautismo y
la reconciliación, en esa misma perspectiva.
Finalmente, concentraron nuestra atención: el domingo como día del
Señor, la delicada situación de personas en situaciones
matrimoniales irregulares, sobre todo en los países del sur donde la
poligamia, los matrimonios inter-religiosos y los matrimonios
consuetudinarios representan desafíos pastorales muy serios; la
inculturación de los ritos, que sigue siendo apremiante; y el
compromiso de los católicos por la justicia, compromiso que es
verificación de la profundidad de una verdadera espiritualidad
eucarística.
Ha sido una bendición la presencia en nuestro grupo de obispos
procedentes de América, Europa, África y Asia, incluso de la
tradición oriental. Esta diversidad ha sido para nosotros fuente de
descubrimiento y de sabiduría, y nos ha revelado la profundidad de
la unidad de esta fe que compartimos. Es también por ello que
nuestra oración se hace “Eucaristía”.
[00320-04.08] [CM006] [Texto original: francés]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS C: S.E.R. Mons. Juan
Francisco SARASTI JARAMILLO, C.I.M., Arzobispo de Cali
El círculo estuvo integrado por 19 Padres Sinodales y contó con la
presencia de dos auditores, dos colaboradores y dos asistentes.
Tras la lectura de las diecisiete cuestiones señaladas por el
Relator General y su conveniente división, agrupación e integración,
el círculo determinó por votación los argumentos que se consideraban
de mayor interés. A la luz de las preferencias expresadas, se pasó a
la discusión de algunos de ellos. Posteriormente, se pidió a los
Padres que elaboraran proposiciones, sobre todo a partir de sus
intervenciones en el Aula, las que fueron presentadas en la tarde de
ayer, de manera general, y discutidas y aprobadas detalladamente en
la mañana del día de hoy.
Como resultado de todo este trabajo, realizado con gran diligencia y
en un ambiente extremadamente fraternal y de amor a la Iglesia,
surgieron 24 proposiciones.
[00322-04.02] [CM007] [Texto original: español]
- RELACIÓN DE LOS
CÍRCULOS MENORES GERMANICUS: S.E.R. Mons. Gerhard Ludwig MÜLLER,
Obispo de Regensburg
La presentación de la Eucaristía como fuente y cumbre de la vida y
de la misión de la Iglesia sigue siendo una tarea de la teología, de
la espiritualidad y de la pastoral.
Las limitaciones en la comprensión de la liturgia y en la práctica
sólo pueden superarse por medio de una orientación positiva y
atrayente hacia Jesucristo. Él es “la luz verdadera que ilumina a
todo hombre” (Jn 1, 9).
En la civilización occidental, sin embargo, los cristianos están
afectados por la secularización de la conciencia. Esto puede
conducir a la trivialización de las verdades cristianas y a la
profanación de la liturgia y de la manera de vivir. Con frecuencia
existe una discrepancia entre el catequismo que llevamos en nuestras
cabezas y las tentaciones y las presiones de una impostación de vida
colectiva determinada sólo por el mundo interior. Las consecuencias
de esto puede ser no sólo la indiferencia, sino también las
agresiones hacia la doctrina y la moral de la Iglesia, aparentemente
extraña al mudo y hostil a la vida.
No obstante, existe el hambre de justicia y de una vida auténtica en
la libertad y en el amor.
De esta manera, en todo el mundo se hacen la pregunta de cómo se
puede transmitir el proponerse, por parte de Dios, como luz y amor
para todos los hombres, en las situaciones concretas de la vida
cotidiana y con la presencia constante de un cierto espíritu del
itempo secular en la comunicación de masa.
¿Cómo puede la Iglesia, siguiendo la Gaudium et spes (nº 10),
acoger, dividir y formular las preocupaciones, las preguntas y las
necesidades de los hombres de hoy y, sin embargo, precisamente
ahora, testimoniar a Cristo como respuesta a las preguntas
fundamentales sobre la existencia del hombre?
Es posible esperar un auténtica renovación de los cristianos, de los
religiosos y laicos, sobre todo, de los jóvenes cristianos
comprometidos, que se dejan atraer por Cristo, que viven del amor de
Cristo eucarístico y que están dispuestos a aceptar un modo de vivir
el matrimonio cristiano y la vida según los consejos evangélicos, al
cual han sido llamados por el Espíritu Santo para constituir la
Iglesia con los distintos carismas. Aquí no se trata de números
sino, más bien, de calidad.
Lo mejor que podemos hacer por la fe en la Eucaristía en el
pensamiento y en la vida de los cristianos es vivir de la
Eucaristía.
“Cuando Jesús fue a la mesa con ellos, tomó el pan y lo partió y lo
dividió entre sus discípulos, entonces se les abrieron los ojos y le
reconocieron” (cfr. Lc 24, 31).
[00321-04.04] [CM008] [Texto original: alemán]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS B: S.E.R. Mons. Robert
LE GALL, O.S.B., Obispo de Mende
Resumen de la relación no recibido antes de la redacción del Boletín
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS B: S.E.R. Mons. Renato
CORTI, Obispo de Novara
Nos ha parecido conveniente destacar dos preguntas: la relativa a la
educación a la fe eucarística y la relativa al compromiso misionero
que hemos sido llamados a cultivar a través de la celebración
eucarística. Después de haber elaborado dos propositiones sobre
estos puntos, hemos pasado a otros temas relacionados de alguna
forma a los dos primeros. Y de esta forma el círculo ha afrontado el
tema del domingo, el del sacerdote y el de las celebraciones “en
espera de sacerdote”, el de la iniciación cristiana, el de la
promoción de una pastoral que acoja a las personas que viven en una
situación matrimonial irregular.
Las propositiones relativas al compromiso de educar al pueblo
cristiano a la fe eucarística han hecho algunas propuestas relativas
a las preguntas: “¿Quién educa?” “¿Cómo se educa?”. Las relativas a
la Eucaristía, fuente de misión, han considerado lo que debe ser
asimilado en profundidad para que ello se realice, han indicado
algunos senderos de educación misionera a través de la Eucaristía y
han hecho referencia a algunas dificultades presentes en el día de
hoy. Sobre el tema de la educación de los fieles en el centro de la
celebración eucarística dominical, la discusión ha llevado a dedicar
un amplio espacio al domingo, entendido como “Dies Christi” y como
“Dies hominis”. Ha tocado el tema de la Eucaristía, sobre todo
considerando el Domingo como “Dies Ecclesiae”.La urgencia de ofrecer
el don eucarístico a todos los fieles ha animado al círculo a
responder de manera concreta individuando múltiples atenciones que
deben caracterizar la vida de nuestras comunidades. Luego se ha
reflexionado sobre la celebración dominical “en espera de
sacerdote”. En cuanto a la iniciación cristiana, se han expresado
algunas observaciones sobre la relación entre: Bautismo,
Confirmación y Eucaristía. Se ha reflexionado también sobre la
experiencia que debe proponerse a quien accede a los sacramentos y
cómo dar a todo esto la forma de un itinerario, es más, de una
mistagogia. En cuanto a la pastoral a favor de aquellos que están en
una situación matrimonial irregular, la reflexión ha considerado
ante todo el tiempo que precede al Matrimonio, refiriéndose a la
educación de los jóvenes y a los cursos prematrimoniales, luego a la
condición a menudo cargada de soledad que se vive dentro de las
familias, recordando la urgente necesidad de cultivar en nuestras
parroquias el contacto directo con las familias; por último se ha
considerado la situación específica de aquellos que están en una
situación matrimonial irregular, tratando de dedicarles atenciones
posibles e importantes para que las personas se sientan acogidas, se
confíen al Señor y den pasos concretos en la luz del Evangelio.
La presencia en el círculo de miembros procedentes de distintas
partes del mundo ha dilatado ciertamente los horizontes. Quizás no
ha permitido que se tomaran en consideración todos los elementos
característicos de las distintas tradiciones teológicas, litúrgicas
y pastorales. Y, sin embargo, aunque se de manera limitada, la
riqueza de cada uno ha sido tomada en consideración con respeto y
deseo de aprender.
Por todo esto creo que puedo decir que ha sido un encuentro
fructuoso.
[00324-04.03] [CM010] [Texto original: italiano]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS A: S.E.R. Mons. Alain
HAREL, Obispo titular de Forconio Vicario Apostólico de Rodrigues
Como obispos, nos preocupa mucho que la Eucaristía sea
verdaderamente “fuente y cumbre” de la vida de todo cristiano y de
nuestras distintas comunidades. ¿Cómo podemos hacer que se descubra
a Cristo? ¿Cómo conducir a cada vez más cristianos a beber de esa
fuente vivificante?
Pensamos que es urgente proponer a los cristianos el karygma de la
Iglesia que ilumina y hace vivir.
En esta catequesis, la Palabra de Dios tiene que ocupar un lugar
central. En contraposición a la expansión de las sectas, debemos
ayudar más que nunca a los cristianos a descubrir, -volver a
descubrir-, los fundamentos bíblicos de la Eucaristía.
En la formación permanente de los cristianos, debemos ayudarles cada
vez más a enlazar las dos mesas: la mesa de la Palabra y la mesa de
la Eucaristía.
¡El Evangelio no es una ideología, sino una persona viva! El
misterio de la Eucaristía vinculado al descubrimiento de la palabra,
nos conduce a la persona de Jesús resucitado. La familia, “Iglesia
doméstica”, es el ambiente privilegiado donde los niños, desde su
temprana edad, están llamados a iniciarse en este gran misterio. Por
otro lado, la fe en Jesús, don del Espíritu, no puede no florecer en
el seno de la Iglesia familia de Dios, de ahí la importancia de
permitir, especialmente a los jóvenes, vivir una experiencia
eclesial real.
La comunión con Cristo nos abre a la comunión y al compromiso con
nuestros hermanos que tienen hambre, que sufren, que son excluídos.
De ese modo, nuestras comunidades eucarísticas son signos proféticos
en medio de este mundo a menudo desgarrado por la violencia, las
injusticias, y tan hambriento de reconciliación y de paz.
Como obispos, nos sentimos llamados a promover, a todos los niveles,
una pastoral de la acogida.
[00325-04.04] [CM011] [Texto original: francés]
- RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS A: S.E.R. Mons.
Francesco CACUCCI, Arzobispo de Bari-Bitonto
Se han formulado 15 propuestas, agrupadas en cuatro secciones.
En la primera, Mysterium fidei: la Eucaristía y la Iglesia, se
afrontaron las implicaciones de la eclesiología eucarística para la
vida de la Iglesia y el ecumenismo. En la segunda sección, relativa
al Misterio proclamado, se profundizó en la relación entre la
Palabra de Dios y la Eucaristía, con la exigencia de un itinerario
mistagógico. En la tercera, el Misterio celebrado, se profundizó en
la dignidad y la belleza de la celebración eucarística; la
celebración de la Eucaristía como don de Dios y como derecho del
fiel; el uso del latín y del canto gregoriano en las celebraciones
internacionales, para expresar la unidad y la universalidad de la
Iglesia; la escasez de sacerdotes y el hambre del pan de vida como
impulso para un compromiso renovado por las vocaciones y para la
colaboración entre las Iglesias particulares, para una distribución
más equitativa de los sacerdotes en el mundo; las condiciones de
admisión a la Eucaristía en el caso de los divorciados que se han
vuelto a casar; el domingo con su centro en la celebración de la
Eucaristía; la importancia de la formación al canto y a la música en
la liturgia. Finalmente, en la cuarta sección, se trató del Misterio
vivido, especialmente en un mundo globalizado, marcado por
gravísimas injusticias y desigualdades sociales y económicas, y por
múltiples y persistentes conflictos armados; el impulso de la misión
del Evangelio a todas las gentes y a una espiritualidad laica
auténtica, que hay que vivir en la vida cotidiana mediante el don
gratuito del perdón de las ofensas, único que puede generar la paz;
la adoración eucarística como preparación y dilatación de la
celebración de la Santa Misa, con la necesidad de la reverencia ante
Jesús Eucarístico en el tabernáculo.
[00326-04.04] [CM012] [Texto original: italiano]
● ELECCIÓN DEL CONSEJO (I)
Después, ha tenido lugar la primera votación para la elección de 12
miembros del Consejo post-sinodal.
♦ AVISOS
● TRABAJOS SINODALES
● “BRIEFING” PARA LOS GRUPOS LINGÜÍSTICOS
● TERCERA RUEDA DE PRENSA
● APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA
● TRABAJOS SINODALES
Mañana por la mañana, sábado 15 de octubre de 2005, tendrá lugar la
Décimo Octava Congregación General para la primera votación para la
elección del Consejo post-sinodal, para la presentación del borrador
del Mensaje y para la discusión del Mensaje.
Mañana por la tarde, sábado 15 de octubre de 2005, tendrá lugar la
Audiencia del Sumo Pontífice a los niños de la Primera Comunión. El
Pan del cielo: un titulo completamente eucarístico da nombre al
evento que llevará hasta la Plaza de San Pedro a 100.000 niños de la
Primera Comunión procedentes de todo el mundo para el encuentro con
el Papa Benedicto XVI. El encuentro eucarístico querido por el Santo
Padre se incluye en el programa de encuentros previstos para el año
de la Eucaristía. Benedicto XVI se encontrará con los niños reunidos
en oración y los ayudará en la reflexión con una catequesis y
respondiendo a sus preguntas. Después de la catequesis, la Adoración
y la Bendición Eucarística. El encuentro tendrá inicio a las 18.00
horas y será retransmitido en directo en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede.
En los próximos días continuarán los trabajos de unificación de las
Propuestas por parte del Relator General, del Secretario General y
de los Relatores de los Círculos Menores, según lo previsto en el
Calendario de los trabajos sinodales, publicado en el Boletín nº2.
El lunes 17 de octubre de 2005, a las 11:00 horas, en el Altar de la
Confesión de la Patriarcal Basílica del Vaticano tendrá inicio la
Adoración Eucarística presidida por Benedicto XVI con la
participación de los Padres sinodales. La Celebración está abierta a
todos, sin necesidad de permisos. La Basílica estará abierta desde
las 15:30 horas hasta las 18:00 horas.
La Décimo Novena Congregación General, para la presentación de la
Lista unificada de las propuestas, tendrá lugar la mañana del martes
18 de octubre de 2005.
Los Círculos Menores se reunirán el miércoles 19 de octubre de 2005,
en la VI y en la VII sesión, para la preparación de las Enmiendas a
las Propuestas, según lo previsto en el Calendario de los trabajos
sinodales.
● “BRIEFING PARA LOS GRUPOS LINGÜÍSTICOS
El “briefing” para los grupos lingüísticos con los Responsables de
Prensa (Don Giorgio COSTANTINO, de la Conferencia Episcopal de
Calabria, para el italiano; Padre John BARTUNEK, de los Leccionarios
de Cristo, para el inglés; Padre Pierre GERARD, S.I., Centro de
Espiritualidad, para el francés; Sr. Isidoro CATELA MARCOS, Director
de la oficina para la información de la Conferencia Episcopal
española, para el español; Don Markus GRAULICH, S.D.B.,
para el alemán) acompañados por un Padre sinodal por cada idioma,
tendrá lugar el martes 18 de octubre de 2005 a las 12:30 horas (en
los lugares del “briefing” indicados en el Boletín nº 2).
A continuación sigue la lista con el nombre del Padre sinodal por
cada idioma.
Grupo lingüístico italiano
S.E.R. Mons. Tadeusz KONDRUSIEWICZ
Grupo lingüístico inglés
S.Em.R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON
Grupo lingüístico francés
S.E.R. Mons. Laurent MONSENGWO PASINYA
Grupo lingüístico español
S.Em.R. Card. Francisco Javier ERRAZURIZ OSSA
Grupo lingüístico alemán
S.Em.R. Card. Walter KASPER
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y
fotógrafos que tienen que dirigirse al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de acceso (muy restringido).
● TERCERA RUEDA DE PRENSA
Se informa a los periodistas acreditados que el sábado 22 de octubre
de 2005, a las 12:45 horas, en el Aula Juan Pablo II de la Oficina
de Prensa de la Santa Sede, tendrá lugar la tercera Rueda de Prensa
sobre los trabajos de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de
los Obispos (Elenchus finalis). Intervendrán:
● S. Em. R. Card. George PELL
Arzobispo de Sydney (Australia)
● S. Em. R. Card. Mark OUELLET, P.S.S.
Arzobispo de Quebec (Canadá)
● S.E.R. Mons. Roland MINNERATH
Arzobispo de Dijon (Francia)
Secretario Especial
● S.E.R. Mons. Salvatore FISICHELLA
Obispo titular de Voghenza
Auxiliar del Vicario de Roma
Rector Magnificus de la Pontificia Universidad Lateranense
● APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA
Viernes 14 de octubre: 09:00 - 16:00
Sábado 15 de octubre: 09:00 - 19:30
Domingo 16 de octubre: 09:00 - 13:00
Lunes 17 de octubre: 09:00 - 18:00
Desde el martes18 de octubre hasta el sábado 22 de octubre: 09:00 -
16:00
Domingo 23 de octubre: 09:00 - 13:00
Desde el lunes 24 de octubre hasta el viernes 28 de octubre: 09:00 -
15:00
Sábado 29 de octubre: 09:00 - 14:00
Domingo 30 de octubre: 11:00 - 13:00
Martes 31 de octubre: 09:00 - 15:00
|