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20 - 14.10.2008
RESUMEN
-DÉCIMO
TERCERA CONGREGACIÓN GENERAL (LUNES, 13 DE OCTUBRE DE 2008 - POR LA
TARDE)
-DÉCIMO
CUARTA CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 14 DE OCTUBRE DE 2008 - POR LA
MAÑANA)
-AVISOS
DÉCIMO TERCERA CONGREGACIÓN GENERAL (LUNES, 13 DE OCTUBRE DE 2008 -
POR LA TARDE)
Ayer por la tarde, lunes 13 de octubre de 2008, ha tenido lugar la
Décimo tercera Congregación General con la peregrinación de los
Padres sinodales a la Basílica de San Pablo Extramuros con ocasión
del Año Paulino.
Después, a las 18:00, en la Basílica de San Pablo Extramuros, los
Padres sinodales han asistido, invitados por el Santo Padre
Benedicto XVI, al concierto de la Orquesta Filarmónica de Viena
dedicado al Año Paulino y a la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de Obispos.
DÉCIMO CUARTA CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 14 DE OCTUBRE DE 2008 -
POR LA MAÑANA)
-INTERVENCIONES
EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
-AUDICIÓN DE LOS OYENTES
(II)
A las 9:00 de hoy, martes 14 de octubre de 2008, con el canto de la
Hora Tercia, en presencia del Santo Padre, ha comenzado la Décimo
cuarta Congregación General, para la continuación de las
intervenciones de los Padres sinodales en el Aula sobre el tema
sinodal La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia.
Presidente Delegado de turno S.Em.R. Card. George PELL, Arzobispo de
Sydney (AUSTRALIA).
Durante el intervalo de las 10:30, el Santo Padre Benedicto XVI ha
recibido en audiencia a los grupos de los Círculos Menores Anglicus
A y Gallicus A.
Tras el intervalo, al reanudar la Décimo cuarta Congregación General,
el Santo Padre Benedicto XVI ha intervenido con una reflexión sobre
el tema sinodal. Después de hacer una consideración sobre el trabajo
para su libro “Jesús de Nazaret”, el Santo Padre ha hablado de los
criterios fundamentales de la exégesis bíblica, de los riesgos de un
enfoque secular y positivista de las Sagradas Escrituras y de la
necesidad de una estrecha relación entre exégesis y teología.
A continuación ha tenido lugar la Audición de los Oyentes (II).
En esta Congregación General, que ha terminado a las 12:30 con la
oración del Angelus Domini, estaban presentes 241 Padres.
INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Décimo cuarta Congregación General han intervenido los
siguientes Padres sinodales:
-
S. Em. R. Card. Tarcisio BERTONE, S.D.B., Secretario de Estado
(CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.B.Em. Card.. Emmanuel III DELLY, Patriarca de Babilonia de los
Caldeos, Jefe del Sínodo de la Iglesia Caldea (IRAK)
-
S.E.R. Mons. Marian GOŁĘBIEWSKI, Arzobispo de Wrocław, Breslavia
(POLONIA)
-
S.E.R. Mons. Petro Herkulan MALCHUK, O.F.M., Obispo titular de
Media, Obispo auxiliar de Odessa-Simferopol (UCRANIA)
-
S.E.R. Mons. Ruy RENDÓN LEAL, Obispo Prelado de El Salto (MÉXICO)
-
S.E.R. Mons. Angelo AMATO, S.D.B., Arzobispo titular de Sila,
Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos (CIUDAD DEL
VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Marin BARIŠIĆ, Arzobispo de Split-Makarska (CROACIA)
-
S.E.R. Mons. Javier ECHEVARRÍA RODRÍGUEZ, Obispo titular de
Cilibia, Prelado de la Prelatura personal del Opus Dei
-
S.E.R. Mons. Kurt KOCH, Obispo de Basilea (SUIZA)
-
S.E.R. Mons. Joseph NGUYÊN CHI LINH, Obispo de Thanh Hóa
(VIETNAM)
-
S.E.R. Mons. Juan MATOGO OYANA, C.M.F., Obispo de Bata (GUINEA
ECUATORIAL)
A continuación facilitamos los resúmenes de las intervenciones:
-
S. Em. R. Card. Tarcisio BERTONE, S.D.B., Secretario de Estado
(CIUDAD DEL VATICANO)
“Queridos jóvenes, os exhorto a adquirir intimidad con la Biblia, a
tenerla a mano, para que sea para vosotros como una brújula que
indica el camino a seguir”. Es la conclusión práctica del Mensaje de
Benedicto XVI a los jóvenes de todo el mundo con ocasión de la
Jornada Mundial de la Juventud del 2006. Es una consigna que
confirma la que se dio a su vez en la JMJ de Colonia 2005 y que
recibe un desarrollo ulterior en otro de sus discursos en la Plaza
de San Pedro el 6 de abril de 2006, respondiendo a una pregunta
realizada por un joven sobre el sentido de la Biblia en la vida de
un joven creyente.
Es un tríptico que manifiesta una precisa convicción del Papa: en el
Libro Sagrado debidamente encontrado, la fe juvenil encuentra una
orientación indispensable (brújula), teniendo, por otra parte, un
especial cuidado en que el encuentro con la Biblia se convierta en
encuentro con Cristo.
Un foso para superar
Tomada por sí misma, la Biblia no logra suscitar ante los ojos de un
joven, sobre todo si está en la primera adolescencia, una particular
atracción o apego. Se ha comprobado una sustancial indiferencia
hacia una fe comunicada a través de la Sagrada Escritura, con
respecto, en cambio, al testimonio dado por una persona creyente,
indiferencia que se acompaña de una notable proporción de ignorancia
y sobre todo de la dificultad para advertir su valor vital. Entre
quienes prácticamente nunca tienen un contacto personal con la
Biblia (el 80 % de los italianos) el número más elevado se registra
en la franja de los adolescentes entre los 14 y los 19 años.
Solamente el 13 % considera que “si uno cree en Dios debe leer y
meditar la Biblia u otros textos sagrados”, colocando dicha lectura
en el undécimo lugar entre 16 item.; el 7% señala luego “el rezar
leyendo, meditando la Biblia u otros textos religiosos” (Cfr. Aa. Vv.,
La religiosità in Italia, Mondadori, Milán, 1995).
Sin embargo, se observa en muchos de estos jóvenes una sorprendente
disponibilidad hacia la Biblia cuando la sintonía con ellos se
alcanza no tanto, por lo menos al comienzo, mediante la autoridad de
una página bíblica llamada Palabra de Dios, sino gracias a algunos
adultos que les hacen de educadores pacientes y testigos creíbles
del personaje más grande que es la figura de Jesús, personas que, en
fin, cuando dicen Palabra de Dios, la muestran en sus propias vidas.
Si el adulto, como educador-amigo, logra abrir la puerta del corazón
del joven, entonces la Escritura se puede proponer como un regalo
que lleva consigo todas las cualidades de la Palabra de Dios según
la codificación bíblica, con una peculiar caracterización para el
alma del joven. Así el joven crecerá y apreciará el protagonismo de
los jóvenes en la Biblia y especialmente en los Evangelios; pondrá a
Jesús en su “diario del alma” (tenemos muchos ejemplos en los
diarios de los jóvenes); apreciará también todas las imágenes
deportivas presentes en la Biblia con originales aplicaciones para
la vida virtuosa (ej. Michel Quoist).
Conclusión
De la extensa intervención de Benedicto XVI en la Plaza de San Pedro,
mencionada antes, que impresionó a todos en general por la claridad
y a la vez por la carga de convicción del Papa, hemos recogido una
pedagogía del acercamiento que el mismo Santo Padre ha sintetizado
así: “Creo que debemos aprender estos tres elementos: leerla en
conversación personal con el Señor; leerla acompañados por maestros
que tienen la experiencia de la fe, que han penetrado en el sentido
de la sagrada Escritura; leerla en la gran compañía de la Iglesia,
en cuya liturgia estos acontecimientos se hacen siempre presentes de
nuevo, en la que el Señor nos habla ahora a nosotros, de forma que
poco a poco penetramos cada vez más en la sagrada Escritura, en la
que Dios habla realmente con nosotros hoy”.
[00250-04.04] [NNNNN] [Texto original: italiano]
- S.B.Em. Card. Emmanuel III DELLY, Patriarca de Babilonia de los
Caldeos, Jefe del Sínodo de la Iglesia Caldea (IRAK)
Soy un hijo de la tierra de Abrahán, Irak. Estoy seguro de que la
mayoría de los presentes en esta bendita asamblea desea tener alguna
información sobre la situación de Irak, de este país torturado y
ensangrentado.
Mis palabras no serán una lectura política, sino el breve flash
informativo de un padre que desde hace medio siglo vive con sus
hijos espirituales y ve a sus conciudadanos sufrir y morir. Que
siente el sacrosanto deber de defender los derechos de la Iglesia y
de sus fieles, y la tarea de exhortar a los responsables a proseguir
los caminos de la paz y la seguridad. Digamos la verdad: no hemos
dejado nada por intentar a fin de obtener la paz y la tranquilidad
para nuestro país.
La situación en algunas zonas de Irak es desastrosa y trágica. La
vida es un calvario: no hay paz ni seguridad, y faltan los elementos
básicos en la vida de todos los días. Siguen faltando la
electricidad, el agua o la gasolina; la comunicación telefónica es
cada vez más difícil, carreteras enteras están bloqueadas, las
escuelas cerradas o siempre en peligro, los hospitales trabajan con
el personal reducido, la gente teme por su incolumidad. Todos temen
los secuestros y las intimidaciones. ¿Y qué decir de todos los
secuestros injustificables que se llevan a cabo cotidianamente, en
perjuicio de familias enteras que se ven a menudo privadas de sus
seres queridos, a pesar de haber desembolsado decenas de miles de
dólares para una liberación que nunca llegó? Por no hablar del
número cada vez mayor de muertos causados por los coches bomba y los
kamikazes con cinturones de explosivos.
Vivir la Palabra de Dios significa para nosotros dar testimonio de
ella incluso a costa de la propia vida, como sucedió y sigue
sucediendo hoy con el sacrificio de obispos, sacerdotes y fieles.
Ellos siguen en Irak, fuertes en la fe y el amor de Cristo, gracias
al fuego de la Palabra de Dios. Por este motivo, os suplico que
recéis por nosotros y con nosotros al Señor Jesús, Palabra de Dios,
y que compartáis nuestra preocupación, nuestras esperanzas y el
dolor de nuestras heridas, a fin de que la Palabra de Dios hecha
carne permanezca en su Iglesia y junto a nosotros, como buen anuncio
y como apoyo. Dieciséis de nuestros sacerdotes y dos obispos han
sido secuestrados y liberados después de un rescate muy elevado.
Algunos de ellos pertenecen a la lista de nuevos mártires que rezan
hoy por nosotros desde el Cielo: el arzobispo de Mosul, Faraj Rahho,
el padre Raghid Ganni, otros dos sacerdotes y otros seis jóvenes.
[00223-04.04] [IN191] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Marian GOŁĘBIEWSKI, Arzobispo de Wrocław, Breslavia
(POLONIA)
Desde hace algunos decenios el método histórico-crítico es la
modalidad de acercarse a la Biblia dominante en la exégesis. Este
método ha dado muchos frutos positivos en el estudio de la Biblia.
Se sabe, sin embargo, que este método hoy es insuficiente. Por esto,
en los últimos años se han ido desarrollando otros métodos de
investigación sobre el texto inspirado. Por ejemplo, los métodos
lingüísticos - el narrativo y el estructural - y la lectura de la
Biblia en el espíritu de la psicología de lo profundo son cada vez
más importantes. Parece justa la petición de tratar todos los
métodos como complementarios y no considerar ninguno como dominante.
De este modo, los resultados de la investigación exegética revelan
al lector el sentido pluridimensional del fragmento analizado.
Permitirán descubrir muchos significados y no se limitarán sólo a
uno. Sin embargo, la tarea del exégeta no acaba en el descubrimiento
de ese sentido pluridimensional del fragmento analizado (literal,
histórico, simbólico, alegórico y espiritual). Subsiste una pregunta
de carácter sumamente práctico: ¿cómo relacionar con la vida de cada
uno de los fieles y de enteras comunidades eclesiales ese texto,
cuyo significado por fin se ha descubierto? ¿Cómo pasar del texto a
la vida y de la vida al texto? El lector contemporáneo de la Biblia
exige a los exégetas y teólogos que sepan sacar de la Escritura
principios y criterios, los cuales deberían ser normativos en cada
uno de los campos de la vida personal y comunitaria. A este
propósito, los más importantes serían los principios y criterios de
naturaleza general; de éstos, en cambio, habría que sacar los
principios más detallados, capaces de responder a las cuestiones
morales planteadas por los bioéticos, los ecólogos, los médicos, los
psicólogos, los sociólogos y también los políticos. Asimismo, es
importante el movimiento en dirección opuesta: de la vida a la
Biblia. Es cada vez más manifiesta la petición de que no sólo el
creyente lea la Biblia, sino que la Biblia se convierta también en
factor interpretativo de su vida, es decir, que la Biblia “lea” la
persona humana. El creyente no debería únicamente saber sacar de la
lectura de la Sagrada Escritura los principios para su acción, sino
que debería saber también mirarse en la Biblia como en un espejo.
[00218-04.03] [IN186] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Petro Herkulan MALCHUK, O.F.M., Obispo titular de
Media, Obispo auxiliar de Odessa-Simferopol (UCRANIA)
En mi relación me refiero al punto 21, en el que se dice que a la
luz del Concilio Vaticano II y del Magisterio sucesivo, hay que
prestarle la atención necesaria y la reflexión específica a los
sentidos bíblicos, es decir, al histórico-literal y al
teológico-espiritual.
Una realidad en la cual se encuentran los destinatarios de la
Palabra nos hace ver que algunos descubren el sentido
histórico-literal y se quedan ahí; otros , en cambio, llegan a
descubrir el sentido teológico-espiritual.
El punto central, por lo tanto, es el sentido teológico-espiritual.
Ya san Jerónimo dijo, y el Vaticano II repitió; “Las divinas
escrituras tienen que leerse e interpretarse con la ayuda del mismo
Espíritu Santo mediante el cual fueron escritas”...
Parece ridículo, pero a veces sucede que precisamente algunas
personas llamadas al servicio de la Palabra pueden llegar a ser un
obstáculo para ella. ¿Rezo el Rosario todos los días antes de la
Santa Misa, durante todo el año?..¡NO! Es el mes de octubre,
entonces se reza el rosario y ya está.¿Alguien ha visto rezar el Via
Cruscis todos los días durante la Cuaresma?...., ¡es suficiente el
viernes!¿Confesarse una vez al mes? ..., ¡pero si basta con una vez
al año!. Y así comienza a faltar la Palabra rezada y la Palabra que
vivifica, es decir, el sacramento de la confesión.
Qué actual es la exhortación de san Francisco que dice a sus
hermanos: “La letra mata, pero el espíritu vivifica. Son matados por
la letra aquellos religiosos que no quieren seguir el espíritu de la
divina letra, sino que desean más bien saber únicamente las palabras
e interpretarlas para los otros. Y son vivificados por el espíritu
de la divina letra aquellos que no atribuyen al cuerpo toda la letra
que saben y desean saber, sino que, con la palabra y el ejemplo, la
devuelven al altísimo Señor Dios, de quien es todo bien”.
Por lo tanto, mi propuesta es: prestar mayor atención no solamente a
los documentos oficiales de la Iglesia sino sobre todo darle su
justo lugar en la pastoral al sacramento de la Reconciliación.
Utilizarlo y ponerlo al servicio especialmente en los seminarios y
en la actividad pastoral. El análisis evidencia el hecho de que en
las comunidades, y especialmente en las parroquias, en las que falta
la Confesión, la frecuencia disminuye y la espiritualidad se vuelve
menos profunda.
[00219-04.04] [IN187] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Ruy RENDÓN LEAL, Obispo Prelado de El Salto (MÉXICO)
La Palabra de Dios la encontramos, en primer lugar, en la Sagrada
Escritura, cuando con fe y humildad es recibida y llevada a la
oración. Dios también nos habla a través de las obras creadas, lo
mismo que a través de la Liturgia sobre todo la Celebración
Eucarística. Otras presencias de esta Palabra Salvífica las tenemos
en los acontecimientos, en el Magisterio de la Iglesia y en nuestro
prójimo, sobre todo en el más pobre, en el que sufre.
1.Encontrar y escuchar la Palabra. La Iglesia debe favorecer, en su
Pastoral, la lectura y el conocimiento de la Biblia. Todos los
bautizados debemos estar empeñados en suscitar en nosotros y en los
demás un encuentro profundo con Jesucristo, Palabra eterna del
Padre, a fin de lograr una fuerte experiencia de Dios y una
auténtica conversión. Este encuentro con la Palabra reclama una
escucha atenta con el corazón.
2.Orar y celebrar la Palabra. A través de diversos métodos, en
especial la Lectio divina, la Palabra, llevada a la oración, se
convierte para nosotros en fuente de agua viva. Asimismo, en la
Liturgia de la Palabra, bien preparada y bien ejecutada, de cada una
de las Celebraciones Sacramentales, la Palabra proclamada con su
fuerza salvífica, es capaz de transformar la vida de los creyentes.
3.Vivir y transmitir la Palabra. La sociedad contemporánea exige de
los cristianos testimonio de lo que somos y hacemos. No basta con
llamarnos cristianos católicos, más aún, no basta con rezar y
participar en los Sacramentos. El testimonio de unidad y de una vida
congruente con el Evangelio deberán ser distintivos de todos los
bautizados. El empeño por compartir nuestra experiencia de fe, nos
llevará, sin duda, a transmitir con nuestras palabras, obras y
actitudes, la Palabra de Dios a los demás.
[00209-04.03] [IN177] [Texto original: español]
-
S.E.R. Mons. Angelo AMATO, S.D.B., Arzobispo titular de Sila,
Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos (CIUDAD DEL
VATICANO)
Jesús dice: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas” (Mt 11,29). A lo largo de
dos milenios, hombres y mujeres, pequeños y mayores, sabios e
ignorantes, en Oriente como en Occidente, han seguido las enseñanzas
del Señor Jesús, quien ha hecho resonar en sus mentes y sus
corazones un mandamiento sublime: “Sed perfectos como es perfecto
vuestro Padre celestial” (Mt 5,48). No una perfección a medida de
hombre, sino a la altura de la perfección divina, ésta es la meta a
la que tenemos que llegar. Con sencillez y humildad, incluso
personas jóvenes - como santo Domingo Savio de catorce años o Laura
Vicuña de trece - han tomado en serio la invitación del Señor y han
llegado a ser santos.
Su biblioteca estaba formada principalmente por la vida y la palabra
de Jesús: bienaventurados los pobres, bienaventurados los que lloran,
bienaventurados los mansos, bienaventurados los que tienen hambre y
sed de justicia, bienaventurados los misericordiosos,
bienaventurados los limpios de corazón, bienaventurados los que
trabajan por la paz, bienaventurados los perseguidos. Los santos, al
comprender que las bienaventuranzas son la esencia del Evangelio y
el retrato mismo de Jesús, le imitaron.
Ayer fueron canonizados cuatro nuevos Santos, pertenecientes a tres
continentes distintos. Entre ellos, una joven religiosa, Sor Alfonsa
Muttathypadathu, la primera santa india, una noble figura de mujer
alegre y fuerte. También la perfección de su santidad se ha medido
con la palabra de Jesús: “Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Mc 8,34). Sor Alfonsa
aceptó sus achaques físicos y sus aflicciones morales - como la
incomprensión y el desprecio - viviendo sine glossa su personal via
crucis en el seguimiento del Señor Jesús. Al final de su breve
existencia, Sor Alfonsa podía repetir con san Pablo: “Ahora me
alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo lo
que falta a las tribulaciones de Cristo, en mi carne, en favor de su
cuerpo que es la Iglesia” (Col 1,24). Como ayer, todavía hoy son
innumerables los fieles que cotidianamente convierten en carne y
sangre las palabras de Jesús. Y se santifican.
[00214-04.03] [IN182] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Marin BARIŠIĆ, Arzobispo de Split-Makarska (CROACIA)
En la Iglesia en Croacia, desde el siglo IX se usa la lengua popular
en la liturgia. El encuentro de la Palabra de Dios y la lengua
popular se refleja en la palabra croata "pošteno" - que significa
honesto, humano, sincero y justo -. Etimológicamente procede del "po-štenju",
es decir, según-la-lectura. La norma de la vida humana procedía
precisamente de la lectura y de la escucha atenta de la Palabra de
Dios (IL nº 27).
Este estilo de vida humana y cristiana surge de la Palabra de Dios,
cuya identidad se refleja y expresa en la Iglesia que escucha, en la
Iglesia en oración y la Iglesia en servicio.
- A la Palabra de Dios le corresponde y responde la Iglesia que
escucha, que es capaz de sentir los problemas específicos de nuestra
época (cfr. GS 1), y de dirigir la Palabra adecuada y necesaria al
mundo y a la cultura de hoy (cfr. GS 40-45).
- El poder creador y renovador de la Palabra hay que descubrirlo de
modo especial en la celebración litúrgica. Desde este manantial la
Palabra se lleva a la cotidianidad de la vida.
- Lo que la Iglesia escucha y celebra se traduce en su misión
evangelizadora. La plenitud de la alegría que viene de la escucha
obediente y de la celebración de la Palabra de Dios no puede
dejarnos mudos, sino que nos transforma en protagonistas confiados
en la credibilidad del Evangelio, para vivir "pošteno" - según la
lectura.
[00215-04.03] [IN183] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Javier ECHEVARRÍA RODRÍGUEZ, Obispo titular de
Cilibia, Prelado de la Prelatura personal del Opus Dei
En la vida de los santos, el encuentro con la Palabra de Dios
mediante la lectura de la Sagrada Escritura cambió radicalmente su
existencia. Todos nosotros, nuestros sacerdotes y laicos, tenemos
que intentar tener una profunda sed de Jesucristo, viviendo cada
escena del Evangelio como si fuésemos uno de sus personajes. La
Biblia requiere del interlocutor creyente una respuesta: la
respuesta de la oración. Es oportuno que nuestros pastores, en el
sacramento de la Confesión, recomienden a menudo a los fieles la
lectura del Evangelio, enseñándoles a participar en lo que allí se
narra, e invitando a los penitentes a que también ellos den este
mismo consejo a sus colegas, familiares y amigos. No basta con
meditar sobre ideas o escenas que puedan despertar nuestra
admiración por la verdad, la bondad o la belleza que reflejan; es
necesario conseguir que todos nosotros, los cristianos, como los
santos, intentemos llevar estos textos a nuestra vida personal de
cada día, para trasformarla. Las mujeres y los hombres necesitan con
urgencia cada vez más no ya palabras efímeras y vanas, sino la
Palabra de Dios, la única capaz de dar un sentido auténtico a la
vida. Sería conveniente promover iniciativas encaminadas a difundir
entre los fieles esta actitud de oración y recogimiento interior
ante el Evangelio, a fin de que incida realmente en nuestra vida
cotidiana. Además, considero muy oportuno cuidar la lectura bien
hecha, es decir, vivida realmente, de los textos de la Misa, no como
una declamación, sino con la certeza de que Dios está hablando a
quien lee y a su comunidad.
[00220-04.03] [IN188] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Kurt KOCH, Obispo de Basilea (SUIZA)
“La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que
el mismo Cuerpo del Señor” (DV 21). En general esta orientación no
ha sido suficientemente recibida por la conciencia religiosa, como
demuestran sobre todo los siguientes cuatro puntos centrales:
1. En Suiza y en Europa en general, gran parte de los miembros de la
Iglesia tienen de hecho el status de catecúmenos bautizados, a los
cuales les es ajeno no sólo el lenguaje de la fe de la Iglesia,
s0ino también el mundo bíblico. Por esto, hoy no se necesitan nuevas
vías para acceder a la Palabra di Dios, sino que toda la pastoral
debe ser, de manera más decisiva, una pastoral de la evangelización
y no puede seguir siendo sólo una pastoral de la sacramentalización.
2. De la Sagrada Escritura se puede hablar solamente si también se
habla de la Iglesia como parte de la misma. Así tocamos el punto
central del problema ecuménico. En este ámbito, la disputa afecta
sólo en la superficie a las instituciones eclesiásticas, como el
magisterio y el ministerio mismo. La cuestión crítica es la relación
entre la Palabra de Dios y sus testimonios oficialmente encargados.
3. No sólo en la conciencia general de la fe, sino también en las
reflexiones se advierten cada vez más las tendencias marcionitas, ya
que la unidad del Antiguo y del Nuevo Testamento parece haberse
vuelto frágil. El cristianismo, sin embargo, podría aprender mucho
del judaísmo, por ejemplo, dando un enfoque menos forzado de las
Escrituras y de la tradición, ya que para los judíos la Biblia
hebrea no es simplemente un libro imprimido, sino una realidad viva.
4. En el diálogo interreligioso hoy se habla abiertamente de las
Sagradas Escrituras de los hombres. De esta manera se olvida que el
cristianismo no es, lo primero de todo, una religión del Libro, como
en el judaísmo y el islamismo. En efecto, la Palabra di Dios es una
Persona, el Hijo de Dios hecho carne y, por lo tanto, precede la
Sagrada Escritura. Sin una relación íntima de amistad con esta
Persona, la letra de la Sagrada Escritura permanece muda. Así pues,
la representación de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia se
sostiene y se manifiesta con la renovación de la fe en Cristo hoy.
[00221-04.04] [IN189] [Texto original: alemán]
-
S.E.R. Mons. Joseph NGUYÊN CHI LINH, Obispo de Thanh Hóa
(VIETNAM)
El viernes pasado, mi querido hermano vietnamita, su Excelencia
Joseph Vo duc Minh, nos ha presentado a grandes rasgos la historia
de la evangelización de nuestro pueblo. Me permito seguir su
relación haciendo referencia al número 28 del Documento de Trabajo,
que trata de la presencia y del papel de la Palabra de Dios en la
historia de la Iglesia, con objeto de ilustraros cómo dicha función
se ha desarrollado en la vida de la Iglesia en Vietnam.
El Evangelio fue proclamado por primera vez en nuestra tierra a
comienzos del siglo XVI, en el doloroso contexto de una guerra
intestina entre dos reinos de hermanos enemigos. Milagrosamente,
gracias a esta coincidencia, dicha Palabra fue un gran consuelo para
los primeros bautizados y, desde entonces, jamás ha dejado de
representar un apoyo moral y espiritual, el principio de
enriquecimiento para la Iglesia de Vietnam, una de las Iglesias que
más persecuciones sangrientas e ininterrumpidas ha sufrido. Sumidos
en una historia similar, entretejida de odio, guerras ideológicas y
de limitaciones discriminatorias, nuestros cristianos están cada vez
más convencidos de que sólo la Palabra de Dios les puede conservar
en el amor, en la alegría, en la paz, en la comunión y en la
tolerancia.
Desgraciadamente, Vietnam ocupa hoy el primer lugar en número de
abortos. Y sin embargo, esta catástrofe ha hecho, paradójicamente,
que naciera un movimiento “pro vida” entre los católicos, un
movimiento que se ocupa sobre todo de recoger a los niños abortados
en los hospitales, de bautizarlos si todavía dan una señal de vida,
y de crearles cementerios para sepultarlos. Al principio, esta
práctica fue considerada un crimen por las autoridades civiles y por
los responsables de los hospitales, pues consideraban que los
católicos actuaban clandestinamente. En la actualidad, esta práctica
no está autorizada pero se tolera. Algunos cineastas realizan
documentarios y los periodistas la elogian a través de los medios de
comunicación. ¿Por qué esta evolución? La respuesta es que ahora se
reconoce mucho más el testimonio de los cristianos, de quienes viven
la Palabra y a la luz de esta Palabra, respetando la vida. Quisiera
confirmar la idea que se expone en la Gaudium et spes, número 44:
“la Iglesia confiesa que le han sido de mucho provecho y le pueden
ser todavía de provecho la oposición y aun la persecución de sus
contrarios”
Otro episodio merece ser citado para demostrar que la Palabra de
Dios sigue sosteniendo a la Iglesia en Vietnam. Se trata de la
conversión en masa de millares de personas pertenecientes a varias
minorías étnicas, poco después de la canonización de los 117
Mártires de Vietnam en 1988. Lo curioso es que muchos admitieron
haber escuchado la radio Protestante de Manila en Filipinas, pero
que se convirtieron al catolicismo en Vietnam. De este modo, los
protestantes siembran y los católicos cosechan. La Palabra de Dios,
que resuena desde muy lejos alcanzando sus oídos, es la fuente de la
esperanza para estas personas que viven en las montañas,
empobrecidas y sin futuro.
Para concluir, quisiera subrayar, como cristiano y vietnamita, la
convicción de que en las persecuciones nuestra gracia más grande es
la fidelidad a la Palabra de Dios.
[00249-04.03] [IN197] [Texto original: francés]
-
S.E.R. Mons. Juan MATOGO OYANA, C.M.F., Obispo de Bata (GUINEA
ECUATORIAL)
Geográficamente Guinea Ecuatorial ocupa una posición favorecida, que
alcanzaron con facilidad, ya en el sig. XV, algunos misioneros. Sólo
cuatro siglos más tarde, los evangelizadores pusieron pie firme y
estable en ella. Les fue muy fácil abarcar sus pequeñas dimensiones
para llevar la Palabra a todos sus moradores.
Pasado el período de esta primera evangelización, afrontamos, como
los demás pueblos, el reto de profundizar en la Buena Nueva que ya
recibimos. Más en concreto: como poner bajo la luz del Evangelio
nuestras raíces culturales, nuestra tradición, para que lleguemos al
"hombre nuevo" al que nos llama Cristo. -Cómo salir, con todos los
hermanos, de la pobreza hacia mejores condiciones de vida, sin
pesimismos fatalistas ni materialismos egoístas, para vivir, con la
dignidad de los hijos de Dios. Y en este doble empeño, no faltan
voces y realidades que se erigen en guías, ofreciendo diversos
reclamos, con pretensiones de ser la solución adecuada en cada
momento. Pero sus propuestas se suceden unas a otras, porque pronto
se revelan tan incompletas como efímeras.
La Palabra autorizada. Ser cristiano desde las propias raíces y
tradiciones culturales. requiere iluminar éstas con el Evangelio. Y
eso sólo es posible cuando se va decididamente tras los pasos de
quien enseñó a valorar adecuadamente ambos polos. Y por eso afirmo,
por un lado: "No penséis que he venido a abolir la Ley y los
profetas ... " (Mt 5, 17) y por otro," Habéis oído que se os dijo
... , pero yo os digo ... "(Mt 5, 21 ss).
De igual modo, salir de la pobreza, en solidaridad con los hermanos,
alejándonos, tanto del pesimismo fatalista como del materialismo
egoísta, supone tener la base consistente en Aquél que enseño:
"Donde está tu tesoro, allí está tu corazón" (Lc 12, 34)
La tarea continua de evangelizadores. Nos toca entonces imitar al
Sembrador que esparce con abundancia la semilla de la Palabra (cf Mt
13, 1 ss ). Más aún, hemos de hacer nuestra la solicitud del obrero
de la higuera, que pide nuevas oportunidades y se ofrece a
desarrollar nuevas estrategias, para favorecer más intensamente el
crecimiento de la semilla depositada en tierra, y consiguientemente
poder esperar con fe activa el correspondiente fruto (cf Lc 13,
8-9).
[00210-04.07] [IN178] [Texto original: español]
AUDICIÓN DE LOS OYENTES (II)
En esta Décimo cuarta Congregación General han intervenido los
siguientes oyentes:
-
Sr. Andrea RICCARDI, Fundador de la Comunidad de San Egidio (ITALIA)
-
Sra. Maria VOCE, Presidente del Movimiento de los Focolares (ITALIA)
-
Sr. Luis Fernando FIGARI RODRIGO, Superior General del Sodalitium
Vitae Christianae (PERÚ)
-
Sra. Michelle MORAN, Presidente del Consejo del Servicio de
Renovación Carismática Católica Internacional (I.C.C.R.S.) (GRAN
BRETAÑA)
-
Prof. Thomas Hong-Soon HAN, Profesor de Economía del "College of
Business and Economics", "Hankuk University of Foreign Studies"
(Seul); Presidente del Consejo del Apostolado de los Laicos
Católicos (COREA)
-
Rev.da Hna. Evelyne FRANC, F.d.C., Superiora General de las Hijas de
la Caridad de San Vicente de' Paoli (FRANCIA)
-
Prof. Rafael Chainarong MONTHIENVICHIENCHAI, Vice Canciller de la
Universidad de San Juan, Bangkok (TAILANDIA)
-
Sr. Moysés Louro DE AZEVEDO FILHO, Fundador y Moderador General de
la Comunidad Católica Shalom (BRASIL)
-
Sra. Ewa KUSZ, Presidente de la Conferencia Mundial de los
Institutos Seglares (C.M.I.S.) (ITALIA)
-
Rev.da Hna. Jocelyne HUOT, S.F.A., Presidente General del Movimiento
"Les Brebis de Jésus", Québec (CANADÁ)
-
Sra. Agnes Kam Leng LAM, Presidente de la Asociación Católica
Bíblica de Hong Kong (CHINA)
-
Sra. Teresa Maria WILSNAGH, Directora Regional de la "Catholic Bible
Foundation" (C.B.F.) de Cape Town, Durban y Johannesburg (SUDÁFRICA)
-
Sr. Amel Diockel SARR, Catequista de la Archidiócesis de Dakar
(SENEGAL)
-
Sr. Daniele BOSCARO, Jefe de Clan de la Asociación de Guías y Scouts
Católicos Italianos (A.G.E.S.C.I.), Padua (ITALIA)
-
Rev.da Hna. M. Clare MILLEA, A.S.C.J., Superiora General de las
Apostolas del Sagrado Corazón de Jesús (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
-
Rev.da Hna. M. Viviana BALLARIN, O.P., Superiora General de las
Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena, Presidente de la
Unión de las Superioras Mayores de Italia (U.S.M.I.) (ITALIA)
-
Sra. Natalja FEDOROVA BOROVSKAJA, Profesora de la Universidad
Estatal Rusa de Humanidades de la Academia Rusa de Bellas Artes
(FEDERACIÓN RUSA)
-
Sra. Silvia SANCHINI, Presidente Nacional Femenino de la Federación
Universitaria Católica Italiana (F.U.C.I.) (ITALIA)
A continuación facilitamos el resumen de las intervenciones:
-
Sr. Andrea RICCARDI, Fundador de la Comunidad de San Egidio (ITALIA)
Gregorio Magno enseña que la Palabra crece con quien la lee. Ilumina
a los pobres y nos hace comprender que estar cerca de ellos es estar
cerca de Cristo. Hace aparecer la dimensión constitutiva del
cristiano: el discípulo. Éste se hizo en el mar de Galilea,
escuchando a Jesús, antes de ser llamado cristiano en Antioquía. En
un tiempo lleno de torbellinos de palabras, la Palabra nos hace
madurar en el silencio. De aquí emana una oración que custodia el
mundo. A veces la Palabra está encadena por proyectos, protagonismo,
lecturas ideológicas. Actualmente la gente se encuentra perdida,
tiene miedo al futuro. Hablamos de las dificultades para evangelizar.
Pero la gente quiere escuchar. ¿Cómo ayudarla? Nutriéndonos nosotros
mismos de la Palabra de Dios. El pueblo escucha a quien la ama. En
algunos cristianos y ministros de la Palabra, no se siente este
gusto. No hay más que escuchar algunas predicaciones. Sólo existe
una manera para todos: la asiduidad de la lectura durante toda la
vida. Quien escucha la Palabra sabe hablar a los corazones.
Evangelizar no es una técnica, sino un desbordamiento de la Palabra.
El Sínodo puede ser el momento oportuno para hacer madurar en el
pueblo de Dios una nueva época de amor por la Escritura. Animados
por un siglo de cultura bíblica, ¿no es tiempo de extender la
devoción de la Sagrada Escritura entre el pueblo de Dios? El hombre
y la mujer cristianos se volverán entonces - dice Crisóstomo -
“sencillos con inteligencia” en un mundo complejo.
[00226-04.03] [OD003] [Texto original: italiano]
-
Sra. Maria VOCE, Presidente del Movimiento de los Focolares (ITALIA)
Desde los albores del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich,
junto a un pequeño grupo de compañeras, emprendió un camino
espiritual signado por un profundo redescubrimiento y vida del
Evangelio.
Como resultado de esta vida nació una comunidad formada por aquellos
que, al entrar en contacto con ellos, comenzaban a su vez a vivir el
Evangelio con empeño y entusiasmo, comunicándose entre ellos las
numerosas experiencias sorprendentes.
Aún hoy la Palabra de Dios ocupa un lugar central.
Se experimenta la Palabra como una fuente de Dios (cf. DV 7) en la
cual saciamos nuestra sed, nutrimos el alma como con la Eucaristía (cf.
DV 21).La costumbre de comunicarse mutuamente las experiencias que
nacen de la vida de la Palabra, contribuye a suscitar una
evangelización cada vez más auténtica.
Sólo así se puede comprender el anhelo de Chiara por dejar a quien
la habrían seguido únicamente el Evangelio. “Lo que permanece y
permanecerá siempre - ha dicho - es el Evangelio que no sufre el
desgaste del tiempo” (...) “ de esta manera, la Obra de María
quedará en la tierra verdaderamente como otra María: todo Evangelio,
nada más que Evangelio y, porque es Evangelio, no morirá” (Cf. C.
Lubich. Essere tua Parola, Roma, p. 85).
[00227-04.03] [UD004] [Texto original: italiano]
-
Sr. Luis Fernando FIGARI RODRIGO, Superior General del Sodalitium
Vitae Christianae (PERÚ)
El Papa Pablo VI ponía de relieve la dimensión comunicativa de la
revelación divina, en la Ecclesiam suam. Esto mismo se expresa en
aquel bello pasaje del Éxodo donde se nos dice que «Dios conversaba
con Moisés cara a cara, como con su amigo». Llegada la plenitud de
los tiempos, Dios pronuncia Su Palabra, que está en Dios desde el
principio y que es Dios, y se encarna en la Inmaculada Virgen María,
por obra del Espíritu Santo. La Palabra Eterna encarnada habla en
lenguaje humano y manifiesta el misterio de Dios y su Plan, así como
el misterio del ser humano, la grandeza de su vocación y el
horizonte de su realización personal.
La Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu, interpela
lo profundo del ser humano y lo invita al apasionante e
indescriptible encuentro con el Señor Jesús.
En este camino es fundamental la maestría en un silencio activo que
implica no sólo escuchar debidamente sino hacerlo in Ecclesia,
abriendo el corazón a la interiorización y adhesión a la Palabra de
Dios. La Palabra escuchada y acogida, alimenta en nosotros la fe en
la mente, transformando nuestros criterios hasta llegar a tener «la
mente de Cristo»; despierta la fe en el corazón hasta llegar a
«tener entre nosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús»;
y nos impulsa a la fe en la acción, conscientes de que son
bienaventurados aquellos que «oyendo la palabra la ponen en práctica».
La Virgen María es el modelo de escucha, y respuesta a la Palabra de
Dios.
[00228-04.03] [UD005] [Texto original: español]
-
Sra. Michelle MORAN, Presidente del Consejo del Servicio de
Renovación Carismática Católica Internacional (I.C.C.R.S.) (GRAN
BRETAÑA)
Mi comentario versa sobre la relación fundamental que existe entre
el Espíritu Santo y la palabra de Dios (IL 3). Renovación
Carismática ayuda a promover una nueva apertura a las gracias y a
los dones del Espíritu Santo. Está trabajando para producir recursos
que ayuden a las personas no sólo a tener acceso a las Escrituras,
con todo lo que tiene de importante, sino también a vivir
experiencias que cambien su vida a través del encuentro con la
Palabra de Dios en la potencia del Espíritu Santo.
Cuando las personas se llenan de fe, sienten hambre de la Palabra de
Dios. Algunos no consiguen saciar esta hambre a causa de una
predicación en las homilías insuficiente. Sin duda hay que trabajar
más en el ámbito de la formación para las homilías de los
presbíteros. Sin embargo, para que la predicación sea algo vivo se
requieren apertura y docilidad a la fuerza del Espíritu Santo.
Querría sugerir que se ofreciese a todas las personas comprometidas
en el ministerio de la predicación y de la proclamación la
posibilidad de experimentar en su vida una renovación del Espíritu
Santo.En la parte tercera del Documento de trabajo, “La Palabra de
Dios en la misión d ela Iglesia”, se nos dice que, antes de empezar
su ministerio público, Jesús estaba lleno de Espíritu Santo y era
conducido por el Espíritu (cfr. Lc 4, 1). Así pues, el Espíritu
Santo es un requisito fundamental para una evangelización y una
misión eficaces. La atención orante hacia la Palabra de Dios, guiada
por el Espíritu Santo, nos protegerá del excesivo activismo y nos
llevará a un compromiso misionero fecundo para el mundo.
[00240-04.03] [OD017] [Texto original: inglés]
-
Prof. Thomas Hong-Soon HAN, Profesor de Economía del "College of
Business and Economics", "Hankuk University of Foreign Studies"
(Seul); Presidente del Consejo del Apostolado de los Laicos
Católicos (COREA)
Mi ponencia se refiere a los acápites 38, 39 y 41 del Documento de
Trabajo.
Existe la necesidad urgente de una sólida formación del fiel de
Cristo en la Palabra de Dios. Ésta debería ser más que una mera
transmisión de conocimientos. La formación en la Palabra de Dios
debe ser “performativa” (Spe Salvi nº 2). Debe ser capaz de
transformar la vida y debería aspirar a combatir “estructuras de
pecado” para crear un mundo mejor en el cual vivir.
La formación performativa en la Palabra de Dios debería comprender
una sólida formación en la doctrina social de la Iglesia. En este
sentido, el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia puede
constituir un válido instrumento. Tenemos necesidad de educadores
competentes en el campo de la doctrina social y en el estudio de la
Palabra de Dios. La Iglesia debería invertir recursos humanos y
financieros en la formación de educadores.
Una formación performativa en la Palabra de Dios exige que toda la
Iglesia y todos sus miembros den testimonio con las acciones.
Debemos ser conscientes de que se persuade a la gente más con la
santidad de vida que con la discusión intelectual.
Los jefes de la Iglesia deben hacer un serio examen de los estilos
de vida y de los bienes en el seno de la Iglesia a la luz de la
Palabra de Dios, para tomar todas las medidas posibles y promover la
doctrina social. Además, cuando se cierran contratos comerciales, la
Iglesia debe garantizar que contengan principios de justicia,
retribuciones suficientes para vivir y buenas condiciones de trabajo.
Desgraciadamente los antecedentes de la Iglesia no siempre han sido
satisfactorios.
Espero que el Sínodo promueva un estilo de vida bíblico, propio de
una Iglesia que da testimonio y promueve una formación performativa
de los laicos.
[00225-04.03] [UD002] [Texto original: inglés]
-
Rev.da Hna. Evelyne FRANC, F.d.C., Superiora General de las Hijas de
la Caridad de San Vicente de' Paoli (FRANCIA)
1. La Palabra de Dios en el centro de nuestra vida (Documento de
Trabajo n 24, 38, 52)
La Palabra nos despierta cada mañana y nos acompaña durante la
jornada con la Liturgia de las Horas, la Eucaristía, los tiempos de
oración y de servicio. Ella es al mismo tiempo dulce como la miel y
amarga como la hiel; ella consuela y también nos conmueve, nos
impulsa mar adentro, nos desestabiliza.
Compartir la Palabra (Lectio divina) aviva nuestro compromiso
apostólico, es factor de unidad y camino de perdón, de
reconciliación y de discernimiento. Es aún más necesaria en nuestra
época en la cual, en los cinco continentes, las Hermanas, cercanas
en el corazón y en la vida a los pobres enfrentan a veces
situaciones de extrema dificultad . Compartir la Palabra refuerza,
entonces, su sentido de pertenencia a Cristo, las une a la comunidad
que las envía a la misión de la Iglesia.
2. El anuncio de la Palabra a través de nuestro servicio a los
pobres (Documento de trabajo n. 36, 39, 43, 44).
La Palabra nos impulsa a servir no sólo para combatir el hambre
material, la miseria; nos impulsa también a trabajar por un mundo en
el que todos sean respetados, nos impulsa a denunciar las
injusticias.
Se impone una doble lectura de la Palabra: leer la vida de los
pobres a la luz de las Escrituras y leer las Escrituras desde el
punto de vista de los pobres; los pobres que nos evangelizan son
sacramento de Cristo en medio de nosotros.
Para terminar, quiero decir algo sobre el anuncio de la Palabra en
la pastoral de los jóvenes y en la piedad popular.
Los jóvenes de los cinco continentes responden con entusiasmo a los
desafíos lanzados en ocasión de las JMJ: “Vosotros sois la sal de la
tierra...Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13-14) en Toronto;
“Hemos venido a adorarle” (Mt 2, 2) en Colonia; “Recibiréis una
fuerza, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros y de este modo
seréis mis testigos”(Hch 1,8) en Sidney. Los jóvenes esperan de
nosotros tales desafíos y están dispuestos a acogerlos si caminamos
junto a ellos, vivimos de esta Palabra y sabemos transmitirla.
El número 36 del Documento de Trabajo cita la piedad popular, doy un
ejemplo: la medalla milagrosa ofrecida a tantas personas en el mundo
es un humilde instrumento de catequesis, un resumen de la historia
de la salvación que permite anunciar la Palabra de Dios.
Esta Palabra, María, la mujer eucarística, nuestro modelo de vida
espiritual, la recibió plenamente y la comparte plenamente con
nosotros.
[00237-04.03] [UD014] [Texto original: francés]
-
Prof. Rafael Chainarong MONTHIENVICHIENCHAI, Vice Canciller de la
Universidad de San Juan, Bangkok (TAILANDIA)
Nunca se subrayará suficientemente el papel de los padres en el
desarrollo de la fe de los hijos. Como en el pasado, todavía hoy la
mayoría de los padres católicos enseña a sus hijos a hacerse el
signo de la cruz y a recitar oraciones sencillas, y esto incluso
antes de que vayan al colegio.
Para la mayoría de los padres, desgraciadamente, su papel disminuye
sustancialmente en cuanto los niños comienzan a ir al colegio. Los
maestros tienen una influencia mayor que los padres, especialmente
por lo que se refiere a la formación de la fe en los niños.
Una educación católica y catequistas/maestros, con dedicación y una
metodología pedagógica eficaz, pueden ayudar a formar una fe
duradera y sólida en los jóvenes alumnos para que se refieran de
modo natural a la Palabra de Dios cuando los tiempos son buenos y la
apliquen cuando surjan problemas.
[00242-04.03] [UD020] [Texto original: inglés]
-
Sr. Moysés Louro DE AZEVEDO FILHO, Fundador y Moderador General de
la Comunidad Católica Shalom (BRASIL)
A través de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades,
miles de personas han realizado un camino de encuentro con
Jesucristo vivo y han descubierto la alegría de ser Iglesia. Este
encuentro personal con el Resucitado que ha pasado por la Cruz y que
insufla el Espíritu Santo es el evento que transforma a la persona
en discípulo, haciéndole descubrir la belleza y la fuerza de Su
Palabra.
A partir de esta experiencia nace en el corazón del discípulo de
Cristo la necesidad vital de alimentarse de la Palabra de Dios y al
mismo tiempo se siente impulsado a encontrarla en una lectura orante
de la Sagrada Escritura, en la Liturgia Eucarística, y en el
compromiso misionero de testimoniar la Palabra con firmeza y valor,
es decir, con parresía.
En la experiencia de la Comunidad Católica Shalom, el discípulo
recorre a nivel personal y comunitario un itinerario formativo
sistemático y orante, y su relación con las Sagradas Escrituras se
produce a la luz de la Tradición viva de la Iglesia y según la
orientación de Su Magisterio. De esta forma alimenta su inteligencia
y su corazón y la Palabra de Dios se vuelve la fuerza poderosa que
cambia su vida, a nivel personal, comunitario y social, empujándolo
de modo urgente a la misión.
Estamos convencidos de que, en realidad, alcanzamos la plena
comprensión de la Palabra de Dios cuando, por la fuerza del Espíritu,
la ponemos en práctica en nuestra vida cotidiana y la compartimos
con los demás. La Palabra acogida y transmitida con fe convierte al
discípulo en un testigo.
Es impresionante ver cómo el contacto con el testigo alimentado por
la Palabra, por la oración y por la Eucaristía, se puede transformar
en una experiencia con Cristo mismo, en un encuentro capaz de
cambiar la vida.
Hoy contemplamos una multitud que sufre de hambre y sed de la
Palabra de Dios.¡ Estos rostros nos piden que vayamos a su encuentro
y, como testigos apasionados, con parresía y creatividad, les
hagamos amar y conocer en profundidad la Palabra que se hizo carne!
Es esta nuestra única respuesta. Gracias
[00224-04.03] [UD001] [Texto original: italiano]
-
Sra. Ewa KUSZ, Presidente de la Conferencia Mundial de los
Institutos Seglares (C.M.I.S.) (ITALIA)
En este Sínodo represento a los institutos seculares, cuyos miembros
quieren ser un signo de las ilimitadas formas que asume la
pertenencia a Cristo en el mundo.
En mi intervención deseo dedicar atención al hombre, que debe acoger
y vivir según la Palabra de Dios. Para escuchar al otro - ya sea que
se trate de Dios o de un hombre - la persona debe haber hecho la
experiencia de haber sido escuchada por alguien. Vivimos en un mundo
en el que se dicen demasiadas palabras que nadie escucha, porque es
casi imposible encontrar un espacio silencioso en el cual poder
escuchar. Es un mundo en que el hombre escucha, sobre todo, a sus
propias exigencias y trata de satisfacerlas.
1. Si entonces queremos hacer que las personas escuchen la Palabra
de Dios, aquellos que la proclaman deben antes ejercitarse en la
escucha de la Palabra. Deben aprender a escuchar a Dios y a los
hombres. Considero que la formación en los seminarios mayores, pero
también la formación permanente de los sacerdotes, no debería
transmitir solamente el conocimiento intelectual de la Sagrada
Escritura, sino también hallar tiempo para el encuentro con Dios y
para ejercitarse en la capacidad de escuchar su Palabra. Además de
las habilidades para la comunicación sería necesario desarrollar
sobre todo la disponibilidad y la capacidad para escuchar.
2. El Documento de Trabajo anima a los laicos a “proclamar la Buena
Noticia a los hombres en sus propias situaciones de vida”. Quisiera
subrayar que esta “proclamación” de la Palabra de Dios por parte de
nosotros laicos a menudo se realiza sin palabras. Se efectúa, de
hecho, a través del simple testimonio cotidiano en la casa, el
trabajo, el vecindario. Este apostolado “silencioso”, comparable a
la función de la levadura, es nuestra principal tarea. Sólo en
segundo lugar, algunos de nosotros nos desempeñamos como animadores
en los diversos círculos bíblicos de las parroquias o en otros
sitios. Pido entonces que los responsables otorguen mayor confianza
a nosotros los laicos, para que desarrollemos de verdad, en la vida
cotidiana, el “servicio de la Palabra” oculto. Considero importante
que la experiencia de los laicos comprometidos en la Iglesia sea
tomada en serio y que por lo tanto, juntos, busquemos y encontremos
formas adecuadas de “proclamación”, ya que en la vida estamos más
cerca a aquellos a quienes se proclama la Palabra.
[00229-04.03] [UD006] [Texto original: alemán]
-
Rev.da Hna. Jocelyne HUOT, S.F.A., Presidente General del Movimiento
"Les Brebis de Jésus", Québec (CANADÁ)
“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a
mí. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn
10,14).
Ésta es la Palabra fundadora del movimiento de evangelización Les
Brebis de Jésus (nacido en abril de 1985). El Amor se revela, el
Amor tiene sed de nosotros. ¿Quién, pues, acoge esta revelación de
dulzura y de fuerza al mismo tiempo? El niño, porque tiene sed de
ser amado. “Heme aquí, Jesús, soy tu oveja. Por tu Santo Espíritu,
¡condúceme al corazón del Padre!”. Esta imagen bíblica del pastor y
la oveja no está afectada por la rotura de la relación padre-hijo.
Ofrece, por tanto, un maravilloso camino de descubrimiento del amor
de Dios para cada uno de nosotros.
Toda la pedagogía del movimiento se basa en el poder de la Palabra
de Dios, que se presenta como una semilla de vida llamada a dar su
fruto. Pide, por tanto, ser acogida en un corazón abierto y atento.
Cada encuentro que se establece favorece esta escucha y nos pone en
presencia del Amor.
La Palabra de Dios se presenta también como alimento que el Pastor
prepara con amor para su Oveja. Cada experiencia evangélica es
comparable a una comida en la que el alimento se ofrece a cada niño
personalmente, compartido y comido en una atmósfera de alegría y de
comunión.
La Palabra de Dios, por último, se presenta como una luz de amor. Al
mismo tiempo que la inteligencia es iluminada, el corazón se inflama
de un fuego nuevo que lleva dentro un soplo misionero. El movimiento
crece mediante la fuerza del testimonio y en el misterio de la Cruz.
[00230-04.03] [UD007] [Texto original: francés]
-
Sra. Agnes Kam Leng LAM, Presidente de la Asociación Católica
Bíblica de Hong Kong (CHINA)
1. La Palabra de Dios para que la Iglesia guíe a la gente de hoy en
el mundo de hoy
La Iglesia debería responder al esquema de comportamiento cotidiano
de la gente de hoy, adaptando su manera de presentar la Palabra de
Dios, para que la gente de hoy pueda conocer a Cristo, seguirle y
encontrar en él la meta de su vida.
- Un método simple para un mundo complejo. Ejemplos de método simple:
recitación, Lectio Divina.
- Leer la Biblia es como comer: una sopa casera preparada con amor y
paciencia es deliciosa, mientras que la comida rápida precocinada no
tiene sabor.
- Esforzarse por vivir la Palabra de Dios e invitar a participar en
la vida y la misión de la Palabra de Dios.- Invitar al Santo Padre a
abrir un blog plurilingüe para guiar al mundo actual: publicar
cotidianamente versículos de las Escrituras, con reflexiones
sencillas, textos breves y muchas imágenes.
2. La Palabra de Dios para que la Iglesia guíe a los fieles de hoy
Formación bíblica para los laicos.
- Formación a escuchar atentamente la Palabra de Dios: “Leer la
Biblia, entrar en el corazón del Señor” (sor María Ko, FMA, cfr. Jn
14, 20; Flp 2, 5).
- Formación básica para acercarse al Libro de la Biblia, incluida la
formación sobre la actitud para leerla: poner atención en lo que la
Biblia dice, más que en la exégesis.
- Instrumentos indispensables para el conocimiento bíblico básico.
- En vista de la exigencia de rapidez, rendimiento, variedad e
influencia en la vida, intentar estimular en los laicos un interés
estable por la lectura de la Biblia, mediante un programa bíblico
básico, suficientemente largo, para que los laicos puedan
acostumbrarse a ponerse al servicio de la Palabra de Dios.
Promover grupos de lectura de la Biblia.
- Los laicos necesitan una experiencia comunitaria o un grupo de
apoyo para leer y compartir la Biblia.
- Recordar las capacidades y la actitud a la hora de compartir la
Biblia.
- La formación al ministerio de pastoral bíblica para quienes
facilitan la lectura de la Biblia o los grupos para compartirla,
incluido el desarrollo de métodos para compartir la Biblia, deberían
ser hechos a medida de la situación local, partiendo de ella o en
respuesta a ella.
Propongo adoptar el “método simple para un mundo complejo”.
[00231-04.03] [UD008] [Texto original: inglés]
-
Sra. Teresa Maria WILSNAGH, Directora Regional de la "Catholic Bible
Foundation" (C.B.F.) de Cape Town, Durban y Johannesburg (SUDÁFRICA)
No son muchos los que conocen la Federación Bíblica Católica, que el
año próximo celebrará su Cuadragésimo aniversario. La FBC trabaja en
el apostolado de la pastoral bíblica con miembros en todo el mundo.
En la FBC existe una densa red de sostén entre sus miembros, en
relación a los diversos medios para llevar la Escritura a todos.
En Sudáfrica hemos elaborado de manera creativa, varios programas
para llevar la Biblia a todos de una manera que resulte estimulante.
La palabra “formación” no me gusta mucho. Prefiero utilizar “responsabilización”.
Ofrecemos a las personas de todas las edades - desde el más joven al
menos joven - un encuentro con la presencia viva de Dios/Jesús en la
Biblia. Muchos tienen miedo de abrir sus propias Biblias y nosotros
les acogemos tal cual ellos son; Dios nos habla en nuestra vida
cotidiana, Dios nos habla a través de los otros, y Dios nos habla a
través de Su palabra.
Considero imposible compartir la Escritura con los demás si antes no
la he hecho mía, si no la he interiorizado y escuchado! La siguiente
observación fue realizada en el Sínodo: nuestras vidas son un
testimonio para los demás; lo que hacemos es mucho más potente que
lo que decimos!. Nuestros programas contienen métodos simples de
estudio de l a Biblia, de la puesta en común y de la oración. Les
mostramos a las personas que no es necesario ser un experto para oír
a Dios que nos habla. En la Lectio Divina ellas descubren cómo
abordar un pasaje repetidas veces: leer, meditar y acoger el mensaje
que Dios les transmite a través de un texto específico.
Invitamos a los jóvenes a compartir de manera creativa - por ejemplo
con cantos, dramatizaciones, marchas de protesta, etc - la propia
comprensión de un texto específico. Se ha desarrollado hasta una
Lectio Divina simple para los jóvenes.Las personas son estimuladas a
utilizar la lectura evangélica del domingo sucesivo, de manera que
cuando participan en la Misa ya le hayan dedicado un poco de tiempo
a la Palabra. Dios les habla nuevamente cuando la Palabra se
proclamada y cuando se explica en la homilía. Hemos encontrado
personas que no saben ni leer ni escribir, pero que han aprendido
pasajes bíblicos de memoria; el amor que tienen por la Palabra es
potente. Hemos tenido la oportunidad, cuando nos fue posible durante
la Misa, en el momento de la Homilía, de presentar nuestro programa
a los parroquianos. Como sabemos, para la mayor parte de ellos la
Misa representa el único encuentro con las Escrituras y muchos
recorren a pie grandes distancias para poder celebrar la Eucaristía
y la Palabra.
Responsabilizamos a las personas para que tomen las Escrituras y las
hagan propias; responsabilizamos a las personas para que lleven la
Escritura a los demás enseñándoles nuestros métodos, de modo que la
Palabra pueda difundirse aún más!.
La palabra de Dios es poderosa, es capaz de cumplir todo aquello por
lo cual nos fue transmitida. Basta solamente recibirla con fe!
[00232-04.03] [UD009] [Texto original: inglés]
-
Sr. Amel Diockel SARR, Catequista de la Archidiócesis de Dakar
(SENEGAL)
Participo 03 este Sínodo como catequista oyente, propuesto a la
Santa Sede para estas reuniones por el Eminentísimo Cardenal
Théodore Adrien Sarr, Arzobispo de Dakar. Nuestra intervención se
centra, claramente, sobre la Palabra de Dios, pero creemos que no
podemos pronunciarnos sobre esta Palabra sin aludir a quienes os
ayudan de manera particular a difundir el mensaje del Señor:
nosotros, los catequistas.
Inspirándonos en la Verdad: “Jesús Verbo o Palabra de Dios por
excelencia”, decimos con frecuencia a los catequistas que formamos
que, a fuerza de anunciar el Evangelio (o la Palabra de Dios), sobre
todo con los actos, el catequista se convierte él mismo en Evangelio
o palabra, es decir, en un modelo.
Esto significa que el catequista, él mismo iniciado en la Iglesia y
ya formador, tiene que ser el primero en respetar la Palabra de Dios
y en vivir lo que enseña; tiene que ser su propio catequista.
En pedagogía catequética, decimos también que la catequesis no se
enseña solamente entre cuatro paredes. La enseñanza tiene que seguir
en la vida pública, mediante el testimonio.
Los catequistas están entre los “pioneros” de la primera
evangelización en muchos países. Impregnados de nuestras diversas
culturas, vinculados al Evangelio, han sido y siguen siendo los
colaboradores indispensables en la traducción y transmisión de la
Palabra de Dios.
Por eso, si hemos tomado la palabra, es para pediros, queridos
Padres sinodales, una mayor atención y apoyo para su formación y su
ministerio.
Santo Padre, de parte de todos los catequistas, le deseo larga vida
y buena salud, en vista de la misión. Rezamos cada día por Usted, en
unión con nuestros obispos y sacerdotes.
[00234-04.02] [UD011] [Texto original: francés]
-
Sr. Daniele BOSCARO, Jefe de Clan de la Asociación de Guías y Scouts
Católicos Italianos (A.G.E.S.C.I.), Padua (ITALIA)
El scoutismo posee entre sus características: el contacto con la
naturaleza, el primado de la educación a través de la experiencia,
el espíritu de comunidad y el servicio a los hermanos. Esto puede
concretarse de las siguientes formas: en la búsqueda de las huellas
de la Palabra de Dios que se encuentran en el mundo creado, en la
capacidad de releer nuestra historia como historia de la salvación,
en el compartir la vida con los hermanos y elegir servirlos. La
óptica de referencia es que no puede existir una educación global de
la persona sin una propuesta de fe integrada en ella.
Nuestra experiencia nos hace ver lo urgente que es que la Palabra de
Dios envuelva a toda la persona, de la cabeza al corazón, para
comprometer existencialmente a las personas en sus decisiones
fundamentales que afectan a su propio ser antes que a su hacer. Ello
significa trabajar para una integración entre Fe y Vida que sea
capaz de ofrecer un acercamiento al texto bíblico desde las
perspectiva de la plena realización del hombre: hoy, las nuevas
generaciones perciben a menudo Dios y Felicidad como dos cosas
separadas, y así alimentan ilusorios intentos de autosalvación. A la
cabeza y al corazón se le pueden añadir las manos: estas demuestran
la necesidad de una fe que tenga en el servicio al prójimo su
natural cumplimiento, de esta forma la fe será transmitida con la
acción.
La exigencia primordial es la relación personal con el Dios vivo, y
por esto hay que comenzar por el anuncio de la Buena Noticia.
Recorridos kerigmáticos y catequísticos, sobre todo si son
sostenidos con un acompañamiento personal, pueden conducir a una
nueva lectura de la historia de la salvación referida a nuestra
propia historia personal. Por esto, a partir de la centralidad de
las Sagradas Escrituras, pueden ser útiles acercamientos al texto
que alcancen dimensiones más interiores de la persona a través de la
utilización de técnicas activas (dramatizaciones, expresión corporal,
juegos).
Con los jóvenes el punto central es que ellos son los cristianos
adultos de mañana ¡y si está presente la Palabra de Dios en el
momento de las decisiones fundamentales de su vida, la guardarán y
serán Iglesia viva y apasionada!
Sobre los laicos y la definición de “gigante dormido” escuchada en
esta aula: el término “gigante” indica la fuerza y la visibilidad
que ellos pueden suponer para la iglesia, pero también la necesidad
de espacio para moverse. El estar “dormido” demuestra la necesidad
de una llamada a despertarse y, probablemente, el tiempo de preparar
y organizar una agenda de las cosas que hay que hacer.
[00235-04.04] [UD012] [Texto original: italiano]
-
Rev.da Hna. M. Clare MILLEA, A.S.C.J., Superiora General de las
Apostolas del Sagrado Corazón de Jesús (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
El Documento de Trabajo, con sus siete referencias relativas a la
vida consagrada así como las tres relativas a la vida comunitaria,
invita claramente a nuestras congregaciones y a cada uno de nosotros
personalmente a dar su propia contribución en este evento eclesial.
Como religiosas, seguir a Cristo como enseña el Evangelio es nuestra
regla suprema y la unión a Dios con la profesión de los consejos
evangélicos es nuestra razón de ser ( Perfectae Caritatis 2 a; e)
Los fundadores y las fundadoras de las congregaciones religiosas
fueron iluminados por una chispa de la Palabra de Dios que el
Espíritu Santo encendió en sus corazones, haciendo que cada carisma
y Regla surgiese de esta Palabra y fuese una expresión de ella ( cf.
CIVCSVA, Caminar desde Cristo 24).
El carisma de la Sierva de Dios Clelia Merloni, fundadora de las
Apóstolas del Sagrado Corazón de Jesús tiene origen en el Corazón de
Cristo atravesado en la cruz para la redención del mundo (cf Jn.
19,34). Ella exhorta a sus hijas a llevar a todos la Palabra que
ilumina, la fe que salva, el ejemplo que convence, el sacrificio de
sí mismo que redime y el infinito amor misericordioso que surge del
Corazón de Jesús.
Con ocasión de la preparación y de la celebración de este Sínodo,
muchas de nuestras comunidades locales se han comprometido
nuevamente en la Lectio divina personal y comunitaria y están
buscando formas para promover la lectura orante de las Escrituras
entre las personas a quienes sirven, especialmente jóvenes.
Hemos iniciado también una campaña de solidaridad, a nivel de la
congregación, para proveer de Biblias a los jóvenes y a las familias
que no se las pueden comprar y que están dispuestas a aprender a
leer y rezar la Escritura con nuestras hermanas.
Apóstoles provenientes de 13 países de Europa, Asia, África, América
del Norte y del Sur han compartido conmigo sus experiencias de
transformación personal a través de la potencia de la Palabra,
también en la vida de no cristianos.
Estamos agradecidas por el estímulo y la oración del Sínodo por
todas nosotras que hemos elegido seguir a Cristo en el camino de los
consejos evangélicos. Les prometemos nuestra obediencia y nuestra
alegre colaboración en la gran misión evangelizadora de la Iglesia.
[00236-04.03] [UD013] [Texto original: inglés]
-
Rev.da Hna. M. Viviana BALLARIN, O.P., Superiora General de las
Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena, Presidente de la
Unión de las Superioras Mayores de Italia (U.S.M.I.) (ITALIA)
Hago referencia a los nº 25 y 52 del Documento de trabajo.
Existe un vínculo misterioso y muy estrecho entre la Palabra y la
mujer.
Es la experiencia de una multitud de mujeres consagradas que, al
sentirse llamadas por su nombre, no resistieron al atractivo de esa
Palabra divina pronunciada en su vida, mujeres que con la diligencia
de María corren por los senderos de múltiples historias humanas
llevando en su seno la Palabra y ofreciéndola a quien tiene hambre y
sed de verdad, a todos, incluso a quienes no saben que la están
buscando. Mujeres conscientes y felices de poner a disposición sus
energías para que la esperanza, el amor, la dignidad, la ternura y
también la belleza puedan habitar en cada corazón humano.
En una sociedad huérfana y replegada en sí misma, las mujeres
consagradas son una exégesis viviente de la Palabra de Dios, que
sigue haciéndose carne en lo concreto de su vida entregada,
itinerante, repleta de buenas obras, totalmente dedicada, a veces
hasta el martirio.
Y lo son para todos, también para aquellos que no las reconocen o
para aquellos hacia los que es difícil y peligroso dirigirse,
aquellos hacia los que a veces se evita ir. Llegan hasta lo más
recóndito de la existencia humana, espacios o situaciones en las
cuales no se pueden pronunciar sermones, sino sólo gritar con la
fuerza de un silencio que se hace presencia y acompaña, acción y
servicio, caricia que se hace cargo de ellos.
Una multitud de mujeres consagradas/religiosas incansables testigos,
dispensadoras de la Palabra de Dios que es Padre y madre. Viven
entre los pupitres de las escuelas y en las cárceles, entre las
camas de los hospitales y por las calles, al lado de los drogadictos,
los enfermos de SIDA, las mujeres explotadas en la prostitución, al
lado de los ancianos y los niños que han sufrido abusos, las
familias destruidas o sin casa o trabajo, los enfermos de toda clase,
tierna presencia en cada rincón de la tierra. Esta multitud de
mujeres incansables dispensadoras de la Palabra con manos y corazón
de madres, son el rostro de la Iglesia madre, son su seno fecundo,
espacio en el que Dios puede encontrar al hombre y el hombre a su
Dios.
Que este rostro y corazón de madre, reflejo de un Amor apasionado
que busca a sus hijos, pueda ser expresado con eficacia en el
documento final del Sínodo sobre la Palabra de Dios y, aún más, en
las palabras cotidianas de la misma Iglesia.
[00238-04.03] [UD015] [Texto original: italiano]
-
Sra. Natalja FEDOROVA BOROVSKAJA, Profesora de la Universidad
Estatal Rusa de Humanidades de la Academia Rusa de Bellas Artes
(FEDERACIÓN RUSA)
Soy profesor de Historia del arte, de manera que mi intervención
hace referencia al nº 22, apartado d, del Documento de trabajo, en
el que se define el arte como “un fecundo testimonio de lectura
espiritual” de la Biblia. Acabamos de escuchar las hermosas
reflexiones de los excelentísimos obispos de Rumania y Alemania
sobre el papel del arte en nuestra relación con la Sagrada Escritura.
Para mí, el arte cristiano, especialmente los iconos rusos y los
cuadros del Renacimiento italiano, se ha convertido en un camino
hacia el espacio de la vida de Dios. Nací en la URSS, el país del
ateísmo de estado. Nunca pensé en Dios y nadie me habló de Él,
excepto las obras de arte, la música y la literatura.
Hoy enseño Historia del arte. La principal pregunta que me planteo
es qué métodos y qué concepción de la enseñanza pueden ayudar a mis
alumnos a encontrar el amor de Dios a través de sus estudios. Es
evidente: encontrarán a su Padre sólo si yo soy capaz de permanecer
en el ámbito de Su Palabra. Pero ¿cómo permanecer allí durante una
clase o un seminario, cuando hay que decidir sobre problemas
profesionales concretos? En esta situación son importantes tres
aspectos:
1. Acoger la obra de arte en nuestro corazón como una oración del
pintor. Enseñar a comprender que estamos inmersos en la atmósfera de
esta oración, como un sacerdote para su celebración litúrgica está
inmerso en la oración eterna de Cristo.
2. Mirar la historia del arte con atención espiritual, intentando
leer su profundo simbolismo religioso. Pienso que la Iglesia tendría
que rezar constantemente por todos los maestros y los historiadores
del arte, porque la vida del arte en el mundo es la historia sagrada
de la misericordia de Dios.
3. Mirar la persona del artista a la luz del amor de Dios. Vemos que
con frecuencia la biografía del pintor es un viacrucis, y que el
contenido de la cruz consiste en sus pecados, errores y tentaciones,
que desgraciadamente son demasiado notorios. No todos los pintores
vivieron como Fra Angélico. ¿Por qué, a pesar de las oscuras
circunstancias de su vida, supieron crear obras de alto valor
espiritual? El concepto de este fenómeno no es solamente científico.
Es una historia del arte como historia de la Palabra de Dios, la
historia de la salvación, para la cual la Palabra Eterna -
Jesucristo - está dispuesta a sufrir, a ser crucificado y a morir en
el alma de cada pintor, para hacer crecer su talento, que fue creado
por el Padre como lenguaje de su Hijo predilecto.
[00239-04.03] [UD016] [Texto original: inglés]
-
Sra. Silvia SANCHINI, Presidente Nacional Femenino de la Federación
Universitaria Católica Italiana (F.U.C.I.) (ITALIA)
Dos consideraciones fundamentales: la importancia de la Palabra en
la vida de los jóvenes y la unión entre Palabra y vida y por lo
tanto también entre Palabra y estudio.
La Palabra puede y debe ser una verdadera lámpara en el camino de
los jóvenes, en sus discernimientos y en el descubrimiento de su
vocación, sobre todo en esta difícil fase marcada por la que el Papa
definió una verdadera “emergencia educativa”, caracterizada por
nuevas formas de malestar y violencia.
También el estudio puede ayudar en el descubrimiento de la
importancia de escuchar y vivir la Palabra.
Evangelio y Cultura, fe e inteligencia no son, de hecho, opuestos.
Es más, pueden alimentarse recíprocamente y fomentar la formación de
una conciencia madura y creyente.
Sugiero que se piensen propuestas serias y cualificadas para
favorecer el encuentro de los jóvenes con la Palabra. Lo primero de
todo, la experiencia de la Lectio divina, para la oración personal y
comunitaria, pero también jornadas y semanas de estudios bíblicos
dirigidas a los jóvenes, preferiblemente en colaboración con las
comunidades monásticas. Hago votos para que un cada vez mayor número
de jóvenes descubra el primado y la centralidad de la Palabra en sus
vidas.
[00241-04.04] [UD018] [Texto original: italiano]
AVISOS
-CONFERENCIAS DE PRENSA
-BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
-POOL PARA EL AULA DEL
SÍNODO
-BOLETÍN
-NOTICIARIO TELEFÓNICO
-HORARIO
DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
CONFERENCIAS DE PRENSA
En la Segunda Conferencia de Prensa sobre la labor de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del 16 de
octubre de 2008, a las 12.45 horas intervendrán:
- S. Em. R. Card. William Joseph LEVADA, Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (CIUDAD DEL VATICANO) Presidente Delegado
de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
- S. Em. R. Card. George PELL, Arzobispo de Sydney (AUSTRALIA)
Presidente Delegado de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
- S. Em. R. Card. Odilo Pedro SCHERER, Arzobispo de São Paulo (BRASIL)Presidente
Delegado de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos
- S. Em. R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape
Coast, Presidente de la Asociación de las Conferencias Episcopales
de África Occidental (A.C.E.A.O.) (GHANA) Presidente de la Comisión
para la Información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
- S. Em. R. Mons. Diarmuid MARTIN, Arzobispo de Dublín (IRLANDA)
Miembro de la Comisión para la Información de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
- S. Em. R. Mons. Luis Antonio G. TAGLE, Obispo de Imus (FILIPINAS)Comisión
para la Información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
En la Tercera Conferencia de Prensa sobre la labor de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del 25 de
octubre de 2008, a las 12.45 horas intervendrán:
- S. Em. R. Mons. Laurent MONSENGWO PASINYA, Arzobispo de Kinshasa,
Presidente de la Conferencia Episcopal (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL
CONGO) Secretario especial de la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos
- S. Em. R. Mons. Gianfranco RAVASI, Arzobispo titular de Villamagna
di Proconsolare, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura (CIUDAD
DEL VATICANO) Presidente de la Comisión para la Información de la
XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
- S. Em. R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de
Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso (CHILE) Vicepresidente de la
Comisión para la Información de la XII Asamblea General Ordinaria
del Sínodo de los Obispos
BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
Se comunica la siguiente variación de los lugares del briefing de
los Encargados de Prensa indicados en el Boletín nº 2: el Grupo
lingüístico francés ya no se reunirá en la Radio Vaticana sino en la
Oficina de Prensa de la Santa Sede, en un local que se les indicará
cada vez.
El octavo briefing para los grupos lingüísticos tendrá lugar mañana,
miércoles 15 de octubre de 2008 a las 14:00 aproximadamente, después
de la conferencia de Prensa, en el Aula Juan Pablo II de la Oficina
de Prensa de la Santa Sede, para la presentación de la película
“Testimonio” (Testimony), basada en el libro “Una vida con Karol”
del Cardenal Stanisław Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, y de
Gianfranco Svidercoschi.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a
los fotógrafos que deben dirigirse al Pontificio Consejo de las
Comunicaciones Sociales para el permiso de acceso (muy restringido).
POOL PARA EL AULA DEL SÍNODO
El séptimo "pool" para el Aula del Sínodo estará formado para la
oración de apertura de la Décimo octava Congregación General del
viernes por la mañana, 17 de octubre de 2008.
En la Oficina de Información y Acreditaciones de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (en la entrada, a la derecha) se encuentran
a disposición de los redactores las listas de inscripción al pool.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y
fotógrafos que deben dirigirse al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para la participación en el pool para el
Aula del Sínodo.
Se recuerda a los participantes del pool que tienen que estar a las
8:30 en el Sector de Prensa montado fuera, en frente del Aula del
Sínodo, acompañados por un oficial de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede y por uno del Pontificio Consejo para las Comunicaciones
Sociales.
BOLETÍN
El próximo Boletín nº 21, relativo a los trabajos de la Décimo
quinta Congregación General de la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos de esta tarde, estará a disposición de los
periodistas acreditados mañana, miércoles 15 de octubre, tras la
apertura de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
NOTICIARIO TELEFÓNICO
Durante el período sinodal estará en funcionamiento un noticiario
telefónico:
-+39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
-+39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
mañana;
-+39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
tarde.
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
La Oficina de Prensa de la Santa Sede, con ocasión de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, estará abierta
según el siguiente horario:
-Hasta el sábado 11 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 12 de octubre: 9:30 - 13:00
-Lunes 13 de octubre y martes 14 de octubre: 9:00 - 16:00
-Miércoles 15 de octubre: 9:00 - 20:00
-Jueves 16 de octubre y viernes 17 de octubre: 9:00 - 16:00
-Sábado 18 de octubre: 9:00 - 19:00
-Domingo 19 de octubre: 10:00 - 13:00-Del lunes 20 de octubre al
sábado 25 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 26 de octubre: 9:00 - 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditaciones estará a
disposición (en la entrada, a la derecha):
-De lunes a viernes: 9:00 - 15:00
-Sábado: 9:00 - 14:00
Los eventuales cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón
de anuncios de la Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín informativo de la Comisión para la
información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos y en el área de Comunicaciones de servicio de la página
Internet de la Santa Sede.
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