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23 - 15.10.2008
RESUMEN
-
DÉCIMO SEXTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 15 DE OCTUBRE DE 2008
POR LA MAÑANA)
- AVISOS
DÉCIMO SEXTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 15 DE OCTUBRE DE 2008
- POR LA MAÑANA)
- INTERVENCIONES
EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
- AUDICIÓN DE LOS OYENTES
(III)
A las 9:00 de hoy, miércoles 15 de octubre de 2008, con el canto de
la Hora Tertia, ha comenzado la Décimo sexta Congregación General,
para la continuación de las intervenciones en el Aula de los Padres
sinodales y de los Oyentes sobre el tema sinodal La Palabra de Dios
en la vida y en la misión de la Iglesia
Presidente Delegado de turno S.Em.R. Card. Odilo Pedro SCHERER,
Arzobispo de São Paulo (BRASIL).
Tras la apertura de esta Congregación General se ha hecho un sondeo
electrónico que ha revelado que 144 Padres sinodales de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos participan por
primera vez en una Asamblea general.
Al final de la Décimo sexta Congregación General S.E.R. Mons. Nikola
ETEROVIĆ , Arzobispo titular de Sisak, Secretario General del Sínodo
de los Obispos (CIUDAD DEL VATICANO) ha comunicado que la
Celebración de la Palabra del sábado por la tarde 18 de octubre de
2008 tendrá lugar en la Capilla Sixtina. Tomarán la palabra Su
Santidad BARTOLOMÉ I, Arzobispo de Constantinopla, Patriarca
Ecuménico (TURQUÍA) y Su Santidad Papa Benedicto XVI.
En esta Congregación General, que ha concluido a las 12:35 horas con
la oración del Angelus Domini, estaban presentes 238 Padres.
INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Décimo sexta Congregación General han intervenido los
siguientes Padres sinodales:
-
S. Em. R. Card. Angelo BAGNASCO, Arzobispo de Génova, Presidente de
la Conferencia Episcopal (ITALIA)
-
S. Em. R. Card. Giovanni LAJOLO, Presidente del Gobernatorado del
Estado de la Ciudad del Vaticano (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Raymond Leo BURKE, Arzobispo emérito de Saint Louis,
Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica (CIUDAD DEL
VATICANO)
-
S. Em. R. Card. Joseph ZEN ZE-KIUN, S.D.B., Obispo de Hong Kong
(CHINA)
-
S.E.R. Mons. Joseph OSEI-BONSU, Obispo de Konongo-Mampong (GHANA)
-
S.E.R. Mons. Paul CREMONA, O.P., Arzobispo de Malta, Presidente de
la Conferencia Episcopal (MALTA)
-
S.E.R. Mons. Venant BACINONI, Obispo de Bururi (BURUNDI)
-
S.E.R. Mons. Joviano DE LIMA JÚNIOR, S.S.S., Arzobispo de Ribeirão
Preto (BRASIL)
-
S.E.R. Mons. Rayappu JOSEPH, Obispo de Mannar (SRI LANKA)
-
S.E.R. Mons. Augustin TRAORÉ, Obispo de Ségou (MALÍ)
-
S.E.R. Mons. Lucjan AVGUSTINI, Obispo de Sapë (ALBANIA)
-
S. Em. R. Card. Antonio CAÑIZARES LLOVERA, Arzobispo de Toledo
(ESPAÑA)
-
S.E.R. Mons. Claudio Maria CELLI, Arzobispo titular de Civitanova,
Presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales
(CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Fragkiskos PAPAMANÓLIS, O.F.M. Cap., Obispo de Syros,
Administrador de Milos (GRECIA)
-
S.E.R. Mons. Felix TOPPO, S.I., Obispo de Jamshedpur (INDIA)
-
S.E.R. Mons. Joaquim FERREIRA LOPES, O.F.M. Cap., Obispo de Viana
(ANGOLA)
-
Revmo. P. Kieran O'REILLY, S.M.A., Superior General de la Sociedad
de las Misiones Africanas
-
S.E.R. Mons. Daniel CARO BORDA, Obispo de Soacha (COLOMBIA)
-
S. Em. R. Card. Giovanni Battista RE, Prefecto de la Congregación
para los Obispos (CIUDAD DEL VATICANO)
-
B. D.nus Baselios Cleemis THOTTUNKAL, Arzobispo Mayor de Trivandrum
de los Siro-Malankareses, Presidente del Sínodo de la Iglesia de los
siro-malankares (INDIA)
-
S.E.R. Mons. Joseph Albert SERRANO ANTÓN, I.E.M.E., Obispo de Hwange
(ZIMBABUE)
-
S.E.R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja (NIGERIA)
-
S.E.R. Mons. Louis-Marie Ling MANGKHANEKHOUN, Obispo titular de
Acque nuove di Proconsolare, Vicario Apostólico de Paksé (LAOS)
-
S.E.R. Mons. Jörg Michael PETERS, Obispo titular de Fordongianus,
Obispo auxiliar de Trier (ALEMANIA)
-
S.E.R. Mons. Giuseppe FRANZELLI, M.C.C.I., Obispo de Lira (UGANDA)
-
S.E.R. Mons. Pierre-André DUMAS, Obispo de Anse-à-Veau et Miragoâne
(HAITI)
A continuación facilitamos los resúmenes de las intervenciones:
- S. Em. R. Card. Angelo BAGNASCO, Arzobispo de Génova, Presidente
de la Conferencia Episcopal (ITALIA)
1. Deseo en primer lugar agradecer al Señor la experiencia de gracia
que es el Sínodo: en esta santa Asamblea se ve el rostro siempre
joven del Resucitado, verdadera esperanza del mundo. La Iglesia es
consciente de tener una gran alegría que no puede reprimir. Por esto
en el corazón del diálogo, en cualquier contexto cultural y social,
comunitario y personal, se encuentra el núcleo irradiador de la
misión.
2. No podemos olvidar que el encuentro del hombre con Cristo,
Palabra Encarnada, y con “la Palabra de Dios escrita o transmitida”
(DV 10), es siempre el encuentro de dos libertades, la de Dios y la
de cada persona. ¡Tampoco Jesús, Mensajero y mensaje, ha sido
siempre acogido!
Frente a la secularización, debemos interrogarnos sobre cómo mejorar
el anuncio, conocer mejor las culturas y los contextos, pero sin
olvidar nunca el drama decisivo de la libertad personal, y sabiendo
que las vías de Dios son infinitas. Siempre es necesario que cada
uno se desafíe libremente a sí mismo con la Palabra que lee.
3. Sin excluir ocasiones orgánicas, me parece oportuno utilizar
medios sencillos y pequeños: éstos son más practicables en un
contexto, por lo menos el occidental, preso de un ritmo convulso que
no suele facilitar las ocasiones para la calma ni para una
comprometida profundización. Se han presentado algunas sugerencias
que comparto: el cuidado de la homilía, la difusión de la Biblia,
ayudas sencillas y ágiles, pequeños grupos...
4. Por lo que se refiere a la formación a una fe pensada y
consciente, capaz de dar razón de nuestra propia esperanza (cfr. 1
Pedro), me parece oportuno recordar que si es necesario recorrer el
camino del conocimiento documentado, compartido y en oración de la
Palabra de Dios escrita, también lo es recorrer el camino de la
razón. La Sagrada Escritura está llena no sólo de verdades
sobrenaturales, sino también de verdades naturales que asume,
confirma y lleva a cumplimiento. Vuelve la necesidad y la urgencia
de mantener unidos la Escritura, la Tradición y el Magisterio (DV
10), para que el creyente pueda comprender mejor las grandes
cuestiones del nacer y del morir, de la familia y de la libertad,
del amor y de la ley natural, de la eutanasia, de la fecundación...
y las sepa presentar también a los no creyentes, para los cuales la
Biblia vale sólo por la fuerza de los argumentos. Cuando la Iglesia
habla de estos temas no hace ingerencias, no se sale de su misión
evangelizadora, sino que está dentro de su misión. Al mismo tiempo
sirve a las culturas y a las sociedades para que puedan volverse más
humanas. Es exactamente éste el espíritu y el objetivo del “Proyecto
cultural” que la CEI lleva adelante desde 1995 en Italia.
[00261-04.03] [INZ09] [Texto original: italiano]
- S. Em. R. Card. Giovanni LAJOLO, Presidente del Gobernatorado del
Estado de la Ciudad del Vaticano (CIUDAD DEL VATICANO)
Se presenta la cuestión acerca de cómo hacer para que la Palabra de
Dios llegue de manera convincente a tres categorías de personas:
- Los analfabetos y quienes, aún sabiendo leer, no leen y pueden
caer fácilmente en creencias y supersticiones absurdas. Convendría
estudiar como poder llegar a ellos personalmente o con medios
audiovisuales de fácil comprensión y vasta difusión.
- Las personas de un cierto nivel cultural, a veces hasta muy
elevado, que se sienten ofendidas por las páginas de la Biblia en
las que aparecerían violados, por orden o con el consenso de Dios,
derechos humanos fundamentales. Para ellas se debería tratar de
profundizar ulteriormente el concepto de inspiración de la Sagrada
Escritura.
- Los que creen en el Antiguo Testamento, a los cuales no les gusta
proponer la realización de las profecías, cual conocible post fidem.
A ellos se debería pues poder mostrarles el significado cristiano de
las profecías realizadas en el Mesías Jesús, cual conocible ante
fidem.
[00253-04.04] [IN200] [Texto original: italiano]
- S.E.R. Mons. Raymond Leo BURKE, Arzobispo emérito de Saint Louis,
Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica (CIUDAD DEL
VATICANO)
En referencia al n. 58 del Documento de trabajo, las Sagradas
Escrituras enseñan que Dios ha escrito Su ley en cada corazón humano.
La ley natural divina, escrita en el corazón humano, puede ser
descubierta mediante la razón, pero sólo a través de la Palabra de
Dios inspirada puede ser anunciada a todos con claridad (cf. Rm 2,
15).
2. En un contexto de materialismo difundido, relativismo e
individualismo radical urge particularmente presentar la enseñanza
de la Escritura sobre la ley moral natural como un patrimonio común
de cada hombre.
3. Es igualmente urgente la necesidad de proclamar la enseñanza de
inspiración divina sobre la disciplina que predispone al hombre a
hacer aquello que es el bien y evitar lo que es el mal. La Sagrada
Escritura nos enseña que, en el hombre, la observancia de la ley no
es la máxima expresión de sí mismo si no el fundamento insustituible
de la más alta expresión del bien que está en el hombre.
4. Promover la enseñanza de la Escritura entre las disciplinas de la
vida de los individuos y de la sociedad representa un desafío en una
sociedad antinómica que ha hecho de la ley un instrumento en manos
de los más poderosos.
5. En cuanto a la relación entre la Palabra de Dios y la ley, es
importante subrayar el servicio que el derecho canónico desarrolla
en la Iglesia mediante el cual la vida de Cristo puede crecer y
difundirse en la Iglesia entera. En su Constitución Apostólica
Sacrae disciplinae leges, el Papa Juan Pablo II, describiendo el
servicio del Derecho Canónico en la Iglesia, se refirió a “la lejana
herencia de derecho contenida en los libros del Antiguo y del Nuevo
Testamento, de la cual toma su origen, como de su fuente primera,
toda la tradición jurídica y legislativa de la Iglesia”.
6. En la Iglesia, como en la sociedad, la comprensión de la ley fue
opacada y, en algunos casos, se ha perdido. Esto ha conducido a
efectos gravemente nocivos como, por ejemplo, la difusa
inobservancia de las leyes litúrgicas y el insuceso de los
procedimientos a través de los cuales los fieles revindican sus
propios derechos y los delitos eclesiásticos son debidamente
sancionados.
7. Un mayor conocimiento del servicio de la ley en la Iglesia,
mediante el estudio de la Palabra de Dios, no sólo ayuda a la
Iglesia a comprender y sacar provecho del don de la disciplina
canónica para el cumplimiento de su misión divina, sino que también
ayuda a toda la sociedad en general a comprender y sacar provecho
del servicio insustituible de la ley para el cumplimiento del bien
común.
[00255-04.03] [IN203] [Texto original: inglés]
- S. Em. R. Card. Joseph ZEN ZE-KIUN, S.D.B., Obispo de Hong Kong
(CHINA)
Quisiera detenerme un momento sobre la Palabra de Dios en cuanto
Creadora de la belleza del Universo y del ser humano, dotado de
inteligencia y de corazón y por esto, capaz de dialogar con su
Creador.
Este aspecto de la Palabra está presente en el Documento de trabajo
pero, viniendo de país donde la Palabra Revelada en sentido estricto
todavía no ha llegado a muchos y donde los semina Verbi, en cambio,
abundan en la cultura sapiencial del pueblo, quisiera volver al
argumento expresando alguno de mis deseos.
El primer deseo sería que este aspecto de la Palabra recibiera un
desarrollo adecuado en el texto final y que esta Asamblea formulara
alguna recomendación al respecto.
En Hong Kong con las seis religiones principales trabajamos juntos
para conservar la preciosa herencia de la sabiduría china.
La Iglesia católica en China siempre encontró una buena aliada en la
doctrina confuciana.
Si nosotros, movidos por la caridad, consiguiéramos infundir en las
generaciones jóvenes las virtudes chinas tradicionales, les habremos
ayudado a dar un gran paso hacia la santidad.
Constatamos, desgraciadamente, lo que sucede cuando faltan estas
virtudes: una tremenda caída de los valores sagrados de la vida, del
matrimonio y de la familia, una corrupción descarada, un acallar la
voz de la conciencia, por lo cual, con la finalidad de fáciles
ganancias, se llega hasta a envenenar la leche causando daños a la
salud y a la vida de niños indefensos.
Un segundo punto. Es verdad que esta Palabra Creadora del Universo y
de la conciencia humana es además una Palabra finalizada a la
salvación que es sobrenatural. Dando esto por cierto, sin embargo,
pienso todavía poder recomendar que, siguiendo el ejemplo de la
misma paciencia divina, se deje gran espacio a esta palabra
propedéutica de Dios y non si caiga en la tentación de quemar las
etapas. Ejemplifico esto con dos episodios.
a) He escuchado al Profesor Yang, premio Nobel, decir “No soy
creente, pero no les oculto que en dos casos me siento tocado por el
misterio. El primero es cuando me encuentro frente a un
descubrimiento de la ciencia: es como si fuéramos sorprendidos
mirando algo que no tenemos el derecho de mirar. El segundo es
cuando me doy cuenta de la enorme potencia destructora de la
técnica: surge en mí la idea de que estamos usurpando fuerzas que no
nos pertenecen”.
Debo confesarles que no se me ha ocurrido preguntarle al Profesor
cuándo dará el próximo paso. Más bien le habría dicho que estaba
cerca del reino de Dios.
b) El segundo episodio. Un periodista recto y patriótico fue
injustamente condenado por espionaje. En su juventud, cuando
estudiaba en un Colegio de los protestantes, había rehusado leer la
Biblia en público porque era ateo pero luego, durante el largo
silencio de la prisión, pudo encontrar en el Evangelio el camino de
su corazón.
Algunos días atrás nos hemos encontrado en una comida. Bien, espero
que no se escandalicen si les digo que en esa ocasión le di mis
felicitaciones por... aquella vez que había rehusado leer la Biblia.
[00257-04.04] [IN205] [Texto original: italiano]
- S.E.R. Mons. Joseph OSEI-BONSU, Obispo de Konongo-Mampong (GHANA)
Esta intervención, hecha en nombre de la Conferencia Episcopal de
Ghana, examina la eficacia de nuestra predicación de la Palabra de
Dios a la luz del párrafo nº 23 del Documento de Trabajo, que
explica la Parábola del Sembrador (Mc 4, 1-20).
Se puede observar que, a pesar de que la Iglesia en Ghana ha
obtenido considerables progresos, desde cuando la semilla del
catolicismo echó profundas raíces en 1880, existen algunos aspectos
de la vida de muchos ghaneses y católicos africanos que llaman la
atención sobre la eficacia de nuestra predicación. Antes que nada,
hay algunas personas que frente a las adversidades, es decir, las
enfermedades o la falta de hijos, vacilan en la fe y pasan de una
iglesia a otra, en busca de una solución a sus problemas. Algunos
convertidos, provenientes de la Religión tradicional africana, a
veces vuelven a su credo original. En segundo lugar, algunos
católicos adhieren a las iglesias pentecostales y carismáticas,
afirmando que dichas iglesias afrontan de mejor manera sus problemas
y que enseñan mejor la Biblia. En tercer lugar, en el continente
africano, gran parte de la corrupción, injusticia y violaciones de
los derechos humanos se comete por personas que se profesan
cristianas, incluso católicas.
A la luz de todo esto, se hace la siguiente propuesta. Antes de todo,
la homilética debería revisarse y ser mejorada considerablemente
para obtener una predicación eficaz. En segundo lugar, se necesita
prestar una mayor atención a la formación de los laicos, sobre todo
de los catequistas que son los pilares de la Iglesia en las áreas
más lejanas. En tercer lugar, la Palabra que proclamamos debería
transformar la vida, no sólo espiritual sino también la
socioeconómica y política de nuestra gente. Por este motivo, donde
fuera posible, habría que disponer un apostolado especial para
nuestros políticos. Tengo la convicción de que esto contribuirá a
crear“políticos santos” que respeten los derechos de nuestro pueblo.
De esta manera, nuestra catequesis y la predicación de la Palabra
garantizará que en el futuro de África no existan más tiranos y
dictadores.
[00258-04.03] [IN206] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Paul CREMONA, O.P., Arzobispo de Malta, Presidente de
la Conferencia Episcopal (MALTA)
Hablaré refiriéndome al contexto de países tradicionalmente
católicos, como Malta. Cada vez que hablamos de la nueva
evangelización, tropezamos con un obstáculo. Muchos de nuestros
fieles todavía tienen nostalgia del modelo de Iglesia que existía
hace 30 ó 40 años, y comparan la situación actual con ese modelo.
Puesto que la Iglesia católica no ha mantenido la posición
privilegiada que tenía entonces, viven como en un clima de
sobresalto cuando la Iglesia o sus Pastores son desafiados. Con
frecuencia tienen miedo de hablar abiertamente ante esta cultura,
muchas veces hostil.
Tenemos que salir de esta experiencia traumática y comenzar una
nueva evangelización. Tenemos que ayudar a los fieles a reconocer
que aquel tipo de Iglesia ya no existe y que no podemos volver a
proponerla en nuestro mundo, que ha cambiado. No podemos seguir
comparando nuestra realidad con aquella realidad.
Tenemos que proponer un nuevo modelo de ser Iglesia, y el que más
corresponde a la realidad actual es la comunidad cristiana
primitiva, tal como se describe en los capítulos 2 y 4 de los Hechos
de los Apóstoles y en otros escritos del Nuevo Testamento. Tenemos
que comparar la Iglesia actual con aquella comunidad y conformarla a
ella.
[00277-04.03] [IN212] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Venant BACINONI, Obispo de Bururi (BURUNDI)
La Constitución conciliar Dei Verbum ha suscitado una gran apertura
a la Palabra de Dios, y el resultado más significativo, al menos en
mi país (Burundi), se ha manifestado en una catequesis más bíblica.
No obstante, un país con más del 65% de católicos, con una misma
lengua, tras más de un siglo de evangelización, es paradójico que no
tenga todavía toda la Biblia en la lengua nacional. Está difundido
sólo el Nuevo Testamento, mientras que por lo que se refiere al
Antiguo Testamento, disponemos únicamente del lecionario dominical y
ferial. ¿Este retraso quizás se explica por la desconfianza
tradicional respecto del Antiguo Testamento, que presenta a un Dios
irascible, una humanidad inconstante, infiel y pecadora, con
frecuentes escenas de violencia, de venganza o de doblez? Además, al
acabar de salir de una larga década de inestabilidad y violencia
fratricida (causada por una despiadada lucha por el poder), una gran
pobreza económica aflige y atenaza a nuestras poblaciones, acentuada
por un hambre crónica debida a los riesgos climáticos, a la erosión
incontrolada y a una agricultura con métodos primitivos. Asimismo,
tienen que afrontar dificultades financieras para la educación
escolar de los niños y el acceso a la asistencia médica, y tienen
que afrontar una lucha cotidiana por la supervivencia. Una situación
de este tipo no permite abordar la Palabra de Dios de manera serena
y proficua. Muchos ya no creen en la capacidad de la Palabra de Dios
de cambiar sus vidas; por lo que algunos se dirigen a las sectas,
con el riesgo de quedar pronto desengañados. En la formación de los
futuros pastores, la Biblia no debería considerarse como un curso
entre los demás, sino como Palabra de Dios viva, que se dirige a
cada persona para invitarla al diálogo y a la alianza; la lectio
divina, contacto personal con la Palabra, debería practicarse más.
Como prioridad, habría que hacer un gran esfuerzo para terminar la
traducción de la Biblia, a fin de ponerla al alcance de todos. El
pueblo cristiano tiene el derecho de disponer de una Biblia y los
pastores tienen el deber de garantizar el acceso al alimento de la
Palabra de Dios, para que sea posible encontrar en ella a Jesús
Salvador. Del mismo modo, es urgente formar laicos, sin olvidar a
las personas consagradas, a un encuentro personal y comunitario con
la Palabra de Dios, fuente de conversión de servicio, de
reconciliación y de construcción de una paz duradera.
[00262-04.04] [IN210] [Texto original: francés]
- S.E.R. Mons. Joviano DE LIMA JÚNIOR, S.S.S., Arzobispo de Ribeirão
Preto (BRASIL)
Dios habla en el corazón y en la vida de cada persona, hombre o
mujer, niño, adolescente o joven, adulto o anciano ... perteneciente
a cada cultura y tradición religiosa o filosófica, a cada clase
social, en cada circunstancia, jubilosa o dolorosa de nuestra vida
personal y social. Dios habla en las circunstancias y realidades
particulares del pueblo brasileño, del continente de América Latina
y el Caribe. Nos propone “ vida o muerte, bendición o maldición”. La
elección es nuestra (cf Dt 30, 19).
Nosotros, cristianos y cristianas, miembros del Cuerpo de Cristo
vivo, resucitado, estamos a la escucha de esta Palabra de Dios,
estamos atentos a los gemidos del Espíritu, atentos a “los signos de
los tiempos”; atentos al misterio pascual que se despliega a través
de los acontecimientos. Por esto abrimos el libro de las Sagradas
Escrituras, penetrando la auto-revelación de Dios y la realización
de su Plan de Salvación, a lo largo de la historia del cosmos, de la
historia humana hasta nuestros días. Tratemos de comprender el
desafío de nuestra misión en el momento presente, en cada una de las
realidades que tejen nuestra vida personal y social.
La Biblia está siempre presente en las pequeñas comunidades de base.
En los momentos de lectura comunitaria, se establece un intercambio
muy rico entre las experiencias de vida del pueblo de Dios de hoy y
de ayer: la preocupación por la sobrevivencia (el hambre, las
enfermedades, la vivienda, las necesidades de todo tipo), las
tentativas de organización comunitaria, el compromiso en las luchas
sociales y la participación política ... sobre todo la fe en el Dios
viviente, que permite resistir contra toda desesperanza. Muchas
personas -niños, jóvenes y adultos- abren la Sagrada Escritura en
sus encuentros de estudios y de oración, en sus reuniones sobre las
actividades pastorales y para la celebración litúrgica. Nacen así
algunas comunidades misioneras en las familias, en las universidades,
en los barrios y también en los ambientes de estudio y de trabajo
con el objetivo de vivir y anunciar el Evangelio.
En la mesa de la Palabra, el pueblo de Dios encuentra la sabiduría y
el alimento para las luchas cotidianas. La liturgia, impregnada de
la Palabra, las celebraciones litúrgicas son momentos privilegiados
para la proclamación y para la interpretación de las Sagradas
Escrituras, para la escucha de la Palabra viva que es Cristo y que
se manifiesta a la asamblea en la celebración de la Eucaristía y de
los demás sacramentos, en la liturgia de las horas y sus oficios
divinos, en los sacramentos, las expresiones de la piedad popular
...
[00283-04.03] [IN211] [Texto original: francés]
- S.E.R. Mons. Rayappu JOSEPH, Obispo de Mannar (SRI LANKA)
Lectio Divina: Deseo hablar del valor nutritivo y formativo de la
Lectio Divina, explicado en el nº 38 del Documento de trabajo, en el
contexto de la experiencia de nuestro país, con particular
referencia a mi diócesis en Sri Lanka.
La palabra Lectio Divina se menciona más de 28 veces en el Documento
de trabajo, y en la vida de las Iglesias particulares se menciona
segunda solamente después de la Celebración Eucarística como lugar
privilegiado para hacer experiencia de la Palabra de Dios. Como en
la Eucaristía, oración suprema de la Iglesia, también en la Lectio
Divina la Palabra de Dios está íntimamente vinculada a la oración.
La Palabra de Dios y la oración son dos aspectos de un único acto.
El Documento de trabajo, en el nº 41 dice: “Para una genuina
espiritualidad de la Palabra, ha de recordarse que a la lectura de
la Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice
el diálogo de Dios con el hombre, pues a Dios hablamos cuando oramos,
a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras”. Los discípulos del
Señor le pedían que les enseñara a rezar, porque sabían que la
fuente de Su vida y misión era Su vida de oración, en la que hablaba
con el Padre y el Padre con Él.
La Lectio Divina en mi país: La Conferencia Episcopal de Sri Lanka,
en su esfuerzo por volver a los orígenes para renovar la Iglesia, se
comprometió, hace 14 años, en la formación de Pequeñas Comunidades
Cristianas (SCC) mediante el Modelo Pastoral Integral Asiático (AsIPA),
como prioridad pastoral. En este enfoque, la antigua práctica de la
Lectio Divina se tradujo en siete momentos de encuentro con la
Biblia.
La Lectio Divina en mi diócesis: mi diócesis de Mannar, en el norte
de Sri Lanka, cuenta con un 35% de católicos, el resto de los
hermanos son hindúes o musulmanes. En los orígenes del cristianismo
en esta región, 600 neófitos dieron testimonio de la fe con su
propia sangre en 1544. Son conocidos como “los mártires de Mannar”.
Seguidores suyos en la fe, hoy las personas viven una fe profunda, y
la diócesis abunda de vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa,
frutos de la fe de sus padres.
No obstante, una guerra étnica de más de un cuarto de siglo, con su
destrucción de vidas y propiedades, deportaciones de masa, etcétera,
ha llevado a nuestra gente a una pérdida del sentido de pertenencia,
puesto que la crisis ha generado una situación en la que rige la ley
del más fuerte. Las sectas fundamentalistas se están abriendo paso
entre los peces que nadan en aguas turbulentas.
[00287-04.03] [IN218] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Augustin TRAORÉ, Obispo de Ségou (MALÍ)
Los cristianos de Malí constituyen una pequeña minoría desde el
punto de vista numérico, pero se les aprecia y se les respeta por el
testimonio que dan del Evangelio de Jesucristo.
La calidad del testimonio de vida de los cristianos católicos y
protestantes malíes despiertan la admiración de sus hermanos y
hermanas musulmanes, a los que les gusta decir con frecuencia que es
preciso confiar siempre la gestión de los asuntos serios a los
cristianos, porque el Evangelio que anuncian lleva la justicia y la
paz.
Es preciso promover la coherencia en el testimonio con una
colaboración cada vez más provechosa entre las comunidades
cristianas católicas y protestantes.
La Secretaría del Apostolado Bíblico de la Conferencia Episcopal de
Malí decidió, desde su creación, favorecer el diálogo ecuménico en
Malí. Por lo tanto, trabaja en estrecho contacto con la Alianza
Bíblica Universal de Malí, de manera más directa con la Oficina
nacional de la Alianza Bíblica de Malí, en un espíritu de
ecumenismo.
Las buenas relaciones que mantienen los miembros de la Secretaría
Bíblica y la Alianza Bíblica de Malí han hecho posible una fructuosa
colaboración en los ámbitos de la formación de traductores de la
Biblia, la difusión de la Biblia, la alfabetización...
La Palabra de Dios, al estar destinada a todos los hijos de Dios, es
un medio potente de comunicación entre los hombres de religiones
diversas. El Sínodo sobre la Palabra de Dios favorecerá seguramente
un diálogo interreligioso fructuoso, a partir de un mejor
conocimiento de esta Palabra. El diálogo interreligioso supone un
buen conocimiento de la Palabra de Dios, que a su vez es diálogo, y
favorece las condiciones para un diálogo fructuoso entre las
distintas confesiones.
[00244-04.03] [IN192] [Texto original: francés]
- S.E.R. Mons. Lucjan AVGUSTINI, Obispo de Sapë (ALBANIA)
La historia de la Iglesia en el pueblo albanés nos muestra que Dios
hace que su palabra dé muchos frutos.
Los católicos albaneses han vivido la experiencia del pueblo judío
en Babilonia, donde la Palabra de Dios conservó su identidad.
Durante el régimen comunista, durante el cual estaba prohibida toda
práctica religiosa, el recuerdo de la Palabra de Dios ha preservado
la fe de los católicos albaneses.
Mientras el Concilio Vaticano II, con sus encíclicas y documentos,
entre los que se encuentra también la Dei Verbum, producía tantos
cambios en la Iglesia universal, la Iglesia de Albania se veía
obligada a tener la boca cerrada.
Podemos decir que el ejemplo de los obispos, sacerdotes y laicos
fusilados o encarcelados por haber profesado la fe en la Palabra
Encarnada animó a todos los fieles a concretar la Palabra de Dios en
su vida. Con su actitud enseñaron al pueblo la fidelidad, el amor y
el perdón de los enemigos. En la oración litúrgica se ha avanzado
mucho a la hora de valorizar la Sagrada Escritura como punto de
partida de todo culto en Espíritu y Verdad, y como la fuerza que une
a la comunidad orante. La gente escucha con sentimiento de fe la
Palabra de Dios, pero sigue teniendo hambre y sed. No tenemos
posibilidad de saciar este hambre y esta sed. Todavía tenemos muchas
dificultades. La necesidad de volver a imprimir la Sagrada Escritura
es muy grande.
[00245-04.03] [IN193] [Texto original: italiano]
- S. Em. R. Card. Antonio CAÑIZARES LLOVERA, Arzobispo de Toledo
(ESPAÑA)
La intervención se refiere a la catequesis, como una de las formas
del ministerio de la Palabra. Se pretende destacar el papel
insustituible y fundamental de la catequesis para la transmisión de
la Palabra de Dios, cuya peculiaridad radica en ser un periodo de
enseñanza y madurez, de reflexión vital sobre el misterio de Cristo,
de iniciación integral -vital, ordenada y sistemática- en la
Revelación que Dios mismo ha hecho al hombre en Jesucristo, no
aislada de la vida ni yuxtapuesta artificialmente a ella, y
conservada en la memoria profunda de la Tradición viva de la Iglesia.
La catequesis introduce, inicia, en la escucha y en la acogida de la
Palabra y de la enseñanza de los Apóstoles, en la liturgia, en la
vida moral evangélica conforme a la caridad y en la oración. Sin
catequesis la mayoria de los cristianos no estarían en condiciones
de apropiarse y traducir a la vida el Evangelio, ni de actuar en
sentido misionero y apostólico, ni de confrontarse con éxito con las
corrientes espirituales y culturales de nuestro tiempo. sólo a
partir de una seria, auténtica y renovada catequesis, la Iglesia
podrá desplegar sólidamente toda la amplitud de elementos y
funciones de su acción evangelizadora. Es necesario que la
catequesis como obra evangelizadora de la Iglesia encuentre sus
fundamentos en la naturaleza de la revelación cristiana y de la
Tradición viva de la Iglesia tal y cómo ésta se expresa en la
Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II. Cuando la
catequesis se sitúa en esta perspectiva suscita la adoración y, con
ella, la admiración y el asombro ante Dios. Con la fuerza del
testimonio, habla de Dios para darle gloria. De aquí brota la
alabanza, la acción de gracias, la súplica. Aquí se enraíza la
iniciación a la escucha y a la obediencia a la Palabra de Dios, a la
oración y la liturgia. De aquí brota también la vida conforme al
querer de Dios. Cuando la catequesis se apoya en esto, surge en el
corazón del hombre el deseo de Dios, su búsqueda, la contemplación
de su Rostro, que es su Palabra hecha carne, Jesucristo, la gozosa
experiencia de estar con Él, que es Amor, contemplado en su Palabra
venida en carne, y vivir conforme a Él en el amor y caminando en
esperanza.
[00246-04.02] [IN194] [Texto original: español]
- S.E.R. Mons. Claudio Maria CELLI, Arzobispo titular de Civitanova,
Presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales
(CIUDAD DEL VATICANO)
Deseo comenzar mi intervención haciendo referencia al párrafo 53 del
Documento de trabajo, que habla de los “métodos” y de las “nuevas
formas de lenguaje y comunicación” en la transmisión de la Palabra
de Dios. Estamos viviendo un periodo de profundos cambios en el
mundo de la comunicación. Los expertos hablan con frecuencia de una
revolución digital para indicar los extraordinarios avances en las
tecnologías de las comunicaciones, de los que hemos sido testigos en
los últimos veinte años. Aún así, sería un error considerar estos
cambios como puramente tecnológicos, porque han revolucionado
también la cultura de las comunicaciones. Han cambiado el modo de
comunicar de las personas, el modo de congregarse y de crear
comunidad, el modo de conocer el mundo, el modo de comprometerse en
organizaciones políticas y comerciales.
Como comunidad de fieles comprometida en anunciar la Buena Nueva del
Evangelio de Jesucristo a todas las gentes, la Iglesia se encuentra
frente al desafío de tener que pensar de qué manera puede comunicar
su mensaje en el contexto de la nueva cultura emergente de las
comunicaciones. Normalmente hemos considerado los nuevos medios y
tecnologías de la comunicación como instrumentos para transmitir la
Palabra - Evangelii Nuntiandi ha definido los nuevos medios como una
“versión moderna y eficaz del púlpito". El desafío hoy es comprender
que las nuevas tecnologías no son sólo instrumentos de comunicación,
sino que están influenciando profundamente la cultura misma de las
comunicaciones.
La comunicación digital ha transformado los modelos de uso y consumo
de los medios de comunicación. Si, en el pasado, teníamos tendencia
a considerar a los lectores, los oyentes o los observadores de los
medios de comunicación como espectadores pasivos de un contenido
producido centralmente, está claro que hoy tenemos que considerar al
público como más selectivo e interactivo de una más vasta gama de
medios. La lógica de las comunicaciones ha cambiado radicalmente -
el foco sobre los órganos de información ha sido sustituido por una
concentración sobre el público, que cada vez es más autónomo y
deliberativo en su consumo de los medios de comunicación.
Lógicamente, nosotros siempre hemos tenido cuidado con el contenido
de nuestras enseñanzas; hoy tenemos que estar más atentos a nuestro
público, o a los múltiples públicos, a los que nos dirigimos, para
comprender sus preocupaciones y sus preguntas. Necesitamos entender
mejor y tomar en consideración los contextos y ambientes en los que
se encontrarán con la Palabra de Dios. El avance de internet como
medio interactivo, en el que los usuarios intentan imponerse en
calidad de sujetos y no sólo como consumidores, nos invita a
desarrollar de modo más explícito formas dialógicas de enseñanza y
presentación.
[00282-04.03] [IN214] [Texto original: italiano]
- S.E.R. Mons. Fragkiskos PAPAMANÓLIS, O.F.M. Cap., Obispo de Syros,
Administrador de Milos (GRECIA)
Querría añadir una reflexión al nº 54, donde se habla de la palabra
de Dios como vínculo ecuménico. Vivo en Grecia, donde los católicos
somos una minoría en medio a la gran mayoría formada por nuestros
hermanos ortodoxos. Así que para mí es natural tocar este problema.
En el Documento de trabajo he buscado una respuesta a una pregunta
que a menudo me hacen nuestros hermanos ortodoxos o que, no pocas
veces, leo en los periódicos. Me dicen: “Vosotros, los católicos,
¿cómo podéis justificar los organismos con los que opera vuestra
Iglesia como institución si los confrontáis con la Palabra de Dios?”.
Y, al continuar la conversación, veo que se refieren al aparato de
la diplomacia, con todas sus ramificaciones, del que la Iglesia hace
tan amplio uso.
Soy consciente de la necesidad de las instituciones y del bien que
asimismo se hace a través de la diplomacia. Sin embargo, también es
verdad que aquellas deberían ser reexaminadas y controladas a la luz
de la Palabra de Dios, porque el fin no justifica los medios.
Cuando estudiamos la historia encontramos en la vida de la Iglesia
algunas decisiones de emergencia y unos modos de comportamiento
institucional que podrían estar justificados en ese determinado
momento histórico, pero yo me pregunto: esas decisiones, que se han
mantenido luego dentro de los organismos de la Iglesia, ¿seguirán
marcando el paso de la vida de la Iglesia por los siglos de los
siglos? ¿Sobre todo cuando semejantes organismos no se sostienen a
la luz de los principios teológicos?
Para la Iglesia Católica el compromiso ecuménico es el compromiso
principal en el tercer milenio. Un compromiso que no puede limitarse
a un intercambio de invitaciones, de visitas o de regalos, o incluso
a todos esos gestos que exprimen nuestro deseo de crear unidad. El
deseo no basta. Debemos estar dispuestos a sacrificar leyes y
organismos para preparar el día bendito en el que los cristianos
estemos unidos.
Ese bendito día de la Unión de los Cristianos, en efecto, no será
“un encuentro incondicional” con nuestros hermanos, sino la fusión
de dos piezas de oro, para llegar a una nueva entidad en la unidad.
El tiempo del camino ecuménico será auténtico sólo cuando sea para
las Iglesias un camino de purificación de sus organismos.
En este camino la Palabra de Dios es el instrumento que debe guiar a
una y otra Iglesia, porque es el único elemento común en el que
podemos encontrarnos y confrontarnos.
[00247-04.03] [IN195] [Texto original: italiano]
- S.E.R. Mons. Felix TOPPO, S.I., Obispo de Jamshedpur (INDIA)
A pesar de la amarga realidad histórica de las divisiones de la
iglesia, desde el Concilio Vaticano II el ecumenismo ha realizado
notables progresos hacia la unidad de la Iglesia.
La Realidad de la división
Nuestras divisiones han causado heridas al Cuerpo Místico de Cristo.
Nuestras divisiones se oponen a la voluntad de Cristo y a su
enseñanza de amor, humildad y perdón. Estas divisiones son un grave
pecado y un escándalo para el mundo.
Trabajar por la unidad
El hecho de que, a pesar de las divisiones, trabajemos por la unidad
es un signo de esperanza. Aunque los conflictos entre nosotros se
hayan acabado, la unidad de todos los cristianos se encuentra
todavía lejos.
Las expectativas de la Iglesia
Las frases iniciales del “Decreto sobre el ecumenismo” del Concilio
Vaticano II indican que “promover la restauración de la unidad entre
todos los cristianos” es uno de los fines principales del Concilio (Cf.
UR 1; Cf. LG 15). Al mismo tiempo, el papa Juan Pablo II (Ut Sunum
Sint 61) y el papa Benedicto XVI (IL 54) han subrayado la
importancia fundamental de la plena y visible unidad de todos los
discípulos de Jesús.
La necesidad de la unidad
Profesamos nuestra fe en un solo Dios, un solo Bautismo, un solo
Mensaje, una sola Fe, una sola Esperanza, un solo Amor, un solo
sacrificio que nos llama a la unidad indivisa. Recordemos la oración
por la unidad que Jesús dirigió al Padre (Jn 17, 21).
Mis propuestas
1. El verdadero ecumenismo nos invita a asumir unas actitudes
espirituales de amor y humildad hacia todos los cristianos.
2. Todos los cristianos deben ser animados a participar en una
práctica colectiva de Lectio Divina.
3. Debemos guardarnos de la debilitación de la verdad y del falso
ecumenismo.
4. Debemos fortalecer el dinamismo espiritual de la unidad, tanto
dentro de las Iglesias particulares como entre ellas.
5. Las Iglesias de Oriente y Occidente deben decidir juntas un día
común para la celebración de la Pascua.
[00248-04.03] [IN196] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Joaquim FERREIRA LOPES, O.F.M. Cap., Obispo de Viana
(ANGOLA)
1. Las culturas africanas en las cuales anunciamos la Buena Noticia,
son culturas antiguas, es necesario conocerlas profundamente. Al
mismo tiempo, ellas tienen una dimensión simbólica muy acentuada que
es necesario no sólo respetar sino también saber utilizar.
Nuestras culturas africanas pueden ser definidas como culturas de la
palabra en sentido existencial y simbólico a la vez. De hecho, por
una parte, la palabra humana, en cuanto tal, posee un valor
extraordinario; por otra parte, la Palabra de Dios tiene un valor
excepcional. La Palabra de Dios va más allá de todo significado
atribuido a la palabra, en cualquier contexto.
Por esto, la Palabra de Dios, la Biblia, es venera por nuestras
asambleas litúrgicas de manera tal que lenta y progresivamente se ha
comenzado a introducir en la celebración de la Eucaristía, como una
especie de rito de entronización.
Para los africanos, la Palabra está viva, es Alguien que va al
encuentro de la comunidad reunida por el Espíritu Santo en nombre
del Señor. Con un gran sentido de la creatividad, la comunidad
necesita otras formas de lectura a nivel ritual, de gesto y símbolo.
Debemos profundizar todo lo referente al problema de la
inculturación para evitar, en el actual proceso de la nueva
evangelización, algunos errores cometidos en el pasado por no tomar
en consideración aquellos aspectos que llevaron a una evangelización
que no tocó profundamente la cultura sino que restó en la
superficie, a nivel periférico.
2. Debemos estar agradecidos a los catequistas, hombres y mujeres
que, con indómito coraje, habiendo recibido la fe y permaneciendo
fieles, han logrado durante años, mientras la guerra conmocionaba el
país, mantener vivas las comunidades aún al costo de arriesgar la
propia vida. En estas comunidades hubo muchos santos y martyrium.
Ahora podemos ver la Biblia en las manos y en sus casas. El
Evangelio es anunciado nuevamente a los pobres; aunque tenemos aún
mucho trabajo por hacer.
[00254-04.03] [IN201] [Texto original: francés]
- Revmo. P. Kieran O'REILLY, S.M.A., Superior General de la Sociedad
de las Misiones Africanas
Una característica del inicio de las cartas de san Pablo es que él
da siempre gracias a Dios por el trabajo y el compromiso de aquellos
a quienes escribe. En la Epístola a los Filipenses escribe: “Doy
gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, rogando
siempre y en todas mis oraciones con alegría por todos vosotros a
causa de la colaboración que habéis prestado al Evangelio, desde el
primer día hasta hoy” (1, 3-5).
Querría dirigirme a los agentes de la Palabra, “colaboradores en el
Evangelio”.
A) Los catequistas, religiosos y laicos, hombres y mujeres. B) Los
obispos, los sacerdotes y los diáconos. C) Un tercer grupo está
representado por todos los que trabajan silenciosa y diligentemente
- los exégetas bíblicos. Es importante que este Sínodo aproveche la
ocasión para reconocer el progreso sustancial que se ha producido en
los últimos 50 años y el papel desempeñado por todos los que he
mencionado más arriba.
Cuatro desafíos:
1. El uso devoto de la Biblia unido a un auténtico estudio.
Un gran desafío que hay que afrontar es el de unir la utilización de
la Biblia a un serio estudio histórico y crítico. Esta tarea podría
describirse como una combinación entre un apasionado compromiso de
fe y una impecable erudición.
2. ¿Cómo pueden los sacerdotes-agentes de la evangelización adquirir
más familiaridad y sentirse más como “en casa” con los textos de las
Escrituras? Es fundamental que se pongan en marcha unos adecuados
programas de formación permanente, sobre todo en la Escritura.
3. El ministerio de “Justicia y Compasión” de la Iglesia debería ser
presentado más directamente. La Iglesia necesita en todos los
continentes hombres y mujeres en primera línea en la obra de
evangelización que sean testigos del Cristo misericordioso y
caritativo.
4. La llamada a inculturar o encarnar la Palabra de Dios en África
se encuentra todavía en fase inicial. La obra de evangelización
prosigue incesantemente y mientras se han dado importantes pasos
adelante, la difusión completa de la palabra en el continente aún
debe continuar.
[00256-04.03] [IN204] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Daniel CARO BORDA, Obispo de Soacha (COLOMBIA)
En los Evangelios encontramos la “Historia de un alma”.
El fundamento de los Evangelios son las Palabras y Hechos de Jesús,
enriquecidos por las confesiones de fe apostólica y por las diversas
tradiciones de las comunidades primitivas. Esto no impide encontrar
en los Evangelios, "la espiritualidad vivida por Jesús"; su camino
espiritual. Camino espiritual que se llama "Reino de Dios". Reino
que él fue haciendo realidad en sí mismo y lo fue manifestando a los
Doce y a los demás. Reino que está dentro y allí se encuentra y se
edifica. El estudio y la asidua lectura del Evangelio, nos irán
llevando a conocer el alma de Jesús, no sólo sus palabras. Es
encontrar la historia de un alma ansiosa por construir, -ad intra-,
el verdadero Reino, y -ad extra-, compartirlo y darlo a conocer. Es
entrar en su camino espiritual vivido desde el bautismo penitencial,
hasta la resurrección y ascensión gloriosas.
Por medio de la Palabra, encontrar a Jesús de Nazaret, que invita y
acompaña a construir como él, el Reinado de Dios .... Esto es el
corazón del discipulado.
[00259-04.02] [IN207] [Texto original: español]
- S. Em. R. Card. Giovanni Battista RE, Prefecto de la Congregación
para los Obispos (CIUDAD DEL VATICANO)
1. Es tarea del Obispo ser heraldo de la Palabra de Dios; doctor
auténtico, es decir, investido de la autoridad de Cristo, que la
ilustra y la transmite; maestro que la custodia fielmente y la
defiende; testigo que la proclama también con el ejemplo de su vida
(cfr. Lumen gentium).
En el ejercicio del munus docendi, el Obispo tiene que enseñar a los
fieles la palabra que toma de la Sagrada Escritura, de la Tradición,
del Magisterio y de la liturgia de la Iglesia, cuidando que se
proponga integralmente y con fidelidad toda la revelación cristiana.
Asimismo, la Palabra de Dios tiene que ser punto de referencia del
munus sanctificandi y del munus regendi.
Un pastor tiene que sentir profundamente la responsabilidad primaria
de difundir y hacer que se ame la Palabra de Dios: tiene que
estudiar y reflexionar continuamente sobre cuál es la mejor manera
de llevar a cabo esta tarea. Mediante una diligente labor pastoral,
el Obispo tiene que guiar a sus sacerdotes y fieles a escuchar, amar
e interiorizar la Palabra de Dios, para llegar así se llegue a
familiarizar con ella y captar su sentido profundo, a fin de
conseguir la salvación, mediante “la obediencia de la fe” (Rm 1,5).
El Obispo tiene que trabajar a su vez para que la Palabra de Dios se
repercuta e influya en la cultura, intentando iluminar con la
Palabra de Dios lo nuevo que se asoma en el horizonte.
2. Además, es responsabilidad del Obispo prodigarse para que la
Palabra de Dios se mantenga viva, íntegra y fecunda. El Obispo tiene
la obligación de defender la Palabra de Dios de todo lo que pueda
comprometer su pureza e integridad. Debe tener el valor de
intervenir con claridad y autoridad contra toda interpretación o
hipótesis arbitraria.
Es preciso, asimismo, enseñar a leer la Sagrada Escritura no como un
libro cualquiera, sino por lo que es en verdad, Palabra de Dios,
entrando en diálogo con Dios, es decir, aprendiendo a rezar a partir
del texto que se ha escuchado o leído, meditado y profundizado.
3. Para desempeñar bien su tarea, ante todo, el Obispo tiene que
nutrirse él mismo de la Palabra de Dios. Cada uno de nosotros, los
Obispos, tiene que poner la Palabra de Dios en el centro de su vida,
de manera que se convierta en la verdadera realidad, el verdadero
fundamento de su experiencia de fe y de toda su actividad pastoral.
La Palabra de Dios tiene que impregnar todo nuestro modo de ver,
pensar y actuar, y convertirse en el sostén y el consuelo de nuestra
existencia.
Durante el rito de nuestra ordenación episcopal, un momento
especialmente significativo fue cuando el libro de los Evangelios
fue abierto sobre nuestra cabeza. Nuestro ministerio fue puesto bajo
la Palabra de Dios, con la tarea de anunciarla, proclamarla, vivirla
con fidelidad y defenderla en su limpidez.
La imagen del Evangelio abierto puesto sobre nuestra cabeza nos hace
pensar en el techo de una casa. La Palabra de Dios para nosotros,
los Obispos, es la casa desde la que partir cada mañana para salir
al encuentro del rebaño que nos ha sido confiado y es la casa a la
que volver cada noche. La Palabra de Dios es también el techo seguro
bajo el que guarecernos durante las tempestades de la vida y es el
lugar íntimo en el que hacer confluir las relaciones, los recuerdos
y los afectos, como también las angustias y preocupaciones
pastorales, para encontrar en Cristo el descanso del alma y las
energías para afrontar los problemas y los desafíos que conlleva el
presente.
[00278-04.03] [IN213] [Texto original: italiano]
- B. D.nus Baselios Cleemis THOTTUNKAL, Arzobispo Mayor de
Trivandrum de los Siro-Malankareses, Presidente del Sínodo de la
Iglesia de los siro-malankares (INDIA)
La entidad eclesial de la Iglesia Arzobispal Mayor Católica
siro-malankarés, que yo represento debe ser considerada desde tres
dimensiones importantes. La Iglesia malankaresa apostólica ha
recibido el antiguo patrimonio litúrgico siro-occidental, se ha
radicado sólidamente en el suelo espiritual hindú y se ha
enriquecido con la plena comunión y la universalidad de la Iglesia
católica. Ésta es nuestra bendición y nuestra vocación.
Una de las principales exigencias de la Iglesia católica malakanresa
es el imperativo ecuménico. Junto con la oración de Jesús (Jn 17,
8), el Santo Padre Benedicto XVI nos inspira diciendo “la unidad en
la fe puede ser alcanzada en primer lugar como respuesta a la
escucha de la Palabra de Dios”.
La Iglesia malakanresa tiene la suerte de poseer una tradición
litúrgica profundamente arraigada en la Palabra de Dios e invita a
todos a conformar la propia vida según la Palabra de Dios. Nuestras
tradiciones litúrgicas sagradas son animadas por la Palabra de Dios.
Ya en el comienzo del movimiento de reunificación, la Iglesia
católica malakanresa ha puesto un acento especial en su misión ad
gentes.
Nuestro compromiso misionero, en el contexto hindú pluralista desde
el punto de vista sea religioso que cultural, afronta nuevos
desafíos. El fundamentalismo, el énfasis en la libertad religiosa,
etc. son algunos de ellos. Las condiciones sociales y económicas
garantizadas por el gobierno se le niegan en cambio a los dalit y a
las comunidades desventajadas cuando se hacen cristianos. Los
ataques recientes contra los cristianos son una señal fuerte de los
fundamentalistas hacia las personas de buena voluntad donde quiera
que se encuentren. Agradecemos a la Santa Sede por su puntual y
abierta solidaridad en estos momentos.
[00284-04.03] [IN215] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Joseph Albert SERRANO ANTÓN, I.E.M.E., Obispo de
Hwange (ZIMBABUE)
La mayor parte de la población de Zimbabwe está compuesta por no
cristianos. El 10% de la población es católico mientras que el otro
30% pertenece a otras iglesias cristianas, sobre todo a grupos
pentecostales e iglesias sincretistas o africanas independientes.
Casi el 60 % de la población practica la religión tradicional.
Entre los católicos, no todos practican con regularidad la fe y el
número de familias católicas es aún muy bajo - con frecuencia
encontramos familias cuyos miembros pertenecen a diferentes iglesias
y allí practican su fe - y estamos viviendo un éxodo de católicos
quienes, por diferentes motivos como enfermedades, matrimonios
mixtos, amistades, necesidades emotivas, un descontento religioso,
problemas financieros, etc. adhieren temporal o definitivamente a
otras iglesias o grupos religiosos.
La inestabilidad actual de la situación sociopolítico y económica se
repercute en la vida de la Iglesia dejando lugar al egoísmo, y hasta
al odio y la violencia entre los miembros de una misma parroquia en
cuanto están afiliados a partidos políticos opuestos.
En esta compleja situación, el mandamiento del Señor, “id pues, y
haced discípulos a todas las gentes” (Mt 28, 19) suena actual y
lleno de desafíos. ¿Qué debemos hacer? ¿Qué nos está pidiendo el
Señor?. ¿Cómo presentar su Palabra de manera adecuada a la luz de
las condiciones actuales?.
Quisiera simplemente mencionar algunos puntos que considero
esenciales para nuestra proclamación de la Palabra.
1. Necesidad de una sólida formación bíblica a todos los niveles,
subrayando la necesidad de instruir a los laicos.
2. La utilización de los medios de comunicación y de las modernas
tecnologías como instrumentos sea para aprender que para proclamar
la Palabra de Dios. No debemos olvidar, por el contrario, utilizar
aún más, los métodos tradicionales de comunicación, que son todavía
eficaces y valiosos, como la música, el teatro y la danza.
3. La importancia de las pequeñas comunidades cristianas como lugar
en las que la Palabra de Dios se proclama, venera y vive; está
ganando terreno una dedicación seria a la causa de la justicia y la
paz; es posible alcanzar la reconciliación y el perdón recíproco
“hoy tan necesarios”; la Palabra de Dios deviene inculturada; la
Iglesia es vivida como una familia, la familia de Dios, y se torna
autosuficiente en el desarrollo del ministerio y en la misión. La
parroquia, puese hace cada vez más dinámica y se vive como una
comunidad entre las comunidades o una familia ampliada.
4. Necesidad de Biblias; como así también de soportes y recursos
simples pero sólidos, en las diferentes lenguas, que puedan ayudar a
nuestra gente en el camino de formación hacia un encuentro personal
cada vez más profundo con Cristo.
5. Necesidad de casas de espiritualidad - casas para ejercicios
espirituales - donde la Palabra de Dios se medite en oración y en
silencio.
6. Necesitamos también sostener a la Federación Bíblica católica en
su compromiso y en su tarea de llevar a la práctica la Constitución
Dei Verbum.
[00285-04.04] [IN216] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja
(NIGERIA)
1. El Concilio Vaticano II, en su Constitución dogmática sobre la
Iglesia “Lumen Gentium”, en el nº 16 declara:
“Pero el designio de salvación abarca también a aquellos que
reconocen al Creador, entre los cuales están en primer lugar los
musulmanes, que confesando profesar la fe de Abraham adoran con
nosotros a un solo Dios, misericordiosos, que ha de juzgar a los
hombres en el último día”.
El Documento de trabajo, en el nº 56, en el capítulo sobre el
“Diálogo inter-religioso”, cita un pasaje parecido, pero más
detallado del Concilio, la “Nostra Aetate” nº 3, un texto que llama
expresamente la atención sobre el hecho de que los musulmanes adoran
un “Dios... que habló a los hombres”. El objetivo de mi intervención
es lanzar un llamamiento a esta augusta asamblea a prestar mayor
atención a las serias declaraciones del Concilio Vaticano II.
2. Vengo de Nigeria, una nación en la cual las relaciones entre
cristianos y musulmanes han representado un desafío constante. Por
lo tanto, soy consciente de que la realidad sobre el terreno en
muchos lugares en los últimos cuarenta años con frecuencia nos lleva
a preguntarnos si acaso la postura positiva y abierta de la Iglesia
no haya sido ingenua. ¿Existe una reciprocidad en nuestros esfuerzos
por estar en buenas relaciones? Con todo lo que podamos decir, el
diálogo con el Islam es necesario, no importa lo difícil que pueda
ser.
3. Pero no todo son malas noticias. Existen signos positivos de los
tiempos, que considero no debamos pasar por alto. Últimamente se
está dando una creciente autocrítica en el seno del mundo musulmán.
Además, tres importantes eventos recientes merecen nuestra atención:
a) la “Palabra Común”, una carta de más de 140 líderes musulmanes
del mundo a los líderes cristianos, b) la visita del rey de Arabia
Saudí al Papa y c) el consciente llamamiento y la iniciativa de los
círculos musulmanes para el diálogo con los cristianos a varios
niveles. La Iglesia ha hecho bien en acoger y alentar estos gestos a
escala mundial, cuyo impacto ya se está notando a nivel local.
5. A fin de que todo vaya más allá de posturas diplomáticas, creo
que es preciso intensificar nuestra reflexión teológica sobre el
Islam como una religión, según las líneas indicadas por el Vaticano
II. En particular, e importante para el tema del Sínodo, hay que
comprender lo que la “Nostra Aetate” quiere decir con Dios que habla
a los musulmanes.
6. Construir un mundo mejor forma parte de la misión de la Iglesia.
Para hacerlo es preciso colaborar con cuantos comparten nuestras
mismas preocupaciones. Está claro que éste es un desafío urgente
para las dos mayores religiones del planeta.
[00286-04.03] [IN217] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Louis-Marie Ling MANGKHANEKHOUN, Obispo titular de
Acque nuove di Proconsolare, Vicario Apostólico de Paksé (LAOS)
El Verbo se hizo carne y habló del designio de Dios a los hombres,
pero los hombres le mataron, porque les molestaba. En efecto, Él
sabía bien que esos hombres no le amaban; y aún así decidió
libremente, de acuerdo con la Voluntad del Padre, ir hacia esa
muerte. Si el Verbo encarnado, el Creador y Salvador del universo
tardó tanto tiempo en prepararse a su misión, fue porque atribuía
una importancia muy especial a esa preparación: 30 años de
preparación para 3 años de predicación, para 3 días de redención y
una noche en la tumba, antes de la gloriosa resurrección. En cuanto
al Apóstol, tiene que ser él mismo testigo de la Palabra de Dios.
Tiene que ser la garantía de la verdad de lo que dice, de lo que
hace, con su ser que vive y actúa, con su existencia de hombre de fe
y de hombre de compromiso, con su vida consagrada y, por qué no, con
su vida de obispo... En una palabra, vive de la Palabra de Dios en
la cotidianidad de su vida de obispo, lo que significa ser testigo
visible, vivo y palpable de la Palabra de Dios, en cuanto pastor del
pueblo que la Palabra de Dios le confía. Esta Palabra de Dios
encarnada es el Buen Pastor mismo, en carne y hueso; es el Buen
Pastor que da la vida por sus ovejas.
La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia significa, ante todo,
vivir la Palabra de Dios personalmente, en el silencio de la propia
vida privada, la propia vida escondida, personal e íntima, como hizo
y vivió el Verbo encarnado durante 30 años.
La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia significa ser
personalmente testigos visibles y palpables del amor salvífico de la
Palabra de Dios. El mundo actual está cansado de escuchar, cansado
de entender; pero no está cansado de sorprenderse, de admirar y de
maravillarse ante el testigo verdadero, el testigo auténtico que
vive la Palabra de Dios en su vida personal y su vida privada de
pastor. El mundo de hoy tiene una enorme hambre y sed de la Palabra
auténticamente vivida por los Obispos, los sacerdotes, en una
palabra, de las que se llaman personas consagradas. El mundo actual
tiene hambre y sed de pastores que vivan lo que predican, y
prediquen lo que viven interiormente.
[00288-04.03] [IN219] [Texto original: francés]
- S.E.R. Mons. Jörg Michael PETERS, Obispo titular de Fordongianus,
Obispo auxiliar de Trier (ALEMANIA)
“La Palabra de Dios, gracia de comunión” (IL n. 54). Sobre las
posibilidades y límites de la colaboración a nivel ecuménico:
1. Se realizó un enorme progreso común cuando, hace aproximadamente
30 años atrás, apareció, entre otras cosas, por parte del Consejo de
la Iglesia Evangélica (EKD) y de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK),
lo que se llamó la “traducción unificada”, es decir una traducción
de la Sagrada Escritura publicada en colaboración entre estas
instituciones . Esta versión fue admitida de inmediato en los textos
litúrgicos de todos los países de idioma alemán.
Sobre la base de esta traducción común existieron y aún hoy existen
en muchos lugares grupos de estudio bíblicos interparroquiales en el
espíritu ecuménico.
Los Obispos, con pesar, han tenido que asumir que, en una parcial
revisión de esta traducción, que era necesaria, ya no se ha vuelto a
realizar una acción común con el Consejo de la Iglesia Evangélica.
Para nosotros, como cristianos, unidos doblemente a través del
Bautismo y la Palabra de Dios, este aspecto es cuanto menos
deplorable, justamente porque se trata, frente al mundo, que se ha
vuelto indiferente y sordo, de dar testimonio a la Palabra.
2. Un nuevo comienzo en el diálogo cristiano-judío (Il. N55)
Hemos ya escuchado que la tradición interpretativa judía de la
Biblia es muy útil también para la comprensión cristiana de la
Biblia. Estamos agradecidos por el hecho que, 3años atrás, surgió un
nuevo prometedor comienzo del diálogo entre representantes de la
Conferencia Episcopal Alemana, del Consejo de la Iglesia Evangélica
y de los rabinos que trabajan en nuestro país. Esto puede ayudar a
sanar, al menos en parte, la profunda herida de las comunidades
judías y de las tradiciones judías, tan fuertes en el pasado y
destruidas casi por completo durante el Nacional-socialismo. Para
concluir, una consideración práctica relativa a la elección de las
lecturas veterotestamentarias según el Ordo Lectionum Missae. A
pesar de ser conscientes de que, en este Sínodo, la problemática
fundamental expuesta no puede encontrar respuesta, la cuestión de la
elección y del orden de las perícopas veterotestamentarias posee,
sin embargo, un papel importante.
[00292-04.03] [IN220] [Texto original: alemán]
- S.E.R. Mons. Giuseppe FRANZELLI, M.C.C.I., Obispo de Lira (UGANDA)
“Lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados” (Mt 10,27).
En muchas de nuestras diócesis, la Iglesia posee y dirige boletines
diocesanos o periódicos. Algunos han montado su propia página web y
a menudo disponemos de una radio diocesana.
La cuestión es: ¿cómo usamos nuestras radios - o aquellas a las que
tenemos acceso - para difundir la Palabra de Dios?
Mi llamamiento y mi propuesta son dobles:
1. El Sínodo debería animar a las diócesis, especialmente las de una
misma región y que hablan el mismo idioma, a intercambiar
informaciones y poner a disposición de las demás los varios
programas y formatos sobre la Palabra de Dios que han tenido éxito y
se han hecho populares.
Poco a poco deberíamos organizar una rica biblioteca mediática, una
base de datos, una fuente común en la que cada diócesis pueda pescar
libremente, adaptar y usar todo lo que sea más adecuado para
presentar a su audiencia la Biblia, la Lectio Divina, reflexiones
sobre las lecturas litúrgicas a diversas categorías de oyentes:
niños, jóvenes, adultos, familias, etc.
2. La Federación Bíblica Católica debería unir esfuerzos con la
Comisión Pontificia para las Comunicaciones Sociales, a fin de
promover y sostener estas iniciativas, ofreciendo su experiencia,
preparación y apoyo moral y financiero para que esto sea posible.
[00293-04.03] [IN221] [Texto original: inglés]
- S.E.R. Mons. Pierre-André DUMAS, Obispo de Anse-à-Veau et
Miragoâne (HAITI)
1. En su discurso en el congreso sobre la DEI VERBUM, el Papa
Benedicto ya decía: "La Iglesia siempre debe renovarse y
rejuvenecerse, y la palabra de Dios, que no envejece ni se agota
jamás, es el medio privilegiado para este fin”.
2. En su relación de introducción, el secretario general afirma: "El
presente Sínodo debería ayudar a redescubrir la Palabra de Dios como
fuente de una renovación y una nueva primavera de la Iglesia, una
Iglesia que se perciba continuamente joven y dinámica (cfr. Relatio,
Cap V).
3. Por lo tanto, si la Iglesia habita la Palabra, le será congenial,
es más, innata, la actitud fundamental de permanecer en continuo
estado de conversión.
4. La urgente llamada a la conversión que en cada tiempo llega a sus
oídos (cfr. Mc 1, 15): “Arrepentíos, pues, y convertíos” (Hch 3, 19)
tienen su origen en la Palabra y tiene que consolidarse con la
Palabra, como fundamento y realidad transversal que fija el
horizonte hermenéutico de su fidelidad a su vocación.5. Por lo
tanto, antes que convertirse en depósito que hay que custodiar,
estudiar, rezar, explicar y comunicar, la Palabra, prioritaria y
principalmente, es principio saneador y purificador: "Os encomiendo
a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir
el edificio y daros la herencia con todos los santificados” (Hch
20,32).
6. De este modo, un Sínodo sobre la Palabra tiene que hacer caer el
velo demasiado frecuente de los viejos esquemas, paradigmas,
perspectivas ya superadas, de nuestras concepciones tabú, de un
cierto estilo que cansa y carga, de un determinado planteamiento y
proyecto pastoral del antiguo sistema que, desgraciadamente, tiende
a encadenar la Palabra.
7. Al mismo tiempo, deseo que este programa de conversión se
transforme en la quintaesencia de su misión, y la ayude a redefinir
su proyecto como proceso de madurez y de esta misma conversión.
8. Por último, si los pastores pudieran ser los primeros en
emprender el camino de la conversión a Dios y a su Palabra de amor,
entonces la Iglesia entraría en un nuevo Pentecostés del Espíritu,
para llegar a ser cada vez más lo que es en lo profundo de su
naturaleza: germen de unidad, fermento de comunión, semilla de
esperanza, irradiación, irradiación de amor y levadura de la novedad
de Dios en la historia.
[00294-04.00] [IN222] [Texto original: italiano]
AUDICIÓN DE LOS OYENTES
(III)
Luego han intervenido los siguientes Oyentes:
-
Dra. Hanna-Barbara GERL-FALKOVITZ, Profesora de Filosofía de la
Religión y de Historia comparada de las Religiones de la Universidad
Técnica de Dresde (ALEMANIA)
-
Rev.do Ari Luis DO VALE RIBEIRO, Profesor de Teología del Seminario
Diocesano, San Amaro (BRASIL)
-
Sr. Ricardo GRZONA, Presidente de la Fundación Ramón Pané de
Honduras; Consultor católico de las Sociedades Bíblicas Unidas
(ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
A continuación facilitamos los resúmenes de las intervenciones:
-
Dra. Hanna-Barbara GERL-FALKOVITZ, Profesora de Filosofía de la
Religión y de Historia comparada de las Religiones de la Universidad
Técnica de Dresde (ALEMANIA)
1. Para una serie de importantes pensadores europeos, está
comenzando un segundo iluminismo: la razón misma es engañosa si no
está ligada a una orientación. Las promesas bíblicas como la
resurrección, el perdón, la Pasión de Dios, el lenguaje performativo
de los sacramentos (transformación del pan y del vino), la vida como
participación a la vida originaria y a la Encarnación han vuelto a
formar parte de los discursos de los intelectuales. Sería útil si la
Iglesia aprovechase con confianza este nuevo “clima general” para
una nueva iluminante enseñanza en favor del discurso de la razón y
de la fe. También en la “vieja Europa” entramos en una nueva
dinámica post-ideológica. La filosofía podría, de manera sinérgica,
volver a hinchar las “velas” teológicas de la Iglesia.
2. Realización práctica: en la universidad se podría fundar un
“círculo de oración para ateos”. La simple lectura común del
Evangelio es suficiente (al comienzo) para hacer que sea interesante
lo que nunca se había escuchado antes. No son nuestras palabras las
que convencen , sino la Palabra misma: “La Palabra rasga las
palabras” (cfr Orígenes). Lo que hoy pocos piensan, mañana podría
alcanzar a muchos. Llevemos la Palabra también a las universidades.
Dominus Illuminatio nostra se lee en la entrada de la Universidad de
Oxford: el Señor es nuestra iluminación. La alternativa equivocada
entre secularismo y fe debe romperse. Después de las desilusiones
que dejaron las grandes ideologías ha llegado el momento para los
criterios de la verdad.
[00269-04.03] [UD027] [Texto original: alemán]
-
Rev.do Ari Luis DO VALE RIBEIRO, Profesor de Teología del Seminario
Diocesano, San Amaro (BRASIL)
Es sana la búsqueda del “Jesús histórico” que nos dilucidará siempre
el “Cristo de la fe”, pues en la medida en que hay atingencia con el
núcleo histórico de los Evangelios canónicos, se atestigua su
historicidad. Este enfoque es una de las eficaces síntesis llevadas
a cabo por la llamada New Quest, Escuela exegética y cristológica
que, sucesivamente a la Segunda Guerra Mundial, superó la escisión
bultmanniana entre el “Jesús histórico” y el “Cristo de la fe”.
Esta escisión, nociva para la fe cristiana, parece que fue retomada
por algunos estudios exegéticos alineados con la llamada Third Quest,
iniciada en el último cuarto del siglo XX. Se trata de una Escuela
con legítimas aspiraciones, que se propone llevar a cabo una lectura
histórica de Jesús, a partir de su contexto palestino. Al mismo
tiempo, se tiene la impresión de que determinados estudios
exegéticos de esta Escuela equiparen los textos apócrifos a los
textos canónicos de la Escritura, sin tener en cuenta el hecho de
que éstos son solamente fuentes secundarias para la exégesis, pero
sobre todo sin tener en cuenta, con la pretensión histórica, la
ideología de aquellos que los elaboraron, ya fueran gnósticos o no.
Parece haber un retorno a la pretensión de la Escuela liberal de los
siglos XVIII y XIX, con resultados muy parecidos a los actuales,
incluida la negación de la divinidad de Cristo.
La equiparación de los textos canónicos con los apócrifos no parece
considerar la dimensión teológica del canon de la Escritura y su
analogía con la encarnación del Verbo divino, lo que comporta graves
consecuencias para la fe cristiana.
Los textos apócrifos pueden ofrecer elementos válidos para el
conocimiento de la historia y la literatura contemporánea de la
Iglesia primitiva, aunque sean fuentes secundarias, porque al haber
sido matizadas por las orientaciones teológicas y las ideologías de
los grupos que las elaboraron, comprometen la fe en Jesucristo,
plenamente Dios y plenamente hombre.
Por lo tanto, el uso de los apócrifos en la exégesis de los textos
bíblicos sin el debido criterio puede comprometer la fe en Jesús,
plenamente Dios y plenamente hombre, y la fe en las Escrituras como
Palabra de Dios. Se sugiere que la Pontificia Comisión Bíblica,
conjuntamente con la Comisión Teológica Internacional, elabore un
documento que regule el uso de los apócrifos en la exégesis de los
textos bíblicos, sin comprometer el carácter inspirado de los textos
bíblicos, y, sobre todo, sin comprometer el mensaje salvífico
contenido en ellos. Se sugiere, además, retomar la Instrucción de la
Pontificia Comisión Bíblica Sancta Mater Ecclesia de 1964 (EB
644-659), que ofrece una feliz solución a la cuestión de la
historicidad de los Evangelios, supuesta por la Constitución Dei
Verbum (n. 19).
[00270-04.03] [UD028] [Texto original: italiano]
-
Sr. Ricardo GRZONA, Presidente de la Fundación Ramón Pané de
Honduras; Consultor católico de las Sociedades Bíblicas Unidas
(ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
Entendemos desde la visión de la catequesis que en el tema sobre la
Biblia el "QUÉ" es muy claro. Los catequistas esperan de este Sínodo
que se ofrezcan pistas concretas para el "CÓMO" llevar adelante esta
tarea. Pediríamos se pudieran tener unas líneas concretas, pensando
sobre todo en esa gran mayoría de gente que vive en la cultura
mediática y que cada vez lee menos. Pensar en apoyar todas las
iniciativas que se tuvieran en campos de nuevos medios de
comunicación.
Notamos que en la catequesis se enseña más a rezar (como recitar
oraciones) que a orar propiamente como respuesta a Dios que se
comunica primero con su Palabra. Todavía hay mucho camino que
recorrer en este tema de la oración y es menester que nuestras
estructuras todas, comenzando por la catequesis sean verdaderas
escuelas de oración. Quiero referirme al número 38 del Instrumentum
Laboris, Lectio Divina: En América Latina hemos experimentado
ampliamente que muchos jóvenes que no son capaces de leer un libro,
se sienten atraídos cuando se les presenta el método de Lectio
Divina.
Ésta no puede ser una propuesta más, y menos verla aislada del resto
de la vida ec1esial, sino por el contrario una propuesta para guiar
todas las formas y estructuras de nuestra Iglesia, ya que ésta nos
lleva a una vida coherente y concreta de seguimiento de Jesús y de
su Evangelio. Sin embargo, se corre el peligro de no llegar a una
lectura profunda según la tradición de la Iglesia y las
interpretaciones personales pueden ser abundantes y correr el riesgo
de irse fuera de la Tradición. Por este mismo motivo, sugiero a 108
Padre Sinodales que propongan la realización de un Congreso
Internacional sobre Lectio Divina, que guiado por el magisterio
pueda llevar a un entendimiento cada vez mayor de esta práctica de
lectura orante de las Sagradas Escrituras. Termino citando el
Intrumentum Laboris nº 38 que al final dice: "Este mundo exige
personalidades contemplativas, atentas, críticas y valientes. Ello
supone en cada circunstancia opciones nuevas e inéditas". Rogamos a
Dios que podamos cumplir con esto.
[00265-04.02] [UD023] [Texto original: español]
AVISOS
- BOLETÍN
- TRANSMISIÓN EN DIRECTO
- CONFERENCIAS DE PRENSA
- BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
- POOL PARA EL AULA DEL
SÍNODO
- NOTICIARIO TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
BOLETÍN
El próximo boletín n° 24, relativo a los trabajos de la Décimo
séptima Congregación General de la XII Asamblea General Ordinaria
del Sínodo de los Obispos de esta tarde, estará a disposición de los
periodistas acreditados al final de la Congregación General.
El Boletín contendrá el texto original íntegro de la Relación
posterior a la Discusión en latín. En las ediciones lingüísticas del
Boletín se publicará una presentación una presentación-resumen en
italiano, inglés, francés, español y alemán. Además, en la edición
francesa del Boletín se publicará la traducción en francés del texto
íntegro en latín.
TRANSMISIÓN EN DIRECTO
La parte de la Décimo séptima Congregación General en que se
desarrollará la Relatio post disceptationem, será transmitida en
directo en los monitores de la Sala de telecomunicaciones, en la
Sala de los periodistas y en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede.
El texto íntegro de la Relatio post disceptationem, realizada en
latín, estará a total disposición de los periodistas acreditados
bajo EMBARGO al comienzo de la transmisión, traducida en francés,
acompañada por una presentación-resumen en italiano, ingles, francés,
español y alemán.
CONFERENCIAS DE PRENSA
En la Segunda Conferencia de Prensa sobre los trabajos de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos de mañana
jueves 16 de octubre de 2008, a las 12.45 horas intervendrán:
S.Em.R. Card. William Joseph LEVADA, Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (CIUDAD DEL VATICANO), Presidente Delegado
de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
- S.Em.R. Card. George PELL, Arzobispo de Sydney (AUSTRALIA),
Presidente Delegado de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
- S.Em.R. Card. Odilo Pedro SCHERER, Arzobispo de São Paulo (BRASIL),
Presidente Delegado de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
- S.Em.R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape Coast,
Presidente de la Asociación de las Conferencias Episcopales de
África Occidentale (A.C.E.A.O.) (GHANA), Presidente de la Comisión
para la Información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos
- S.E.R. Mons. Diarmuid MARTIN, Arzobispo de Dublin (IRLANDA),
Miembro de la Comisión para la Información de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
- S.E.R. Mons. Luis Antonio G. TAGLE, Obispo de Imus (FILIPINAS),
Miembro de la Comisión para la Información de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
En la Tercera Conferencia de Prensa de los trabajos de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del viernes 24
de octubre de 2008, a las 12.45 horas intervendrán:
- S.E.R. Mons. Gianfranco RAVASI, Arzobispo titular de Villamagna di
Proconsolare, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura (CIUDAD
DEL VATICANO), Presidente de la Comisión para el Mensaje de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
- S.E.R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de
Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso,(CHILE) Vice Presidente de la
Comisión para el Mensaje de la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos.
En la Cuarta Conferencia de Prensa sobre los trabajos de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del Sábado 25
de octubre de 2008, a las 12.45 horas intervendrán:
- S.Em.R. Card. Marc OUELLET, P.S.S., Arzobispo de Québec (CANADÁ),
Relator General de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de
los Obispos
-- S.E.R. Mons. Laurent MONSENGWO PASINYA, Arzobispo de Kinshasa,
Presidente de la Conferencia Episcopal,(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL
CONGO) Secretario Especial de la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos
- S.E.R. Mons. Filippo SANTORO, Obispo de Petrópolis (BRASIL),
Miembro de la Comisión para la Información de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos
BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
Se comunica las siguientes variaciones en los lugares de briefing de
los Encargados de Prensa indicados en el Boletín N. 2: il Grupo
lingüístico francés no se reunirá ya en Radio Vaticana sino en la
Sala de Prensa de la Santa Sede, en un lugar que será indicado cada
vez.
El noveno briefing para los grupos lingüísticos tendrá lugar mañana,
viernes 17 de octubre de 2008 a las 13.10 horas aproximadamente.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a
los fotógrafos que deben dirigirse al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de acceso (muy restringido)..
El martes 21 de octubre de 2008 los Encargados de Prensa serán
acompañados en los Briefings por los siguientes Padres sinodales:
Grupo lingüístico italiano:
- S.Em.R. Card. Angelo BAGNASCO, Arzobispo de Génova, Presidente de
la Conferencia Episcopal (ITALIA)
Grupo lingüístico inglés:
- S.E.R. Mons. Terrence Thomas PRENDERGAST, S.I., Arzobispo de
Ottawa (CANADÁ), Miembro de la Comisión para la Información de la
XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
Grupo lingüístico francés:
- S.E.R. Mons. Joseph AKÉ, Obispo de Yamoussoukro (COSTA DE MARFIL),
Miembro de la Comisión para la Información de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
Grupo lingüístico español:
- S.Em.R. Card. Oscar Andrés RODRÍGUEZ MARADIAGA, S.D.B., Arzobispo
de Tegucigalpa, Presidente de la Conferencia Episcopal (HONDURAS)
Grupo lingüístico alemán:
- S.E.R. Mons. Kurt KOCH, Obispo de Basilea (SUIZA)
POOL PARA EL AULA DEL SÍNODO
El séptimo "pool" para el Aula del Sínodo estará formado para la
oración de apertura de la Décimo octava Congregación General del
viernes por la mañana, 17 de octubre de 2008.
En la Oficina de Información y Acreditaciones de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (en la entrada, a la derecha) se encuentran
a disposición de los redactores las listas de inscripción al pool.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y
fotógrafos que deben dirigirse al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para la participación en el pool para el
Aula del Sínodo.
Se recuerda a los participantes del pool que tienen que estar a las
8:30 en el Sector de Prensa montado fuera, en frente del Aula Pablo
VI, desde donde serán llamados para acceder al Aula del Sínodo
acompañados por un oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede
y por uno del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
NOTICIARIO TELEFÓNICO
Durante el período sinodal estará en funcionamiento un noticiario
telefónico:
-+39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
-+39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
mañana;
-+39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
tarde.
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
La Oficina de Prensa de la Santa Sede, con ocasión de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, estará abierta
según el siguiente horario:
-Miércoles 15 de octubre: 9.00 - 20.00
-Jueves 16 de octubre: 9.00 - 21.00
-Viernes 17 de octubre: 9.00 - 16.00
-Sábado 18 de octubre: 9.00 - 19.00
-Domingo 19 de octubre: 10.00 - 13.00
-Del lunes 20 de octubre al sábado 25 de octubre: 9.00 - 16.00
-Domingo 26 de octubre: 9.00 - 13.00
El personal de la Oficina de Información y Acreditaciones estará a
disposición (en la entrada, a la derecha):
-De lunes a viernes: 9.00 - 15.00
-Sábado: 9.00 - 14.00
Los eventuales cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón
de anuncios de la Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín informativo de la Comisión para la
información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos y en el área de Comunicaciones de servicio de la página
Internet de la Santa Sede.
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