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27 - 18.10.2008
RESUMEN
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CÍRCULOS MENORES: CUARTA SESIÓN
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DÉCIMO OCTAVA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 17 DE OCTUBRE DE 2008 -
POR LA MAÑANA) (CONTINUACIÓN)
CÍRCULOS
MENORES: CUARTA SESIÓN
Ayer por la tarde, viernes 17 de octubre de 2008, prosiguieron los
trabajos de los Círculos Menores para la presentación de las
Propuestas. Había 218 Padres presentes en la Cuarta Sesión.
DÉCIMO OCTAVA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 17 DE
OCTUBRE DE 2008 - POR LA MAÑANA) (CONTINUACIÓN)
- RELACIONES DE LOS
CÍRCULOS MENORES (CONTINUACIÓN)
A continuación publicamos las Relaciones de los Círculos Menores,
presentadas por los Relatores de los Círculos Menores durante la
Décimo octava Congregación General de ayer por la mañana y que han
llegado después de cerrar el Boletín nº 26.
RELACIONES DE LOS
CÍRCULOS MENORES
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GERMANICUS: S. Em. R. Mons.
Friedhelm HOFMANN, Obispo de Würzburg
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS C: S. Em. R. Mons. Patrick
Altham KELLY, Arzobispo de Liverpool
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS A: Rev.do Julián CARRÓN,
Presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS A: S. Em. R. Mons.
Salvatore FISICHELLA, Obispo titular de Voghenza, Presidente de la
Academia Pontificia para la Vida; Rector Magnífico de la Pontificia
Universidad Lateranense
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS C: S. Em. R. Mons.
Víctor Hugo PALMA PAÚL, Obispo de Escuintla
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS B: S. Em. R. Mons. Gerald
Frederick KICANAS, Obispo de Tucson, Vicepresidente de la
Conferencia Episcopal
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS B: S. Em. R. Mons.
Freddy Antonio de Jesús BRETÓN MARTÍNEZ, Obispo de Baní
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS B: S. Em. R. Mons. Joseph
Luc André BOUCHARD, Obispo de Saint Paul en Alberta
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS B: S. Em. R. Mons.
Vincenzo PAGLIA, Obispo de Terni-Narni-Amelia, Presidente de la
Federación Bíblica Católica
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS A: S. Em. R. Mons. Fidèle
AGBATCHI, Arzobispo de Parakou
A continuación publicamos los resúmenes de las Relaciones de los
Círculos Menores:
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GERMANICUS: S. Em. R. Mons.
Friedhelm HOFMANN, Obispo de Würzburg
En el grupo lingüístico alemán, del cual formaban parte también
Obispos de países de Europa oriental y extra europeos, se
discutieron, sobre todo, cuatro ámbitos temáticos:
1) La relación entre exegesis bíblica y teología. En algunas
relaciones expuestas en el aula del Sínodo parece haber un cierto
temor por el método histórico-crítico, temor que amenaza reducir los
méritos y los frutos de la Exegesis científica. La exegesis
espiritual, que se basa en la Lectio divina, en el contexto de la
liturgia de la comunidad de la Iglesia, exige por su parte como
premisa, la exegesis científica. Es esencial además separar el
fundamentalismo en la lectura de la Biblia de las corrientes
modernistas que corren el riesgo de producir una desmitificación
ideológica. Ambas actitudes contradicen el sensum ecclesiae
Además de esto, se trató también del orden de las Lecturas de la
Santa Misa. En este contexto surge el problema de la correlación
entre la lectura veterotestamentaria y el Evangelio.
2) A propósito de la relación entre Cristianismo y Judaísmo surgió
el aprecio por el Judaísmo que, en referencia a “Nostra Aetatae”,
debe ser consolidado ulteriormente. No obstante las diversidades,
siempre se han obtenido enseñanzas de la lectura judía de la Biblia
en la comprensión de base. Considerar a los judíos “hermanos mayores
en la fe” representa un desafío pastoral.
Algunas Conferencias Episcopales han hecho experiencias positivas
con comisiones de diálogo cristiano-judío, experiencias que pueden
ser ampliadas.
La figura de Edith Stein (Teresa Benedicta de la Cruz), Patrona de
Europa, puede representar - justamente por su peculiar experiencia
de vida- un puente en el diálogo cristiano-judío.
3) En lo que se refiere al campo temático de la Pastoral bíblica,
surgieron diversos puntos de vista: entre otros, el gran número de
pequeñas comunidades cristianas que son consideradas ideales, pero
que al mismo tiempo deben ser tratadas objetivamente en sus
múltiples funciones.
Con respecto a la difusión de los pentecostales y otras sectas
debemos preguntarnos cuál es el origen de su éxito. Esto representa
un desafío para la pastoral de la Iglesia en consideración a los
llamados “catecúmenos bautizados”.
La Biblia como Palabra de Dios actúa como línea de separación entre
la pastoral misionera y el compromiso catequístico. Con este fin es
necesario formar a los laicos de manera competente y adecuada en su
importante tarea de anunciar la Palabra. Es relevante sobre todo el
papel de la familia como lugar de iniciación en la lectura de la
Escritura y, al mismo tiempo, de la lectura en común de la misma.
Los esfuerzos de las familias encuentran su prosecución en la
instrucción y en el testimonio religiosos que no pueden prescindir
de una introducción exhaustiva de la Sagrada Escritura.
Nos hemos preguntado también si la Iglesia no debería acercarse con
mayor decisión a los agnósticos, en un mundo secularizado en el que
los hombres tienen nostalgia de la verdad. Es necesario llevar a
cabo esas propuestas que cada vez más surgen desde abajo para
alcanzar a todos aquellos que se encuentran al margen. En este
sentido se realizaron experiencias positivas en los territorios
comunistas de la que una vez fue la RDA.. Nos queda por
preguntarnos, entre otras cosas, cuál debe que ser el papel de la
Biblia en las festividades pre-litúrgicas, en el ámbito del arte y
de la cultura y en vista de la dimensión espiritual.
En los sacramentos acontece un anuncio performativo de la Palabra de
Dios que culmina en la celebración de la Eucaristía. Cuando no es
posible celebrar la Eucaristía, y en su lugar se celebra la Palabra
de Dios, ésta no debe ser considerada como una sustitución en tono
menor, sino en su valor intrínseco de encuentro con el Señor que se
manifiesta.
4) También el tema de la Biblia y del ecumenismo hallaron amplio
espacio. La Sagrada Escritura representa no solamente el punto de
partida del ecumenismo, sino también un importante lugar de
encuentro entre las confesiones cristianas. Se trata, por una parte
de subrayar el propio punto de vista, y por la otra, de alcanzar una
posición frontal. En conclusión, la exegesis, en cuanto ciencia, se
beneficia con el diálogo ecuménico.
En todas nuestras reflexiones está presente la palabra del Apóstol
Pablo: “No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús
como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús” (2 Cor 4,
5).
[00313-04.05] [CM001] [Texto original: alemán]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS C: S. Em. R. Mons. Patrick
Altham KELLY, Arzobispo de Liverpool
1. La Palabra de Dios recibida, comprendida y vivida en el seno de
la Iglesia. En particular, la Palabra encuentra su espacio
privilegiado en la liturgia eucarística. La cualidad eclesial de
nuestra fidelidad a la Palabra es una bendición específica no sólo
para nosotros, sino también un don que, las otras Iglesias y
comunidades eclesiales, que siguen este Sínodo con devoto interés,
esperan que les mostremos.
2. Formación: debe ser apropiada para todos los llamados a ser
ministros de la Palabra de Dios, según la tarea específica que les
ha sido confiada. Reconocemos, asimismo, que la fidelidad a la
Biblia, en su plena dimensión eclesial, afecta a toda la formación
sacerdotal.
3. Traducción y transmisión de la Biblia. Muchas personas todavía no
tienen acceso a la Biblia en su propio idioma. Se ha expuesto el
trabajo de traducción e interpretación de la Biblia que hacen las
Sociedades Bíblicas y la Federación Bíblica Católica. Se nos ha
informado de los problemas que se plantean cuando en áreas
lingüísticas o culturales separadas se usan versiones distintas,
especialmente para la Liturgia. Un acceso más amplio a las
Escrituras en su totalidad plantea cuestiones respecto al presente
leccionario y una proclamación eficaz no puede ignorar el contexto y
la manera en que se lleva a cabo. Todos éramos conscientes de la
importancia de la homilía en cada celebración eucarística.
4. Dios habla al corazón y a la conciencia, en la creación, en los
acontecimientos, en las calamidades y en la presencia de muchos que
todavía no están preparados para lo que querríamos compartir, pero
necesitan encontrar la manera de empezar a saborear la Palabra de
Dios que hemos descrito.
5. Las riquezas de la Palabra. La Palabra encuentra una feliz
expresión en diversas formas, como: la vida contemplativa, los
agentes del Reino enviados entre los más necesitados. Existe el
servicio de la Palabra de los exégetas y los que, en muchas partes
donde el sacerdote no está junto al pueblo todos los domingos,
garantizan que la Palabra sea recibida e interpretada y sea fuente
de comunión entre la gente, y que se afirme la Iglesia en su
totalidad. La Palabra es recibida en muchos contextos:
peregrinaciones, fiestas. Tiene la forma del misal, del breviario y
del Rosario. Y existen muchas maneras interesantes -desde el arte al
MP3- para comunicar e introducir la Palabra.
6. Diálogo, especialmente con los musulmanes, y el problema del
Corán, el libro que parece que no se puede conocer sin reconocer al
profeta.
[00305-04.03] [CM003] [Texto original: inglés]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS A: Rev.do Julián CARRÓN,
Presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación
El grupo español A empezó expresando las expectativas de los
participantes respecto a este Sínodo dedicado a la Palabra de Dios
en la vida de la Iglesia. Todos esperan que constituya un impulso a
la misión evangelizadora de la Iglesia de modo que la Palabra de
Dios llegue a todos, en las distintas situaciones que cada Iglesia
debe afrontar, de modo que los hombres puedan tener un encuentro con
Jesucristo vivo.
Nuestras proposiciones son las siguientes.
Se constata entre los católicos poca familiaridad con el Antiguo
Testamento e incluso cierta incomodidad y resistencia frente a
algunos pasajes de difícil comprensión, siendo las cuestiones más
polémicas la violencia divina y humana, la amoralidad de algunas
figuras bíblicas y una teología insuficiente con respecto al más
allá. Se propone ofrecer a los fieles una adecuada formación bíblica
que no sólo ayude a la comprensión de los textos del Antiguo
Testamento en su contexto histórico y literario sino que, por encima
de todo, favorezca su lectura cristiana como principal clave
hermenéutica, pues es el Nuevo Testamento que dichos textos alcanzan
y muestran su plenitud de sentido (cf. DV 16).
Se propone dar el paso de una "pastoral bíblica" a una animación
bíblica de toda la acción pastoral, es decir, colocar la Palabra de
Dios como "roca" que sostiene, como fuente vivificante y como
aliento inspirador de toda la vida y la misión de la Iglesia (cf. DV
21.24).
Se ha subrayado que entre las diversas formas de anuncio y
transmisión de la Palabra de Dios, se debe dar especial importancia
al kerygma.
La tarea de anunciar a Cristo compete a todo bautizado. Además de la
homilía, predicación propia de la celebración litúrgica, es
necesario recordar el valor de la predicación de todo cristiano a la
luz del Bautismo y de la Confirmación.
Respecto de las celebraciones de la Palabra se constata que muchas
comunidades eclesiales, en particular aquellas que están en las
periferias urbanas y en la zona rural y que no tienen la celebración
eucarística dominical, encuentran en la celebración de la Palabra el
alimento para la propia fe y para el testimonio cristiano.
En la formación de los aspirantes al sacerdocio, la Palabra de Dios
es indispensable para formar el corazón de un buen pastor, futuro
ministro de la Palabra.
En cuanto a la vida consagrada, se ha propuesto agradecer a las
instituciones académicas de Sagrada Escritura, particularmente de
Roma y de Jerusalén, por su gran aportación a la formación de
exegetas y biblistas, y pedir a los institutos de vida consagrada
que sigan contribuyendo al estudio de la Sagrada Escritura a través
de dichas instituciones, y de otras que llevan a cabo la difusión
del conocimiento bíblico. También nos parece indispensable valorar y
atender especialmente la vida contemplativa (cf. Benedicto XVI,
Angelus 18 de noviembre de 2007). En la vida contemplativa se acoge
la Palabra, se ora con ella y se la celebra.
Sentimos una honda preocupación por el influjo de las sectas y
nuevos grupos religiosos sobre los fieles católicos, que a veces les
lleva incluso al abandono de la Iglesia. Este fenómeno afecta
nuestro modo de vivir la fe dentro de la Iglesia y hay que
percibirlo como una llamada al testimonio, para que la novedad de
vida que Cristo nos ha traído pueda resplandecer en el rostro de
nuestras comunidades. Sería de gran ayuda contar con un estudio más
amplio sobre las sectas y las nuevas manifestaciones de este
fenómeno, para poder afrontarlo adecuadamente.
Islam. En las relaciones con el Islam y en el diálogo con sus
representantes, se ha de tener en cuenta su concepción del orden
socio-político y jurídico -no siempre debidamente diferenciados del
orden religioso-, y su concepción del matrimonio y de la familia en
la que el papel y los derechos de la mujer no son tratados como se
prevé en la doctrina de los derechos fundamentales del hombre y de
la institución familiar tal como lo precisa la Declaración Universal
de los derechos humanos.
[00309-04.04] [CM004] [Texto original: español]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS A: S. Em. R. Mons.
Salvatore FISICHELLA, Obispo titular de Voghenza, Presidente de la
Academia Pontificia para la Vida; Rector Magnífico de la Pontificia
Universidad Lateranense
Hemos reflexionado de manera particular, sobre las primeras cuatro
preguntas planteadas por la Relatio post disceptationem, llegando a
formular algunas Propositiones que sintetizo de este modo.
1. Es necesario clarificar el sentido de la dimensión dialógica de
la revelación, debido a que el término se refiere a diversas
dimensiones tales como “diálogo interreligioso”; “diálogo
ecuménico”, “diálogo con las culturas” ... Cuando está referido a la
Revelación asume un significado del todo particular: ello comporta
el primado de la acción de Dios que en su libertad sale al encuentro
del hombre; esto implica que nunca podrá haber una paridad entre los
sujetos.
Se considera decisivo sacar de la ambigüedad la expresión Palabra de
Dios. El itinerario no es fácil pero sí necesario. Una de las
consideraciones importantes formuladas por el Sínodo muestra que la
Palabra de Dios no puede ser identificada solamente con la Biblia.
La Palabra de Dios es Cristo, el Verbo del Padre. Su predicación así
como sus actos fueron entregados a la Iglesia que permanece come el
sujeto primario que, bajo la acción del Espíritu Santo, transmite
ininterrumpidamente a Cristo como anuncio de salvación (DV).
El anuncio de la Palabra de Dios es la tarea primaria de la Iglesia.
Un anuncio explícito, siempre y en cualquier parte, que junto con el
testimonio coherente de vida hace evidente el contenido y lo
refuerza. Lo que afirma la Dei Verbum sobre la revelación che
adviene gestis verbisque intrinsece inter se connexis (DV 2),
análogamente debe ser aplicado a la Iglesia que cumple su misión
evangelizadora con el anuncio de Cristo y con el testimonio de un
estilo de vida coherente.
Se ha considerado necesario observar que en un contexto generalizado
de secularización -que va mucho más allá de los países occidentales-
se preste atención particular: sobre todo, en crear formas de
escucha para que todo el que se ponga frente a la Sagrada Escritura
sepa que está delante de Dios que habla. Se solicita además, una
formación que permita descubrir de qué modo la lectura de la Palabra
convierte el corazón, abre a la penitencia y lleva a un camino de
vida nueva. En este contexto, se subraya la importancia de una
educación permanente, en especial de los catequistas, que permita
superar el gran obstáculo de la falta de conocimiento de los
contenidos basilares de la fe, que debe alarmar, y no poco, a
nuestra acción pastoral.
La liturgia sigue siendo el lugar privilegiado en el que la Palabra
de Dios se expresa plenamente a sí misma. Es necesario superar el
hiato entre Biblia y Liturgia, Palabra y Sacramento. Esto acontece
en la medida en que se refuerza la idea de que la Palabra de Dios es
Cristo mismo en su diferenciada presencia en la vida de su Iglesia:
en primer lugar en la presencia real del sacrificio eucarístico;
además, cuando se celebran los sacramentos; en consecuencia, cuando
“Está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la
Sagrada Escritura, es El quien habla” (SC 7). Debe crecer, por lo
tanto, la conciencia de una unidad profunda que tiene su culmen en
la santa Eucaristía.
Las diversas modalidades con las que se celebra la Lectio Divina
plantean la interrogación acerca de si acaso no se debería
clarificar, ante todo, qué se entiende realmente con esta acción
para no dejar en penumbra la riqueza de la tradición de los Padres y
de los maestros medievales. El valor creciente que se da a la
Lectio, impone recordar que no es la única forma para el encuentro
con la Palabra de Dios.
[00306-04.03] [CM005] [Texto original: italiano]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS C: S. Em. R. Mons.
Víctor Hugo PALMA PAÚL, Obispo de Escuintla
Además de los auxiliares, oyentes y asistentes correspondientes, el
círculo menor C está constituido por 18 obispos y es moderado por
S.E.R. Mons. Ricardo Blázquez Pérez, Obispo de Bilbao, España.
Si ya en nuestra reunión inicial se han intercambiado experiencias
sobre el actual Sínodo y sobre la Relatio ante disceptationem,
durante la jomada de ayer dedicada a la elaboración de los
Propositiones procedimos de la siguiente manera:
a. Retomamos las 19 preguntas propuestas al final de la Relatio post
disceptationem y procedimos a anotar aquellas otras cuestiones
libres permitidas para el final del cuestionario mismo.
b. De esta manera a las 19 preguntas del cuestionario se añadieron
algunas otras, propuestas por los Padres sinodales, entre ellas,
algunas anotadas en esta misma aula al final de la misma Relatio
post disceptationem.
c. En conjunto, procedimos a trabajar sobre cinco grupos temáticos:
1) La lectura de la Biblia en la Iglesia (Pregunta 1ª.)
2) Las sectas y el fundamentalismo (temática libremente adoptada)
3) Formación bíblica al servicio de la Palabra de Dios,
especialmente formación de los futuros sacerdotes (temática también
libremente adoptada)
4)La verdad biblica (correspondiente en parte a la pregunta 15).
5)Palabra de Dios y liturgia(correspondiente a las preguntas 5, 6 y
7)
6) La Palabra de Dios y la Liturgia de las Horas (abordada como
propuesta libre)
[00307-04.03] [CM006] [Texto original: español]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ANGLICUS B: S. Em. R. Mons. Gerald
Frederick KICANAS, Obispo de Tucson, Vicepresidente de la
Conferencia Episcopal
El grupo ha sugerido que el tono de la exhortación esté lleno de
esperanza para infundir energía en la Iglesia sobre la Palabra de
Dios y sea además pastoral y misionero,.
Este grupo identificó varias áreas críticas sobre las cuales
deberían formularse algunas propuestas. Emergió una amplia serie de
áreas. Primero, la necesidad de dar un mayor reconocimiento a los
catequistas laicos, a los docentes de la escuela católica, a los
ministros de la juventud y a los animadores laicos de la Biblia. Se
necesita que éstos reciban una mejor formación y preparación.
Segundo, la necesidad de entender qué es lo que atrae a las personas
hacia las sectas y aprender de éstas. Tercero, cómo se puede mejorar
y hacer que sea más vibrante la predicación. Cuarto, la necesidad de
enfatizar y destacar la dimensión contemplativa. Quinto, encontrar
estructuras para reunir a los exegetas, liturgistas, teólogos y
obispos. Sexto, la necesidad de dar mayor resalto a la vida
consagrada, a la pneumatología, al cuidado y al sacramento de la
Penitencia y al uso de los medios de comunicación.
Luego, el grupo se dedicó a los argumentos presentados por el
Cardenal Marc Ouellet.
La naturaleza dialógica de la Palabra de Dios necesita mayor
énfasis. En las parroquias existen pocas oportunidades para enseñar
la teología de base. Más importante aún que enseñar es crear un modo
dialógico.
El grupo también ha discutido sobre la necesidad de mejorar nuestro
modo de leer la Palabra. Se hace necesario formar de mejor manera a
las personas en la Palabra, a través de la Lectio Divina, la
dramatización, el trabajo con los padres de los niños que son los
primeros educadores de los hijos.
Con respecto a un compendio sobre la predicación, hubo una reacción
heterogénea. Debemos hacer algo, pero el grupo no llegó a un acuerdo
con respecto a la utilidad de éste. Se sugirió un compendio para
ayudar a las personas con la lectura de la Palabra de Dios.
La necesidad de una revisión del Leccionario tampoco suscitó gran
interés. Si bien algunos textos del Antiguo Testamento son
difíciles, no deberían ser dejados de lado. Tal vez podría haber
alternativas viables.
Se manifestó preocupación por el hecho que la cuestión de la
relación entre exegetas y teólogos pueda comportar un contraste
entre ellos. Deberíamos más bien alentar una colaboración. Los
especialistas deberían tener la posibilidad de trabajar en contextos
pastorales.
Finalmente el grupo ha examinado la relación con los demás
cristianos y con los judíos. Ha surgido la preocupación por el hecho
de que los judíos a veces sienten que los católicos minimizan sus
posiciones sobre el diálogo. Ellos no quieren esto. Llevar la
experiencia del Sínodo a las otras iglesias cristianas podría
favorecer la comunión.
[00304-04.06] [CM008] [Texto original: inglés]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES HISPANICUS B: S. Em. R. Mons.
Freddy Antonio de Jesús BRETÓN MARTÍNEZ, Obispo de Baní
Entre los temas tratados están las Proposiciones aprobadas.
La Palabra y el amor misericordioso de Dios: ... Debe destacarse el
anuncio de la Palabra de Dios y la realización de su misericordia y
su perdón. Leer la Palabra en diálogo con el mundo: ...En nuestro
mundo existen muchos signos a través de los que Dios nos habla.
Innumerables personas y organizaciones se dedican con generoso
esfuerzo a la promoción de los derechos humanos, expresan
concretamente su solidaridad con aquellos grupos humanos que han
sufrido catástrofes naturales o viven situaciones escandalosas de
pobreza y exclusión, o buscan desde opciones religiosas o filosofías
humanistas distintas, construir un mundo más fraterno y solidario.
Es importante reconocer estas realidades y entrar en diálogo con
ellas. Hemos de estar dispuestos a ofrecer a estas personas y
movimientos la luz de la Palabra que les abre nuevos horizontes y
les da una dimensión humana de mayor consistencia y profundidad. Y
hemos de estar también dispuestos a acoger la luz que ellas nos
ofrecen y que nos permite descubrir nuevas resonancias en el texto
de la Escritura y escuchar con mayor urgencia el llamado de Jesús a
vivir al servicio del Reino .
Los consagrados se sientan llamados, en comunión con toda la
Iglesia, a seguir abriendo espacios personales y comunitarios a la
Palabra, a hacer de la Palabra de Dios el alimento cotidiano de su
vida y misión, particularmente a través de la práctica de la Lectura
orante de la Palabra (Lectio divina), y a promover escuelas de
oración bíblica abiertas a los laicos. El Sínodo agradece a la vida
contemplativa su aportación a la lectio divina o lectura orante de
la Palabra, y le pide que abran dicha práctica a los fieles.
Otras dos se refieren al Leccionario Dominical y a la Promoción de
la Biblia, respectivamente.
Entre las que están pendientes de aprobación, algunas tratan también
el tema de la difusión de la Biblia. Otra se refiere a la Liturgia
de las Horas, especialmente el Oficio de Lectura. Varias se refieren
a la Formación Sacerdotal, a la Catequesis, a los Medios de
Comunicación Social, otra pide que sean reconocidas y valorizadas
diversas formas de Proclamación de la Palabra. Varias se refieren de
distintas maneras a la Lectio Divina y a algunas formas de Lectura
Orante de la Sagrada Escritura. Otras tratan del Estudio Sistemático
de la Sagrada Escritura y de cómo lograr que la Palabra de Dios
entre como fermento en medio de un mundo pluralista y secularizado;
otras también, sobre las Traducciones Bíblicas.
[00308-04.03] [CM009] [Texto original: español]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS B: S. Em. R. Mons. Joseph
Luc André BOUCHARD, Obispo de Saint Paul en Alberta
Una Palabra sobre la Relatio
Pensando en un exhortación post-sinodal, quisiéramos que existiese
un hilo conductor y que ella fuera un texto de las Sagradas
Escrituras (por ejemplo: Jn 6). Este texto permitiría subrayar la
unidad profunda de la Palabra de Dios y la Eucaristía.
Quisiéramos que fuese subrayada la actualidad de la Dei Verbum pero
en el contexto de hoy, afrontando los problemas no resueltos aún
(por ejemplo, el debate sobre el “Libro”, el fundamentalismo, la
interpretación individual, la interpretación Cum Ecclessia).
Con respecto a las propuestas de orden institucional
- Los congresos. Sería necesario no tanto imaginar un congreso
específico sobre la Palabra de Dios sino más bien insistir sobre la
valorización del aspecto escriturario en los congresos existentes.
- Quisiéramos restituir pleno valor a la Federación bíblica católica
mundial.
Proclamación Litúrgica de la Palabra de Dios
a) Lectores
- Podemos pensar en una renovación del ministerio del lectorado o en
un mandato para los lectores semejante al de los ministros
extraordinarios de la Eucaristía?
- Sería bueno establecer escuelas diocesanas de lectores.
b) La Homilía
- Es necesario preparar a los jóvenes sacerdotes en el arte de la
homilía. No es un discurso público o una conferencia y existen
límites temporales. Tal vez se podría usar un prontuario para las
homilías o más bien algunos puntos de referencia comunes sobre la
homilía.
-Se debe conocer a la comunidad a la que nos dirigimos, recordando
que la homilía es una llamada a la conversión para el predicador y
también para la asamblea.
c) La Catequesis
- Queremos destacar la obra de los catequistas, en su mayoría
mujeres que desarrollan un papel fundamental en la trasmisión de la
Palabra de Dios.
Lectio Divina
Con respecto a la Lectio Divina, se hace necesario definir el
vocablo; La lectio divina no es una técnica: el objetivo de esta
Lectio es el de realizar una lectura orante de la Escritura y en
consecuencia leerla, meditarla, contemplarla para vivirla mejor y
para compartirla
Con respecto a la formación de los sacerdotes
-En primer lugar, toda la formación en el seminario debe estar
centrada en la Palabra de Dios; debemos tener entusiasmo por la
Palabra de Dios, porque consagramos nuestra vida a ella. Fue dicho
de modo positivo que la vocación del exegeta es la de favorecer la
maduración del juicio de la Iglesia. El método pedagógico debería
ser revisto.
[00311-04.03] [CM010] [Texto original: francés]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES ITALICUS B: S. Em. R. Mons.
Vincenzo PAGLIA, Obispo de Terni-Narni-Amelia, Presidente de la
Federación Bíblica Católica
En medio de la inseguridad y el vacío de palabras en la vida de
tanta gente, el Sínodo es visto como un acontecimiento de gracia
para volver a proponer el encuentro con Jesús, Palabra que se hizo
carne. Esta asamblea tiene que suscitar una primavera de amor más
profundo por las Escrituras, para acoger y escuchar la Palabra del
Señor.
Se debería, por tanto, exhortar a cada cristiano, cualquiera que sea
su condición, a poseer su Biblia personal para leerla cada día,
sobre las rodillas de la Iglesia, como decía San Agustín, para
alimentarse cotidianamente del "pan de la vida". La práctica de la
Lectio divina ha sido recordada e intensamente recomendada, para que
se practique lo más ampliamente posible. Y en más de una ocasión se
ha recordado el inseparable vínculo entre Biblia y oración.
La armonía entre este Sínodo y el anterior sobre la Eucaristía pone
en evidencia con más claridad el vínculo vital entre la Palabra de
Dios y la Eucaristía, como enseña la Dei Verbum.
En la celebración de la Eucaristía se reconoce con claridad que
Jesús mismo habla en las Santas Escrituras.
Es preciso alentar con decisión una nueva práctica pastoral de
anuncio de la Palabra. Obispos y sacerdotes están llamados, por lo
tanto, a alimentarse con asiduidad de la Palabra de Dios. Y este
alimento es la base de una predicación más eficaz del Evangelio,
dejando claro que la primera tarea de la homilía es comunicar la
Palabra para que llegue a "compungir el corazón" de los que escuchan
(cfr. Hch 2, 37).
Muchos han pedido una especial atención en la formación de los
sacerdotes, a fin de que lleguen a "enamorarse" de la Palabra de
Dios. Siguiendo las indicaciones de la Dei Verbum (24) que exhorta a
hacer de la Escritura el alma de la teología, y retomando la
intervención del Santo Padre, varios padres han subrayado la
indispensable circularidad entre exégesis, teología y
espiritualidad, para que no se reduzca la Biblia a un libro del
pasado y puramente humano.
La Palabra de Dios lleva como fruto del Espíritu la caridad, que se
expresa en la Iglesia y hoy, especialmente, en el diálogo ecuménico
y entre las religiones.
[00312-04.03] [CM011] [Texto original: italiano]
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RELACIÓN DE LOS CÍRCULOS MENORES GALLICUS A: S. Em. R. Mons. Fidèle
AGBATCHI, Arzobispo de Parakou
Esencialmente, las intervenciones van en el sentido de profundizar
la dimensión dialógica, destacando (sin desatender la evidencia de
la comunicación de Dios a los hombres que caracteriza la Biblia) la
lógica de los salmos, en los cuales Dios enseña a su pueblo a
hablarle. La Biblia, pues, deja de ser un monólogo, o peor aún, el
libro a través del cual Dios impone a los hombres su voluntad. Dios
habla a su pueblo y escucha lo que éste le responde. Esto ha
permitido inclinarse por un contacto directo entre los hombres de
nuestro tiempo y la Palabra de Dios, que no quita nada a la libertad
del hombre y al desarrollo de su plenitud; al contrario, le muestra
el camino a seguir para que pueda vivir plenamente su humanidad.
Partiendo de este sentido práctico, es importante no seguir hablando
de Dios como de un Dios cualquiera. Más bien, tenemos que hablar de
él como del Dios que se hizo carne en la persona de Cristo y que se
compromete en la historia de la salvación, llamando al hombre (que
deja de ser considerado solamente su criatura y pasa a ser su
interlocutor) a comprometerse en la historia de su propia salvación.
Se trata, por lo tanto, de poner en evidencia, sobre la base de los
textos escriturarios, cómo Dios se encarna y se manifiesta en la
vida cotidiana de los hombres de nuestro tiempo.
Este imperativo de acercamiento pasa, en un primer momento, por la
necesidad de poner la Biblia en manos de los fieles. Esto es lo que
algunos han llamado el contacto directo. Pero un contacto bien
preparado y progresivo. Sucesivamente, trabajar como pastores para
intensificar una pastoral de explicación de los textos sagrados.
Esto pasa por la presencia constante de la Palabra de Dios en el
centro de los momentos fuertes de la pastoral: retiros, confesiones,
acompañamiento, preparación a los Sacramentos, etc.
Con una cierta insistencia, algunas opiniones van en el sentido de
una adecuación entre lo que anunciamos y lo que vivimos. Es la
dimensión del testimonio. Cómo anunciar de manera eficaz una palabra
que nosotros mismos no conocemos demasiado bien. Se trata de que
para nosotros mismos la Palabra de Dios sea cada día más familiar y
de evitar que nuestra enseñanza sobre la Palabra de Dios sea como
una lección sobre Dios.
Se trata también de que quienes tienen la tarea de anunciar la
Palabra de Dios entren más en diálogo con los fieles y tengan en
cuenta sus preocupaciones. La credibilidad de nuestra enseñanza
sobre la Palabra de Dios pasa por esto. ¿Cómo anunciar el amor de
Dios a los hombres que sufren y mueren de hambre?
[00310-04.03] [CM012] [Texto original: francés]
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