Por augusta decisión del Santo Padre ha sido convocada, como se sabe, para los
días 12 a 28 de octubre de este año la III Conferencia General del Episcopado
Latinoamericano, que tratará el tema: "La evangelización en el presente y en el
futuro de América Latina" y que tendrá como sede la ciudad de Puebla de los
Ángeles (México).
Miembros efectivos de ella son los miembros de la presidencia y
el secretariado general del CELAM, los Presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales
de América Latina y representantes de las mismas elegidos por ellas (uno por
cada 5 obispos para las Conferencias que tienen hasta 100 miembros, uno por cada
10 obispos a comenzar de 100 miembros) y un cierto número de eclesiásticos
(22) diáconos (4) laicos (10) propuestos por las Conferencias Episcopales y
presentados por el CELAM a la Santa Sede.
El Santo Padre, acogiendo la propuesta del CELAM, ha autorizado que se invite a
la Conferencia de Puebla, además de los componentes de la Pontificia Comisión
para América Latina, a los presidentes de los organismos episcopales nacionales
de ayuda a la Iglesia en América Latina, como también a los Presidentes y
secretarios generales de las Conferencias Episcopales de los Estados Unidos de
América y del Canadá; a los presidentes y secretarios generales del Consilium Conferentiarum Episcopalium Europae,
del Symposium des Conferences d'Afrique et de Madagascar, y de la
Federation of Asian Bishop's Conferences.
Con la presente comunicación me honro por lo tanto en invitar a V. E. R. a
participar en la Conferencia de Puebla y le ruego tenga a bien hacerme saber su
decisión; ya sea para dar tempestiva noticia de ello a los organizadores de la
Conferencia, ya sea para poder enviar el documento de base que será preparado
por los participantes, ya sea, en fin, para participarle toda otra información
útil sobre el programa y quizá sobre las modalidades del viaje y la
permanencia.
En la confianza que podrá y querrá corresponder a la alta invitación, me es
propicia la ocasión para reiterar a V. E. R. los sentimientos de mi sincera
estima y fraternal saludo.
Cardenal Sebastiano BAGGIO,
Prefecto de la Sagrada Congregación
para los Obispos
y Presidente de la
Pontificia Comisión para América Latina
Roma, 28 de febrero de 1978.