Al reverendo padre
Carlos Palmés, s.j.,
Presidente de la CLAR Cochabamba (Bolivia)
Reverendo padre:
A raíz de las reuniones episcopales regionales celebradas en orden a la
preparación de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, se
recogieron también propuestas para invitar a la misma otras personas fuera de
los obispos: o sea a sacerdotes, religiosos, peritos, seglares, diáconos
permanentes y demás elementos interesados, figurando entre éstos los
responsables de la CLAR.
El criterio adoptado por decisión superior ha sido el de restringir la
presencia de estas personas, a fin de poner claramente en evidencia que se
trata de una Conferencia del Episcopado, a la cual, sin embargo, todas las
componentes eclesiales están interesadas y llamadas a aportar su contribución
conforme a sus funciones en la Iglesia.
La CLAR ha venido realizando este aporte, según un programa fijado de acuerdo
con el departamento de Religiosos del CELAM, en cuatro reuniones regionales y
ha ofrecido, en particular, el valioso material derivado de la reflexión sobre
la experiencia de la vida religiosa latinoamericana en estos últimos veinte años
Tan acertada y consciente participación no dejará de tener su peso en las
labores de la Conferencia de Puebla en la cual invito a participar como
miembros, junto con los otros miembros no obispos y con las prerrogativas de
éstos, a usted y a los otros componentes de la presidencia de la CLAR y al
secretario general —a saber: hermana Hermengarda Alves Martin, r.s.c.j.; p.
Mateo Perdía, c.p.; hermano José Luis Raro, f.m.s., y p. Luis E. Patiño, o.f.m.—,
a quienes le ruego tenga la bondad de notificar la invitación.
Además, con la aprobación del Santo Padre he indicado a los Presidentes de las
Conferencias Episcopales de América Latina que inviten a las Federaciones
nacionales de Religiosos a proponer dentro del mes de mayo p. v. dos candidatos
entre los cuales serán escogidos, en las reuniones episcopales regionales programadas
para junio, cuatro religiosos por cada región para participar en la misma
Conferencia General de Puebla.
Confío que esta nueva prueba de confianza e interés constituya para toda la CLAR motivo de siempre mayor comunión y más estrecha colaboración en
la acción
pastoral con las Conferencias Episcopales en cada país y con los obispos en sus
respectivas diócesis.
Gustoso aprovecho la oportunidad para reiterarle, con mi cordial y sincero saludo, los mejores votos de muy fructuosa labor para el bien
de los religiosos y para la edificación de la Iglesia en América Latina.
Devotísimo en el Señor,
Cardenal Sebastiano BAGGIO,
Prefecto de la Sagrada Congregación
para los Obispos
y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina
Roma, 10 de marzo de 1978.