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PONTIFICIUM OPUS A SANCTA INFANTIA

LA ANIMACION MISIONERA
CON LOS NIÑOS

 

1. INTRODUCCION

        Nuestro corazón misionero tiene su propia historia. Cómo podríamos, avivar y mantener ese "fuego misionero" en nosotros y en nuestros hermanos ?

        Las fuentes que consultamos en nuestra reflexión son la Palabra de Dios, las orientaciones de la Iglesia, especialmente la Redemptoris Missio, y en las experiencias concretas de los animadores misioneros . En ellas encontraremos luz y fortaleza para discernir los mejores caminos y los medios para animarnos misioneramente y para animar a los niños , a su familia y a sus educadores.

       ¿Qué entusiasmó a los Apóstoles cuando fueron, vieron y se quedaron con Jesús para después ir a invitar a otros a esa experiencia (Jn 1) ?.¿Cómo entró Jesús a su corazón?

       El amor es lo que más mueve. Jesús primero se hace amigo, se interesa en la persona para que ella centre su interés en El. Así, el joven rico tendrá que dejar sus bienes y encontrar todo en la persona de Jesús. Cada discípulo escucha el llamado "ven y sígueme" como expresión del amor personal de Dios. Como ellos, tambien nosotros tenemos la experiencia de ser amados personalmente por ese Dios Amigo. En su amistad está la fuente y el motor para hacer crecer nuestro fuego misionero.

        Jesús nos ha mandado "Vaya y evangelice", pidiéndonos ser discípulos y hacer discípulos; escuchar al Señor y enseñar a otros lo que hemos aprendido del Señor; evangelizarnos y evangelizar. Con ello, nos propone la misión como el elemento animador fundamental de nuestra vida. La "misión" es la que renueva la identidad cristiana, la vida comunitaria, devolviendo el entusiasmo. Ella inspira y sostiene la nueva evangelización (cf. RM 2). La animación misionera es central y prioritaria en la pastoral diocesana ( cf. RM 83 ).

        Es el Espíritu Santo, Dios Amor, presente y actuante en nosotros y a través de nosotros, quien hace posible que comuniquemos ese fuego misionero y lo sembremos en lo más profundo de la vida de nuestros hermanos.

        En nuestra reflexión estamos haciendo referencia a la animación misionera como primera área o servicio de la pastoral misionera. Esta animación misionera llevará a buscar el alimento de la formación y comunión misionera, con lo cual prepara su cooperación misionera local y universal.

2. LA ANIMACION MISIONERA

       La animación misionera tiene como objetivo despertar, avivar y sostener el espíritu misionero universal.

       Ayuda a que Dios entre en el corazón del niño y de todas las personas para que escuchen y reciban el amor Dios, sientan su llamada "Ven y sígueme" y acepten el envío "Vaya y evangelice". El niño ha de sentir que Dios confía en él y que por eso le encomienda una misión: que está llamado a ser su ayudante, colaborador, misionero de Dios. Hemos de ayudarle a decir "sí" a Jesús que lo envía y acompañarlo en los pasos iniciales de su misión. Esto es lo más grande que se puede hacer por un niño .

       Es reconocida por todos la urgencia de hacer animación misionera hacia nuestros pastores en todos los niveles, en los seminarios, en las Congregaciones religiosas, a los padres de familia, a los educadores y a los demás agentes de evangelización. El mismo animador misionero necesita continuamente avivar su fuego misionero. Además, es claro que esta animación misionera hay que realizarla a nivel individual y a nivel comunitario. Así, las personas, las familias y las demás comunidades se integran en este proceso contínuo de animación misionera.

        La animación misionera es obra, principalmente, del Espíritu Santo. Nosotros le colaboramos para que nuestros hermanos se decidan a compartir su fe en cumplimiento de su misión. Así, la "misión" entra al centro de los intereses personales, fundamenta las opciones de vida, abre el corazón al don de la luz y de la fortaleza que da el Espíritu Santo e infunde una mística y un compromiso que penetra toda la vida personal y comunitaria.

3. LAS MOTIVACIONES PARA LA MISION

        Cómo hacer entrar la misión en el corazón ? . Qué comunicar y cómo hacerlo ?

        Ahí esta la clave de la animación misionera. Con ella se despierta el interés por Cristo Misionero y por la misión . El niño y los demás hermanos no necesitan tantas razones, explicaciones, sino experiencia del Dios Amigo; esperan que los contagiemos de espíritu misionero. Para que el niño, u otro hermano, quiera ser misionero, podemos utilizar varios contenidos o tipos de motivaciones:

  • Por los necesitados. Un primer tipo de motivación, hacia los niños y animadores, es aquella con la cual buscamos hacerles sentir las necesidades y el dolor de los demás, moviéndolos a compartir con los necesitados. Les proponemos ser misioneros para ayudar las necesidades de los hermanos. Este tipo de motivación mueve mucho. La hacemos a través de la información, diciendo "Tienen hambre", "Han tenido una catástrofe", "No tienen fe", etc. Este tipo de motivaciones es muy importante si, además de mostrar las hambres materiales, sensibilizamos sobre el "hambre de Dios" que tienen millones de personas en el mundo. Con ello, los niños sienten que pueden compartir su fe y algo de sus bienes en favor de esos que son sus "hermanos". Mostrar que el hambre más grande es el hambre de Dios y que frente a ella todos los niños están enviados a compartir su fe.

  • Por Dios. Un segundo tipo de motivación es aquella en la cual hacemos sentir al niño y a sus animadores que Dios les ama, les ha enviado como misioneros y espera su respuesta fiel. El les ha dado una misión, les acompaña y les ayuda a realizarla. Con El podrán hacer algo grande para mejorar el mundo. Así movemos al niño a responder al amor de Dios, a su llamada y a la misión. Es misionero "por amor a Dios", porque Dios lo quiere, porque Dios lo necesita, porque es su enviado para ayudar a crecer el Reino de Dios. Por eso, va como misionero de Jesús. Avivamos el interés más por la persona de Cristo misionero que por los dones , las acciones o los frutos de la misión.Es un tipo de motivación más profunda que la anterior. Servimos a Jesús en el hermano necesitado.

  • Por mi propia salvación. El tercer tipo de motivación es todavía más fuerte. La Iglesia la está proclamando a gritos: ser misionero por nosotros mismos, por nuestra propia salvación. Realmente no podemos mantener nuestra fe, ni crecer en ella, sino dando testimonio de Jesucristo con las palabras y con las obras, haciéndonos misioneros. El grano de trigo da mucho fruto sólo si se siembra y muere ( Jn 12,24). Este sembrarse y morir es el darse en servicio misionero, hacerse misionero para dar a Jesús y darse con Jesús. La fe se fortalece dándola ( RM 2). El niño y sus animadores misioneros comprenderán, con ello, que no se puede ser cristiano completo sino cumpliendo la misión; que han recibido la vida para compartirla, que las manos son para servir, los pies para acercarse al necesitado, los dones para ponerlos al servicio de los demás. El niño entiende que la fe no se la han dado para vivirla aisladamente y solo en beneficio propio, sino para compartirla. Sólo siendo misionero puede crecer en la fe y puede salvarse. La manera de ser fiel es cumpliendo lo que Dios quiere: nuestra propia misión. Ser misioneros por nuestra propia salvación. Este tercer tipo de motivaciones es el que la Iglesia más nos invita a usar, para que comprendamos nuestra vocación "misionera" personal y nos comprometamos a dar el paso real hacia el servicio misionero.

4. CAMINOS Y MEDIOS PARA LA ANIMACION MISIONERA

4.1. La oración. En el fondo, de lo que se trata es de ayudar a que el niño, de corazón a corazón , reciba y responda al amor de Dios. Por esto, el medio más importante en la animación misionera es la oración. La oración sirve a los niños como camino, lugar de encuentro y alimento, que los hace misioneros. Esto tiene una aplicación especial en la Liturgia, especialmente en la Eucaristía, mediante la cual se puede hacer una animación misionera maravillosa. Además, las distintas formas de oración compartida, la celebración de la Palabra, el rosario misionero, la oración en familia por las misiones, aportan mucho en la motivación misionera de los niños. En los medios que se mencionarán a continuación la oración deberá estar presente y ser el canal fundamental.

         Desde luego, para el animador esto implica orar con ellos y por ellos. Orarán continuamente por las misiones, por los misioneros y, sobre todo, por los niños más necesitados del mundo.

4.2 La escucha, meditación, celebración y puesta en práctica de la Palabra de Dios es fundamental en la animación misionera. Ella abre el corazón y pone las bases de un auténtico discipulado. Ella es la que nos ayuda a conocer a Jesús y su misión salvadora. A través de la Palabra escuchamos la llamada de Jesús a participar en su misión. En la Palabra iniciamos y fundamentamos el diálogo de amistad y de servicio misionero. Con la Palabra se logra la mejor motivación misionera para despertar, avivar y sostener en los niños el espíritu misionero universal. Es la Palabra que recibimos y respondemos en la oración, el diálogo, la catequesis, la celebración de los tiempos litúrgicos, la celebración de los sacramentos (sobre todo el bautismo, la confirmación, la eucaristía ), etc. Será muy importante ayudar a que la catequesis parroquial y escolar haga efectivamente la correspondiente animación misionera universal.

4.3 La Información misionera.
        A través de ella interpelamos, hacemos sentir a las otras personas la realidad de la misión. Para ello, son dos los contenidos que presentamos:

  • las necesidades que hay en la misión y las necesidades concretas que tienen los misioneros;

  • las experiencias de los misioneros (Figuras misioneras), lo que se está haciendo para responder las necesidades de la misión y las posibilidades para que nosotros podamos colaborar en ellas.

        El testimonio mueve a colaborar en las misiones. Por eso, tambien es importante promover la comunicación de los niños con los misioneros y con los niños de los territorios misionales.

        En la información misionera usamos diversos medios:

  • impresos (revistas, folletos, posters, plegables, etc.) los cuales son muy útiles y convendría ofrecerlos periódicamente con esa motivación misionera ;

  • materiales radiales, como los usados en varios países en donde son los mismos niños los que hacen los programas en las emisoras o graban casetes con mensajes misioneros ; 

  • materiales audiovisuales y televisivos, a los cuales hay que dedicarles la mayor parte de los recursos y del tiempo.

  • otros medios de comunicación grupal e interpersonal como talleres, concursos de dibujo, festival de canciones, actos cultural-misioneros, representaciones teatrales, representaciones de cuadros bíblicos, etc.

  • El uso adecuado de los medios masivos de comunicación social de la Iglesia y de los particulares, especialmente la radio y la televisión.

       Como parte de esta información misionera, es muy importante hacer conocer a los párrocos y agentes de pastoral la Infancia Misionera y los servicios que ofrece a todos los niños. Además, será muy útil el promover el intercambio de experiencias y de materiales misioneros entre todos los niños y grupos.

4.4. Los Encuentros y otras formas de animación Misionera comunitaria
        En el camino misionero es distinto ir solos a ir en grupo. Cuando vamos en comunidad se consigue mayor animación, más apoyo mutuo y mejor cooperación misionera. Así pues, con la animación misionera se ayuda a todos los niños para que, en comunión misionera, unos a otros, se dén animo y se acompañen tanto en su formación como en su servicio misionero. Es importantísimo, entonces, promover la integración de grupos, células, equipos o comunidades de niños misioneros, que alimenten entre ellos su fuego misionero y lo difundan. Corresponde a la sicología de los niños esa comunión, con ella se responde a su necesidad de identificación y de pertenencia.

        Además, en cada parroquia, en cada escuela y en cada movimiento o Institución infantil, necesitamos unos niños y unos animadores que se asocien y vivan de manera más intensa la comunión misionera de tal manera que ayuden a realizar la pastoral misionera (animación, formación, organización y cooperación misioneras) en favor de todos los demás. El asociarse en la Infancia Misionera es una de las alternativas de comunión misionera para todos los niños que necesitan y que lo desean.

        En la Infancia Misionera los niños se pueden vincular, en distinto grado y de distintas maneras. Hay niños amigos de la Infancia Misionera, niños que ayudan en la colecta de la Infancia Misionera y hay muchos niños permanentemente asociados en la Infancia Misionera. El grupo de Infancia Misionera será el fermento, la sal, la luz, en esa pastoral misionera con los niños. Dios lo hará semilla para que produzca muchos otros asociados y muchos frutos misioneros en la evangelización de la propia familia, de los compañeros y del mundo entero.

        Es importante institucionalizar los encuentros semanales o periódicos con los niños. Dentro de ellos, aprovechamos los medios grupales de animación misionera. Entre ellos, son especialmente importantes: el compartir de la Palabra y de la oración, las dramatizaciones y el teatro infantil, las representaciones bíblicas, las dinámicas testimoniales y de sensibilización misionera, los intercambios de experiencias misioneras, los foros en torno a canciones y films, las exposiciones misioneras, el análisis de figuras misioneras y los concursos misioneros. Además, tienen especial importancia los encuentros, congresos, convivencias, retiros, etc para la animación de los niños y de sus educadores. Será muy importante ofrecer encuentros de animación misionera abiertos a la participación de todos. Con ellos se puede lograr la motivación misionera inicial de muchas personas.

4.5. La participación en servicios misioneros
        Es en la acción misionera en donde Dios más hace sentir su presencia y la interpelación que hace a la misión. La experiencia de muchos demuestra que su espíritu misionero se ha despertado y avivado cuando acompañaron a otro en algún servicio misionero o cuando participaron en algún encuentro o reunión misionera. Por otra parte, los niños buscan proyectarse de inmediato a la misión, tienen una increíble creatividad para realizar servicios misioneros y para abrir puertas a la evangelización. Su testimonio de ser amigos de Jesús y su interés por hacer otros amigos para Jesús los lleva a realizar actividades en su familia, en su escuela y en su comunidad, con lo cual se animan misioneramente.

        La fe se fortalece cuando se comparte, ese es el espacio que Dios aprovecha para hacerlos crecer Así, la dinámica testimonial, el compartir experiencias y la participación en el servicio misionero aviva su fuego misionero. Los animadores acompañan a los niños en esta primera fase de su reconocimiento y proyección misioneras. Resulta especialmente útil promover la participación de los niños en las jornadas misionales y en los servicios a los niños más necesitados de la comunidad.

4.6 El Acompañamiento misionero
        Se refiere al servicio con el cual acompañamos a cada niño, según su propio proceso de crecimiento misionero. Esto requiere escuchar al niño, no sólo sirviéndolo dentro del grupo o dentro de la comunidad, o en la Eucaristía. Es necesario darle personalmente una luz y motivación adecuadas a sus circunstancias, a través de la orientación oportuna, del consejo espiritual, compartiendo su camino misionero. En este aspecto tambien serán muy útiles las visitas o los encuentros del animador con los padres de familia y con los educadores para lograr su colaboración en este acompañamiento misionero que debemos hacer entre todos.

        Así comparten camino misionero el niño y el animador. Este dialoga periódicamente con el niño y le proporciona el consejo espiritual y vocacional que necesite. En esta animación misionera es muy útil motivar al niño para que elabore su "cuaderno misionero", en torno al cual el animador podrá hacer un seguimiento personal. Además, según las posibilidades, convendrá que el animador lleve un registro del proceso misionero que va realizando cada niño y el grupo misionero.

5.  TAREAS ESPECIALES EN LA ANIMACION MISIONERA

        Los medios mencionados anteriormente se usan integradamente en favor de cada niño, de cada grupo y de todos los niños. Ellos ayudan , al principio, a "despertar" el espíritu misionero universal en los niños. Después, a lo largo de la vida del niño, lo "avivarán y mantendrán" activo. La animación misionera se necesita continuamente y siempre.

         Hay circunstancias, espacios eclesiales y personas que requieren un especial servicio de animación misionera:

1. Animación misionera a la escuela, para que sea "Escuela misionera". Hemos de ofrecerle una animación misionera adecuada, que penetre la estructura escolar y las actividades educativas. Será muy importante realizar jornadas de animación misionera con los educadores; tener encuentros de animación misionera con los alumnos (motivaciones, eucaristías, diálogos, concursos, convivencias, paseos misioneros, etc.) y aprovechar espacios físicos para hacer la animación misionera permanente a través de carteleras, afiches, el rincón misionero, etc. Este dinamismo misionero renovará continuamente nuestras escuelas para que puedan cumplir su gran misión en la comunidad y en el mundo.

2. Animación misionera a la catequesis parroquial para que efectivamente asuma toda la dimensión misionera universal que le corresponde. Así, toda la catequesis Bautismal, Eucarística, de Confirmación y de Reconciliación, ayudarán a los niños y a sus educadores a realizarse como auténticos misioneros. Convendrá, por ello, realizar periódicamente jornadas de animación misionera con los catequistas y proporcionarles materiales para su animación misionera.

3.Animación misionera a la Parroquia, para que en las Eucaristías y en todas sus actividades pastorales realice la animación misionera que le corresponde. Especialmente en los tiempos litúrgicos fuertes y con ocasión de las Jornadas anuales de la Propagación de la Fe y de la Infancia Misionera. Es por ello que resulta prioritario que se hagan las motivaciones misioneras adecuadas a los sacerdotes y se garantice la formación misionera suficiente de los seminaristas, de los religiosos y de los demás evangelizadores. Será muy importante la realización de jornadas parroquiales de animación y formación misionera para los principales agentes de la pastoral parroquial. Esto tendrá el mayor fruto si cada parroquia asume un programa concreto de animación misionera. Así lograremos que la parroquia sea misionera.

4.Animación misionera a los movimientos apostólicos y a las demás Instituciones que sirven a los niños, para asegurar su proyección misionera universal. En esto demuestran su identidad cristiana y católica, como nos lo recuerda la Iglesia (cf. RM 71 y 72). Cada movimiento, desde su carisma eclesial propio, está llamado a ser un movimiento "misionero universal". Hemos de intercambiar con ellos experiencias y materiales misioneros . Por otra parte, colaborarles en la animación y formación misionera de algunos de sus niños y animadores.

5. Preparar y celebrar bien ( en la fecha convenida en el país ) la Jornada anual de la Infancia Misionera. Es el gran punto de llegada y el nuevo punto de partida en la animación misionera hacia todos los niños de la comunidad.

  • Conviene preparar los materiales y las actividades correspondientes ( por lo menos tres meses antes), con participación no sólo de los animadores misioneros sino de los mismos niños. En el capítulo sobre la "cooperación misionera" se proponen sugerencias especiales para la preparación y celebración de esta Jornada.

  • Los contenidos de la Jornada van orientados a motivar el compromiso misionero de los niños en la comunidad local y su cooperación misionera (espiritual, económica y con servicios misioneros) en favor, sobre todo, de la evangelización de los niños no cristianos (misión ad gentes).

6.  CONCLUSION

         La animación misionera , como servicio inicial de la pastoral misionera, logra llevar la misión al corazón del niño, prender fuego misionero en su vida y entusiasmarlo al compromiso misionero.

         El niño, con un corazón ardiente y una generosidad maravillosa, responderá al amor de Dios. A partir de la animación misionera, el niño desarrolla su protagonismo misionero con el cual nos moverá tambien a nosotros a realizar gozosamente nuestra misión. Es la animación misionera que viene desde abajo, desde la base, y se integra en la pastoral misionera de su propia comunidad eclesial.

         El camino y la tarea para los animadores será , primero, "hacerse pequeños" para ser cada día mejores misioneros; luego, intensificar la animación misionera para despertar, avivar y mantener en los niños y en su comunidad el espíritu misionero universal .

PARA PROFUNDIZAR Y APLICAR :

  1. Elaborar un esquema o una descripción con la cual Vd. pueda explicar a otra persona cómo se realiza la animación misionera.

  2. De los medios propuestos para la animación misionera, cuáles serían más importantes en su comunidad? Por qué ?

  3. Dialogar con otra persona y describir los próximos pasos que convendría dar en la animación misionera de los niños en su comunidad local.

 

 

 

 

 

 

 

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