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PONTIFICIUM OPUS A SANCTA INFANTIA

LA ESCUELA CON JESUS

 

1. EL CAMINO RECORRIDO POR LOS APOSTOLES.
        "Los Hechos de los apóstoles nos describen cómo cada uno de los Apóstoles pasó por un camino de transformación sorprendente. De personas dudosas pasaron a ser anunciadores claros. De temerosos pasaron a ser valientes testigos. De personas escondidas pasaron a ser pregoneros públicos de Jesucristo Resucitado. De pescadores o personas ordinarias pasaron a ser personas muy parecidas a Jesús. Su vida y su trabajo cambiaron, se transformaron al servicio de Jesús. El que más notó ese cambio fue Jesús mismo".

2. LA PROPUESTA DE JESUS.
        Jesús llamó a los Apóstoles y les expresó lo que les ofrecía y lo que esperaba de ellos. A nosotros, como a ellos, nos plantea: "Ven y sígueme" (Mt. 19, 21), "vayan y evangelicen" (Cf. Mt. 28, 19), "Yo estaré con ustedes siempre" (Mt. 28, 20b). Con el "Ven" nos está ofreciendo su presencia y amistad y está pidiendo que nos unamos a El.

        Con el "Sígueme" se nos está ofreciendo como modelo, como camino y como guía. Nos pide que lo imitemos y asumamos sus sentimientos, actitudes y estilo de vida. Espera que nosotros recibamos la vida nueva y vivamos su vida en nosotros. Que suceda como en San Pablo, quien expresaba: "Ya no vivo yo, sino es Cristo quien vive en mí" (Gal. 2, 20).

        Con el "vayan" nos está indicando que El nos ofrece una orientación, una misión y una compañía. El espera que nosotros lo sigamos, saliendo de donde estamos para ir como sus ayudantes y colaboradores. El nos pide una disponibilidad para sintonizar con sus pasos, con su orientación y con sus ritmo salvador. Además, nos indica a qué debemos ir: a evangelizar: hacerlo conocer y llevar lo suyo a las personas a quienes nos envía. El nos pide que vayamos como "enviados" suyos a servir a nuestros hermanos. Nos dice que hemos de ir con El, podemos contar con su compañia. En síntesis, Jesús nos ofrece "vida nueva" para que la compartamos con los demás. Nos ofrece transformarnos como lo hizo con los Apóstoles. Y su estilo es el de un amigo, un maestro y un salvador, que se acerca a nosotros y espera que recibamos lo que nos ofrece y que colaboremos en su Obra. Esa es la Escuela de Jesús y el proceso salvador que nos ofrece.

3. UNA ESCUELA DE AMOR.
       Es maravilloso constatar cómo Jesús comprendió a cada uno de los Apóstoles y los atendió conforme a su propia identidad y circunstancias. Perdonó, consoló, fortaleció y ayudó a cada uno. Lo primero que hizo fue entrar en el corazón de cada uno y hacerse amigo de todos. Su presencia fue siempre amorosa, la del amigo que se dá a conocer y que conoce. La actitud del mejor amigo que no busca ser servido sino que se preocupa por servir a los Apóstoles. Su estilo es el de amar hasta el extremo, dando la vida por los amigos. Esa es la actitud de amigo con la que Jesús ama y enseña a amar.

        Los Apóstoles percibieron el amor de Jesús y se sientieron llamados a amarlo. Seguramente eso fue lo que les pasó a los dos discípulos que fueron, vieron y se quedaron con El para toda su vida (cf Jn 1) y por lo que ayudaron a que Simón Pedro fuera también a disfrutar de esa experiencia de amistad que ofrecía Jesús.

        Después de hacerse amigo, Jesús ofrece su enseñanza con obras, vida y palabras. Los Apóstoles recibieron del Amigo esa enseñanza y asemejaron, poco a poco, su vida con la del Maestro. Esa es la Escuela que enseña a amar y a ser amado. La Escuela que conjuga la caridad y la verdad. Así los Apóstoles y nosotros aprendemos lo más importante del Reino de Dios y logramos capacitarnos para ser misioneros del amor.

4. PRINCIPALES CARACTERISTICAS DE LA ESCUELA CON JESUS

        Consideremos las principales características de LA ESCUELA CON JESUS :

  1. La pedagogía de Jesús está centrada en su persona y en su mensaje: El es el Camino, la Verdad y la Vida. Nos enseña una verdad que nos hace libres. Es el Maestro-Amigo.

  2. La Escuela de Jesús es una escuela de amor. Jesús antes de hablar se hace amigo, comprende a la persona, la conoce, la ama, la ayuda. La manera de enseñar Jesús no es simplemente hablando, sino comunicando amor. Y eso fue lo que movió a los discípulos a quedarse con El. La primera llamada de Jesús al discípulo es a estar con El, a permanecer en Su amor, a ser amigo (cf. Mc 3,14; Jn 15). Jesús espera una respuesta de amigo. Haciéndose Su amigo se puede aprender lo que El enseña.

  3. La Escuela de Jesús se hace siempre en comunión. En comunión del discípulo con el Maestro y del Maestro-amigo con el discípulo. Es una comunión en la que Jesús hace que los discípulos entren en comunión con los hermanos. Su escuela no la realiza con cada persona aisladamente, sino que la realiza en familia, en comunión eclesial.

  4. Llamó a los discípulos para enseñarles lo que les sirviera para vivir y para servir a los demás: es una Escuela para la Vida y para la Misión. Cada persona se hace discípulo con el fin de "hacer discípulos" para Jesús.

  5. Es una escuela permanente, contínua. Jesús, con los Apóstoles y con los demás discípulos hizo un camino con diversos pasos. Era una pedagogía de amor contínuo, toda la vida era de enseñanza, aprendizaje, discipulado.

  6. La predicación de Jesucristo es un camino (con u itinerario cíclico) que nos lleva a "ser discípulos" y "hacer discípulos" para El. Para ello, Jesús acompaña a dar cuatro pasos periodicamente que corresponden a las cuatro áreas de la formación misionera: Catequesis Misionera, Espiritualidad Misionera, Servicio Misionero y comunión misionera.

  • El primer paso, en esta Escuela con Jesús, es "escuchar" la Palabra para comprender la misión. Por ello, lo llamamos "catequesis misionera".

  • El segundo paso, es "vivir" la Palabra, renovando nuestra vida al estilo de Jesús: nuestro corazón, sentimientos, actitudes, opciones misioneras. Por eso, lo llamamos "espiritualidad misionera".

  • El tercer paso, comunicar la Palabra, busca ayudar a "poner en práctica" la Palabra "haciendo discípulos para Jesús", enseñando lo que hemos aprendido de El, a través del testimonio, el anuncio del Evangelio y los servicios misioneros. Por eso, lo llamamos "servicio misionero".

  • El cuarto paso, crecer en comunión eclesial, aplica comunitariamente la Palabra, ayudando a hacerse "uno para que el mundo crea" (Jn 17, 21). Se trata de fortalecernos como Comunidades Eclesiales Vivas Dinámicas y Misioneras. Por eso, lo llamamos "comunión misionera".

        Una vez finalizado este cuarto paso, Jesús inicia de nuevo con el primero comunicando con una nueva Palabra otra parte de su verdad ( catequesis misionera ); después, acompaña a vivirla (espiritualidad misionera ) ; luego, mueve a comunicarla ( servicio misionero ), para concluir, con el fortalecimiento comunitario ( la comunión misionera ). Ciertamente, la pedagogía de Jesús no es un proceso lineal doctrinal. Es un proceso cíclico, continuo, progresivo, que ayuda al discípulo a crecer en Su vida, verdad y amor.

  1. La Palabra de Dios es fundamental en cada uno de los pasos: se escucha en la catequesis; se vivencializa en el paso de espiritualidad; es puesta en práctica y comunicada con servicios misioneros en el tercer paso; es asumida en el cuarto paso como fuente o como fruto de la comunión misionera. La esencia y vivencia de la Palabra es fundamental durante todo el proceso.

  2. Jesús lleva al compromiso desde el principio: compromiso de escuchar y comprender bien la Palabra para ser buen discípulo. Compromiso de colaborar en la transformación que El quiere realizar en nuestra propia persona. Compromiso de servir a los demás como misioneros, con testimonio, palabras u obras. Compromiso de vivir en familia-Iglesia, en comunión misionera. Son los elementos que siempre se conjugan y se integran en su pedagogía de amor.

5. UN CAMINO Y CUATRO PASOS PARA NUESTRA ESCUELA CON JESUS  
        Reflexionemos sobre los cuatro pasos de la Escuela con Jesus analizando lo que se propone cada uno, los elementos que integra y algunas sugerencias metodológicas para la realización de los encuentros correspondientes con los niños.

        Más que hablar de "reuniones" de la Infancia Misionera, se habla de "Encuentros" dentro de la "Escuela con Jesús". Ellos se continúan en la vida personal durante toda la semana. Cada encuentro tiene su dinámica y metodología propias, según el paso que se esté dando. En las "Guías de Formación" encontramos diversas sugerencias para el desarrollo de cada uno de estos encuentros misioneros.

5.1. "ENCUENTROS DE CATEQUESIS MISIONERA":

        Es el primer encuentro, es decir, el correspondiente a la primera semana. En él se "escucha" de la Palabra, con el consiguiente estudio sistemático de la doctrina relacionada con ella. En este encuentro los niños aprenden a conocer los elementos básicos del ser misionero. Escriben, ilustran, sacan conclusiones, memorizan los mensajes principales. Es un encuentro de reflexión y de estudio para escuchar y comprender lo que Dios nos comunica para nuestra misión. La Catequesis misionera se propone lograr que los niños conozcan a Jesús y en El comprendan su misión universal. La temática del plan de formación responderá al qué y al por qué de lo que Dios nos propone para la Misión evangelizadora universal. Los contenidos que se toman para los encuentros de catequesis misionera comprenden los aspectos básicos de la misión de Jesús, la misión de la Iglesia y la misión de los cristianos en el mundo. Así, en diversos niveles, los niños van recibiendo una catequesis misionera sistemática y progresiva. Los temas de catequesis misionera no se repiten en las próximas catequesis, ni en los encuentros de espiritualidad, ni en los de servicio misionero. En estos se hace la asimilación vivencial y la proyección de los contenidos recibidos en la catequesis misionera.

Sugerencias metodológicas:
         Cada encuentro tiene su novedad y cada cuatro reuniones se inicia una nueva unidad temática según el plan de formación. En cada catequesis misionera, la dinámica se configura en torno a la Palabra de Dios, que se escucha, reflexiona y se proyecta siempre a la misión.

        En estos encuentros podemos usar los esquemas comunes de catequesis con diversas técnicas de participación. Depende de la creatividad y del ingenio tanto de los asesores como de los niños que orientan el encuentro.

        Convendrá aprovechar:

  • La dinámica testimonial que ayude a revisar nuestro discipulado mirando cómo hemos cumplido nuestros compromisos misioneros de la semana anterior.

  • La proclamación y estudio de la Palabra de Dios, a lo cual se suman las diversas formas para ayudar la comprensión de la Palabra, como las representaciones del Evangelio y las simbolizaciones.

  • El compromiso misionero local y universal, conforme a la Palabra escuchada y comprendida.

       En las Guías de Formación encontramos diversas sugerencias para el desarrollo de las catequesis misioneras.

5.2. "ENCUENTROS DE ESPIRITUALIDAD MISIONERA":

       Corresponde al segundo encuentro , es decir, a la segunda semana. Es la celebración y vivencialización de lo aprendido en el primer encuentro (catequesis misionera). Se trata de que todos interioricen el mensaje aprendido, que se viva, se celebre y de esa manera se asimile.

       Para ello, el contenido central de cada encuentro de espiritualidad depende del tema que se ha tratado en la catequesis misionera. Sin repetir el tema del encuentro anterior, complementa su presentación refiriéndolo a la vida personal y comunitaria: ahora se trata de profundizarlo haciéndolo entrar al corazón y a la vida. En este encuentro se trata de responder al cómo se ha vivido lo que nos enseña Jesús y el cómo se ha de vivir ahora en la celebración o dinámica escogida y, después, en la vida diaria. Así, se profundiza comunitariamente nuestra experiencia con Jesús. Esto nos ayuda siempre a una revisión de vida, porque al conocer mejor a Jesús comprendemos el camino para asemejarnos más a El.

       Los encuentros de espiritualidad misionera se proponen ayudar a renovar misioneramente la mente, el corazón, las actitudes y la vida, mediante la profundización de nuestra experiencia con Jesús, la celebración de su presencia amigable y la colaboración a la obra que realiza en nosotros mismos.

       Por ello, dentro de los contenidos de estos encuentros están: la vivencialización de la Historia de salvación (especialmente en los tiempos fuertes litúrgicos), los medios para crecer en el Espíritu, las virtudes y valores cristianos, las figuras misioneras que nos muestran cómo responder fielmente a Jesús, los Sacramentos de vida nueva, el compromiso misionero y los caminos y medios para vivir nuestra espiritualidad misionera

Sugerencias metodológicas :

  • Una buena ambientación, que introduzca vivencial y temáticamente el encuentro. Ojalá, se prepare con anticipación por parte de algunos niños.

  • La dinámica testimonial motiva y forma. Se puede realizar invitando a los niños a que comenten cómo han cumplido sus compromisos misioneros de la semana anterior. ·

  • Proclamar y orar la Palabra lleva a una experiencia especial de discipulado.

  • Conforme al tema y a las circunstancias, se escoge una dinámica para la actividad central del encuentro: talleres de oración, retiros, celebraciones de la Palabra, cuadros bíblicos, celebración de la Eucaristía, dinámicas de sensibilización espiritual. etc. Lo importante es ayudar, tanto a que se experimente la presencia amorosa de Dios, como a que se ore y se celebre su Palabra, para que se asimile progresivamente en la vida personal y comunitaria.

  • Siempre es conveniente ayudar a que los niños concreten sus compromisos misioneros para la semana. Ellos han de servir para una mayor asimilación personal de lo vivido en este encuentro y para proyectar su experiencia de Jesús.

        Convendrá programar un encuentro, al comienzo de año, para la elaboración del proyecto de vida personal y otro encuentro para un retiro espiritual más amplio. Así mismo, en todas las actividades convendrá dar mucha importancia a esta dimensión de la espiritualidad misionera.

5.3 "ENCUENTROS PARA EL SERVICIO MISIONERO".

       Corresponde al tercer encuentro, es decir, a la tercera semana.

       Aquí se ayuda a los niños para que den el paso de "ser" discípulos a "hacer" discípulos para Jesús, enseñando a otros lo que han aprendido de El. Los niños reconocen, en la acción misionera, la misión evangelizadora que han recibido desde el bautismo y que cumplen sirviendo, sobre todo a los demás niños del mundo. Hacen amigos para Jesús y, en su Nombre, comparten con ellos su pan, especialmente, el pan de su fe, para ayudarlos en sus necesidades. En la Infancia Misionera ellos mismos llevan la luz y el amor de Jesús y ayudan a que, tanto los niños como sus familiares y amigos, sean amigos de Jesús y hagan amigos para Jesús. No solo son misioneros sino buenos animadores misioneros en su propia comunidad y para el mundo entero. Por esto, la proyección misionera de estos niños se hará evangelizando y haciendo animación misionera hacia todas las personas, especialmente hacia los niños.

      Aunque en todos los encuentros y actividades de la Infancia Misionera se asumen compromisos misioneros y se revisa su cumplimiento, en estos encuentros de "servicio misionero" se destaca y se asume con mayor fuerza la universalidad de nuestro compromiso misionero (cooperación espiritual, material y con servicios, a los niños del mundo entero), además de asumir compromisos concretos como misioneros en nuestra propia familia, en nuestra escuela y hacia los más necesitados en nuestro propio ambiente. Son compromisos que han de marcar la orientación general de nuestra proyección misionera.

       El contenido central de estos encuentros está, entonces, determinado por los contenidos de la unidad que se viene desarrollando en los dos encuentros anteriores. En el encuentro se responde al qué hay que hacer, al cómo hacerlo en favor de nuestros hermanos. Nuestros hermanos experimentarán el amor de Jesús a través de nuestros servicios misioneros. Los encuentros de "servicio misionero" se proponen, de esta forma, conseguir que los niños inicien y realicen adecuadamente su servicio misionero local y universal.

Sugerencias metodológicas :

        La proyección misionera también debe ser preparada de acuerdo a las circustancias. Desde luego, aunque el encuentro dedica un espacio a la instrucción metodológica, la mayor parte del tiempo y de la atención convendrá que sea para preparar y realizar servicios misioneros concretos.

         Este encuentro prepara la acción concreta con la cual, tanto los niños como los asesores, comunican el mensaje aprendido y vivido en los dos encuentros anteriores (catequesis misionera y espiritualidad misionera). Ahora se prepara la proyección misionera que se hará a través del testimonio, las palabras, los servicios u otras actividades con las cuales comunicamos a Jesús y lo que El nos ha dado.

        Entre las diversas actividades que realizan los niños misioneros están: anuncio del Evangelio a otras personas; animación misionera a otros niños; servicios a otros grupos; servicios misioneros en la propia familia; servicios misioneros en la propia escuela; actividades para conseguir oraciones y limosnas en favor de las Misiones del mundo entero; colaboración en las Jornadas Misionales; celebraciones misioneras; comunicación y apoyo a nuestros misioneros que están en otros países o continentes; campamentos misión; otras actividades en favor de niños necesitados, intercambio de experiencias con el párroco y con otros servidores de nuestra Parroquia; elaboración de materiales para la animación misionera, visitas a enfermos, a ancianitos, a presos, etc.

5.4 "ENCUENTROS DE COMUNION MISIONERA":

        Corresponde al cuarto encuentro, es decir, a la cuarta semana. Son encuentros muy importantes que se proponen revisar y fortalecer la vivencia comunitaria misionera entre los niños y de ellos con otros hermanos.

        La comunión es necesaria para la misión. Comunión con Jesús, comunión con los demás misioneros y comunión con todas las personas. Esa vida comunitaria, en Jesús, es necesaria para "permanecer en su amor" y tiene en sí misma fuerza "para que el mundo crea". En la Infancia Misionera nos proponemos, por ello, formar comunidades eclesiales vivas, dinámicas y misioneras.

        Estos encuentros buscan afianzar los lazos de amistad entre los miembros del grupo, crear vínculos de unidad, fraternidad y ayuda mutua. Los niños aprenden a compartir y se crea un ambiente propicio para que todos se sientan como se sentían los discípulos con Jesús. Es también el encuentro en donde, a la luz del Evangelio, se revisa la vida y se mide el crecimiento del espíritu misionero, de cada uno y del grupo.

        El tema del encuentro es la vida y servicio misioneros del mismo grupo. No necesita, por tanto, hacer la continuidad temática con los tres encuentros anteriores (catequesis misionera, espiritualidad misionera y servicio misionero), aunque en alguna ocasión podrá servir para compartir vivencialmente las experiencias de los encuentros anteriores. 

Sugerencias metodológicas: 

        Parte de la creatividad del asesor o del niño que dirige la reunión. Este encuentro hace disfrutar lo que a los niños les gusta vivir y compartir, todo aquello que les ayuda a crecer y a ser mejores misioneros, lo que nos ayuda a progresar y a prestar mejor nuestro servicio misionero.

        En estos encuentros de vida de grupo, la mayoría de las veces, se reunen solamente los compañeros de la Infancia Misionera. Pero resulta muy conveniente programar, tambien, unos encuentros periódicos con las familias de los niños, con otros grupos infantiles, con el párroco y su equipo; y lo que más le gusta a los niños: fiestas misioneras, paseos misioneros, convivencias. Es muy útil programar, además, un encuentro de planeación al comienzo de año y otro encuentro de evaluación al final de año. En estos encuentros resulta útil integrar caminatas; juegos y recreación, concursos, competencias, celebraciones de cumpleaños, etc. En las Guías de Formación encontramos diversas sugerencias para el desarrollo de estas reuniones misioneras.

        Después de haber dado estos cuatro pasos (catequesis misionera, espiritualidad misionera, servicio misionero y comunión misionera) en nuestra Escuela con Jesús, ahora iniciamos de nuevo los cuatro pasos con una nueva luz que Dios nos dá en su Palabra (catequesis); la próxima semana la dedicaremos a asimilarla (espiritualidad); la siguiente semana nos dedicaremos a intensificar nuestro servicio misionero; y, en la cuarta semana, disfrutaremos de actividades para fortalecer nuestra vivencia comunitaria eclesial y misionera (comunión misionera). 

        Y el camino sigue, después, con esos mismos cuatro pasos, en la dirección que nos indique Dios y el Plan de formación que hayamos asumido. Es nuestra Escuela de Amor con Jesús.

6. Cómo hacer LA ESCUELA CON JESUS en la INFANCIA MISIONERA.
        La formación misionera nos ha de llevar a capacitarnos para ser misioneros hacia los buenos católicos (atención pastoral), con los católicos alejados y mediocres (nueva evangelización) y hacia los no cristianos (misión ad gentes).

        La Infancia Misionera nos ha de ayudar a vivir la Escuela con Jesús para que tengamos una verdadera formación misionera integral progresiva, armónica. Como los Apóstoles, nosotros queremos fundamentar todo en Jesús y aprovechar los medios que El nos ofrece para aprender lo que El nos quiere enseñar . Nos proponemos correspoder, como los Apóstoles, con una vida y servicio misionero fiel y eficaz.

        La fuente, el motor, la fuerza, el modelo y el contenido de nuestra misión está en Jesucristo. Por eso, nuestra formación misionera nos ha de acercar a Jesucristo para beber en esa fuente, fortaleciéndonos para la misión y aprendiendo su estilo misionero. Así mismo, la formación nos ha de orientar a servir a Jesucristo como verdaderos signos e instrumentos suyos.

        Todo lo anterior, nos hace comprender el por qué dentro de la formación misionera hemos de hacer la Escuela de Amor que Jesús hizo con sus Apóstoles. En ella, El se dedicó a infundir la vida nueva y el amor en cada uno de sus discípulos. Con su Palabra hizo nacer y crecer la fe en ellos. Con el Bautismo y con la Eucaristía fortaleció la fe de sus Apóstoles. Les ayudó a vivir en comunidad y así estableció canales para que le pudieran servir bien conforme a la misión que les encomendaba.

        También en nuestra formación misionera aprovechamos la Palabra de Dios, la escuchamos, la asimilamos y nos ayudamos a ponerla en práctica. Buscamos ser "discípulos de Jesús" en esta Escuela de Amor; y "hacer discípulos para Jesús", desde ella. Es un solo camino, en el cual damos cuatro pasos (en cuatro áreas formativas) de manera cíclica: catequesis misionera, espiritualidad misionera, proyección misionera y comunión para la misión.

        La formación misionera, entonces, es un proceso en el cual hacemos Escuela con Jesús, aprovechando todos los elementos que El nos ofrece con su Iglesia. La Infancia Misionera integra esos elementos y los ofrece a los niños para que todos crezcan integralmente y se proyecten como buenos misioneros.

 

 

 

 

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