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PONTIFICIUM OPUS A SANCTA INFANTIA

LA FORMACION MISIONERA 
DE LOS NIÑOS

 

 

1. INTRODUCCION

      Cómo hizo Jesús para obrar esa transformación misionera tan maravillosa en los Apóstoles? Qué hacer para que los niños y otros hermanos logren una transformación similar en su mentalidad, sentimientos, actitudes y acciones ? Cómo responder a su gran interés y necesidad de formación misionera ?

      Con la ayuda de la Palabra de Dios, de la Tradición, de la enseñanza de la Iglesia en sus principales documentos misioneros y teniendo en cuenta la realidad que vivimos, recopilaremos los principales elementos para la formación misionera . Los principios generales se podrán aplicar a los jóvenes, a los adultos y a las comunidades, aunque aquí los aplicamos especialmente a los niños.

       En primer lugar, analizaremos la pedagogía de Jesús para sintonizar con ella y vivir su Escuela de Amor. Después, deduciremos unos principios generales para la formación misionera y, finalmente, propondremos un plan y unos criterios generales para nuestro servicio formativo misionero a los niños. En los anexos presentamos unos guiones para los diversos niveles de formación misionera.

        La pastoral misionera nos mueve a ser buenos "discípulos" de Jesús y a "hacer discípulos" para El. Dentro de esa pastoral misionera, la formación tiene una importancia decisiva, pues es la que más acompaña la maduración misionera de los niños y de sus animadores. La animación misionera prepara el campo para esta siembra y lleva a que la persona tenga hambre, sienta necesidad de aprender a ser y obrar como misionero. Con la formación misionera se consigue que tengan mentalidad, convicciones y criterios misioneros. Ayuda a que "sean", "vivan" y "obren" como verdaderos misioneros, siempre, en todas partes y para el mundo entero.

        Con la formación misionera se consigue cada día más, la mentalidad, criterios, conocimientos y otros elementos necesarios para cumplir la propia misión en la Iglesia y en el mundo.

        La formación misionera nos lleva a sintonizar con la Pedagogía de Jesús y aprovechar tanto la experiencia de la Iglesia como los aportes de las Ciencias de la Educación. Nos exige, además, atender a las mismas necesidades de los niños y de la misión. ¿Cómo hizo Jesús para formar a sus Apóstoles y discípulos? El mismo Jesús, que ayudó a Pedro, a Mateo y a Pablo, es el que enseña y forma, con la misma pedagogía, a los niños hoy. ¿Cómo ayudar a Jesús en la formación misionera que quiere dar a los niños? ¿Cómo aplicar auténtica y adecuadamente su pedagogía ?

2. ¿COMO APLICAR LA PEDAGOGIA DE JESUS ?

       De la pedagogía de Jesús y de los aportes de las ciencias de la educación podríamos deducir los siguientes criterios generales y aplicaciones metodológicas.

2.1. CRITERIOS GENERALES para la formación misionera de los niños :

  1. Ayudar al niño a vivir progresivamente, como los Apóstoles, su " Escuela con Jesús", en la escucha de la Palabra (catequesis misionera), en la vivencia de ella (espiritualidad misionera) y en el hacer discípulos para Jesús (servicio misionero), compartiendo con otros esta experiencia eclesial de comunión misionera.

  2. Integrar orgánicamente en la formación, como en la Escuela de Jesús, las áreas de la Catequesis misionera (para comprender la misión), el área de la Espiritualidad misionera (para asumir y vivir las exigencias personales y comunitarias de la misión) y el servicio misionero (para cumplir la misión). Un elemento integrador y dinamizador será la Comunión misionera.

  3. Hacer que la formación sea sistemática y personalizada. Se trata de un proceso gradual y contínuo en el cual el niño va recibiendo y aportando de acuerdo a sus propias circunstancias.

  4. Tener en cuenta el proceso evolutivo psicológico, físico y social de los niños, diferenciando etapas para corresponder a los ciclos de educación preescolar ( niños misioneros, niveles I y II), de educación primaria ( Niños misioneros, niveles III, IV, V y VI ) y al prejuvenil misionero (con sus correspondientes tres niveles ) . Para el niño será importante que los contenidos de formación misionera tengan la correspondiente novedad cada año y reflejen continuidad progresiva en el camino misionero que se está siguiendo.

  5. Ofrecer la formación específicamente misionera, aunque, de acuerdo a las necesidades, será necesario llenar algunos vacíos que esté dejando la familia, la escuela o la Parroquia en relación con la formación cristiana.

  6. Convendrá ofrecer varios niveles de formación misionera: desde uno inicial para los que comienzan su formación, pasando por otros niveles progresivos de formación misionera, hasta el que los prepara para entrar a juventud misionera u otro servicio misionero para los jóvenes.

  7. Ofrecer esta formación misionera en todos los ambientes: en la parroquia, o dentro de otras actividades escolares que lo permitan, o en actividades propias de los Movimientos de niños o en los servicios propios que la Infancia Misionera promueva periódicamente para la animación y formación misioneras de los niños que se vinculan a ella.

  8. Integrar en este proceso formativo el valioso aporte de los padres de familia, de los catequistas y educadores , el de los movimientos infantiles, el de la Infancia Misionera y el de otros animadores misioneros, especialmente de los sacerdotes y de las religiosas. Ellos, junto con los mismos niños, ayudarán constantemente a realizar su proceso de formación misionera.

  9. Realizar una formación "en la acción y para la acción" misionera. En la formación misionera, los niños han de asumir un compromiso misionero progresivo, de tal manera que al terminar su infancia se integren adecuadamente en otros servicios misioneros que se les ofrezcan en su comunidad parroquial .

  10. Ayudar a que los niños crezcan en su espíritu misionero universal y a que sean misioneros en su familia, en su escuela, en su comunidad y para el mundo entero.

  11. Formar Comunidades Eclesiales Vivas Dinámicas y Misioneras entre los mismos niños, con su familia, en su escuela y con otros hermanos.

  12. Integrar orgánicamente el servicio formativo ofrecido por la Infancia Misionera dentro de la pastoral diocesana y parroquial.

 

2.2. ALGUNAS APLICACIONES METODOLOGICAS:

        La Formación Misionera la realizamos como Escuela con Jesús, como un camino con cuatro pasos, en los cuales ofrecemos sus áreas o componentes esenciales :

  • La catequesis misionera ayuda a que conozcamos la misión de Jesús, la misión de la Iglesia y nuestra propia misión. Con ello, logramos aprovechar los aportes de la teología misionera y de la catequesis para tener mentalidad, criterios y conocimientos adecuados con los cuales podamos realizar bien nuestra misión.

  • En la espiritualidad misionera asumimos la espiritualidad centrada en la misión para que lleguemos a tener corazón, sentimientos, actitudes y opciones realmente misioneras.

  • En esta formación misionera nos proponemos ofrecer metodología y entrenamiento para que el niño y el animador sepan y puedan realizar la propia misión local y universal. En ese sentido a esta área la llamamos formación práctica misionera.

  • En la formación misionera promovemos la "comunión misionera eclesial", es decir, una vivencia comunitaria "como los Apóstoles con Jesús", en la cual compartimos la vida y los servicios realizados, a la vez que recibimos la luz y lel impulso para la misión.

        Una manera de acompañar este proceso formativo misionero es la de dar un tiempo determinado, por ejemplo una semana, para hacer énfasis en cada uno de esos cuatro pasos. Una semana para el primer paso de la catequesis misionera; otra para el paso de la espiritualidad misionera; otra para el servicio misionero; y otra para reforzar la comunión misionera. De este modo, la formación será un proceso contínuo a lo largo de todo el año. El Encuentro (semanal o periódico) será un punto de llegada y un nuevo punto de partida en la Escuela con Jesús. Cada encuentro será distinto del anterior, por cuanto se trata de un paso nuevo en el discipulado: uno será en forma de catequesis; el siguiente será más bien una celebración o una dinámica de sensibilización que haga profundizar la espiritualidad misionera; el tercero será para preparar y realizar un servicio misionero; el cuarto será una revisión evangélica de vida, una fiesta misionera, un paseo, etc., para reforzar la comunión misionera. En los anexos de las páginas finales, ofrecemos sugerencias metodológicas concretas para cada uno de estos cuatro tipo de encuentros misioneros.

        Siguiendo estos cuatro "pasos" podemos acompañar al niño a realizar un proceso cíclico que lo va configurando como verdadero misionero. Comienza "escuchando" la Palabra, pasa a "vivirla" personalmente, hace el " servicio misionero" correspondiente y refuerza su "comunión para la misión". Luego, comienza nuevamente los cuatro pasos, como el buen discípulo que escucha, pone en práctica la Palabra y hace discípulos para Jesús.

       La formación misionera de los niños y de los animadores consiste, ante todo, en hacer la Escuela con Jesús. La mejor pedagogía, la más útil , la más eficaz y en la que estamos llamados a colaborar, es a la pedagogía de Jesús, nuestro Maestro-Amigo.

       Es necesario hacer con los niños una formación misionera sistemática. Para ello, conviene adoptar un plan definido de formación misionera, conforme a la pedagogía de Jesús y facilitarles los materiales adecuados para realizarlo.

       Para ello, seguramente, nos será util la propuesta global para la formación misionera de los niños (seis niveles ), que incluimos al final. El I y II niveles corresponderían a niños de la educación pre-escolar ; y los niveles III, IV, V, VI, VII que corresponderían a niños de educación pimaria. Con estos niños siempre convendrá iniciar con lo propuesto en el nivel III.

        Podemos distinguir tres etapas en la formación misionera del animador y del niño, cada una de ellas necesaria dentro del proceso de maduración cristiana . Con los niños trabajamos dentro de la formación "inicial" :

  • La formación misionera inicial, con la cual se adquieren los conocimientos y criterios elementales de la teología , espiritualidad y metodología misioneras. Generalmente se hace a través de encuentros o cursillos misioneros; o mediante reuniones periódicas en las cuales se escucha, se vivencializa y se proyecta la Palabra de Dios; o mediante una buena formación cristiana dada en la catequesis parroquial o en la escolar o en los Movimientos apostólicos o mediante la participación permanente en grupos de la Infancia Misionera.

  • La formación misionera profesional, con la cual conseguimos una capacitación teológica, espiritual y práctica suficientes para realizar la propia misión y colaborar eficientemente en la pastoral misionera. Se realiza en las Escuelas de Animadores Misioneros y mediante otros servicios complementarios que ofrecen Institutos especializados.

  • La formación misionera permanente, con la cual profundizamos teológica, espiritual y metodológicamente en los elementos recibidos, nos actualizamos y complementamos la formación conforme a las necesidades de nuestra misión.

        Será necesario atender siempre a las circunstancias y posibilidades concretas de cada comunidad. En todos los casos, estamos llamados a sintonizar y colaborar con ese proceso cíclico de la pedagogía de Jesús. Eso siempre lo podremos lograr con base en la luz y fortaleza que nos dé Jesús por su Espíritu Santo. El es el protagonista de la misión y de la formación de sus misioneros.

       La formación se hace en la misión y para la misión. Esta escuela con Jesús lleva a los niños a ser, todos los días, misioneros en su familia, misioneros en su escuela, misioneros en su comunidad y para el mundo entero.

       Desde la pastoral misionera hemos de colaborar para que se asuma efectivamente la dimensión misionera en los directorios, textos y estructuras de la catequesis, en la educación escolar, en los movimientos apostólicos y en los medios de comunicación social. Hemos de integrar adecuadamente las actividades de formación misionera dentro de la pastoral de conjunto nacional, diocesana y parroquial.

3.  ELEMENTOS PARA UN PROGRAMA DE FORMACION MISIONERA PARA NIÑOS (6 -11 AÑOS)

       Conforme al proceso de la Escuela con Jesús, todo se integra en un sólo proceso formativo. Dentro de él, los "contenidos" formativos se integran en un programa general de formación misionera. Cada contenido se desarrolla en los cuatro "pasos", o áreas formativas: catequesis misionera, espiritualidad misionera, servicio misionero y comunión misionera. Luego, se toma un nuevo contenido y se hace un desarrollo similar. Es la Escuela de Jesús que se va haciendo durante todo el año y que presenta novedad en sus contenidos y actividades cada semana. Este proceso formativo misionero conviene ofrecerlo a todos los niños. Con los niños asociados en la Infancia Misionera se podrá realizar de manera más sistemática , intensa y profunda. Lo importante será que este plan sea adecuado a los niños y los ayude eficazmente a hacer su Escuela con Jesús.

       En los esquemas siguientes podremos encontrar criterios, contenidos y otros elementos útiles para la formación misionera de los niños, especialmente para los más comprometidos en los movimientos y para los niños asociados en la Infancia Misionera.

 

 

 

 

 

 

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