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PONTIFICIUM OPUS A SANCTA INFANTIA
NUESTRO SERVICIO MISIONERO A LAS FAMILIAS
SUGERENCIAS PARA LA EXPOSICIÓN
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Oración por las familias.
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La familia y los niños se necesitan mutuamente.
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La pastoral misionera ayuda a que ellos se ayuden
misioneramente.
Misioneros de y con la familia:
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Qué hacemos: anunciar a Jesucristo, encarnar su
evangelio y ayudar a que se formen y maduren comunidades eclesiales,
empezando por la familia.
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Por qué: Nuestro derecho- deber desde el bautismo. Por
el sacramento del matrimonio. Es una especial misión dada por Jesús a la
familia.
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Quiénes: Los padres y los niños. Cada uno hacia todos.
Todos conjuntamente en familia.
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Hacia quiénes y dónde:
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en el interior de la familia
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en su comunidad: familiares, amigos, vecinos.
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en el mundo: cooperación misionera universal. ¨
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Pasar de "famila misionera" a familia
"animadora misionera".
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Los niños son misioneros en su familia a través de
varios servicios.
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La familia sirve misioneramente a los niños a través de
varios servicios.
EL SERVICIO DE LAS OBRAS MISIONALES
PONTIFICIAS A LA FAMILIA
La familia ha de
evangelizarse y evangelizar. Para los niños, por ello, es decisivo el apoyo y
el impulso misionero que reciben de su familia. De allí su responsabilidad
hacia los niños y su tarea de servir con ellos "más allá de sus
fronteras".
Realmente, o es
misionera o no es familia cristiana. Es familia cristiana siendo misionera. El
Santo Padre nos lo explica así: "Si todo cristiano es corresponsable de la
actividad misionera..., con mayor razón -apremiada por el celo misionero- se
debe sentir la familia cristiana, asentada en un sacramento específico."
(Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 1994, n. 1).
"El primer
ámbito de desarrollo del binomio fe-misión es la comunidad familiar. En una
época en la que todo parece concurrir a disgregar esta célula primaria de la
sociedad, es necesario esforzarse para que ella sea, o vuelva a ser, la primera
comunidad de fe no solo obtenida sino también desarrollada y donada, es decir,
misionera. Es hora de que los padres de familia y los cónyuges asuman como
cometido esencial de su estado y vocación: evangelizar a sus hijos y
evangelizarse recíprocamente, de modo que todos los miembros de la familia y en
toda circunstancia -especialmente por el sufrimiento, la enfermedad y la vejez-
puedan recibir la Buena Nueva. Es, ésta, efectivamente, una forma insustituible
educación a la misión y de preparación natural de las posibles vocaciones
misioneras, que casi siempre encuentran su cuna en la familia." (Mensaje
del Papa Juan Pablo II para el DOMUND 1991, n. 1)
"La familia
participa en la vida y en la misión eclesial en una triple acción
evangelizadora: en su interior, en la comunidad de la que forma parte y en la
Iglesia universal. En efecto, el sacramento del matrimonio 'constituye a los
cónyuges y padres cristianos en testigos de Cristo hasta los últimos confines
de la tierra, como verdaderos y propios misioneros del amor y de la vida'
(Familiaris Consortio, n. 54)." (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada
Mundial de las Misiones 1994, n. 3).
"La familia está
llamada a ser signo misionero para los alejados, para las familias que no creen
todavía y para las familias cristianas que no viven consecuentemente la fe
recibida." (Juan Pablo II, FC. 54).
Todas las familias
cristianas, entonces, están llamadas a vivir y obrar como familias
"misioneras".
En favor de los niños, a
la FAMILIA le corresponde:
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Promover y mantener en el hogar un ambiente de paz,
unidad y amor en el cual los niños puedan crecer con seguridad, confianza y
equilibrio.
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Ser los primeros misioneros del amor y de la vida,
promoviéndolos como personas y anunciándoles el Evangelio en la familia.
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Brindarles un ambiente de silencio espiritual y la
correspondiente animación misionera para que escuchen y respondan el
llamado que Dios le hace.
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Ofrecerles continua formación misionera para hacer
crecer en ellos su espíritu misionero universal.
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Apoyarlos y acompañarlos en sus actividades de servicio
misionero.
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Motivarlos para que participen fructuosamente en todas
sus actividades de Infancia Misionera.
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Enseñarles, con testimonio y palabras, que toda familia
cristiana debe ser misionera
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Orar diariamente por los niños, por sus familias y por
todos los misioneros del mundo.
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Contribuir con la ofrenda económica a las misiones y
educar a los niños para su cooperación misionera personal. Participar
activamente, como familia, en la Jornada anual de la Infancia Misionera y en
la Jornada Mundial de las Misiones (octubre misionero ).
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Participar en las actividades que la Infancia Misionera
programa para las familias de los niños.
Por la
importancia de la familia para el niño y de este para la misión de la familia,
y como parte de sus objetivos, la Infancia Misionera presta servicios
misioneros, en especial a las familias de los niños y de los animadores
vinculados a la Infancia Misionera. Así ayudamos al niño a que sea
misionero en su familia; y ayudamos a la familia a que sea familia misionera con
sus niños y "más allá de las fronteras".
La Obra
Pontificia de la Propagación de la Fe, por su parte, tiene la misión de
promover misioneramente las familias mediante programas concretos.
Los
NIÑOS pueden aportar muchísimo para que su familia sea una familia
"misionera". En especial, los niños de la Infancia Misionera pueden:
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Ser instrumento de paz, servicio, unidad y alegría en el
hogar para que con su ejemplo atraigan a los demás miembros de su familia.
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Orar diariamente por sus padres y hermanos para que su fe
se aumente cada día.
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Invitar a la familia a escuchar y poner en práctica la
Palabra de Dios y a vivir muy profundamente la Eucaristía dominical.
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Compartir con sus padres y hermanos las enseñanzas que
están recibiendo en su grupo.
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Colaborar en los encuentros o reuniones semanales de
Familia Misionera (Escuela con Jesús).
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Ser líderes en su casa promoviendo diferentes
actividades evangelizadoras.
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Impulsar la oración, el sacrificio y la ofrenda
económica en familia para ayudar a la misión universal.
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Promover el rezo del Padre Nuestro, del rosario misionero
y otras oraciones en familia por las misiones.
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Ayudar a que la familia anuncie el Evangelio a sus
familiares, vecinos, amigos y también más allá de las fronteras.
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Animar a la familia para que colabore mejor con las
actividades de la parroquia.
¿PROMOVER "FAMILIAS MISIONERAS"
DESDE LA INFANCIA MISIONERA?
Para integrar la familia en el servicio que realiza la
Infancia Misionera podríamos:
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Motivar a los animadores de Infancia Misionera
para que desde ella promuevan "familia misionera" entre sus padres
de familia, en la escuela, en la parroquia y en las familias de los niños.
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Formar a través de las actividades de Infancia Misionera
a los padres de familia de los niños para que promuevan su familia
como familia misionera.
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Motivar a los niños para que sean misioneros en
su familia y promuevan el que su familia sea verdaderamente
"misionera".
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Motivar a las familias para que promuevan sus
valores de solidaridad y de cooperación misionera dentro de ellas.
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Motivar a los movimientos infantiles, para que
realicen sus programas integrando las familias de los niños.
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Concretar la perspectiva de seguimiento para los niños
de Infancia Misionera promoviendo el pre juvenil misionero, juventud
misionera y familia misionera.
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Dar motivación sobre "familia misionera" a los
movimientos familiares para que reciban y promuevan la animación,
formación , comunión y cooperación misioneras. Realizarlo a través de
los niños de la Infancia Misionera y de sus padres.
En la
Infancia Misionera ciertamente nos corresponde trabajar por la familia de los
niños para que sea "familia misionera".
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