Era el año 1996 cuando el rector del Seminario Menor “San Pedro Canisio”
( Mertoyudan, Arquidiócesis de Semarang), pidió una ayuda extraordinaria para
reparar el techo de la capilla del Seminario. La respuesta que obtuvo fue
<intente resolver el problema por su cuenta, la Arquidiócesis no tiene dinero,
está “seca” >. El pobre rector sorprendido exclamó: < Ya me ocupo de
la formación integral de los seminaristas, de la comida, de los libros, del
alojamiento.¿ Tengo que ocuparme también de buscar fondos ?>
Un pequeño grupo de laicos de Jakarta quedó impresionado por esta situación.
Buscaron el modo de ayudar a este rector. Habían entendido que la situación
era seria: < Este es el caso de un solo seminario. ¿ Qué sucederá con los
otros 28 seminarios del archipiélago? >. Este grupo de laicos decidió
organizarse para ofrecer su ayuda. Desgraciadamente, en 1997 una crisis
económica golpeó toda el Asia y fue un obstáculo serio para la realización
de este proyecto. Además se encontraron con otro problema: las personas que ponían
en duda la motivación de la recaudación. Por tanto, durante un tiempo, la
semilla quedó sepultada en la tierra.
Pasaron algunos años, pero el espíritu que los animaba seguía vivo gracias a encuentros,
reuniones y sobre todo a la convicción de que era una cosa necesaria. La
semilla lentamente germinó. Algunos sacerdotes de la Comisión para los
seminarios de la Conferencia Episcopal adhirieron a esta iniciativa y
condividieron el entusiasmo de este grupo de laicos. El empeño, así como la
semilla, crecieron y se hicieron cada vez más fuertes. Se dieron cuenta que era
necesario participar activamente a la formación de sus sacerdotes ocupándose
no sólo de las estructuras, sino también de las necesidades cotidianas de
los seminaristas, como la comida y los libros, sobre todo en las diócesis más
pobres. Estaban convencidos que la participación de los laicos era necesaria.
Decidieron entonces dar vida a un movimiento laico para la promoción y el
soporte financiero de los seminarios, especialmente aquellos más necesitados.
Nació así GOTAUS. Mensualmente o anualmente estos laicos se encontraban y
ofrecían una cuota de dinero para los seminaristas que están en dificultad y
por las diversas necesidades de los seminarios menores.

Mons. José A. Gálvez ( Secretario General de P.O.S.P.A.) examina las normas
de
funcionamento de GOTAUS con dos miembros del movimiento,
P.Sridanto
Aribowo a la izquierda y el señor H.Y. Susmanto a la derecha.
Primeras respuestas positivas.
La Conferencia episcopal indonesiana apoya este movimiento y actualmente GOTAUS
está relacionado con la Comisión Episcopal para los seminarios. Mons. Blasius
Pudjaraharja, el obispo encargado de los seminarios en Indonesia y su secretario
, el P. Sridanto Aribowo, son miembros del comité ejecutivo .Las Obras
Misionales Pontificias de Indonesia, y especialmente la Obra Pontificia San
Pedro Apóstol, han participado activamente a esta iniciativa. El Director
Nacional ha participado a algunos encuentros y ha presentado la vida y la obra
de Juana Bigard. En los primeros meses de vida, la secretaría del movimiento ha
sido acogida en la Oficina Nacional de las Obras Pontificias. En las
publicaciones y en la actividad misionera, el Director Nacional, anima a
participar al movimiento GOTAUS no sólo en la isla de Java sino en todo el
archipiélago.
Los laicos están muy satisfechos de haber dado vida a este movimiento. Sobre
todo cuando comenzó a funcionar el Secretariado estaban empeñados en primera
persona. Han participado, además a la campaña publicitaria del movimiento.
Gracias al presidente , el Señor H.Y. Susmanto; y al vicepresidente, el señor
A. Sandiwan Suharto, GOTAUS ha recibido una gran ayuda material y apoyo
financiero. Han sido organizadas misas especiales y encuentros nocturnos para
recaudar fondos y dar relevancia a la finalidad del movimiento. El
vicepresidente, que dirige la revista nacional católica “ HIDUP ”,
aprovecha este medio de comunicación para dar a conocer GOTAUS. Hasta el pasado
mes de septiembre de 2001 contaba con 325 donadores, individuales o grupos.
El comité ejecutivo está compuesto por un presidente, un vicepresidente, un
secretario, consejeros, tesoreros y revisores. Están representados, además,
los comités para la recogida de fondos, para la formación y el desarrollo,
para las relaciones públicas y para los programas y las celebraciones.
Donación y trasparencia.
Cada donante es libre de dar la cantidad de dinero que considere oportuna. En el
comité ejecutivo hay dos tesoreros y dos revisores. El comité se reúne periódicamente
y el informe económico está siempre a disposición según criterios de
trasparencia. Hasta el 30 de septiembre de 2001, los fondos ascendían a
425,091,909.34 rupias indonesias, de las cuales 309,510,000.00 han sido
distribuidas a los seminarios. Hay siempre una información regular y una
publicación de los fondos recibidos y distribuidos. Todos los nombres de
los donadores se hacen públicos. Hasta ahora, GOTAUS ha ayudado 28
seminarios indonesianos ( 3.959 seminaristas ), con una atención especial hacia
los seminarios menores.

Mons. José A. Gálvez y P.Sridanto
Aribowo
La semilla crece.
Al principio era solo una pequeña semilla; es decir, un pequeño grupo de
laicos. Después, con el paso de los años, ha crecido siempre cada vez más,
como en la parábola de Jesús.
Los laicos indonesianos han entendido que era necesario participar al proceso
formativo de los futuros sacerdotes. Gracias a Dios, la Iglesia de Indonesia es
rica de vocaciones. El presidente de la Comisión Episcopal para los seminarios,
Mons. Blasius Pudjaraharja, describe la situación con estas palabras: <
Estoy muy contento con el aumento de seminaristas, pero al mismo tiempo, estoy
preocupado. ¿Cómo haremos para proveer a sus necesidades? >. De hecho
la Iglesia tiene dificultades económicas para mantener a los seminaristas.
La voluntad de los laicos indonesianos de ayudar a la formación de los futuros
sacerdotes ha nacido gracias a la Carta Apostólica del Papa “ Novo Millenio
Ineunte ”. En este sentido GOTAUS es un fruto del Año Santo- una respuesta
concreta al “Duc in Altum”. Ya que la Iglesia Indonesiana ha recibido ayuda
y subsidios económicos de la Iglesia Universal, ahora es necesario que utilice
sus fondos y sus misioneros para comenzar a ser autónoma y autosuficiente
preparando sus sacerdotes no sólo a la misión de Indonesia sino también para
el resto del mundo. Como nos ha recordado Juan Pablo II en su Mensaje Cuaresmal
de este año: <Hemos recibido mucho gratuitamente, del mismo modo
gratuitamente debemos dar>.
Estamos muy agradecidos a los laicos de Indonesia por la semilla que han
sembrado y que esperamos que continúe a crecer y madurar cada vez más.
Que la intercesión de Juana Bigard y de su madre ayude GOTAUS a
desarrollarse materialmente y espiritualmente. Tenemos un sueño: que GOTAUS se
desarrolle y que pueda extender su solidaridad también a otros seminarios fuera
del país con dificultades mayores de las nuestras. Nada es imposible para Dios.
La semilla era pequeñísima, pero Dios ha querido que creciera – al
principio no era nada, en estos momentos es ya algo. Que Dios bendiga a todos
nuestros benefactores laicos.
Contribución del Rev. P. Terry Ponomban
Director Nacional de las
O.M.P.
Jakarta, 15 de febrero de 2002.