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SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
NOTIFICACIÓN
SOBRE EL PADRE GEORGES DE NANTES
El Padre Georges de Nantes, fundador y animador del movimiento llamado «Liga de
Contra-Reforma Católica», acompañado de una delegación de este movimiento, ha
venido a Roma con la intención de poner en manos del Santo Padre o de «otra
persona delegada por él» un «Libro de acusación contra el papa Juan Pablo II por herejía, cisma y escándalo». Este libro, cuyo contenido ha sido dado a
conocer en sus grandes líneas mediante un documento impreso (sin citar fecha,
bajo el patrocinio de la «Contra-Reforma Católica», Casa San José, St.-Parres-lés-Vaudes),
y que refleja las acusaciones presentadas desde hace años contra el papa Pablo VI y Su Santidad Juan Pablo II, sobre todo en el boletín de la «Contra-Reforma Católica», reclama oficialmente
la apertura de un proceso contra el mismo Santo Padre y ante su propia instancia
en cuanto «Juez supremo de la fe».
A pesar del carácter de tal iniciativa y a petición de la autoridad superior, el
sacerdote de Nantes, acompañado por cuatro delegados, ha sido recibido por Mons.
Jérôme Hamer, Secretario de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe,
en la sede de este Dicasterio, el viernes 13 de mayo de 1983.
Durante la entrevista, se le ha concedido al Padre de Nantes presentar su
relación y el objeto de su petición.
Mons. Hamer ha declarado posteriormente al Padre de Nantes:
1) que rechazaba de la forma más rotunda recibir su libelo, porque no era
posible aceptar las acusaciones injustificadas y gravemente ofensivas contra el
Santo Padre, ni tampoco las que habían sido formuladas hace tiempo contra el
Papa Pablo VI, sobre todo en un escrito análogo con fecha de 1973;
2) que la publicación y la difusión de este libelo constituirían una grave
violación de los deberes del Padre de Nantes en cuanto cristiano y más aún en
cuanto sacerdote, y que el Secretario de la Congregación para la Doctrina de la
Fe tenía, en función de su cargo, el firme deber de prohibírselo, y se lo
comunicaba formalmente;
3) que la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe esperaba todavía de él
la retractación de sus errores y de las acusaciones de herejía dirigidas por él
contra el papa Pablo VI y el Concilio Vaticano II, retractación que le había sido requerida después del examen de sus escritos,
hecho a petición suya, y de sus intervenciones públicas del 25 y 29 de abril, 3
de mayo y 3 de julio de 1968;
4) que mientras esta retractación no sea hecha, y no se extienda también a los
ataques de la misma naturaleza contra la persona de Su Santidad Juan Pablo II, no se podrá creer en la seriedad del deseo de reconciliación, que él mismo ha
manifestado dos veces en 1978 y en 1981, y que el Santo Padre está siempre
dispuesto a acoger.
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