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ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2001

"Yo soy
el camino, la verdad y la vida"

(Jn 14,1-6)

Consejo Pontificio
para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

A TODOS LOS QUE ORGANIZAN LA "ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS"

 

Adaptar los textos

Estos textos son propuestos, en el supuesto de que sea posible, para adaptarlos a la realidad concreta de los distintos lugares y países. De esta manera, se deberá tener en cuenta las prácticas litúrgicas y devociones locales, así como el contexto socio-cultural. Tal adaptación deberá normalmente comportar una colaboración ecuménica.

En muchos países ya se han puesto en marcha estructuras ecuménicas que permiten este género de colaboración. Esperamos que la necesidad de adaptar la "Oración" a la realidad local pueda estimular la creación de esas mismas estructuras allí donde todavía no existen.

 

Utilizar los textos de la "Oración por la Unidad de los Cristianos"

 

Para las Iglesias y las comunidades cristianas que celebran juntas la "Oración" en una sola ceremonia, este folleto propone un modelo de Celebración Ecuménica de la Palabra de Dios.

Las Iglesias y las comunidades cristianas pueden igualmente servirse para sus celebraciones de oraciones o de otros textos de la Celebración Ecuménica de la Palabra de Dios y de los textos propuestos para el Octavario.

Las Iglesias y las comunidades cristianas que celebran la "Oración por la Unidad de los Cristianos" cada día de la semana, pueden encontrar sugerencias en los textos propuestos para el Octavario.

Si se desean realizar estudios bíblicos sobre el tema del año 2001, se pueden igualmente tomar como referencia los textos y las reflexiones bíblicas propuestos para el Octavario. Los comentarios de cada uno de los días pueden terminar con una plegaria de intercesión.

Para las personas que deseen orar en privado, los textos contenidos en este folleto pueden alimentar sus oraciones y recordarles también que ellas están en comunión con todos aquellos que, a través del mundo, rezan por una mayor unidad visible de la Iglesia de Cristo.

 

Buscar la unidad durante todo el año

 

Tradicionalmente, la "Oración por la Unidad de los Cristianos" continúa siendo ampliamente celebrada en todo el hemisferio norte del 18 al 25 de enero. Sin embargo, en diferentes países un número creciente de cristianos utilizan el folleto en privado durante el mes de enero y se vuelven a encontrar para importantes celebraciones en los días que preceden a Pentecostés, en una época en que el clima es más favorable. En el hemisferio sur, en que el mes de enero cae dentro de las vacaciones de verano, se prefiere adoptar igualmente una fecha en torno a Pentecostés, o bien uno o dos meses más tarde.

No obstante, la búsqueda de la unidad de los cristianos no se limita a una semana al año. Les animamos, pues, a encontrar otras ocasiones a lo largo del año, para expresar el grado de comunión que han alcanzado ya las Iglesias y para orar juntos, con vistas a llegar a la plena unidad querida por Cristo.


 

TEXTO BÍBLICO PROPUESTO PARA LA "ORACIÓN POR LA UNIDAD
 DEL AÑO 2001"

"Yo soy el camino, la verdad y la vida"
(Jn 14,1-6)

"No estéis inquietos y angustiados. Confiad en Dios, y confiad también en mí. En la casa de mi Padre hay lugar para todos: de no ser así, ya os lo habría dicho; ahora voy a prepararos ese lugar. Una vez que me haya ido y os haya preparado el lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que podáis estar donde esté yo. Vosotros ya sabéis el camino para ir a donde yo voy.

Tomás replicó:

Pero, Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?

Jesús le dijo:

Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar hasta el Padre si no es por mí".

 

(Traducción ecuménica del NT)


INTRODUCCIÓN AL TEMA DEL AÑO 2001

"Yo soy el camino, la verdad y la vida"
(Jn 14,6)

 

En la oración por la unidad de los cristianos preparada para el año 2001 nos alegramos de los numerosos dones que nos unen en el cuerpo de Cristo; particularmente el hecho de que todos fuimos bautizados en Cristo, que la Escritura es el fundamento de nuestra fe, y que todos reconocemos que Cristo nos llama a la misión y al servicio en el mundo. Juntamente hemos renovado nuestro compromiso respecto de la meta de nuestra peregrinación, a saber, la plena unidad visible de todos los cristianos.

Este año se ha pedido a un grupo local rumano preparar el proyecto de texto inicial. En la oración por la unidad de los cristianos de este año 2001 meditamos sobre el camino, la vía sobre la que avanzamos juntos hacia esta meta. En este camino de nuestra peregrinación no estamos solos: Cristo, que es el camino, es también nuestro acompañante y nuestro guía. Caminamos en Cristo y con Cristo hacia la unidad, y eso es lo que más nos ayuda a alcanzar la unidad visible.

En ciertas partes de Rumania, la Oración por la Unidad de los Cristianos se viene respetando desde hace tiempo: la primera celebración data de 1964 y, después, se practica cada año. Después de muchos años, los cristianos se acostumbraron a encontrarse y después ciertos responsables de las Iglesias se reúnen cada año con ocasión de la semana de oración por la unidad. En un contexto marcado por los cambios culturales, políticos y económicos, después de la segunda guerra mundial y de 1989, las Iglesias buscan la mejor faceta para testimoniar el evangelio en Rumania y anunciarlo. Esta es la razón por la cual el grupo ecuménico local ha tomado como punto de partida en su trabajo las palabras de Cristo que se encuentran en el evangelio de Juan: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Estas palabras nos acompañarán a lo largo de este Octavario.

El texto de Jn 14,1-6 ha sido escogido para este año. En primer lugar se puede ver que el texto está sacado del discurso de despedida pronunciado por Jesús a sus discípulos: Jesús les prepara para las horas siguientes, es decir, para su cruz y su resurrección. Al mismo tiempo, los prepara para su momento supremo, cuando El volverá para llevarlos a la gloria. Vemos que el anuncio de su próxima partida les sumerge en la confusión, y Jesús les llama a tener una fe muy firme en Dios y en El mismo (primer y tercer día del Octavario). Por consiguiente, se revela la grandeza de Dios: su "casa" es única, que contiene estancias para todos los que creen (cuarto día). Jesús completa esta revelación asegurándoles que vendrá El mismo para buscarlos y llevarlos con El, es decir, a su lado (quinto día). El ejemplo que Jesús les ha dado (sexto día) durante su cena de despedida mostró a los discípulos que su vida deberá ser amor al servicio de unos a otros y al mundo. Puesto que no somos más que seres humanos nos ocurre a veces que, en tal caso, marchamos juntos hacia la unidad, pero perdemos de vista nuestra meta y no sabemos bien cual es el camino a seguir (séptimo día). Jesús responde a esto recordando a sus discípulos que el camino, la verdad, es El, y que nosotros no podemos entender la meta si no recorremos el camino con El (octavo día).

Durante el siglo XX, que se llamó el "siglo del ecumenismo", los grandes progresos se realizaron sobre el camino de la unidad. Estas son las primicias de la unidad que es un don del Espíritu. Si el último milenio ha sido marcado por las divisiones entre las Iglesias, especialmente estos últimos años se ha venido trabajando para que el nuevo milenio sea el de la unidad.

La experiencia ecuménica de las Iglesias de Rumania muestra que, si la búsqueda de la unidad de los cristianos corresponde a todos los cristianos del mundo entero, las condiciones en las que se avanzará serán diferentes. Estas estarán en función de la situación local en cada caso, de las posibilidades particulares de celebrar, confesar, testimoniar y servir conjuntamente dependiendo de problemas específicos ligados a la historia y a la cultura de la región.

Sobre este camino en que avanzamos juntos, es importante poner señales y el año 2001 nos ofrece múltiples ocasiones para hacerlo. De central importancia es el hecho de que la fecha de la Pascua es común para todas las Iglesias en el año 2001. De este modo, todos los cristianos del mundo celebran el mismo día la fiesta común de la resurrección de nuestro Señor. Se trata de un acontecimiento providencial, que deberá ser fuente de inspiración para las Iglesias que caminan hacia el acuerdo sobre la fecha de la Pascua. Otro acontecimiento importante será la celebración por la Iglesia ortodoxa apostólica armenia de la fundación del primer estado cristiano, cumpliéndose los 1700 años. Entre otras ocasiones de celebración y de colaboración ecuménica, se cita también la recepción de la Carta Ecuménica, un texto nacido de los trabajos de la II Asamblea europea que ha tenido lugar en Graz, en Austria, en 1997, y que refleja el desarrollo de las iniciativas comunes entre las Iglesias en Europa.

Las Iglesias pueden continuar trabajando conjuntamente sobre la remisión de la deuda sobre la cual se incluya el programa del Jubileo 2000. Pueden también unir sus esfuerzos para instaurar la paz de Cristo participando en el Decenio contra la violencia, organizado por el CEI, para alegrarse juntos de las uniones recientes entre las Iglesias de todo el mundo.

Los textos previstos para el Octavario de este año 2001 nos invitan a proseguir nuestro camino hacia la unidad de los cristianos. No penetramos en las tinieblas y además, no estamos solos: pertenecemos a Cristo, y nos pertenecemos unos a otros, puesto que Cristo ve que le seguimos y es El quien nos guía a la unidad deseada por todos.


 

PREPARACIÓN DE LA "ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
DEL AÑO 2001"

Estos textos han sido preparados por un grupo internacional nombrado por la Comisión "Fe y Constitución" del Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos de la Iglesia católica, en la reunión que tuvo lugar en el mes de octubre de 1999 en la casa de acogida de la Iglesia evangélica (luterana) de la Confesión de Augsburgo de Rumania, en Vulcan (Rumania). Particularmente recordamos al Obispo Christoph Klein de la Iglesia evangélica luterana, como también a todo el personal de la "Casa de Odihna" por su calurosa hospitalidad.

El trabajo del grupo preparatorio internacional se basa sobre un proyecto de texto elaborado por un grupo ecuménico local formado por representantes de las más importantes tradiciones cristianas en Rumania. Por ello, somos herederos que se juntan a nuestros cuatro representantes del grupo local.


INTRODUCCIÓN A LA CELEBRACIÓN ECUMÉNICA
DE LA ORACIÓN

 

En el centro mismo de la celebración ecuménica propuesta para el Octavario del año 2001 se encuentra el tema escogido para este año: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6).

Jesús dijo: "Yo soy el camino". Esto significa que Cristo no es solamente la fuente y la meta de la unidad sino que El es el único que puede acompañar y guiar a su Iglesia en su peregrinación y progreso hacia la unidad. De este modo, la celebración ecuménica propone lo que para el grupo ecuménico rumano ha constituido el tema de su trabajo: dando a este texto toda la importancia que se merece en los desafíos que las diversas Confesiones viven y afrontan conjuntamente.

Las seis partes que componen esta celebración se basan en el tema central y lo desarrollan de diferentes modos:

  • El salmo de apertura (I) nos muestra el camino que Dios hizo con su pueblo hacia la liberación y la reagrupación de la comunidad, tal como el pueblo de Dios lo vivió en el Antiguo Testamento.
  • La confesión de los pecados (II) se fundamenta sobre el modelo de la triple afirmación de Jesucristo (el camino, la verdad y la vida) y cita los errores y las faltas de las Iglesias.
  • El conjunto del texto de Jn 14,1-6 de donde está sacado el tema del Octavario del año 2001 ocupa un lugar central en la proclamación de la Palabra (III). Esta parte de la celebración podrá ser unida a otros textos (tal como los propuestos por el Octavario), pero el sermón o la homilía deberá fundamentarse claramente sobre este pasaje de Jn que es el tema de la celebración en su conjunto.
  • En esta celebración la confesión de la fe (IV) resalta claramente el fundamento de la fe que une ya a los cristianos entre sí, aunque todavía hoy no somos conscientes. Esto pone de relieve el que toda la comunidad confiesa conjuntamente su fe, bajo la cruz, por una oración en la que el corazón de nuestra fe -la muerte y la resurrección de Jesucristo- está expresada por las palabras de alabanza. El credo se recita en tres partes, que la asamblea afirma con un estribillo, según una tradición de la Iglesia primitiva.
  • Las oraciones e intercesiones (V) expresan el deseo de la comunidad de progresar hacia la unidad y, como la confesión de pecados, siguen el modelo de la triple afirmación de Jesús.
  • Con el envío y la bendición (VI) concluye la celebración ecuménica. La atención se centra en Cristo, quien envía a los cristianos a dar testimonio en el mundo. Ellos pertenecen a Cristo, y al mismo tiempo se pertenecen unos a otros. Los miembros de la asamblea expresan concretamente esta verdad, uniendo las manos para recibir la bendición.

 

El himno de despedida simboliza el camino que Cristo nos prometió y que se desarrolla ante nosotros, un camino que emprendemos todos desde el mismo punto de partida, guiados por Cristo y el corazón se llena de esperanza.

En las tres partes de la celebración (I,II,IV) una oración especial subraya nuestro caminar. Correspondiendo a la triple afirmación de Jesús, estas oraciones recuerdan tres aspectos clave de la unidad de los cristianos: el Bautismo, la Palabra de Dios (Biblia) y la Cruz. Estos tres elementos son, por tanto, guías para el pueblo de Dios y evidencian la voluntad de Dios de guiar a sus fieles. El Bautismo significa el inicio del camino en el que se compromete el nuevo hijo de Dios. La Escritura es el testimonio vivo del orden divino y de su verdad. Finalmente la Cruz significa el nacimiento hacia una vida nueva por el sacrificio personal de Cristo y por su resurrección. Este caminar fraterno, que se vincula a estos tres elementos y a estos principios fundamentales de nuestra fe, se expresan en la liturgia por la procesión de los celebrantes -y si es posible por toda la asamblea- hacia los diferentes sitios donde estos tres símbolos de la unidad son colocados. De este modo, una oración deberá ser hecha en torno a la pila o fuente bautismal, otra delante o en torno de la Biblia, y una tercera alrededor de la Cruz.

 


DESARROLLO
DE LA CELEBRACIÓN ECUMÉNICA

 

C: Celebrante(s)

A: Asamblea

 

I. COMIENZO DE LA CELEBRACIÓN

 

Acogida

(Introducción a la celebración)

Entrada

 

(Procesión de todos aquellos que intervienen en la celebración. Durante la procesión se lleva una cruz, una Biblia y un cirio pascual, que serán colocados junto al altar. Esta procesión podrá ser acompañada con un fondo musical).

 

Invocación trinitaria

C: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Dios, que conoce los caminos por donde vamos dispersos, nos ha reunido.

En Cristo se juntan nuestros caminos separados, de donde venimos.

En su Espíritu estamos unidos unos a otros.

Por ello, damos gracias y alabamos a Dios:

 

Salmo (107,1-16)

 

C: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

A: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

C1: Que lo confiesen los redimidos por el Señor, los que él rescató de la mano del enemigo,

C2: y reunió de norte a sur, de oriente a occidente.

 

C3: Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de la tribulación. Los guió por un camino derecho para que llegaran a ciudad habitada.

C4: Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Calmó el ansia de los sedientos, y a los hambrientos los colmó de bienes.

A: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

C1: Yacían en oscuridad y tinieblas, cautivos de hierros y miserias, por haberse rebelado contra los mandamientos, despreciando el plan del Altísimo.

C2: Él humilló su corazón con trabajos, sucumbían y nadie les socorría.

C3: Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de la tribulación. Los sacó de las sombrías tinieblas y arrancó sus cadenas.

C4: Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Destrozó las puertas de bronce, quebró los cerrojos de hierro.

A: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

 

Oración

(Esta oración podrá ser recitada por un celebrante cerca del cirio pascual o de la fuente bautismal. La asamblea podrá agruparse alrededor. Si es imposible, los celebrantes podrán rodear el cirio pascual o la fuente bautismal.

 

C1 Dios nos ha llamado de las tinieblas para darnos a conocer su luz maravillosa.

C2: Señor, tú nos has guiado y tú nos has librado. Tu voz nos conduce de las tinieblas a la luz. Por el bautismo tú nos has llamado a ser tus hijos. Tú nos has iluminado y nos has llenado de tu Espíritu. Tú estas con nosotros y moras con nosotros. Fortalécenos en nuestro peregrinar común hacia la libertad, la esperanza y el amor.

C1: Cristo dijo: El que me sigue no conocerá más las tinieblas sino la luz de la vida.

 

A: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

 

Himno

(Se escogerá un himno de carácter doxológico, por ejemplo: "Santo Dios, santo y fuerte, santo e inmortal, ten piedad de nosotros").

 

II. CONFESIÓN DE LOS PECADOS

 

C1: Cristo, tú has dicho: ¡Yo soy el camino!

C2: Confesamos que, aunque tenemos conciencia de nuestros errores, continuamos por caminos equivocados. Nuestro deseo determina lo que estamos haciendo y que el fin justifica los medios. Preferimos un camino confortable y fácil, y nos ignoramos unos a otros. Olvidamos que la meta que tú nos señalas debe dirigir nuestros pasos. No avanzamos si tú no prosigues nuestro caminar.

Te lo pedimos, Señor.

 

A: Kyrie eleison (cantado).

1: Cristo, tú hasta dicho: ¡Yo soy la verdad!

 

C2: Confesamos que muchas veces nos quedamos atrapados por la mentira y el engaño. Nos quedan las ideas recibidas y los prejuicios que tenemos unos de otros. Frecuentemente no tenemos voluntad de confrontar las palabras vacías de sentimientos que afianzan el poder, la intolerancia y la avaricia. El mundo en el que vivimos es único, pero no estamos preparados para compartirlo en justicia y paz con nuestros hermanos.

Te lo pedimos, Señor.

 

A: Kyrie eleison (cantado).

 

C1: Cristo, tú has dicho: ¡Yo soy la vida!

 

C2: Confesamos no haber respetado la riqueza y la plenitud de la vida que tú nos preparas. Los derechos de los más débiles son pisoteados por los poderosos, los de los enfermos por los que gozan de buena salud, los de una generación por otra, los pobres por los ricos. La violencia y la agresividad destruyen la vida. No hay lugar a la renovación y a la curación que nos prometiste.

Te lo pedimos, Señor.

 

A: Kyrie eleison (cantado).

 

Acción de gracias

 

C: Escuchemos la promesa del perdón de Cristo: "La paz os dejo, mi paz os doy: No se turbe vuestro corazón ni se acobarde".

A: Te alabamos, te bendecimos, te damos gracias.

 

Oración

(Sería bueno que esta oración se hiciera cerca de la Biblia por un celebrante. Si es posible, la asamblea se colocará igualmente alrededor de la Biblia. En caso contrario, lo harán solamente los celebrantes).

C1: Santifícanos Señor en la verdad. Tu palabra es verdad.

 

C2: Jesucristo: tú eres nuestro maestro:
quien te escucha, escucha al Padre.
Te damos gracias por tu existencia sobre la tierra.
Esto es un ejemplo para nosotros.
Te damos gracias por las curaciones que realizaste
y que nos dan esperanza.

Te damos gracias por tus parábolas.
Ellas nos hacen desear tu reino.
Te damos gracias por tus enseñanzas:
tus palabras nos vivifican.

Te damos gracias porque nos has llamado a seguirte.
Te damos gracias por tu verdad que nos hace ser libres.

 

C1: Adoremos a Dios en espíritu y en verdad.

 

A: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

 

 

III. LITURGIA DE LA PALABRA

 

  • Epístola (a elegir)
  • Aleluya
  • Evangelio: Jn 14,1-6
  • Homilía
  • Himno

 

 

IV. CONFESIÓN DE FE

(Si en la Iglesia hay una Cruz en un lugar apropiado, esta parte de la celebración deberá realizarse alrededor o delante de ella. Si es imposible, los celebrantes se colocarán alrededor o delante de la Cruz).

 

Oración

 

C1: Dirijamos nuestra mirada a Jesús,
pionero y modelo de nuestra fe.

 

C2: Jesucristo, contemplamos tu cruz.
Venimos a ti y estamos ante tu cruz.
Tu cruz nos enseña el camino.
Tu cruz nos indica cómo pasar de la división a la unidad,
ya que te sacrificaste por todos nosotros.
Tu cruz nos muestra el camino que conduce de la muerte a la vida,
ya que tu venciste a la muerte para siempre.
Tu cruz nos muestra el camino de la tristeza a la alegría.
Tu resurrección nos da la alegría
que nadie puede arrebatar.

 

C1: Jesucristo, tú eres la resurrección y la vida. Te adoramos.

A: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

 

Silencio

 

C: A lo largo de los años, los cristianos compartieron una fe común en el Dios uno y trino. Confesemos juntos esta fe.

 

Credo

(El Credo niceno-constantinopolitano, u otra profesión de fe, se canta o se recita. En caso de que se opte por recitarlo, después de cada artículo del Credo, se podrá cantar un estribillo como éste: "Creo, Señor. Aleluya"). 

 

V. INTERCESIONES

 

C: Roguemos al Señor.

Señor, tú has dicho: "Yo soy el camino". Ayúdanos a no seguir caminando en el indiferentismo. Danos la valentía para abandonar nuestro egocentrismo y avanzar por el camino de la unidad. Nuestras diversas tradiciones nos conducen hacia el mutuo enriquecimiento en la plena comunión que estamos buscando. Para gloria de tu nombre.

 

A: Señor, escucha nuestra oración.

 

C: Señor, tú has dicho: "Yo soy la verdad". Haznos atentos a tu verdad para entender lo que hoy dice el Espíritu a las Iglesias, para poder proclamar la salvación del mundo y no para ser causa de escándalo con nuestras divisiones. Que podamos estar reunidos en tu verdad desde todos los confines de la tierra, para gloria de tu nombre.

 

A: Señor, escucha nuestra oración.

 

C: Señor, tú has dicho: "Yo soy la vida". Guíanos a todos, pues por el bautismo recibimos tu vida, para que encontremos la unidad que nos dará tu vida en toda su plenitud. Alienta nuestra unidad para que sea la expresión visible de la vida de la Santa Trinidad. Por la salvación del mundo y para gloria de tu nombre.

 

A: Señor, escucha nuestra oración.

 

(Se podrán añadir otras intercesiones que reflejen las preocupaciones de la Asamblea).

 

VI. ENVÍO Y BENDICIÓN

 

C: Por el bautismo entramos en la nueva vida y llegamos a ser hermanos y hermanas en Cristo. Oremos juntos:

 

Padre nuestro...

Intercambio de un signo de paz

 

Conclusión

 

C: Cuando el Señor resucitó de entre los muertos dijo a sus discípulos: "La paz sea con vosotros. Como el Padre me envió, así os envío yo". Estas mismas palabras nos dirige a todos nosotros y a nuestras comunidades. Somos enviados para anunciar que él es "el camino, la verdad y la vida". De nuestro testimonio común depende que Cristo sea aceptado como el salvador del mundo, enviado por el Padre. Antes de concluir esta oración por la unidad de los cristianos juntamos nuestras manos para mostrar nuestro compromiso en cada día del inicio del tercer milenio por la unidad perfecta que el Señor quiso para los suyos. De este modo podemos dar un signo de testimonio que esperamos ofrecer al mundo.

 

(Los participantes juntan sus manos) 

 

Oración

 

Señor, tu único Hijo oró para que todos nosotros seamos como tú, Padre, tú en él y él en ti. Guía nuestros pasos, abre nuestros corazones y haz que estemos preparados y seamos capaces de seguirle, él que es el camino, la verdad y la vida, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

 

Bendición

Canto final

Envío

 

 


TEXTOS BÍBLICOS, REFLEXIONES Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO

 

DÍA PRIMERO

 

"Que vuestro corazón no se acobarde" (Jn 14,1)

Is 43,1-7.18-19                      Sí, yo voy a trazar un camino en el desierto

Sal 43 (42), 1- 5                    Porqué mi alma se turba... Espera en Dios

Hch 18,8-1                          Yo estoy contigo... en esta ciudad muchos formarán mi pueblo

Mt 8,23-27                            No tengáis miedo, hombres de poca fe.

 

Comentario

Ante las puertas del tercer milenio, con alegría alabamos al Señor por su eterna fidelidad y ahora presentamos mejor que "el cristianismo no hace más que comenzar". Por consiguiente, podemos también no dejarnos invadir por el miedo paralizante.

¿La esperanza supera el miedo cuando las olas del mal, de la injusticia, de la violencia y del odio sumergen a pequeños y pobres, y encontramos la oposición como Pablo en Corinto? ¿Nos desanimamos cuando los vientos contrarios amenazan la evangelización hasta el punto de hacernos dudar a veces del poder de la palabra de Dios para las nuevas generaciones?

En la oración y en el apostolado, por el contrario, podemos experimentar que el Señor está siempre con nosotros como en los tiempos del exilio de Israel, como Pablo el apóstol de los gentiles fue contestado por los suyos, y los discípulos de Jesús amenazados por una violenta tempestad.

Sí, Dios nuestro Padre trabaja sin cesar para el envío de su Espíritu en los caminos desiertos del mundo de hoy. Dios cuenta con el testimonio de las Iglesias y las apoya. Todos los pueblos del mundo le están destinados. Por ello, debemos avanzar sin miedo sobre el camino del testimonio en la unidad.

Pero el auténtico ecumenismo aparece también amenazado. Muchos lo rechazan todavía. Para algunos los progresos reales hacia la unidad llegan a ser motivos de repliegue y de ruptura. A veces en los grupos locales el amor ha sido frustrado y la confianza traicionada. Hay comunidades que tienen miedo al ecumenismo porque contestan su fundamento bíblico.

¡"Hombres de poca fe"! Esta exhortación de Jesús a sus discípulos puede ser dirigida hacia nosotros. Que nuestros corazones de creyentes dejen de temblar en la adversidad. Dejemos que el amor inunde el temor. Entremos en la oración del salmista: en el desfallecimiento como en la esperanza confía en el Señor que defiende su causa y le da fuerza, luz y verdad.

 

Oración 

Dios poderoso, atiende nuestra oración,
que Cristo reconforte a su Iglesia hoy
diciendo a su corazón: "no tengas miedo, yo estoy contigo"
y envía sobre ella la fortaleza de tu Espíritu.
Renueva a tus hijos de adopción y confírmalos en tu gracia. Amén.


DÍA SEGUNDO

 

"Creer en Dios" (Jn 14, 1b)

Ex 3,6-10                                      El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob

Sal 103 (102)                                Revela a Moisés sus caminos

Rom 11, 33-36                              Sus decisiones son insondables y sus caminos son inescrutables

Jn 17,5-8                                      "Yo salí de ti"

 

Comentario

El mundo moderno genera nuevos dioses, dioses de cartón, madera, pintados de colores, con sus angustias y sus trampas insensatas. Dioses de turno irrisorios y espantosos. Frente a estas criaturas de humo, Israel nos habla del Todo-Otro y del Omnipresente.

Así, el Dios incognoscible del Sinaí ante el que Moisés se tapa la cara es el mismo Dios del caminar de la fe transmitida por patriarcas y profetas. Es el Dios de las bendiciones de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Es el Dios del que habla el salmo, donde el amor sin límites recuerda al pueblo su gracia, su perdón, su liberación y le ofrece el esplendor de su gloria divina. Promete a los que emprenden el camino de la fidelidad una tierra renovada que mana "la leche y miel" de su amor.

Jesús es el testigo privilegiado salido del seno mismo del Padre que anuncia la nueva enseñanza. Por su extrema humildad manifiesta la bondad del Padre; por la fuerza de su enseñanza y de sus obras reaviva las bendiciones divinas para el mundo.

Los cristianos en marcha hacia su plena unidad manifiestan la permanencia de las bendiciones para los nuevos tiempos. Con la alabanza de sus oraciones rinden de este modo testimonio de su Dios único, presente en todas partes y tres veces santo.

 

Oración

Tú, que no puedes ser definido por palabra alguna; que nadie puede palpar tu presencia; que ningún espacio te puede contener; tú que llamas a los patriarcas, que hiciste pasar el mar Rojo a los hijos de Israel, que ofreces una tierra nueva para el pueblo sediento. No tengas aversión a nuestras muchas divisiones y restaura día a día la unidad plena tan deseada, para que todos seamos testigos de tus ricas bendiciones y cantemos y glorifiquemos tu nombre inefable y tres veces santo. Amén.


 DÍA TERCERO

 

"Creed también en mi" (Jn 14,1)

2 Cro 6,16-18                              ¡Que tus hijos caminen según mi ley!

Sal 114 (113 A)                           Cuando Israel salió de Egipto

Rom 10,4-13                                Cristo es el fin de la Ley

Lc 10,21-24                                  Nadie conoce al Padre a no ser el Hijo

 

Comentario

 

El evangelio es la revelación del Hijo por el Padre y del Padre por el Hijo. El Padre manifiesta el reconocimiento de su hijo y en hacerlo reconocer. Se debe escuchar al Hijo; él se hace obediente, cumple la ley, es el fin de la ley.

En obediencia al hijo llegamos a ser hijos e hijas de Dios... como antaño el rey a quien Dios le aseguraba el trono por respetar sus leyes; como los hebreos que Dios sacó de la esclavitud de Egipto ha llamado a sus hijos.

He aquí por qué los hombres y las mujeres llegan a ser adeptos del Camino, se adhieren a las palabras de Jesús. Ellos y ellas que llevan este nombre de "cristiano" y en Jesucristo anuncian su nombre único como necesario para la salvación.

A éstos y éstas que buscan todavía un Dios y un lugar, la Iglesia propone habitar en la casa del único y verdadero Dios y de su enviado Jesucristo, para alegría del mundo entero.

 

Oración

Temblad ante el Maestro, hijos de la tierra:
con ella la roca se cambia en fuente;
con Abraham veréis el día de Jesús;
con Isabel saludaréis a vuestro Señor;
con los obreros de la paz, llamados hijos e hijas de Dios;
con todos los pequeños, a quienes el Padre y el Hijo revelan en el Espíritu Santo.
Amén. Aleluya.


DÍA CUARTO

 

"En la casa de mi Padre hay muchas estancias" (Jn 14,2)

Is 60,4-7                          Todos se reúnen

Sal 84 (83)                       Son amados los que viven en tu casa

Heb 13,7-14                    Acordaos de vuestros dirigentes e imitad su fe

Jn 10,11-16                     Habrá un solo rebaño y un solo pastor

 

Comentario

 

Hasta el presente ha habido bastante tiempo para que los cristianos de las diferentes Iglesias se acepten unos a otros. Actualmente no siempre comparten la misma mesa que será el signo de la plena comunión. ¿Cúando llegará esto a su fin? Dependerá de su capacidad de buscar la plena unidad visible en el seno de la única casa del Padre, según la voluntad de Cristo: una unidad en la cual la legítima diversidad tenga su lugar.

El salmista canta el lugar donde la humanidad será reconciliada con Dios y con todos. Allí los pueblos de diferentes naciones, culturas e Iglesias se reunirán. No formarán más que un solo rebaño y no habrá más que un solo pastor.

Ciertamente la enseñanza que decidimos seguir no es indiferente. Pero existen diversos moradores en la casa de Dios y el camino que seguimos es el de Jesucristo.

¡Qué mensaje elocuente podremos dar al inicio del tercer milenio los cristianos de diferentes tradiciones si mostramos a todos de manera evidente que nos dirigimos juntos en un mismo camino hacia la casa de Dios! Por ello, es muy necesario manifestar que en esta casa la diferencia tiene su lugar.

 

Oración

 

Señor, te alabamos por tu voluntad de acogernos a todos en tu única casa a pesar de nuestras diferencias. Ayúdanos a abrir nuestro corazón y nuestro espíritu a los que nos son diferentes, y haznos comprender que todos son bienvenidos a tu casa. Ayúdanos y apóyanos en nuestro camino que es el tuyo y el que tú nos has enseñado. Amén.


DÍA QUINTO

 

"Volveré y os llevaré conmigo" (Jn 14,3)

Jl 3,1-5                                   Derramaré mi espíritu

Sal 98 (97)                              Gobernará el mundo

Ef 2,17-22                              Por su gracia unos y otros, en un solo Espíritu, tenemos acceso al                                                Padre

Jn 14,25-31                            El Espíritu Santo os enseñará todo

 

Comentario

Cuando venga nuestro salvador Jesucristo por segunda vez, vendrá para juzgarnos. Toda la creación le saludará y le recibirá. No debemos presentarnos desnudos ante sus ojos; para ello es necesario preservar los nuevos vestidos que hemos recibido en nuestro bautismo, es decir, a Cristo mismo. Si estamos preparados, Cristo nos llevará con él y nos hará partícipes de la vida de la Santa Trinidad. Esto se realizará por medio de Cristo, en el Espíritu Santo, puesto que su obra converge hacia la misma meta.

El día de Pentecostés, según el testimonio del profeta Joel, la efusión del Espíritu Santo toma un carácter personal en ciertas Iglesias a través de la unción sacramental. El Espíritu Santo hace a Cristo totalmente presente en nosotros. Nos modela conforme a Cristo, nos hace semejantes a él. Este proceso, durante el cual asumimos progresivamente la forma de Cristo, es constante.

Aquellos que constantemente se conforman a Cristo, por esta transformación, llegan a ser humildes y abiertos a los demás. Amarán a su prójimo y le acogerá. Comprenderán que los cristianos no pueden decidir la salvación de los demás. Así unos y otros caminarán hacia la unidad de los cristianos.

 

Oración

Oh Rey celestial, Consolador, Espíritu de la Verdad,
tú que estás en todas las cosas y en todo lugar;
Oh tesoro de bondad, tú que das la vida:
ven y purifícanos de toda mancha
y habita en nosotros, oh Señor, y salva nuestras almas,
oh Dios misericordioso. Amén


DÍA SEXTO

 

"Ya sabéis el camino para ir adonde yo voy" (Jn 14,4)

Ex 13,20-22                            El mismo Señor camina en cabeza

Sal 25 (24),1-11                       Hazme conocer tus caminos, Señor

1 Cor 10,1-13                          Dios no permite que seáis tentados por encima de vuestras fuerzas

Mc 8,34-38                              Si alguno me quiere seguir, que tome su cruz

 

Comentario

Jesucristo se va a preparar un lugar para sus discípulos. Les exhorta a seguirle en su camino, a renunciar a sí mismos y a tomar su cruz. El va delante de ellos, les muestra el camino como la columna de fuego que conducía al pueblo de Israel en medio del desierto.

De este modo los cristianos están unidos a sus antepasados y al pueblo de Israel bajo la guía de Dios.

Pero en este camino los cristianos se extravían frecuentemente y -como el salmista- deben pedir nuevamente a Dios que les guíe. Felizmente el Señor prometió ser fiel. No permitirá que sus discípulos sean sometidos a pruebas por encima de sus fuerzas. Les ayudará a soportar las dificultades y les sostendrá espiritualmente.

Así pues, Jesucristo es a la vez camino, guía, luz y alimento.

 

Oración

 

Jesucristo, tú eres el camino y tú nos enseñas la ruta guiándonos al lugar donde vas. Tú caminas a nuestro lado y nos fortaleces.

Ayúdanos a proseguir el camino que con nosotros emprendieron otros; a perseverar en nuestro peregrinar junto con los que caminan con nosotros, y a preparar el camino para los que vendrán detrás de nosotros. Amén.


DÍA SÉPTIMO

 

"¿Cómo podemos conocer el camino?" (Jn 14,5)

2 Re 2,9-12                                           Que venga sobre mi una parte de tu espíritu

Sal 130 (129)                                       Clamo al Señor

Flp 3,8-16                                            Dios os haga ver claro

Jn 16,4-15                                            Os iluminará para que podáis entender la verdad completa

 

Comentario

Siempre los cristianos han tenido tiempo para buscar a Dios para que les guíe y les proteja. Dios siempre intuye las manifestaciones de nuestras dudas y pronto nos reconforta y nos devuelve la confianza.

Aunque damos gracias por los evidentes progresos ecuménicos durante el siglo pasado, es importante no preguntarnos "¿cómo hay que ir adelante?". Cuando buscamos respuestas sabemos que todavía no todo ha sido revelado. Dios nos llama a hacer la voluntad de Cristo y nos anima constantemente en nuestros esfuerzos de acercamiento. La pregunta es parte de nuestro peregrinar a la búsqueda de la verdad a fin de crecer en Cristo, los unos con los otros. Descubriendo lo que él quiso por nosotros aprendemos a ver, a escuchar, y a respetar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

Cuando el Espíritu Santo nos introduce profundamente en el misterio de Cristo crucificado y resucitado nos revela que los sacrificios podrían ser deseados. Nuestra duda e inquietud resultante nos causa ansiedad. Nos cuesta separarnos de cosas que tenemos y que nos son familiares. Podemos sin embargo estar seguros de que el Espíritu Santo transforma todo lo que nos hace sufrir en la inmensa gloria de Cristo. El Espíritu nos dará una gran confianza en la llamada de Cristo. Esto es un signo de la madurez del movimiento ecuménico; el camino podía comportar obstáculos pero esta es la voluntad de Dios de cara a su pueblo.

Los cristianos desean profundamente que se cumpla la llamada a la unidad. En la confianza renovada de que "el Espíritu Santo os llevará a la verdad plena" y se revelará. Pedimos por la esperanza que nos ilumina, que es la promesa de Dios al mundo.

 

Oración

Señor, tú eres el camino, la verdad y la vida.
Te alabamos por el don de tu Espíritu que nos libera de nuestras dudas,
perdónanos cuando levantamos barreras que nos dividen
o nos impiden buscar la verdad, que es la unidad querida por Cristo.
Cuando buscamos hacer tu voluntad,
líbranos de todo prejuicio para que crezca en nosotros
el profundo deseo de caminar más unidos unos a otros, y más cerca de ti. Amén.


 DÍA OCTAVO

 

"Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6)

Gn 33,1-12                           "Pongámonos en marcha"

Sal 133 (132)                         Qué bien vivir los hermanos (y hermanas) unidos

Hch 10,19-25                         Vete sin dudar

Jn 17,20-33                            Para que el mundo crea

 

Comentario

El Señor ha despertado en los cristianos un profundo deseo de unidad. Nos ha hecho ver que este deseo se halla en los cristianos de diferentes tradiciones, y que es un signo de que el Espíritu Santo ha actuado en todos nosotros, estimulándonos a reconocer que debemos obedecer su voluntad. Cuando levantamos los ojos, en seguida vemos a los hermanos y a las hermanas, de otras comunidades cristianas, que nos ofrecen los dones como frutos de la gracia.

Con trabajo, a menudo y lentamente, hemos reconocido todo lo que ya nos une mediante el bautismo en Cristo y la fe que confesamos. Con duda, pero cada vez con más confianza, nos hemos dicho unos a otros: no quedemos solo en esto, "caminemos, que yo voy a tu lado". La oración del Señor está en disposición de acogida: nos abrió el camino por su sangre y por su Espíritu, nos acompaña a lo largo de este camino. Su más precioso don será cuando nosotros permanezcamos verdaderamente juntos en la unidad. Hemos pasado el punto del no retorno. Esta ruta conduce a la plenitud de la comunión de unos con los otros y con la Santa Trinidad. Animémonos mutuamente a perseverar en esta búsqueda de la unidad plena y visible de los cristianos. Tal unidad de fe y de vida hará posible un testimonio común en profundidad, no alterado por las divisiones, discordias y rivalidades. Si hay una sola comunión de cristianos que viven verdaderamente su curación y su reconciliación, el mundo verá la verdad de nuestras palabras que proclaman a Jesucristo como el enviado del Padre, Señor nuestro y de ellos.

"Él es fiel en sus promesas", por lo que podemos afirmar nuestra esperanza sin ninguna duda, incluso cuando el mismo Señor nos ha revelado lo que ya compartimos, nos ha animado a ir hasta el final del camino con él, de estar plenamente unidos en su verdad y en su vida con el Padre y el Espíritu Santo. Con razón nos podemos sentir responsables de los otros puesto que nos consideramos como hermanos y hermanas. Podemos animarnos, orar juntos, analizar nuestras diferencias y trabajar por su nivelación, nos ayudamos los unos a los otros en el amor y para entender el nuevo llamamiento hacia una conversión más profunda.

 

Oración

Padre, la noche en que tu Hijo ofreció para siempre el único sacrificio por nuestros pecados oró para que nosotros y todos los que creen en él sean uno, como tú estás en él y él en ti. Apresura el día cuando tu voluntad se cumpla y cuando seamos totalmente uno a fin de que el mundo crea en Jesucristo tu enviado. Para que cada mujer y cada hombre sepa que tú les amas tanto como amas a tu único Hijo. Por tu Espíritu Santo ayúdanos a perseverar juntos con ánimo y confianza en este camino, en Jesucristo nuestro Señor. Amén.


 

RUMANÍA: UN PAÍS CRISTIANO

La descripción de la situación ecuménica de Rumania es presentada por la Asociación ecuménica de Iglesias (AIDRom, Bucarest) con aprobación de su presidente, Su Excelencia Nifon (Iglesia ortodoxa rumana) y de su vicepresidente, el obispo Christoph Klein (Iglesia evangélica de la Confesión de Augsburgo en Rumania). Las informaciones relativas a las Iglesias y la vida ecuménica en Rumania han sido preparadas a petición del Consejo ecuménico de las Iglesias para ser publicadas en el folleto de la Semana de Oración por la unidad de los cristianos 2001.

Gracias al gran arco que constituyen los montes Cárpatos, el Danubio y el mar Negro, es fácil localizar en cualquier mapa geográfico a Rumania. Desde el punto de vista cultural está situada en la encrucijada que hay entre la Europa oriental y la Europa occidental. El 99% de la población, que supera los 22 millones de habitantes, se declaran cristianos. En los que respecta a las otras comunidades religiosas, hay 9.000 judíos y 56.000 musulmanes. Finalmente, unos pocos miles se declaran ateos o no creyentes.

La Iglesia más numerosa es la Iglesia ortodoxa rumana, a la que pertenecen el 86,8% de los cristianos rumanos (19,8 millones de personas). La Iglesia católica rumana (5%) suma 1,16 millones de fieles, mientras que la Iglesia greco-católica afirma que son más de 700.000 miembros. La Iglesia reformada (calvinista de etnia húngara) suma 800.000 miembros; la Iglesia evangélica luterana (sínodo presbiteriana de etnia húngara) tiene 21.000 miembros; la Iglesia evangélica (luterana) de la Confesión de Augsburgo (etnia alemana) tiene 17.000 miembros. La Comunidad unitariana (sociniana, de etnia húngara) suma alrededor de 76.000 fieles; la Iglesia armenia suma 2.000 fieles, mientras que las Iglesias libres (bautistas, pentecostales, adventistas, cristianos según el evangelio, y otras) reúnen más de medio millón de cristianos.

La Asociación ecuménica de Iglesias (AIDRom) ha sido fundada en 1993 y reagrupa a ortodoxos y reformados, a las dos Iglesias evangélicas (luteranas), así como a la Iglesia armenia. AIDRom está en contacto con organismos ecuménicos a nivel internacional, organizaciones no gubernamentales y asociaciones de Rumania que apoyan los proyectos. Particularmente la Asociación ecuménica de Iglesias se dedica a promocionar la Semana de oración por la unidad de los cristianos, ocasión para la cual cada año edita un folleto en tres lenguas (rumano, húngaro y alemán) sobre la base de los textos elaborados por el grupo mixto internacional y enviados por el CEI a fin de animar y ayudar a la organización para las celebraciones ecuménicas en toda Rumania.

Desde 1960 la Semana de oración por la unidad de los cristianos comenzó a ser celebrada en diversos lugares. El Día Internacional de oración (de las mujeres), celebrada todos los años el primer viernes de marzo, constituye una nueva ocasión de oración ecuménica. La coordinación de este Día está garantizada por un comité ecuménico nacional formado por mujeres procedentes de siete Iglesias diferentes entre las cuales está la Iglesia católica. Por lo demás hay que hacer notar que la responsabilidad excepcional de preparar el servicio de oración para el Día Internacional de oración, que tendrá lugar el 1 de marzo de 2002, ha sido confiada al Comité por el Día internacional de oración de Rumania.

En 1990 la constitución de asociaciones fue nuevamente posible y numerosas asociaciones cristianas, tanto confesionales como ecuménicas, fueron creadas. En Bucarest se halla la Alianza Bíblica Interconfesional de Rumania. En 1992 se asiste a la fundación del "Foro ecuménico de mujeres cristianas de Rumania", del cual son miembros las asociaciones cristianas así como personas individuales. Este Foro organiza encuentros ecuménicos y cursos de formación profesional frecuentados por mujeres de todo el país. Como ejemplo de ecumenismo local citamos a la asociación de ayuda mutua "Ortopraxia", sita en Orastie/Broos. Está dirigida por pastores de cinco Iglesias históricamente presentes en esta ciudad. Otras organizaciones tienen igualmente una actividad ecuménica, tanto si éstas están ligadas a una confesión particular como la asociación "Lifebelt" de Targu Mures, que depende de la congregación de la Iglesia reformada.

Es a nivel de las autoridades eclesiales y de las facultades teológicas en el seno del país donde se cultivan las relaciones ecuménicas entre las Iglesias; pueden igualmente tomar la forma de colaboradoras entre las Iglesias rumanas y las Iglesias del extranjero. Las Iglesias protestantes son miembros de sus respectivas organizaciones mundiales (por ejemplo, la Federación Luterana Mundial, la Alianza Reformada Mundial, la Alianza Bautista Mundial) y, en el caso de la Iglesia ortodoxa rumana, forman parte igualmente de la Conferencia de Iglesias Europeas y del Consejo Ecuménico de las Iglesias.

 

Algunas palabras sobre el pasado

La aparición del cristianismo en el territorio que actualmente corresponde a Rumania se remonta, según la tradición ortodoxa, al principio del primer siglo de la era cristiana. Los descubrimientos arqueológicos confirman la existencia de cristianos desde el siglo IV. He aquí brevemente unos cuantos hechos históricos: un obispado católico fue erigido en Alba Iulia (Transilvania) en el siglo XI; en 1359 una metropolía ortodoxa fue fundada en Arges, en la región de Valaquia. La Iglesia ortodoxa rumana logra su independencia en 1885 y en 1925 fue elevada al rango de patriarcado. En Transilvania, donde se establecieron numerosas Iglesias, una legislación tolerante y ejemplar fue aplicada en una época remarcadamente precoz (1568). Diversas confesiones fueron reconocidas y reciben un mismo estatuto, de manera que los protestantes austríacos, por ejemplo, aquí encontraron refugio.

La gran diversidad que caracteriza a las Iglesias en Rumania y especialmente en Transilvania provienen en parte del origen étnico de sus habitantes. Generalmente los rumanos pertenecen a la Iglesia ortodoxa y a las Iglesias católicas de los dos ritos (latino y bizantino); los reformados los unitarianos, una mayoría de católicos y algunos luteranos son de origen húngaro y la mayor parte de éstos viven en Transilvania. Los fieles de la Iglesia evangélica de la Confesión de Augsburgo son en su mayor parte miembros de la minoría alemana de Transilvania. Esta diversidad constituye una riqueza para la vida del país; sin embargo, la convivencia necesita una gran actitud de compresión mutua. Es importante que todos trabajen a favor de la reconciliación.

Bajo la dictadura comunista (desde el final de la Segunda guerra mundial hasta 1989) todas las Iglesias encontraron importantes dificultades. Perdieron todas sus tierras, bosques, escuelas, hospitales y edificios de que se habían beneficiado desde la reforma agraria de 1921 (con excepción de las iglesias). Ninguna iglesia se pudo edificar. La enseñanza religiosa estaba proscrita en los centros escolares (como en las iglesias). Los centros de formación de pastores siguieron funcionando bien aunque con algunas restricciones. La Iglesia greco-católica sufrió un trato particularmente duro del régimen comunista. Fue totalmente prohibida, su clero encarcelado o asesinado, sus bienes confiscados; finalmente sus iglesias usurpadas y confiadas a la Iglesia ortodoxa.

 

En el umbral del nuevo milenio

Con los acontecimientos políticos de 1989 las Iglesias pudieron gozar ellas mismas de nuevas oportunidades. La libertad de movimiento y de reunión así como la libertad de prensa, son favorables al ecumenismo. Ya no se puede hablar más de la "solidaridad de los oprimidos", sino que la apertura espontánea al diálogo ha permitido nuevas formas de colaboración.

Las Iglesias conscientemente enriquecen sus servicios diaconales y ayudan a los pobres y a los marginados. Esto es absolutamente esencial en un país que debe hacer frente a las enormes dificultades económicas y a una pobreza creciente. Pero deben igualmente ofrecer una respuesta a las necesidades espirituales. En estos diez últimos años han sido construidos en Rumania más de cien nuevos monasterios ortodoxos. En efecto, los monasterios conocen hoy un gran desarrollo y un periodo extremadamente floreciente.

La Iglesia greco-católica continua luchando por recuperar sus bienes. En muchos sitios sus asambleas de fieles, cuyo nombre ha disminuido enormemente por su prohibición después de 45 años, no han podido todavía recuperar sus iglesias (salvo cerca de 120) de los 2300 bienes inmobiliarios eclesiásticos confiscados en 1948. También las otras Iglesias, diez años después de los cambios políticos, la situación respecto de la propiedad de los edificios (por ejemplo, escuelas, viviendas, etc.) no ha podido ser resuelta.

La instrucción religiosa en las escuelas ha sido restaurada y los padres pueden elegir el curso organizado por tal o cual confesión e inscribir a sus hijos. A pesar de esto, se denuncia en ciertos lugares las tentativas desleales de reclutamiento de fieles. Se sospecha también un cierto proselitismo cuando las Iglesias utilizan sus fuerzas materiales (gracias a las aportaciones extranjeras) para ayudar o emprender vastos proyectos de construcción.

La visita del Papa Juan Pablo II a Rumania, del 7 al 9 de mayo de 1999, ha constituido sin lugar a duda un acontecimiento importante para la comunidad ecuménica. Ello no ha sido simplemente un gran honor para toda Rumania sino también la ocasión de una reflexión intensa sobre la cuestión de la unidad de los cristianos. Los actos litúrgicos ortodoxo, greco-católico y católico latino celebrados con la participación o en presencia del Papa y del Patriarca han tenido una fuerte impresión sobre todos los fieles, independientemente de su confesión.

Tres ejemplos de acontecimientos ecuménicos particularmente logrados en Rumania testimonian claramente la amistad y la colaboración existentes entre las personas de las diferentes Iglesias y orígenes étnicos:

  • Sibiu: Una celebración ecuménica ha tenido lugar todos los meses en la que tomaron parte los miembros de las Iglesias ortodoxa, católica latina, greco-católica, evangélica alemana y reformada.
  • Timisoara: La celebración ecuménica del Día Internacional de oración está organizada en común y traducida en tres lenguas. Los fieles de cinco Iglesias diferentes se reúnen para orar juntos.
  • Bucarest: El Consejo ecuménico local de la ciudad prepara la Semana de Oración por la unidad de los cristianos. Cada tarde, la celebración tiene lugar en una iglesia diferente y los fieles de las diversas confesiones participan fraternalmente.

 

TEMAS DE LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
(1968 - 2001)

 

Elaborados desde 1968 por la Comisión "Fe y Constitución"
del Consejo Ecuménico de las Iglesias y por el 
Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos.

 

  1. "Para alabanza de su gloria" (Ef 1,14)
  2.  

  3. "Llamados a la libertad" (Gal 5,13)
  4. (Reunión preparatoria en Roma, Italia)

     

  5. "Somos colaboradores de Dios" (1 Cor 3,9)
  6. (Reunión preparatoria en el Monasterio de Niederaltaich, República Federal de Alemania)

     

  7. "... y la comunión del Espíritu Santo" (2 Cor 13,13)
  8. (Reunión preparatoria en Bari, Italia)

     

  9. "Os doy un mandamiento nuevo" (Jn 13,34)
  10. (Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

     

  11. "Señor, enséñanos a orar" (Lc 11,1)
  12. (Reunión preparatoria en la Abadía de Montserrat, España)

     

  13. "Que todos confiesen: Jesucristo es el Señor" (Flp 2,1-13)
  14. (En abril de 1974 se dirigió una carta a las Iglesias miembros, así como a otras partes que estuvieran interesadas en crear grupos locales que pudiesen participar en la preparación del folleto de la Semana de Oración. El primero en comprometerse fue el grupo australiano, que en concreto preparó en 1975 el proyecto inicial del folleto)

     

  15. "La voluntad del Padre: constituir a Cristo en cabeza de todas las cosas" (Ef 1,3-0)
  16. (Proyecto de texto elaborado por un grupo australiano. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

     

  17. "Ahora somos hijos de Dios" (1 Jn 3,2)
  18. (Proyecto de texto elaborado por la Conferencia de Iglesias del Caribe. Reunión preparatoria en Roma, Italia)

     

  19. "La esperanza no defrauda" (Rom 5,1-5)
  20. (Proyecto de testo elaborado en el Líbano, en plena guerra civil. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

     

  21. "Ya no sois extranjeros" (Ef 2,13-22)
  22. (Proyecto de texto elaborado por un grupo ecuménico de Manchester, Inglaterra)

     

  23. "Poneos unos al servicio de los otros para gloria de Dios"
  24. (1 Pe 4,7-11)

    (Proyecto de texto elaborado en Argentina. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

     

  25. "Venga a nosotros tu reino" (Mt 6,10)
  26. (Proyecto de texto elaborado por un grupo ecuménico de Berlín, República Democrática de Alemania. Reunión preparatoria en Milán, Italia)

     

  27. "Un solo Espíritu, distintos carismas, un solo cuerpo"
  28. (1 Cor 12, 3b-13)

    (Proyecto de texto elaborado por los Padres de Graymoor, USA. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

     

  29. "¡Qué amables son tus moradas, Señor!" (Sal 84)
  30. (Proyecto de texto elaborado en Kenia. Reunión preparatoria en Milán, Italia)

     

  31. "Jesucristo, vida del mundo" (1 Jn 1,1-4)
  32. (Proyecto de texto elaborado por un grupo ecuménico de Irlanda. Reunión preparatoria en Celigny-Bossey, Suiza)

  33. "Llamados a la unidad por la cruz de nuestro Señor"
  34. (1 Cor 2,2 y Col 1,20)

    (Reunión preparatoria en Venecia, Italia)

     

  35. "De la muerte a la vida con Cristo" (Ef 2,4-7)
  36. (Proyecto de texto elaborado en Jamaica. Reunión preparatoria en Grandchamp, Suiza)

     

  37. "Seréis mis testigos" (Hch 1,6-8)
  38. (Textos propuestos en Yugoslavia (Eslovenia). Reunión preparatoria en Yugoslavia)

     

  39. "Unidos en Cristo, una nueva creación" (2 Cor 5,17-6,4a)
  40. (Proyecto de texto elaborado en Italia. Reunión preparatoria en Taizé, Francia)

     

  41. "El amor de Dios elimina el temor" (1 Jn 4,18)
  42. (Proyecto de texto elaborado en Italia. Reunión preparatoria en Pinerolo, Italia)

     

  43. "Edificar la comunidad: un solo cuerpo en Cristo"
  44. (Rom 12,5-6a)

    (Proyecto de texto elaborado en Canadá. Reunión preparatoria en Whaley, Bridge, Inglaterra)

     

  45. "Que todos sean uno, para que el mundo crea" (Jn 17)
  46. (Proyecto de texto elaborado en España. Reunión preparatoria en Madrid, España)

     

  47. "Alabad al Señor todas las naciones"
  48. (Sal 117; Rom 15,5-13)

    (Proyecto de texto elaborado en Alemania. Reunión preparatoria en Rotenburg an der Fulda, República Federal de Alemania)

     

  49. "Yo estoy con vosotros... por tanto, id" (Mt 28,16-20)
  50. (Proyecto de texto elaborado en Bélgica. Reunión preparatoria en Brujas, Bélgica)

     

  51. "Llevad los frutos del Espíritu para la unidad de los cristianos (Gal 2,22-23)
  52. (Proyecto de texto elaborado en Zaire. Reunión preparatoria cerca de Zurich, Suiza)

     

  53. "La casa de Dios: llamados a tener un solo corazón y una sola alma" (Hch 4,32)
  54. (Proyecto de texto elaborado en Irlanda. Reunión preparatoria en Dublín, Irlanda)

     

  55. "Koinonía: comunión en Dios y entre nosotros"
  56. (Jn 15,1-17)

    (Reunión preparatoria en Bristol, Inglaterra)

     

  57. "Mira que estoy a la puerta y llamo" (Ap 3,14-22)
  58. (Proyecto de texto elaborado en Portugal. Reunión preparatoria en Lisboa, Portugal)

     

  59. "En nombre de Cristo... dejáos reconciliar con Dios"
  60. (2 Cor 5,20)

    (Proyecto de texto elaborado en Escandinavia. Reunión preparatoria en Estocolmo, Suecia)

     

  61. "El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad"
  62. (Rom 8,14-27)

    (Proyecto de texto elaborado en Francia. Reunión preparatoria en París, Francia)

     

  63. "Él habitará con ellos. Ellos serán su pueblo y el mismo Dios estará con ellos" (Ap 21,1-7)
  64. (Proyecto de texto elaborado en Malasia. Reunión preparatoria en el Monasterio de Bose, Italia)

     

  65. "Bendito sea Dios que nos ha bendecido en Cristo"
  66. (Ef 1,3-14)

    (Proyecto de texto elaborado por el Consejo de Iglesias del Medio Oriente. Reunión preparatoria en el Monasterio de La Verna, Italia)

     

  67. "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,1-6)

(Proyecto de texto elaborado en Rumania. Reunión preparatoria en la "Casa de Odihna", Rumania)

 

 


ALGUNAS FECHAS IMPORTANTES EN LA HISTORIA DE LA ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

  1. Escocia (aproximadamente)

Nacimiento en Escocia del movimiento pentecostal con vinculaciones en América del Norte, cuyo mensaje por la renovación de la fe llamaba a la oración por todas las Iglesias y con ellas.

 

  1. James Haldane Stewart

El Rvdo. James Haldane Stewart publica "Consejos para la unión general de los cristianos con vistas a una efusión del Espíritu" (Hins for the outpouring of the Spirit).

 

  1. Ignatius Spencer

El Rvdo. Ignatius Spencer, un convertido al catolicismo, sugiere una "Unión de oración por la unidad".

 

  1. Lambeth

La primera asamblea de obispos anglicanos en Lambeth insiste en la oración por la unidad, en la introducción a sus resoluciones.

 

  1. León XIII

El Papa León XIII anima a la práctica del Octavario de la Oración por la unidad en el contexto de Pentecostés.

 

  1. Paul Watson

Celebración del "Octavario por la unidad de la Iglesia" bajo la iniciativa del Rvdo. Paul Watson.

 

  1. Fe y Constitución

El Movimiento "Fe y Constitución" inicia la publicación de "Sugerencias para un Octavario de oración por la unidad de los cristianos".

 

  1. Paul Couturier

En Francia, el abad Paul Couturier se convierte en el abogado de la "Semana universal para un Octavario de oración por la unidad de los cristianos sobre la base de una oración concebida por la unidad que Cristo quiere, por los medios que El quiera".

 

  1. Unidad cristiana

El Centro "Unidad cristiana" de Lyon (Francia) comienza a preparar el tema para la semana de oración en colaboración con la Comisión "Fe y Constitución" del Consejo Ecuménico de las Iglesias.

 

  1. El Concilio Vaticano II

El Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II subraya que la oración es el alma del movimiento ecuménico, y anima a la práctica de la semana de oración.

 

1966 "Fe y Constitución" y el Secretariado para la Unidad

La Comisión "Fe y Constitución" y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos (actualmente Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos) de la Iglesia católica deciden preparar un texto para la Semana de oración de cada año.

 

  1. Por primera vez la "Oración por la Unidad" se celebra con los textos elaborados en colaboración entre "Fe y Constitución" y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos.

 

  1. Texto preparado en colaboración con YMCA y YWCA.

   

 

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