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CONSEJO PONTIFICIO
PARA LA PROMOCIÓN DE LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

AVISO IMPORTANTE

Esta es la versión internacional de la Semana de oración 2016.

Traducción del original inglés realizada por el Secretariado de la Comisión Episcopal para la Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española.

Si desea obtener la versión adaptada,
acuda a su Conferencia episcopal o al Sínodo de su Iglesia

 

Materiales para la

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
y para el resto del año

2016

«Destinados a proclamar las grandezas del Señor »
(cfr. 1 Pedro 2, 9)

 

Preparados conjuntamente por el
Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias

 

A TODOS LOS QUE ORGANIZAN
LA SEMANA DE ORACIÓN
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 

Buscar la unidad durante todo el año

En el hemisferio norte la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos se celebra tradicionalmente del 18 al 25 de enero. Estas fechas fueron propuestas en 1908 por Paul Watson para cubrir el periodo entre la fiesta de san Pedro y la de san Pablo, que tienen un hondo significado. En el hemisferio sur donde el mes de enero es tiempo de vacaciones de verano, las Iglesias frecuentemente adoptan otras fechas para celebrar la Semana de Oración, por ejemplo en torno a Pentecostés (sugerido por el movimiento Fe y Constitución en 1926), que representa también otra fecha significativa para la unidad de la Iglesia.

Teniendo presente esta exigencia de flexibilidad, invitamos a utilizar estos materiales a lo largo de todo el año para expresar el grado de comunión que las Iglesias ya han alcanzado y para orar juntos para llegar a la plena unidad querida por Cristo.

Adaptar los textos

Estos materiales se ofrecen con el entendimiento de que siempre que sea posible se adaptarán para ser utilizados localmente. Al hacerlo, se deberán tener en cuenta las prácticas litúrgicas y devocionales locales así como el contexto socio-cultural. Tal adaptación debería hacerse a través de una colaboración ecuménica. En algunos lugares estas estructuras ecuménicas para adaptar los materiales ya existen; en otros, esperamos que la necesidad de que sean adaptados constituya un estímulo para la creación de estas estructuras.

 

Cómo utilizar los textos de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

  • Para las Iglesias y las comunidades cristianas que celebran juntas la Semana de Oración en un solo acto se ofrece un modelo de Celebración ecuménica.
  • Las Iglesias y las comunidades cristianas pueden igualmente incorporar a sus propias celebraciones oraciones y textos de la Semana de Oración. Las oraciones de la Celebración ecuménica y del Octavario y las reflexiones sobre los textos bíblicos pueden también utilizarse según se considere oportuno en cada situación.
  • Las Iglesias y comunidades cristianas que celebran la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos cada día de la semana, pueden encontrar sugerencias en los textos propuestos para el Octavario.
  • A las personas que desean realizar estudios bíblicos sobre el tema de la Semana de Oración, pueden servir de apoyo los textos y las reflexiones bíblicas propuestas para el Octavario. Las reflexiones que se tengan cada día pueden terminar con un momento final de oración de intercesión.
  • Para las personas que desean orar en privado, los textos de este folleto pueden ayudar a focalizar las intenciones por las que oran y a que se sientan en comunión con otros que en todo el mundo oran por una mayor unidad visible de la Iglesia de Cristo.

 

TEXTO BÍBLICO PARA EL 2016*

(1 Pedro 2, 9-10)

Pero ustedes son raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su posesión, destinado a proclamar las grandezas de quien los llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Ustedes que antes eran « no pueblo » son ahora pueblo de Dios; ustedes que no eran amados, son ahora objeto de su amor.

 

*Los textos bíblicos en español reproducidos en este folleto están tomados de la Biblia Hispanoamericana, traducción interconfesional (BH), Editorial Verbo Divino, Sociedades Bíblicas Unidas, 2013. Las abreviaturas de los libros de la Biblia también son las que se utilizan en la BH.


 

Destinados a proclamar las grandezas del Señor

(cfr. 1 Pedro 2, 9)

 

Contexto

La más antigua pila bautismal de Letonia es de los tiempos del gran evangelizador de Letonia san Meinardo. Originalmente se encontraba en la catedral de Ikšķile. Hoy se encuentra en el mismo centro de la catedral luterana de la capital del país, Riga. La ubicación de la pila, tan cerca del púlpito ornamentado de la catedral, expresa elocuentemente la relación entre bautismo y proclamación y la vocación que comparten todos los bautizados de proclamar las grandezas del Señor. Esta vocación constituye el tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2016. Inspirados por dos versículos de la Primera Carta de san Pedro, miembros de diferentes Iglesias de Letonia prepararon los recursos para la Semana.

Las evidencias arqueológicas sugieren que el cristianismo llegó a Letonia del Este en el siglo X de la mano de monjes bizantinos. Sin embargo, la mayoría de los relatos datan los orígenes cristianos de Letonia en el siglo XII y XIII, en relación con la misión evangelizadora de san Meinardo y más tarde con la de otros misioneros alemanes. La capital Riga fue una de las primeras ciudades en adoptar las ideas de Lutero en el siglo XVI y XVIII. Misioneros de Moravia (Hermandad de Herrnhut) revitalizaron y ahondaron la fe cristiana por todo el país. Sus descendientes estaban destinados a jugar un papel central para sentar las bases de la independencia en 1918.

El pasado, con sus diversos períodos de conflicto y sufrimiento, ha tenido consecuencias notables en la vida de la Iglesia hoy en Letonia. Es un hecho triste que la utilización de la fuerza por parte de algunos antiguos misioneros y de los cruzados tergiversó la esencia del Evangelio. A lo largo de los siglos la tierra de Letonia ha sido un campo de batalla para muchas potencias nacionales y confesionales. Los cambios en el poder político en distintas partes del país se veían frecuentemente reflejados en cambios en la afiliación confesional de sus gentes. En la actualidad, Letonia es un cruce de caminos en el que regiones católicas romanas, protestantes y ortodoxas se encuentran. A causa de esta peculiar ubicación, Letonia se ha vuelto la casa de muchos cristianos de diferentes tradiciones, ninguna de las cuales domina sobre las demás.

Letonia existió por primera vez como estado de 1918 a 1940, en la estela de la Primera Guerra Mundial y la caída de los imperios ruso y alemán. La Segunda Guerra Mundial y las décadas que siguieron, con sus ideologías totalitarias anticristianas –el nazismo ateísta y el comunismo–, trajeron devastación a las tierras y a los pueblos de Letonia hasta que llegó la caída de la Unión Soviética en 1991. Durante esos años los cristianos estuvieron unidos en su testimonio común del evangelio, incluso hasta llegar al martirio. El Museo del obispo Sloshkans en Letonia da fe de este testimonio común ofreciendo un listado de los mártires cristianos de las Iglesias ortodoxa, luterana y católica. Los cristianos en este tiempo descubrieron su participación en el sacerdocio real, mencionado por san Pedro, padeciendo la tortura, el exilio y la muerte a causa de su fe en Jesucristo. Este lazo del sufrimiento creó una comunión profunda entre los cristianos de Letonia. A través de él, descubrieron su sacerdocio bautismal que les capacita para ofrecer sus sufrimientos en unión con los sufrimientos de Jesús para el bien de otros.

La experiencia de cantar y orar juntos –incluso el himno nacional Dios bendiga Letonia fue crucial para que Letonia reconquistara su independencia en 1991. Una oración ferviente por la libertad se ofrecía en muchas Iglesias de la ciudad. Unidos en el canto y la oración, ciudadanos desarmados construyeron barricadas en las calles de Riga y se mantuvieron hombro con hombro desafiando los tanques soviéticos.

Sin embargo, el oscuro totalitarismo del siglo XX alejó a mucha gente de la verdad acerca de Dios Padre y su autorrevelación en Jesucristo y del poder dador de vida del Espíritu Santo. Afortunadamente, el período postsoviético ha llevado a una renovación de las Iglesias. Muchos cristianos se juntan para orar juntos en pequeños grupos y para celebraciones ecuménicas. Conscientes de que la luz y la gracia de Cristo no ha penetrado y transformado a todo el pueblo de Letonia, quieren orar y trabajar juntos para que las heridas históricas, étnicas e ideológicas, que aún desfiguran la sociedad letona, puedan ser curadas.

La llamada a ser pueblo de Dios

San Pedro le dice a la Iglesia primitiva que en su búsqueda de sentido antes de encontrarse con el evangelio era «no pueblo». Pero a través de la escucha de la llamada a ser «raza elegida» de Dios y de recibir el poder de salvación de Dios en Jesucristo, se ha vuelto «pueblo de Dios». Esta realidad se expresa en el bautismo, que es común a todos los cristianos, en el que renacemos del agua y del Espíritu Santo (cfr. Juan 3, 5). En el bautismo morimos al pecado para resucitar con Cristo a una nueva vida de gracia en Dios. Constituye un desafío cotidiano mantenernos conscientes de esta nueva identidad que tenemos en Cristo:

¿Cómo entendemos nuestra vocación común de ser «pueblo de Dios»?
¿Cómo expresamos nuestra identidad bautismal de ser «sacerdocio real»?

Escuchando las grandezas de Dios

El bautismo nos abre a un nuevo y apasionante viaje de la fe uniendo a cada cristiano con el pueblo de Dios que peregrina a lo largo de los siglos. La palabra de Dios –las Escrituras que los cristianos de todas las tradiciones rezan, estudian y meditan– es el fundamento de una comunión real aunque incompleta. En los textos sagrados que compartimos oímos acerca de las grandezas de Dios en la historia de la salvación, sacando a su pueblo de la esclavitud; y de la gran obra de Dios: la resurrección de Jesús de la muerte que inauguró una nueva vida para todos nosotros. Más aún, la lectura orante de la Biblia lleva a los cristianos a reconocer las grandezas de Dios en sus propias vidas:

¿De qué manera reconocemos y respondemos a las grandezas de Dios en el culto y el canto y en el trabajo a favor de la justicia y la paz?

¿De qué manera valoramos la Escritura como Palabra viva de Dios que nos llama a una unión mayor y a la misión?

Respuesta y proclamación

Dios nos ha elegido pero no como si esto fuera un privilegio. Nos ha hecho santos, pero no en el sentido de que los cristianos son más virtuosos que los demás. Nos ha elegido para llevar a cabo una misión. Somos santos en la medida en que estamos comprometidos con la obra de Dios, que es siempre la de llevar su amor a todos los pueblos. Ser un pueblo sacerdotal significa estar al servicio del mundo. Los cristianos viven esta llamada bautismal y dan testimonio de las grandezas de Dios de distintas maneras:

Curando las heridas: Las guerras, los conflictos y los abusos han herido la vida emocional y relacional de la gente de Letonia y de otros países. La gracia de Dios nos ayuda a pedir perdón por los obstáculos que impiden la reconciliación y la sanación, de obtener misericordia y de crecer en santidad.

Buscando la verdad y la unidad: La conciencia de nuestra identidad común en Cristo nos empuja a trabajar para superar las cosas que aún nos dividen como cristianos. Como los discípulos de Emaús, estamos llamados a compartir nuestra experiencia para poder descubrir que en nuestra común peregrinación Jesucristo está en medio de nosotros.

Un compromiso activo a favor de la dignidad humana: Los cristianos que han sido sacados de las tinieblas a su luz maravillosa reconocen la enorme dignidad de toda vida humana. A través de proyectos sociales y caritativos nos acercamos a los pobres, los necesitados, los adictos y los marginados.

Al considerar nuestro compromiso por la unidad de los cristianos, ¿por qué cosas deberíamos pedir perdón?

Conociendo la misericordia de Dios, ¿cómo nos comprometemos en proyectos sociales y caritativos con otros cristianos?

Presentando el resto de los recursos

La celebración ecuménica utiliza los símbolos de la Biblia, una vela encendida y la sal para representar visiblemente las grandezas de Dios que estamos llamados como cristianos bautizados a proclamar al mundo. Tanto la luz como la sal son imágenes del evangelio que Jesús utiliza en el Sermón de la Montaña (cfr. Evangelio de Mateo 5, 13-16). Describen nuestra identidad cristiana: ustedes son la sal... ustedes son la luz… Y describen también nuestra misión: sal de este mundoluz del mundo.

La sal y la luz son signos de lo que los cristianos debemos ofrecer a los hombre y mujeres de nuestro tiempo: llevamos una palabra de Dios que da sabor a la vida, que tantas veces puede parecer sosa y vacía; y llevamos una palabra de gracia que guía y ayuda a las personas a ver y a entender sus vidas y su mundo.

Se les pidió a representantes de varios proyectos ecuménicos en Letonia que reflexionasen sobre el tema elegido a partir de su experiencia. Sus reflexiones son la base de los recursos que se ofrecen para los ocho días del Octavario.

 

LA ELABORACIÓN DE LOS RECURSOS
PARA LA SEMANA DE ORACIÓN
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2016

El trabajo preparatorio para el tema de la Semana de Oración de este año se llevó a cabo por parte de representantes de distintos lugares de Letonia, reunidos por invitación del arzobispo católico romano de Riga, Mons. Zbigņevs Stankevičs.

Un agradecimiento especial para:

  • Sra. Anda Done (Iglesia luterana)
  • Sr. Levi Ivars Graudins (Casa de Oración para Todos los Pueblos de Letonia)
  • Sra. Zanna Hermane (Vertikale Televisión, programa cristiano del domingo por la mañana)
  • Sr. Nils Jansons (comunidad Chemin Neuf)
  • Hna. Rita Refalo (religiosa del Movimiento Pro Sanctitate)
  • Sra. Velta Skolmeistere (Centro Juvenil Católico de la archidiócesis de Riga)
  • Sra. Gunta Ziemele (Centro Juvenil Católico de la archidiócesis de Riga)

Los textos que aquí se proponen se terminaron de elaborar en una reunión del Comité Internacional nombrado por la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias y por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Los miembros del Comité se reunieron con representantes de las Iglesias de Letonia en septiembre de 2014 en el Seminario Metropolitano católico romano de Riga. Expresan su cordial agradecimiento a Mons. Pauls Kļaviņš por acoger generosamente la reunión y al personal y a los estudiantes del seminario por su amable hospitalidad. Quieren agradecer especialmente al P. Aivars Līcis y al P. Kārlis Miķelsons, que facilitaron su trabajo y sus visitas. Los participantes fueron acompañados generosamente y guiados en una visita a la Isla de san Meinardo en el río Daugava, cerca de Ikšķile, con ruinas de la primera catedral (consagrada en 1186), y a las catedrales católica y luterana de Riga, así como a la iglesia anglicana de San Salvador en la ciudad vieja de Riga. Estas visitas mostraron ser de un valor inestimable cara a facilitar la elaboración del texto.

 

CELEBRACIÓN ECUMÉNICA

Introducción a la celebración

El grupo de trabajo de Letonia propone que representantes de distintas Iglesias entren llevando una Biblia, una vela encendida (que puede ser un cirio pascual) y un tazón de sal. Proponen además que cada uno de estos símbolos sea llevado por una Iglesia distinta. La Biblia debería ser colocada en el ambón para las lecturas, y la sal y la vela se pueden poner al lado del ambón, ya que son símbolos de la Palabra de Dios, o cerca de la pila, ya que también son signos de la vocación bautismal.

Se debería poner también una cesta con velas pequeñas en el templo de modo que después de la homilía los miembros de la asamblea puedan encender sus velas individuales a la del cirio que se llevó al comienzo de la celebración.

Aunque no se han indicado himnos para ser cantados, el grupo de Letonia propone que se utilicen himnos trinitarios. También propone que las respuestas Kyrie Eleison y Christe Eleison se canten. Para la Liturgia de la Palabra se ofrece en el texto una corta respuesta de la asamblea. La monición a las lecturas utiliza la expresión «explosiones de amor», que viene del fundador del movimiento Pro Sanctitate, Guglielmo Giaquinta. Este movimiento está presente en Letonia y sus miembros colaboraron en la preparación de esta celebración.

Después de la celebración:

Un signo de hospitalidad en Letonia es el pan, especialmente el pan negro. Cuando las personas se mudan a una casa nueva, sus amigos frecuentemente les entregan un trozo de pan con sal esparcida encima en forma de cruz como signo de bendición. El grupo de trabajo de Letonia invita a los cristianos de todo el mundo a imitar este gesto de hospitalidad en el momento comunitario que sigue a la celebración.

 

DESARROLLO DE LA CELEBRACIÓN

Destinados a proclamar las grandezas de Dios
(cfr. 1 Pedro 2, 9)

 

C: Celebrante principal
A: Asamblea
L: Lector

I. Introducción

Himno de entrada

Los celebrantes entran llevando una Biblia, una vela encendida y un tazón de sal.

Palabras de bienvenida

C:  Queridos amigos en Cristo, al reunirnos para esta celebración de oración y unidad, damos gracias a Dios por nuestra dignidad de cristianos y nuestra vocación, que se describen en las palabras de san Pedro: «son raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su posesión, destinado a proclamar las grandezas de quien los llamó de las tinieblas a su luz maravillosa». Este año oramos con los cristianos de Letonia, que han preparado esta celebración con el deseo de que crezcamos en la comunión con nuestro Señor Jesucristo y con todos nuestros hermanos y hermanas que buscan la unidad (cfr. 1 Pedro 2, 9).

 

II. Oraciones al Espíritu Santo

C:  Espíritu Santo, don del Padre por medio de su Hijo Jesucristo, mora en nosotros, abre nuestros corazones y ayúdanos a escuchar tu voz.

A:  Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C:  Espíritu Santo, amor divino, fuente de unidad y de santidad, muéstranos el amor del Padre.

A:  Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C:  Espíritu Santo, fuego de amor, purifícanos, echando todas las divisiones de nuestros corazones, de nuestras comunidades y del mundo entero, haciéndonos uno en el nombre de Jesús.

A:  Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C:  Espíritu Santo, fortalece nuestra fe en Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, que cargó en la cruz con nuestros pecados de división y nos ha llevado a la comunión en su resurrección.

A:  Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C:  Padre, Hijo y Espíritu Santo moren en nosotros para que nos transformemos en una comunión de amor y santidad. Hágannos uno en ustedes, que viven y reinan por los siglos de los siglos.

A:  Amén.

 

Canto de alabanza

III. Oraciones de reconciliación

C:  Dios nos invita a la reconciliación y a la santidad. Convirtamos nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros cuerpos para poder recibir la gracia de la reconciliación en el camino hacia la santidad.

Silencio

C:  Señor, tú nos has creado a tu imagen. Ten piedad de nosotros cuando no respetamos la naturaleza y el mundo que nos has dado. Kyrie eleison.

A:  Kyrie eleison.

C:  Jesús, nos invitas a ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto. Ten piedad de nosotros cuando no alcanzamos a ser santos, cuando no somos personas coherentes y no respetamos la dignidad y los derechos humanos. Christe eleison.

A:  Christe eleison.

C:  Señor de la vida, de la paz y la justicia, ten piedad de nosotros cuando nos hacemos transmisores de la cultura de la muerte, de la guerra y de la injusticia, y fallamos a la hora de construir una civilización del amor. Kyrie eleison.

A:  Kyrie eleison.

C:  Dios misericordioso, llénanos de tu gracia y santidad. Haznos apóstoles del amor dondequiera que vayamos. Esto te pedimos por Cristo, nuestro Señor.

A:  Amén.

IV. Proclamación de la Palabra de Dios

L:  La Palabra de Dios que vamos a oír es una explosión de amor en nuestras vidas. ¡Oigan y vivirán!
A:  Te damos gracias, Señor.

Isaías 55, 1-3

L:  ¡Oigan y vivirán!
A:  Te damos gracias, Señor.

Salmo 145, 8-9, 15-16, 17-18

L:  Bendeciré tu nombre por siempre jamás.
A:  Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L:  El Señor es clemente y compasivo,
paciente y grande en amor.
El Señor es bueno con todos,
su amor llega a todas sus obras.
A:  Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L:  Todos te miran con esperanza
y tú les das la comida a su tiempo.
Abres generosamente tu mano
y sacias a todo ser viviente.
A:  Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L:  El Señor es justo en todos sus actos,
actúa con amor en todas sus obras.
El Señor está cerca de cuantos lo invocan,
de cuantos lo invocan sinceramente.
A:  Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

 

1 Pedro 2, 9-10

L:  ¡Oigan y vivirán!
A:  Te damos gracias, Señor.

Mateo 5, 1- 16

L:  ¡Oigan y vivirán!
A:  Te damos gracias, Señor.

 

Homilía

V. Un gesto de compromiso de ser sal y luz

El celebrante seguidamente exhorta a la asamblea en los siguientes términos:

C:  Hemos escuchado las Escrituras que honramos y atesoramos,
y juntos hemos sido alimentados en la única mesa de la Palabra.
Llevaremos esta Palabra santa al mundo con nosotros,
ya que estamos unidos en la misma misión,
la de ser Sal de este Mundo y Luz del Mundo,
y de proclamar las grandezas del Señor.

Como signo de esta misión que todos compartimos, invitamos a los que deseen a que se acerquen y que prueben un poco de esta sal y a que enciendan su vela a la única llama del cirio. Invitamos a los que así lo hagan a que mantengan sus velas encendidas hasta el final de la celebración.

VI. Oraciones de esperanza

C:  Como hijos de Dios, conscientes de nuestra dignidad y de nuestra misión, elevemos nuestras súplicas al Señor y afirmemos nuestro deseo de ser el pueblo santo de Dios.

Silencio

C:  Padre que nos amas, transforma nuestros corazones, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestra sociedad.
A:  Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C:  Agua de Vida, calma la sed que existe en nuestra sociedad, la sed de dignidad, de amor, de comunión y de santidad.
AHaz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C:  Espíritu Santo, Espíritu de alegría y de paz, sana las divisiones causadas por nuestro mal uso del dinero y del poder y reconcílianos por encima de nuestras diferentes culturas y lenguas. Únenos como hijos de Dios.
A:  Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C:  Trinidad de amor, llámanos de las tinieblas a tu luz maravillosa.
A:  Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C:  Señor Jesucristo, nos hacemos uno contigo en el bautismo y por eso unimos nuestras oraciones a la tuya con las palabras que nos has enseñado.

A:  Padre nuestro…

VII. Compartiendo la paz

C: Jesús dice:
Son la sal de este mundo.
Son la luz del mundo.
Así debe alumbrar la luz de ustedes delante de los demás,
para que viendo el bien que hacen alaben a su Padre celestial.
Sean sal de este mundo.
Sean luz del mundo.

La paz del Señor esté siempre con ustedes.
A:  Y con tu espíritu.

C:  Dense unos a otros una señal de paz.

VIII. Bendición y despedida

C: Felices los de espíritu sencillo.
Felices los que están tristes.
Felices los humildes.
Felices los misericordiosos.
Felices los que tienen limpia la conciencia.
Felices los que trabajan en favor de la paz.
Felices los que sufren persecución.
Bendecidos sean ustedes por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

A:  Amén.

C:Pueden ir en la paz de Cristo.
A: Amén.

 

REFLEXIONES BÍBLICAS
Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO

 

DÍA 1 Removió la piedra que cerraba
la entrada

 

Ezequiel 37, 12-14

Voy a abrir sus tumbas y a sacarlos de ellas, pueblo mío.

Salmo 71, 18b-23 Tu justicia, oh Dios, llega hasta el cielo.
Romanos 8, 15-21 Compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria.
Mateo 28, 1-10 No está aquí, pues ha resucitado, tal como anunció.

Comentario

Las reflexiones para este día han sido preparadas por el Centro Juvenil Católico de la archidiócesis de Riga y surgen de su experiencia de organizar un Vía Crucis ecuménico que se ha vuelto un acontecimiento anual de primer orden en la vida de Letonia. Esta experiencia invita a reflexionar sobre el significado de la pasión y de la resurrección en el contexto letón y sobre las grandezas del Señor que los bautizados estamos destinados a proclamar.

  • La historia soviética de Letonia continúa proyectando una sombra sobre la gente de esta nación. Todavía hay mucho dolor y sufrimiento; heridas que han sido infligidas que son muy difíciles de curar. Todo esto es como la gran piedra que cerraba la entrada del sepulcro de Jesús. Heridas como estas son las que nos mantienen prisioneros en nuestros sepulcros espirituales.
  • Sin embargo, si en nuestro sufrimiento, nuestro dolor se une al suyo, entonces la historia no termina aquí, cerrada en nuestros sepulcros. El terremoto de la resurrección del Señor es el acontecimiento que estremece la tierra y abre nuestras tumbas y nos libera de nuestro dolor y amargura, que nos mantienen aislados los unos de los otros.
  • Esta es la grandeza del Señor: su amor que estremece la tierra, que remueve las piedras, que nos libera, que nos llama a la luz de un nuevo día. Aquí, en este nuevo amanecer somos unidos de nuevo con nuestros hermanos y hermanas que eran prisioneros y también sufrían. Y, como María Magdalena, tenemos que ir «rápidamente» de este momento de alegría a anunciar a otros lo que el Señor ha hecho.

Preguntas

  • ¿Cuáles son los acontecimientos y las situaciones en nuestras vidas y las circunstancias que hacen que nos encerremos en nuestra tumba de tristeza, de dolor, de preocupaciones, de ansiedad y de desesperanza? ¿Qué es lo que nos impide aceptar la promesa y la alegría de la resurrección de Cristo?
  • ¿Qué dispuestos estamos a compartir la experiencia de Dios con los que encontramos?

Oración

Señor Jesucristo, desde el principio siempre nos has amado y nos has mostrado la profundidad de tu amor al morir por nosotros en la cruz haciendo tuyos nuestros sufrimientos y heridas. En este momento queremos poner a los pies de tu cruz todos los obstáculos que nos separan de tu amor. Remueve la piedra que nos mantiene prisioneros. Despiértanos a la mañana de tu resurrección. Que allí podamos encontrarnos con los hermanos y hermanas de los que estamos separados. Amén.

DÍA 2 Llamados a ser mensajeros de alegría

 

Isaías 61, 1-4 El Espíritu del Señor Dios me acompaña, pues el propio Señor me ha ungido, me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres.
Salmo 133 ¡Qué bueno, qué agradable es que los hermanos vivan juntos!
Filipenses 2, 1-5 Llénenme de alegría teniendo el mismo pensar, alimentando el mismo amor, viviendo en armonía,  compartiendo los mismos sentimientos
Juan 15, 9-12

Les he dicho esto para que participen de mi alegría y la alegría de ustedes sea completa.

Comentario

Durante la era soviética no era posible que se diera una presencia pública cristiana en los medios en Letonia. Después de la independencia, la Radio Estatal de Letonia empezó a transmitir programas cristianos que hacían hincapié en la unidad y la misión, constituyendo una plataforma para que los líderes de distintas Iglesias se pudieran encontrar. Este testimonio público de respeto mutuo, de amor y alegría, contribuyó a crear el espíritu de la vida ecuménica en Letonia. Esta experiencia de los creadores de la programación cristiana en la Radio Estatal de Letonia ha inspirado esta reflexión.

  • La alegría del evangelio llama a los cristianos a vivir la profecía de Isaías: «El Espíritu del Señor Dios me acompaña, pues el propio Señor me ha ungido, me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres». Anhelamos la Buena Noticia que sane nuestros corazones rotos y nos libere de todo lo que nos ata y nos hace prisioneros.
  • Cuando estamos tristes a causa de nuestro propio sufrimiento, podríamos no tener la fuerza para proclamar la alegría que nos trae Jesús. Sin embargo, aun cuando nos sentimos incapaces de dar algo a los demás, si damos testimonio de lo poco que tenemos, Jesús lo multiplica en nosotros y en las personas que están a nuestro alrededor.
  • En el evangelio Jesús dice: «Como el Padre me ama a mí, así los amo yo a ustedes» y «se amen los unos a los otros como yo los he amado». Es así que descubrimos su alegría en nosotros de modo que nuestra alegría pueda ser completa. Este amor mutuo y alegría mutua es el corazón de nuestra oración por la unidad. Como dice el salmista: «¡Qué bueno, qué agradable es que los hermanos vivan juntos!».

Preguntas

  • ¿Qué es lo que sofoca la alegría en el mundo y en las Iglesias?
  • ¿Qué podríamos recibir de otros cristianos para que la alegría de Jesús esté en nosotros, haciéndonos así testigos de la Buena Noticia?

Oración

Dios de amor, mira nuestro deseo de servirte a pesar de nuestra pobreza espiritual y nuestras pocas habilidades. Colma el deseo más profundo de nuestro corazón con tu presencia. Llena nuestros corazones rotos con tu amor que sana para que podamos amar como tú nos has amado. Danos el don de la unidad para que podamos servirte con alegría y compartir tu amor con todos. Esto pedimos en el nombre de tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DÍA 3 El testimonio de la comunión

 

Jeremías 31, 10-13 Subirán alborozados a Sión.
Salmo 122

Pidan paz para Jerusalén, que tengan paz quienes te aman.

1 Juan 4, 16b-21 Quien dice: «Yo amo a Dios», pero al mismo tiempo odia
a su hermano, es un mentiroso.
Juan 17, 20-23 Para que alcancen la unión perfecta y así el mundo reconozca
que tú me has enviado.

Comentario

Desde hace más de una década Chemin Neuf, una comunidad católica internacional con vocación ecuménica, ha estado presente en Letonia teniendo miembros tanto católicos como luteranos. Juntos experimentan la alegría que deriva de la comunión en Cristo, como también la pena de la desunión. Como signo de esta división, colocan una patena y un cáliz vacíos sobre el altar durante la oración de la tarde. Su experiencia ha inspirado esta reflexión.

  • La división entre los cristianos es un obstáculo para la evangelización. El mundo no puede creer que somos discípulos de Cristo mientras nuestro amor mutuo no sea completo. Sentimos la pena de esta división cuando no podemos recibir juntos el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, el sacramento de la unidad.
  • La fuente de nuestra alegría es nuestra vida común en Cristo. Vivir nuestra vida de comunión todos los días significa dar la bienvenida, amar, servir, orar y dar testimonio junto con cristianos de otras tradiciones. Esta es una perla de gran valor que nos ha sido dada por el Espíritu Santo.
  • La noche antes de su muerte, Jesús rezó por la unidad y el amor entre nosotros. Hoy levantamos nuestras manos y oramos con Jesús por la unidad de los cristianos. Oramos por los obispos, ministros y miembros de todas las Iglesias. Oramos para que el Espíritu Santo nos conduzca a todos por el camino de la unidad.

Preguntas

  • ¿Cómo consideramos a los cristianos de otras Iglesias? ¿Estamos dispuestos a pedir perdón por los prejuicios que albergamos hacia ellos?
  • ¿Qué puede hacer cada uno de nosotros para disminuir la división entre los cristianos?

Oración

Señor Jesús, que oraste para que todos podamos ser uno, te pedimos por la unidad de los cristianos según tu voluntad, según tus medios. Que tu Espíritu nos haga capaces de sentir el sufrimiento causado por la división, de ver nuestros pecados y de esperar contra toda esperanza. Amén.

 

DÍA 4 Un pueblo sacerdotal destinado a proclamar el Evangelio

 

Génesis 17, 1-8 Tu nombre de ahora en adelante será Abrahán porque yo te hago padre de una muchedumbre de pueblos.
Salmo 145, 8-12 El Señor es clemente y compasivo, paciente y grande en el amor
Romanos 10, 14-15

¿Y cómo van a creer en él si no han oído su mensaje?

Mateo 13, 3-9

Otra parte, en fin, cayó en tierra fértil, y dio fruto: unas espigas dieron grano al ciento; otras, al sesenta, y otras al treinta por uno.

Comentario

Estas reflexiones han sido inspiradas por los que realizan el programa cristiano Vertikale del domingo por la mañana. El reto de mantener la voz cristiana en la televisión nacional de Letonia les ha enseñado que solamente cuando aprendemos a reconocer a los demás cristianos como hermanos y hermanas nos podemos atrever a llevar la Palabra de Dios al espacio público.

 

  • En el mundo de hoy más que nunca antes, las palabras inundan nuestras casas no solo a partir de nuestras conversaciones, sino también de la televisión, de la radio y de las redes sociales. Estas palabras tienen capacidad de construir, pero también de destruir. Gran parte de este océano de palabras parece sin sentido, divierte más que alimenta.
  • Podríamos ahogarnos en este océano en el que no hay un sentido que encontrar. Pero hemos oído una Palabra de salvación, que nos ha sido tirada como un salvavidas. Nos llama a la comunión y nos empuja hacia la unidad con los demás que también la han oído. Antes éramos «no pueblo», pero ahora somos «pueblo de Dios».
  • Más aún, somos un pueblo sacerdotal. Unidos a los demás que han oído su Palabra, nuestras palabras ya no son meras gotas perdidas en el océano. Tenemos una palabra poderosa que decir. Unidos la podemos decir con fuerza: Yeshua –Dios salva–.

Preguntas

  • ¿Qué ambiciones personales, espíritu competitivo, falsas creencias acerca de los demás cristianos y resentimiento oscurecen nuestra proclamación del Evangelio?
  • ¿Quién escucha una palabra dadora de vida de nosotros?

Oración

Señor Jesús, tú dijiste que todos sabrán que somos tus discípulos si hay amor entre nosotros. Fortalecidos por tu gracia, haz que podamos trabajar sin cansarnos por la unidad visible de tu Iglesia, de modo que la Buena Noticia que estamos destinados a proclamar pueda ser vista en todas nuestras palabra y nuestras obras. Amén.

 

DÍA 5 La comunión de los apóstoles

 

Isaías 56, 6-8 Pues mi Templo es casa de oración, así lo llamarán todos los pueblos.
Salmo 24 ¿Quién podrá subir al monte del Señor?
Hechos 2, 37-42 1 Todos se mantenían constantes a la hora de escuchar la enseñanza
de los apóstoles, de compartir lo que tenían, de partir el pan
y de participar en la oración.
Juan 13, 34-35

Les doy un mandamiento nuevo: ámense unos a otros
como yo les he amado.

Comentario

La comunión de los líderes cristianos conforma la expresión visible de la vida ecuménica en Letonia. Se reúnen regularmente en Gaizins, la colina más alta de Letonia, y en otros lugares, durante un tiempo de 40 horas para orar juntos y vivir la comunión alrededor de las comidas compartidas. Durante el tiempo de estas reuniones son sostenidos por la oración incesante y las celebraciones de los fieles. Estas reuniones renuevan a los líderes como compañeros de trabajo en Cristo. La experiencia del fundador de la Casa de Oración para todos los Pueblos de Letonia inspiró esta reflexión.

 

  • El mandamiento de Jesús de amarnos unos a otros no es teórico. Nuestra comunión de amor de unos con otros se hace concreta cuando nos reunimos intencionadamente como discípulos de Cristo para compartir la comunión y la oración en la fuerza del Espíritu.
  • Cuanto más encuentran juntos a Cristo en la humildad y la paciencia los cristianos, especialmente los líderes, más disminuyen los prejuicios, más descubrimos a Cristo en el otro y más nos volvemos testigos auténticos del reino de Dios.
  • A veces el ecumenismo puede parecer complicado. Sin embargo, la comunión alegre, la comida compartida y la oración y la alabanza común son los caminos de la sencillez apostólica. En estos obedecemos el mandamiento de amarnos unos a otros y proclamamos nuestro Amén a la oración de Jesús por la unidad.

Preguntas

  • ¿Cuál es nuestra experiencia de encontrarnos unos a otros en Cristo a través de la comunión cristiana, la comida compartida y la oración común?
  • ¿Cuáles son nuestras expectativas sobre los obispos y los líderes eclesiales en el camino hacia la unidad de la Iglesia? ¿Cómo podemos apoyarlos y animarlos?

Oración

Dios de nuestro Señor Jesucristo, Padre de la gloria, da a todos los cristianos, especialmente a los que tienen responsabilidad de gobierno en la Iglesia, el espíritu de sabiduría y de revelación, para que con los ojos de nuestros corazones podamos ver la esperanza a la que nos llamas: un solo cuerpo y un solo Espíritu, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios que es Padre de todos, que todo lo domina, por medio de todos actúa y en todos vive. Amén.

 

DÍA 6 Escuchen lo que he soñado

 

Génesis 37, 5-8 Escuchen lo que he soñado.
Salmo 126 Creíamos estar soñando.
Romanos 12, 9-13 Ámense de corazón unos a otros como hermanos y que cada uno aprecie a los otros más que a sí mismo.
Juan 21, 25 Ni en el mundo entero cabrían los libros que podrían escribirse.

Comentario

La división entre los cristianos duele. Las Iglesias sufren de su incapacidad para estar unidas como una familia alrededor de la Mesa del Señor; sufren de su rivalidad y de siglos de luchas. Una respuesta individual a esta desunión surgió en 2005 en la forma de un periódico ecuménico: Kas Mus Vieno? (¿Qué nos une?). La experiencia de hacer este periódico ha inspirado esta reflexión.

 

  • José tiene un sueño, que es un mensaje de Dios. Sin embargo, cuando José comparte su sueño con sus hermanos, ellos reaccionan con rabia y violencia porque el sueño implica que tienen que postrarse ante él. Finalmente, la hambruna lleva a sus hermanos a Egipto y se postran ante José, pero contrariamente a lo que temían, esto, en vez de ser motivo de deshonra y humillación, es un acontecimiento de reconciliación y de gracia.
  • Jesús, como José, nos revela una visión, un mensaje, acerca de la vida en el reino de su Padre. Es una visión de unidad. Pero, como los hermanos de José, esa visión y lo que parece implicar nos produce malestar, enfado y miedo. Nos demanda que nos sometamos y postremos a la voluntad de Dios. Tememos esto porque tememos que podamos perder algo. Pero la visión no tiene que ver con ninguna pérdida. Al contrario, se refiere al reencuentro con hermanos y hermanas que habíamos perdido, con la reunificación de la familia.
  • Hemos escrito muchos documentos ecuménicos, pero la visión de la unidad cristiana no está encapsulada solo en declaraciones acordadas, por importantes que sean. La unidad que Dios desea para nosotros, la visión que nos propone, va mucho más allá de lo que podamos expresar con palabras o escribir en libros. Esta visión tiene que encarnarse en nuestras vidas, en nuestra oración y en nuestra misión que compartimos con nuestros hermanos y hermanas. Por encima de todo, se hace realidad en el amor que mostramos los unos por los otros.

Preguntas

  • ¿Qué significa poner nuestro propio sueño de la unidad de los cristianos a los pies de Cristo?
  • ¿De qué manera la visión del Señor de la unidad llama hoy a las Iglesias a renovarse y a cambiar?

Oración

Padre celestial, danos humildad para oír tu voz, para escuchar tu llamada, para compartir tu sueño por la unidad de la Iglesia. Ayúdanos a estar despiertos a la pena de la desunión. Donde la división ha hecho nuestros corazones de piedra, que el fuego de tu Espíritu Santo los inflame y nos inspire con la visión de ser uno en Cristo, como él es uno contigo, para que el mundo pueda creer que tú lo has enviado. Esto pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

DÍA 7 Hospitalidad para orar

 

Isaías 62, 6-7 Sobre tus muros, Jerusalén, he apostado centinelas; ni de día ni de noche permanecen en silencio.
Salmo 100 Aclama al Señor, tierra entera, sirvan al Señor con alegría.
1 Pedro 4, 7b-10 Sean, por tanto, juiciosos y sobrios, para que puedan dedicarse a la oración.
Juan 4, 4-14 Esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna.

Comentario

La experiencia de orar juntos a lo largo de los días del Octavario por la Unidad de los Cristianos ha ayudado a los cristianos de la pequeña ciudad de Madona a juntarse en amistad. Un fruto especial de esto ha sido la apertura de una capilla de oración ecuménica en el centro de la ciudad, plenamente equipada con elementos de las tradiciones católica, luterana y ortodoxa. En ella los cristianos de Madona se unen en una oración continuada a lo largo de todo el día. Esta experiencia constituye el contexto de la siguiente reflexión.

 

  • Mientras el pueblo de Dios esté dividido y los cristianos estén distanciados unos de otros, somos como Jesús en Samaría, extranjeros en una tierra extraña, sin seguridad, sin refrigerio y sin un lugar para descansar.
  • El pueblo de Israel anhelaba un lugar seguro en el que pudiera adorar al Señor. Isaías nos habla de las grandezas del Señor: apostó centinelas en las murallas de Jerusalén para que su pueblo le pudiera adorar con seguridad de día y de noche.
  • Durante la Semana de Oración nuestras Iglesias y nuestras capillas se vuelven lugares seguros, de descanso y de refrigerio para que las personas puedan unirse en oración. El reto que surge de esta Semana es que podamos crear más espacios y tiempos protegidos de oración, ya que al orar juntos nos hacemos un solo pueblo.

Preguntas

  • ¿Cómo podemos fomentar la mutua hospitalidad entre las parroquias y las congregaciones de nuestra localidad?
  • ¿Hay algún lugar en nuestro vecindario en el que los cristianos de distintas tradiciones se puedan reunir para orar y, si no lo hay, qué podríamos hacer para que lo haya?

Oración

Señor Jesús, pediste a tus apóstoles que se mantuvieran despiertos y que oraran contigo. Que podamos ofrecer al mundo espacios y tiempos protegidos en los que encontrar refrigerio y paz, para que orando juntos con otros cristianos podamos llegar a conocerte más profundamente. Amén.

DÍA 8 Corazones que arden por la unidad

 

Isaías 52, 7-9

¡Qué grato es oír por los montes los pies del que trae buenas nuevas!

Salmo 30 Convertiste mi llanto en danza.
Colosenses 1, 27-29 Dándoles a conocer la gloria y la riqueza que este plan encierra para los paganos. Me refiero a Cristo, que vive en ustedes y es la esperanza de la gloria
Lucas 24, 13-36

Empezando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó cada uno de los pasajes de la Escritura que se referían a él mismo.

Comentario

Diferentes Iglesias de Letonia han logrado trabajar juntas en la evangelización a través del curso Alfa que se desarrolló en la iglesia anglicana de la Santísima Trinidad, en Brompton, Londres. Los cristianos que han llegado a la fe a través de este programa permanecen abiertos a aprender y a ser enriquecidos por los dones de otras comunidades cristianas. Esta experiencia inspiró las siguientes reflexiones.

 

  • Los discípulos decepcionados que dejan Jerusalén camino de Emaús perdieron su esperanza de que Jesús fuera el Mesías y se alejan de su comunidad. Es un viaje de separación y aislamiento.
  • Por el contrario, regresan a Jerusalén llenos de esperanza con una Buena Noticia en sus labios. Este mensaje de la resurrección los lleva de regreso al corazón de su comunidad y a una comunión de vida.
  • Con mucha frecuencia los cristianos intentan evangelizar con un espíritu competitivo; quieren llenar sus propias Iglesias. La ambición aplasta el deseo de que otros oigan el mensaje dador de vida del Evangelio. La evangelización auténtica, en cambio, es un viaje de Emaús a Jerusalén, un viaje del aislamiento a la unidad.

Preguntas

  • ¿Cuáles son las decepciones que nos aíslan de los demás?
  • ¿Cuáles son los dones (iniciativas, métodos y programas) que podemos recibir de otras comunidades cristianas?

Oración

Señor Jesús, hiciste que nuestros corazones ardieran dentro de nosotros y nos mandaste de regreso por el camino hacia nuestros hermanos y hermanas con el mensaje del Evangelio en nuestros labios. Ayúdanos a ver que la esperanza y la obediencia a tus mandamientos siempre conducen a una mayor unidad de tu pueblo. Amén.

 

NOTA SOBRE
LA SITUACIÓN ECUMÉNICA EN LETONIA*

I. Las Iglesias cristianas

Un «ecumenismo vivo»: estas palabras describen bien la situación ecuménica actual en Letonia. Los cristianos de distintas tradiciones se reúnen cada vez con más frecuencia para orar juntos y para dar testimonio común en un número creciente de situaciones y lugares. Parte de esta dinámica se debe a que las tres confesiones mayoritarias tienen más o menos el mismo número de fieles, mientras que las Iglesias más pequeñas son muy activas. Letonia es como una especie de cuenca entre las tradiciones católica, protestante y ortodoxa. Según datos oficiales hechos públicos en 2011, el 34,3 % de la población es luterana, el 25,1 % es católico romana y el 19,4 % es ortodoxa y de viejos creyentes. Los miembros de otras Iglesias, como la baptista, la adventista, las pentecostales y las libres alcanzan el 1,2 %, y el 20 % se define como creyente de otras religiones o no creyente. Letonia reconoce oficialmente seis tradiciones religiosas: la luterana, la católica, la baptista, la ortodoxa, la de los viejos creyentes y la judía.

II. Ecumenismo vivido

Aunque las Iglesias de Letonia no se han unido en un Consejo Nacional de Iglesias, la vida ecuménica sigue adelante produciendo sus frutos. La colaboración entre los cristianos de Letonia es hoy de vital importancia si se quiere que el mensaje cristiano llegue a la sociedad contemporánea posmoderna en toda su diversidad y profusión de opiniones. Podríamos decir que la colaboración y las relaciones ecuménicas entre las distintas denominaciones en Letonia se basan en la proclamación de las grandezas del Señor.

Es una praxis común en Letonia que los obispos de las Iglesias católica, ortodoxa, luterana y baptista dirijan un mensaje conjunto a la sociedad sobre diversos temas éticos, de protección de la vida o de justicia social. Debido a la relación fraternal existente entre los dirigentes de las Iglesias católica y la luterana en Letonia, la consagración del actual arzobispo católico romano se celebró en la catedral luterana de Riga.

Los líderes de las diferentes Iglesias se juntan en las celebraciones de las fiestas y de los aniversarios más importantes, como el Día Nacional de la Independencia, el 18 de noviembre. Se proclama la Palabra de Dios, se pronuncian discursos y se traen músicos de diversas Iglesias cristianas. Los mismos líderes se reúnen anualmente en el Consejo de Asuntos Espirituales que preside el primer ministro. De acuerdo con el Estado, las cuatro tradiciones cristianas principales elaboran conjuntamente los libros de texto para las escuelas estatales que aprueba el Ministerio de Educación.

Sin embargo, las relaciones entre los obispos y los clérigos de las Iglesias cristianas de Letonia van más allá de las celebraciones ecuménicas: están enraizadas en una amistad auténtica. Esto desafía los muros de división que se levantaron en los siglos pasados y permite reconocer al otro como un compañero ministro del Evangelio. Los obispos católicos, luteranos y baptistas se reúnen regularmente. Oran y alaban a Dios juntos en un clima fraternal y debaten sobre asuntos importantes para Letonia.

Hay también muchos ejemplos de colaboración ecuménica entre comunidades y a nivel de parroquias. Existen, por ejemplo, muchos programas de evangelización conjuntos que se basan en el curso Alfa. Las parroquias católicas de Santa Teresa del Niño Jesús y de Santa María Magdalena, la iglesia luterana de Riga en Tornakalns y la comunidad baptista de Āgenskalns se unen para compartir, para realizar proyectos sociales y para publicar un calendario. Desde el año 2000, las diferentes comunidades cristianas de Madona celebran la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos cada día en una comunidad distinta. A través de esta experiencia muchos se encuentran por primera vez con sus hermanos y hermanas de otras tradiciones cristianas. Un fruto especial de esta experiencia ha sido la creación de la primera capilla ecuménica de oración de Letonia, en la que hermanos y hermanas de diferentes confesiones pueden orar. Las puertas de esta capilla están siempre abiertas de día y de noche. Católicos y luteranos se turnan para garantizar una presencia orante permanente en la capilla.

Junto a las actividades organizadas por las Iglesias y las parroquias, existen varias iniciativas ecuménicas emprendidas por cristianos individuales muy motivados. Un ejemplo elocuente es la apertura de la primera capilla ecuménica de San Juan Bautista y María Magdalena en el pequeño pueblo de Igate. La construcción de la capilla fue una iniciativa privada. Es utilizada por personas de las cuatro tradiciones cristianas letonas principales: luterana, católica, ortodoxa y baptista. El edificio fue bendecido el 18 de enero de 2013 por obispos católicos, luteranos y baptistas. Una de las intenciones especiales del pueblo de Igate es la de rezar por los niños, nacidos y no nacidos, por sus madres y de hacer lo posible por ayudarles.

Otro ejemplo de una iniciativa individual es la Cumbre de Gaizins. Un cristiano laico invitó a los líderes de las distintas Iglesias de Letonia a que se reunieran en la colina más alta de Letonia, Gaizins, para estar juntos y orar. Aceptaron. Durante el tiempo que duraba su reunión eran sostenidos por la oración continuada y la alabanza de los fieles. Estas reuniones se han organizado ya siete veces y se han unido a ellas muchos otros líderes de distintas Iglesias.

¿Qué es lo que nos une? es un periódico editado por primera vez hace diez años por un laico. Surgió de un anhelo profundo por la unidad de la Iglesia. La primera edición se centró exclusivamente en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Más adelante, sus siguientes ediciones se dedicaron a tratar temas ecuménicos específicos. Este periódico se distribuye gratuitamente en distintas comunidades locales pertenecientes a las diferentes Iglesias.

La colaboración ecuménica se puede encontrar en los distintos grupos de oración y en las diferentes comunidades de «Chemin Neuf», «Blue Cross», «Kalnskola» y «Effata», como también en algunos proyectos de acción social como las capellanías en las prisiones, y también en el Centro de Rehabilitación para exadictos a las drogas y el alcohol «Casa de la Misericordia de Belén». En todos estos movimientos y organizaciones, los cristianos de distintas Iglesias unen sus manos y contribuyen a la unidad de los cristianos a través de su servicio cotidiano.

Como Letonia tiene una rica tradición cristiana, esto tiene su efecto en la vida familiar. Hay muchas parejas mixtas que tienen que afrontar en su vida diaria todas las cuestiones relacionadas con las divisiones que aún existen entre los cristianos, como la celebración de las bodas, la catequesis de los niños, la participación en la liturgia dominical y, lo que es más importante para los practicantes, la Sagrada Comunión.

Las familias cristianas también tienen que enfrentarse a los problemas de nuestra moderna sociedad globalizada. La «Fraternidad de Caná», que se dedica especialmente a ayudar a las familias, ha estado activamente presente en Letonia desde 1994. Desde 2006, en colaboración con el Ayuntamiento de Riga, se vienen celebrando festivales ecuménicos de familia que tienen la finalidad de llamar la atención sobre temas familiares y de fortalecer a las familias. Estos eventos están sostenidos especialmente por diferentes Iglesias libres con la colaboración de las tres tradiciones mayoritarias.

Los medios son muy importantes para la evangelización. Un equipo ecuménico realiza programas cristianos que son transmitidos regularmente por la Radio estatal de Letonia y que promueven la unidad y la comunión entre los cristianos letones. Un centro católico de información sobre vídeos, «Emanuels», realiza el programa televisivo «Verikale» en el Canal 1 de Letonia. Este programa intenta mostrar lo que une a los cristianos más que lo que les divide. Los productores de este programa buscan testigos de Cristo entre los ortodoxos, los católicos, los luteranos, los baptistas y otras comunidades cristianas. También existe una estación de radio evangélica, «Radio Cristiana de Letonia», que tiene muchos programas de relevancia para el ecumenismo.

El Vía Crucis se celebra cada año el viernes santo en las calles de varias ciudades de Letonia: Kuldiga, Valmiera, Madona, Liepāja, entre otras. En Riga, el Vía Crucis Ecuménico lo organiza el Centro Juvenil Católico de la archidiócesis de Riga y reúne a miles de personas entre luteranos, baptistas, pentecostales y de otras Iglesias, junto con los católicos. A la cabeza de la procesión caminan hombro con hombro los obispos y los ministros de las distintas Iglesias. Junto con los contenidos habituales de un Vía Crucis, se llevan a cabo también representaciones adecuadas de actores profesionales provenientes de distintos teatros de Letonia de diferentes denominaciones. Esta oración une a las personas no solo de un modo religioso y espiritual, sino también cultural. En este momento compartido de devoción y meditación los cristianos están unidos por el rezo del Vía Crucis: «Te adoramos, Cristo, y te bendecimos porque con tu santa cruz redimiste al mundo».

III. Retos para el movimiento ecuménico

Hay bases sólidas para el desarrollo del ecumenismo en Letonia, ya que ninguna de las Iglesias tiene una posición dominante y se llevan a cabo muchas actividades ecuménicas. Al mismo tiempo, hay que admitir que estas actividades son realizadas por grupos de personas relativamente pequeños que están muy abiertos a las relaciones ecuménicas mientras que muchos otros cristianos son indiferentes o incluso las rechazan.

Otro reto es la falta de comisiones oficiales de diálogo teológico entre las Iglesias de Letonia. Varios asuntos se beneficiarían de este diálogo ecuménico. Los acuerdos sobre estos asuntos ciertamente animarían a los laicos a un mayor compromiso ecuménico.

Podemos decir que el progreso del ecumenismo depende largamente de las relaciones personales y de la comunión que garantizan que se puedan poner en marcha eventos ecuménicos. En muchos casos una de las Iglesias toma la iniciativa, pero la responsabilidad no es compartida de igual modo por las demás Iglesias. Un pequeño grupo de entusiastas se lleva la mayor parte de la carga. La tarea de las Iglesias es encontrar un camino que asegure una distribución justa de la responsabilidad a la hora de llevar a cabo actividades ecuménicas.

Finalmente, un reto muy importante para crecer en la comunión es la situación política que debilita los lazos de comunión con los hermanos y hermanas que pertenecen a la Iglesia ortodoxa de Letonia (Patriarcado de Moscú). De este modo, hay que buscar nuevas posibilidades para profundizar en estas relaciones.

 

*Este texto se reproduce bajo la sola autoridad y responsabilidad del grupo ecuménico de la Letonia que se reunió para escribir los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2016.

 


 

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Temas 1968-2016

Desde 1968 elaborados conjuntamente por la Comisión «Fe y Constitución» del Consejo Mundial de Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos

 

1968 Para alabanza de su gloria (Ef 1, 14)

1969 Llamados a la libertad (Ga 5, 13) (Reunión preparatoria en Roma, Italia)

1970 Somos colaboradores de Dios (1 Co 3, 9) (Reunión preparatoria en el Monasterio de Niederaltaich, República Federal de Alemania)

1971 ... y la comunión del Espíritu Santo (2 Co 13, 13) (Reunión preparatoria en Bari, Italia)

1972 Os doy un mandamiento nuevo (Jn 13, 34) (Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1973 Señor, enséñanos a orar (Lc 11, 1) (Reunión preparatoria en la Abadía de Montserrat, España)

1974 Que todos confiesen: Jesucristo es el Señor (Flp 2, 1-13) (Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

(En abril de 1974 se dirigió una carta a las Iglesias miembros, así como a otras instituciones que pudieran estar interesadas en crear grupos locales para preparar el folleto de la Semana de Oración. El primero en comprometerse fue un grupo australiano, que preparó en 1975 el borrador inicial del folleto de la Semana de Oración.)

1975 La voluntad del Padre: constituir a Cristo en cabeza de todas las cosas (Ef 1, 3-10) (Materiales elaborados por un grupo australiano. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1976 Ahora somos hijos de Dios (1 Jn 3, 2) (Materiales elaborados por la Conferencia de Iglesias del Caribe. Reunión preparatoria en Roma, Italia)

1977 La esperanza no defrauda (Rm 5, 1-5) (Materiales elaborados en el Líbano, en plena guerra civil. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1978 Ya no sois extranjeros (Ef 2, 13-22) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Manchester, Inglaterra)

1979 Poneos unos al servicio de los otros para gloria de Dios (1 Pe 4, 7-11) (Materiales elaborados en Argentina. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1980 Venga a nosotros tu reino (Mt 6, 10) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Berlín, República Democrática de Alemania. Reunión preparatoria en Milán, Italia)

1981 Un solo Espíritu, distintos carismas, un solo cuerpo (1 Co 12, 3b-13) (Materiales elaborados por los Padres de Graymoor, EE UU. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1982 ¡Qué amables son tus moradas, Señor! (Sal 84) (Materiales elaborados en Kenia. Reunión preparatoria en Milán, Italia)

1983 Jesucristo, vida del mundo (1 Jn 1, 1-4) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Irlanda. Reunión preparatoria en Celigny-Bossey, Suiza)

1984 Llamados a la unidad por la cruz de nuestro Señor (1 Co 2, 2 y Col 1, 20) (Reunión preparatoria en Venecia, Italia)

1985 De la muerte a la vida con Cristo (Ef 2, 4-7) (Materiales elaborados en Jamaica. Reunión preparatoria en Grandchamp, Suiza)

1986 Seréis mis testigos (Hch 1, 6-8) (Materiales elaborados en Yugoslavia (Eslovenia). Reunión preparatoria en Yugoslavia)

1987 Unidos en Cristo, una nueva creación (2 Co 5, 17-6,4a) (Materiales elaborados en Inglaterra. Reunión preparatoria en Taizé, Francia)

1988 El amor de Dios elimina el temor (1 Jn 4, 18) (Materiales elaborados en Italia. Reunión preparatoria en Pinerolo, Italia)

1989 Edificar la comunidad: un solo cuerpo en Cristo (Rm 12, 5-6a) (Materiales elaborados en Canadá. Reunión preparatoria en Whaley Bridge, Inglaterra)

1990 Que todos sean uno, para que el mundo crea (Jn 17) (Materiales elaborados en España. Reunión preparatoria en Madrid, España)

1991 Alabad al Señor todas las naciones (Sal 117; Rm 15, 5-13) (Materiales elaborados en Alemania. Reunión preparatoria en Rotenburg an der Fulda, República Federal de Alemania)

1992 Yo estoy con vosotros... por tanto, id (Mt 28, 16-20) (Materiales elaborados en Bélgica. Reunión preparatoria en Brujas, Bélgica)

1993 Llevad los frutos del Espíritu para la unidad de los cristianos (Gal 2, 22-23) (Materiales elaborados en Zaire. Reunión preparatoria cerca de Zurich, Suiza)

1994 La casa de Dios: llamados a tener un solo corazón y una sola alma (Hch 4, 32) (Materiales elaborados en Irlanda. Reunión preparatoria en Dublín, Irlanda)

1995 Koinonía: comunión en Dios y entre nosotros (Jn 15, 1-17)(Materiales elaborados por «Fe y Orden». Reunión preparatoria en Bristol, Inglaterra)

1996 Mira que estoy a la puerta y llamo (Ap 3, 14-22) (Materiales preparatorios elaborados en Portugal - reunión en Lisboa, Portugal)

1997 En nombre de Cristo... dejaos reconciliar con Dios (2 Co 5, 20) (Materiales preparatorios elaborados en Escandinavia - reunión en Estocolmo, Suecia)

1998 El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad (Rm 8, 14-27) (Materiales preparatorios elaborados en Francia - reunión en París, Francia)

1999 Él habitará con ellos. Ellos serán su pueblo y el mismo Dios estará con ellos (Ap 21, 1-7) (Materiales preparatorios elaborados en Malasia - reunión en el Monasterio de Bose, Italia)

2000 Bendito sea Dios que nos ha bendecido en Cristo (Ef 1, 3-14) (Materiales preparatorios elaborados por el Consejo de Iglesias del Medio Oriente - reunión en el Monasterio de La Verna, Italia)

2001 Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 1-6) (Materiales preparatorios elaborados en Rumania - reunión celebrada en la "Casa de Odihna", Rumania)

2002 En ti está la fuente de la vida (Sal 36, 10) (Materiales preparatorios elaborados por el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) y la Conferencia de Iglesias de Europa (CEC) - reunión en el Centro ecuménico de Ottmaring, Augsburgo, República Federal de Alemania)

2003 Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro (2 Co 4, 3-18) (Materiales preparatorios elaborados en Argentina - reunión en el Centro ecuménico «Los Rubios», cerca de Málaga, España)

2004 Mi paz os doy (Jn 14, 27) (Materiales preparatorios elaborados en Alepo, Siria - reunión en Palermo, Sicilia, Italia)

2005 Cristo, fundamento único de la Iglesia (1 Co 3, 1-23) (Materiales preparatorios elaborados en Eslovaquia - reunión en Piestany, Eslovaquia)

2006 Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt 18, 20) (Materiales preparatorios elaborados Irlanda - reunión en Prosperous, County Kildare, Irlanda)

2007 Hace oír a los sordos y hablar a los mudos (Mc 7, 37) (Materiales preparatorios elaborados en Sudáfrica - reunión celebrada en el Castillo de Faverges, Alta Saboya, Francia)

2008 No ceséis de orar (1 Ts 5, 17) (Materiales preparatorios elaborados en USA - reunión celebrada en Graymoor, Garrison, USA)

2009 Estarán unidas en tu mano (Ez 37, 17) (Materiales preparatorios elaborados en Corea - reunión celebrada en Marsella, Francia)

2010 Vosotros sois testigos de todas estas cosas (Lc 24, 48) (Materiales preparatorios elaborados en Escocia - reunión en Glasgow, Escocia)

2011 Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración (cf. Hch 2, 42) (Materiales preparatorios elaborados en Jerusalén - reunión celebrada en Saydnaya, Siria)

2012 Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Co 15, 51-58). (Materiales preparatorios elaborados en Polonia - reunión celebrada en Varsovia, Polonia)

2013 ¿Qué exige Dios de nosotros? (cf. Mi 6, 6-8) (Materiales preparatorios elaborados en la India - reunión celebrada en Bangalore, India)

2014 ¿Es que Cristo está dividido? (1 Co 1, 1-17) (Materiales preparatorios elaborados en el Canadá - reunión celebrada en Montreal, Canadá)

2015 Jesús le dice: Dame de beber (Jn 4, 7) (Materiales preparatorios elaborados en Brasil – reunión celebrada en Sao Paulo, Brasil)

2016 Destinados a proclamar las grandezas de Dios (cfr. 1 Pedro 2, 9)
(Materiales preparatorios elaborados en Letonia – reunión celebrada en Riga, Letonia)

 

ALGUNAS FECHAS SEÑALADAS EN LA HISTORIA DE LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

c. 1740 Nacimiento en Escocia de un movimiento pentecostal con vinculaciones en América del Norte, cuyo mensaje de avivamiento de la fe incluía oraciones por todas las Iglesias y con todas ellas.

1820 El Rvdo. James Haldane Stewart publica «Sugerencias para la unión general de los cristianos para la efusión del Espíritu» (Hints for the General Union of Christians for the Outpouring of the Spirit).

1840 El Rvdo. Ignatius Spencer, un convertido al catolicismo, sugiere una «Unión de oración por la unidad».

1867 La Primera Conferencia de Lambeth de los obispos anglicanos hace hincapié en la oración por la unidad en el Preámbulo de sus Resoluciones.

1894 El papa León XIII anima a la práctica de un Octavario de Oración por la Unidad en el contexto de Pentecostés.

1908 Primera celebración del «Octavario por la Unidad de la Iglesia», iniciada por el Rvdo. Paul Wattson.

1926 El Movimiento «Fe y Constitución» inicia la publicación de «Sugerencias para un Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos».

1935 En Francia, el abad Paul Couturier impulsa la «Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos» sobre la base incluyente de una oración concebida «por la unidad que Cristo quiere, por los medios que él quiere». 44

1958 El centro «Unidad Cristiana» de Lyon (Francia) y la Comisión «Fe y Constitución» del Consejo Mundial de Iglesias comienzan a preparar conjuntamente el tema para la Semana de Oración.

1964 En Jerusalén el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I recitan juntos la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17).

1964 El Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II subraya que la oración es el alma del movimiento ecuménico y anima a la práctica de la Semana de Oración.

1966 La Comisión «Fe y Constitución» y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos (actualmente Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos) de la Iglesia Católica deciden preparar un texto para la Semana de Oración de cada año.

1968 Por primera vez la Semana de Oración se celebra sobre la base de unos textos elaborados en colaboración por «Fe y Constitución» y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos (actualmente Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos).

1975 Primera celebración de la Semana de Oración a partir de textos preparados sobre la base de un proyecto propuesto por un grupo ecuménico local. Esta nueva modalidad de elaboración de los textos ha sido inaugurada por un grupo ecuménico de Australia.

1988 Los textos de la Semana de Oración fueron utilizados en la celebración inaugural de la Federación Cristiana de Malasia, que reúne a los principales grupos cristianos de este país.

1994 El grupo internacional que preparó los textos para 1996 incluyó representantes de la YMCA y de la YWCA.

2004 Acuerdo alcanzado para que los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos sean editados conjuntamente y publicados en el mismo formato por «Fe y Constitución» (Consejo Mundial de Iglesias) y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (Iglesia Católica).

2008 Celebración del centenario de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (su predecesor, el Octavario por la Unidad de la Iglesia, fue celebrado por primera vez en 1908).

 

      

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