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Visita
de S.E. Mons. Paul Josef Cordes,
Arzobispo
Presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum"
Ginebra,
8 - 9 de octubre 2002
El
Arzobispo Mons. Paul Josef Cordes, Presidente del Pontificio Consejo "Cor
Unum" visitó las instituciones humanitarias internacionales en Ginebra, el
8 y 9 de octubre pasados.
El
Pontificio Consejo "Cor Unum" es el Dicasterio de la Santa Sede que se
encarga de concretizar las iniciativas del Santo Padre en el ámbito de la
caridad, y de llevar su asistencia a las zonas perjudicadas por calamidades. El
cometido de "Cor Unum" es ser punto de conexión entre la Santa Sede y
la red de agencias de asistencia y de desarrollo católicas. La visita fue
coordinada con la Misión Permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las
Naciones Unidas y las Organizaciones Internacionales en Ginebra.
En
la UNHCR, Mons. Cordes se reunió en primer lugar con el Sr. Ruud Lubbers, el
Alto Comisario, y sus colaboradores. Tras una breve presentación del Pontificio
Consejo "Cor Unum" y de
sus actividades, el Sr. Lubbers hizo el equivalente con la UNHCR. La UNHCR se
ocupa de los refugiados y de las personas desplazadas internamente, es decir, de
aquellas personas que comparten las mismas realidades que los refugiados:
dictaduras, guerras, etc. El número de dichas personas, bajo el amparo de la
UNHCR, es de casi 20 millones. Su labor humanitaria consiste no sólo en el
cuidado inmediato de las personas, sino también en encontrar soluciones a largo
plazo, y en capacitarlas a participar positivamente en la sociedad.
Recientes
estudios revelan cómo la gestión norteamericana de la inmigración haya
contribuido a su crecimiento económico. Se ha indicado que mientras USA
administró su inmigración por medio de una legislación, Europa hizo lo mismo
a través de la cultura, un proceso difícil que no ha sido capaz de combatir
las crecientes y preocupantes tendencias xenófobas y anticulturales.
Un
sucesivo encuentro fue mantenido con el Sr. François Pirlot, que dio lugar a
una diálogo centrado en las actividades humanitarias en Paquistán y en
Afganistán. En Afganistán la misión principal es la de reconstruir el país.
Catholic Relief Services (CRS) y la German Diakonisches Work están presentes y
llevan a cabo esta labor con un buen nivel. Organizaciones musulmanas también
están presentes en el lugar. Aun así, el futuro presenta muchos riesgos. Las
infraestructuras básicas que conciernen la educación y la salud son pobres. De
todas maneras, las personas demandan educación, tanto los padres cuanto los niños.
Esto es una señal muy positiva. Los recursos hídricos escasean perennemente en
la región. Gran parte del sistema hídrico ha sido destruido durante el
conflicto. El gobierno central está haciendo lo posible en una situación tan
difícil y merece todo apoyo.
Mons.
Cordes se encontró asimismo con el Sr. Christopher E. Sorek, Jefe del
Departamento de Comunicación de la Federación Internacional de la Cruz Roja y
Media Luna Roja. La Federación dedica una atención particular a una buena
estrategia y relación con los medios, especialmente a fin de devolver a la
opinión publica y a la agenda de los donantes, los desastres que tienden a
resolverse con lentitud o a olvidarse. Mons. Cordes llamó la atención sobre la antropología que yace detrás
de la ayuda y el lugar que la religión ocupa en ella. Conforme a su parecer, la
religión no debería rechazarse por algunos como algo que causa divisiones,
sino que, debería reconocerse, no sólo como algo positivo capaz de unir, sino
también como el elemento más importante en las decisiones de las personas.
Al
final del día 8 de octubre, Mons. Cordes mantuvo una reunión con el Director y
el Personal de la Comisión Internacional de Emigración Católica. Esta Comisión
ocupa un lugar relevante, en un momento en el que el tema de la inmigración se
está moviendo hacia el centro de la reflexión internacional.
El
9 de octubre, Mons. Cordes visitó el Consejo Mundial de Iglesias, en donde fue
recibido, en ausencia de su Secretario General, el Dr. Raiser, por el Diputado
Secretario General el Sr. George Lemopoulos. Más tarde, en una mesa redonda con
los representantes de los diferentes sectores del Consejo Mundial, se expresó
como preocupación común que a menudo la religión, en el trabajo de desarrollo
y asistencia, es identificada principalmente como un obstáculo, en lugar de
algo que contribuye al crecimiento de una comunidad. Representantes de la
agencia paralela del Consejo Mundial de las Iglesias para la asistencia
humanitaria, la Acción de las Iglesias Juntas, intercambiaron puntos de vista
durante un almuerzo en la Misión Permanente ante la Santa Sede.
Antes
de marcharse de Ginebra, el Arzobispo Mons. Cordes visitó el Centro Católico
Internacional de Ginebra y la Oficina de las Naciones Unidas para la Asistencia
Humanitaria.
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