|
PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA
CINCO MENSAJES PROGRAMÁTICOS
1) El asociacionismo familiar es un derecho humano fundamental
llamado a desarrollar y servir dos dimensiones esenciales en su acción: a) uno
interno, fortaleciendo la identidad familiar natural; b) otro externo,
favoreciendo la forja de la “ciudadanía familiar”.
2) Los retos culturales que afectan actualmente a la sociedad
son de naturaleza específicamente antropológica. La familia natural, es la única
institución que plenamente está en condiciones de aportar soluciones a dicha
crisis, mostrando la belleza singular de la persona como ser familiar.
3) Sólo la familia natural es el instituto más apreciado en la
transmisión de los valores humanos y cristianos a través de la educación
familiar que adquiere en la familia una dimensión constitutiva e insustituible
en la transmisión de la educación integral a las nuevas generaciones.
4) La vocación social del ser humano se traduce adecuadamente
en la sociedad a través de las virtudes y valores que la familia genera y
difunde. Justicia, solidaridad y paz forman el trinomio esencial para el
progreso y desarrollo integral de la Humanidad.
5) Las asociaciones familiares están llamadas a reclamar la
atención de los poderes públicos sobre los bienes, derechos y deberes para con
la familia, célula imprescindible para el tejido social de nuestras
civilizaciones. Hacer razonable el bien y las ventajas que la familia sana
natural contribuye al bien común es el reto central al que estamos todos
convocados.
Con Cicerón podemos decir siglos después que se hacen actuales sus palabras: “familia
est principium urbis et quasi seminarium rei publicae” . La familia es el
centro de creación de vínculos y de nacimiento de la prole.
Mons. Carlos Simón Vázquez
Sub-Secretario del Pontificio Consejo para la Familia
|