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CONSEJO PONTIFICIO  PARA LOS LAICOS

NOTICIARIO 12/2006

 



El Presidente a los Lectores

Queridos amigos:

Ha sido un evento el que ha marcado la vida de nuestro Dicasterio en el primer semestre de este año: el encuentro del Santo Padre con los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades en la vigilia de Pentecostés.

La decisión de encontrar estas nuevas realidades agregativas se ubica de manera significativa entre las primeras opciones operativas de Benedicto XVI. El Santo Padre manifestó este deseo en la primera audiencia oficial que me concedió como presidente del Consejo Pontificio para los Laicos. Era el 14 de mayo del 2005 y por una coincidencia realmente singular, ¡vigilia de Pentecostés! La cita que el Papa Ratzinger ha querido ofrecer a los movimientos y comunidades el 3 de junio pasado es un importante signo de continuidad con el magisterio de Juan Pablo II, que consideraba a los movimientos como dones preciosos del Espíritu a la Iglesia de hoy y un gran signo de esperanza para la humanidad de nuestro tiempo.

Las relaciones del Papa Benedicto XVI con los movimientos eclesiales datan desde hace ya mucho tiempo y tienen una historia de la cual él mismo ha hablado en diversas ocasiones. Sus primeros contactos con esta realidad que luego se intensificaron y profundizaron transformándose en una verdadera amistad se remontan a mediados de los años sesenta, cuando era todavía profesor en Tubinga. Era el período difícil del post-Concilio, pero a los ojos del teólogo estos nuevos carismas ya se revelan como un don providencial. Dirigiéndose a los participantes al Congreso mundial de los movimientos eclesiales organizado por nuestro Dicasterio en mayo de 1998 señala: «E improvisamente surge algo que nadie había proyectado. El Espíritu Santo, por decirlo así, había pedido de nuevo la palabra. Y en hombres y mujeres jóvenes, sin “quizás” o “peros”, sin subterfugios o excusas, reflorecía la fe, vivida en su integridad como don, como un regalo precioso que da vida».

Junto a Juan Pablo II el cardenal Ratzinger, cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue un intérprete autorizado de su magisterio sobre los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, convirtiéndose para éstos en un interlocutor atento y pródigo de sabios consejos. Ve en los movimientos “modos fuertes de vivir la fe”, en sus obras “algo que verdaderamente indica el futuro”, y en su función el rol de aquellas “minorías creativas” que según Arnold Toynbee son determinantes para el futuro del mundo. Su aporte teológico a la definición de la identidad eclesial de los movimientos es fundamental. En el pensamiento del cardenal Ratzinger, para ubicar correctamente el discurso teológico sobre estas nuevas realidades agregativas no basta la dialéctica de los principios que contrapone institución y carisma ya que la Iglesia está edificada de manera orgánica y no dialéctica. La correcta colocación teológica de los movimientos en la Iglesia se ha de individuar en la apostolicidad, que es la dimensión de la cual surge el vínculo particular que los une con el ministerio del Sucesor de Pedro. En el Congreso citado precedentemente afirmaba: “El papado no ha creado los movimientos, pero ha sido para ellos un sostén esencial en la estructura de la Iglesia, su pilar esencial […] El Papa tiene necesidad de estos servicios, y éstos tienen necesidad de él, y en la reciprocidad de ambas especies de misión se realiza la sinfonía de la misión eclesial”.

Subido al solio pontificio, Benedicto XVI no ha cesado de estar atento a los movimientos eclesiales, a propósito de los cuales el 21 de agosto del año pasado en Colonia decía a los obispos alemanes: “La Iglesia debe valorar estas realidades y al mismo tiempo debe guiarlas con sabiduría pastoral, para que puedan contribuir en el mejor modo posible, con sus diversos dones a la edificación de la comunidad […] Las Iglesias locales y los movimientos no están en contraste entre ellos, constituyen más bien la estructura viva de la Iglesia”. El deseo de convocarlos a todos juntos en Roma por segunda vez y nuevamente en la vigilia de Pentecostés nace justamente del aprecio que tiene el Santo Padre hacia estas realidades y de la solicitud pastoral que ha manifestado también a lo largo de los preparativos del encuentro, siguiéndolos de cerca y con mucha atención.

Al pueblo de los movimientos y de las nuevas comunidades llegado a Roma el 3 de junio pasado para revivir con el Sucesor de Pedro el misterio de Pentecostés, proclamar la alegría de creer en Jesucristo y renovar el compromiso de ser discípulos en nuestro tiempo, el Santo Padre les decía entre otras cosas: “Pentecostés es esto: Jesús, y mediante él Dios mismo, viene a nosotros y nos atrae dentro de sí [y] el Espíritu Santo a través del cual Dios viene a nosotros, nos trae vida y libertad”. Los movimientos eclesiales —continuaba— han nacido precisamente de la sed de la vida verdadera y ellos quieren y deben ser escuelas de libertad, de la libertad verdadera de los hijos de Dios. En ellos la presencia del Espíritu se manifiesta en el empuje misionero que los lleva a anunciar sin temor al Señor en todos los ámbitos de la vida humana, sin presunción, sin desaliento. Los exhortó por ello a trabajar —en su multiplicidad—, por la unidad del único Cuerpo. El Santo Padre les dirigió la urgente invitación a ser “aún más, mucho más, colaboradores en el ministerio apostólico universal del Papa, abriendo las puertas a Cristo […] el mejor servicio de la Iglesia a los hombres”.

El encuentro de Benedicto XVI con los movimientos fue precedido por el segundo Congreso mundial de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades con el tema “La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo”. Núcleo de los dos eventos, de los cuales leeréis más ampliamente en las páginas que siguen, la persona de Cristo, “el más bello entre los hijos del hombre” (Sal 45 [44]). Y al centro de la reflexión del congreso la pregunta, inevitable para los discípulos del Señor: ¿Cómo transmitir el esplendor de la belleza de Cristo al mundo de hoy? Es éste el desafío que estamos llamados a asumir: ser testigos de la belleza de Cristo y de su Evangelio en el corazón de nuestro mundo post-moderno y, como dicen algunos, post-cristiano.

La experiencia de la belleza de ser cristiano encontró y encuentra en nuestros días un terreno particularmente fértil justamente en los movimientos eclesiales y en las nuevas comunidades. Los carismas desde los cuales nacieron han generado efectivamente itinerarios pedagógicos que continúan formando una multitud de auténticos testigos de la belleza de Cristo, cristianos para los cuales la fe no es una teoría teñida de sentimentalismo, sino más bien una opción radical de vida que lleva al seguimiento del Señor. Y así, en la opacidad de nuestro mundo insidiado por la mediocridad brotan luces de esperanza, ambientes de irresistible irradiación de la Belleza que salva al mundo, como afirmaba Dostoyevski. Los cristianos deben anunciar al mundo que el Evangelio no es una utopía, sino un camino hacia la vida plena; que la fe no es una carga, un yugo que doblega al hombre, sino más bien, la aventura fascinante que le devuelve, junto con su plena humanidad, toda la dignidad y la libertad de los hijos de Dios; que Cristo es la única respuesta al deseo de felicidad que llevamos en el corazón. En una palabra, deben hacer resplandecer la Belleza que tantos han encontrado gracias a los movimientos eclesiales y nuevas comunidades.

La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo

El encuentro de Benedicto XVI
con los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades

El Pentecostés de 2006 pasará a la historia de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades como una nueva “piedra miliar” colocada en su camino de vida y servicio a la Iglesia. El 3 de junio de 2006, en vísperas de la solemnidad, el Santo Padre Benedicto XVI tuvo un encuentro con los miembros de estas nuevas realidades eclesiales en la Plaza San Pedro, una plaza desbordante de personas que llegaba hasta alcanzar la vía de la Conciliación y más allá de la vía Giovanni XXIII: centenares de miles de personas provenientes del mundo entero, reunidos en Roma en torno a la persona del Sucesor de Pedro, han querido responder a la invitación de revivir con él, el misterio de Pentecostés.

Desde que el encuentro fue anunciado se inició una intensa colaboración entre el Consejo Pontificio para los Laicos y estas agregaciones, un trabajo común de preparación a la cita del 3 de junio en Roma. Los responsables de más de 100 movimientos y comunidades expresaron su gratitud al Santo Padre por la invitación y contribuyeron en la realización de este importante evento eclesial. Así se unieron al encuentro movimientos y comunidades grandes y no tan grandes, desde el Camino neocatecumenal a Comunión y Liberación, desde el movimiento de los Focolares a las diversas realidades que forman la Renovación Carismática Católica; y también el Regnum Christi, los Cursillos de Cristiandad, la Comunidad de san Egidio, el Movimiento de Schönstatt, el Movimiento de Vida Cristiana, la Comunidad del Emmanuel, la Comunidad Papa Juan XXIII, el Sermig, el Arca, Fe y Luz, la Comunidad misionera de Villaregia, las Comunidades Laicas Marianistas, los Equipos de Nôtre Dame, el FASTA, el movimiento Vivere In, la Obra de Nazareth, la Comunidad Adsis y muchos más.

Los años transcurridos desde aquella inolvidable experiencia de mayo de 1998, cuando se realizó el primer encuentro de este tipo con el siervo de Dios Juan Pablo II, se han caracterizado por un significativo incremento de las relaciones entre los movimientos y las nuevas comunidades, y de éstos con el Consejo Pontificio para los Laicos; relaciones vividas en espíritu de comunión que han llevado a un conocimiento recíproco más profundo y a una mayor conciencia del rol que tienen en la obra de la nueva evangelización. En este tiempo ha sido significativa la relación de colaboración más estrecha establecida con el Consejo Pontificio para los Laicos, su “casa común” y su natural punto de referencia. Ahora, después de este encuentro con Benedicto XVI, se espera un progreso ulterior hacia la meta de la plena “madurez eclesial”, auspiciada por Juan Pablo II. El Santo Padre, en la homilía que tuvo durante la celebración de las primeras vísperas de Pentecostés, se dirigió a los movimientos eclesiales y a las nuevas comunidades con su lenguaje sencillo y profundo, claro y denso; es una verdadera enseñanza que enriquecerá la reflexión común de esta multiformidad de realidades eclesiales hacia un camino que tenemos que recorrer juntos.

Iniciando con la pregunta “¿Quién o qué es el Espíritu Santo?¿Cómo podemos reconocerlo? ¿Cómo vamos nosotros a él y él viene a nosotros? ¿Qué es lo que hace?”, Benedicto XVI desarrolló su discurso centrándose de modo particular en el tema de la vida y la libertad, los primeros dones del Espíritu Santo, y en el tema de la unidad, porque el Espíritu actúa: “con miras al único cuerpo y a la unidad del único cuerpo”, explicó el Papa. “Todos anhelamos vida y libertad. Pero ¿qué es esto?, —se preguntó Benedicto XVI— ¿dónde y cómo encontramos la “vida”?”. Ciertamente no la encontramos en la experiencia vivida por el hijo pródigo en la parábola evangélica.

“Cuando sólo se quiere ser dueño de la vida, esta se hace cada vez más vacía, más pobre […] No. De este modo no encontramos la vida. […] Sólo se encuentra la vida dándola; no se la encuentra tratando de apoderarse de ella. Esto es lo que debemos aprender de Cristo; y esto es lo que nos enseña el Espíritu Santo, que es puro don, que es el donarse de Dios. Cuanto más da uno su vida por los demás, por el bien mismo, tanto más abundantemente fluye el río de la vida”. De aquí entonces, la exhortación a los movimientos: “Queridos amigos, los Movimientos han nacido precisamente de la sed de la vida verdadera, son Movimientos por la vida en todos sus aspectos. Donde ya no fluye la verdadera fuente de la vida, donde sólo se apoderan de la vida en vez de darla, allí está en peligro incluso la vida de los demás; allí están dispuestos a eliminar la vida inerme del que aún no ha nacido, porque parece que les quita espacio a su propia vida. Si queremos proteger la vida, entonces debemos sobre todo volver a encontrar la fuente de la vida; entonces la vida misma debe volver a brotar con toda su belleza y sublimidad; entonces debemos dejarnos vivificar por el Espíritu Santo, la fuente creadora de la vida”. El Papa se refirió a la parábola del hijo pródigo para hablar de la libertad: “Quiere la vida y por eso quiere ser totalmente libre. Ser libre significa, según esta concepción, poder hacer todo lo que se quiera, no tener que aceptar ningún criterio fuera y por encima de mí mismo, seguir únicamente mi deseo y mi voluntad. Quien vive así, pronto se enfrentará con los otros que quieren vivir de la misma manera. La consecuencia necesaria de esta concepción egoísta de la libertad es la violencia, la destrucción mutua de la libertad y de la vida”. Sin embargo, los cristianos saben bien que la enseñanza de la Sagrada Escritura es diversa y “une el concepto de libertad con el de filiación” donde los hijos no son esclavos. “La verdadera libertad se demuestra en la responsabilidad, — añadió el Santo Padre — en un modo de actuar que asume la corresponsabilidad con respecto al mundo, con respecto a sí mismos y con respecto a los demás […] Él [el Espíritu Santo] nos compromete en la misma responsabilidad de Dios con respecto a su mundo, a la humanidad entera […] Nosotros hacemos el bien no como esclavos, que no son libres de obrar de otra manera, sino que lo hacemos porque tenemos personalmente la responsabilidad con respecto al mundo; porque amamos la verdad y el bien, porque amamos a Dios mismo y, por tanto, también a sus criaturas. Ésta es la libertad verdadera, a la que el Espíritu Santo quiere llevarnos”. Para ello, para ser testigos y promotores de esta libertad “los Movimientos eclesiales quieren y deben ser escuelas de libertad, de esta libertad verdadera […]En este mundo, tan lleno de libertades ficticias que destruyen el ambiente y al hombre, con la fuerza del Espíritu Santo queremos aprender juntos la libertad verdadera; construir escuelas de libertad; demostrar a los demás, con la vida, que somos libres y que es muy hermoso ser realmente libres con la verdadera libertad de los hijos de Dios”.

Junto a la vida y la libertad, el Espíritu Santo trae también la unidad. Unidad que no significa uniformidad, porque “en Él la multiplicidad y la unidad van juntas”, y es ésto lo que Él quiere para los movimientos, explicó el Papa dirigiéndose a los numerosos miembros de estas nuevas agregaciones: “Él quiere vuestra multiformidad y os quiere para el único cuerpo, en la unión con los órdenes duraderos —las junturas — de la Iglesia, con los sucesores de los Apóstoles y con el Sucesor de san Pedro”.

Entonces el Papa invitó a renovar el impulso misionero con el que se demuestra la presencia del Espíritu Santo, un impulso en el anuncio y el testimonio en la propia familia, en el propio ambiente de trabajo, en cada ámbito de la existencia; sin desánimos ni límites, para colaborar cada vez más con la Iglesia: “Queridos amigos, os pido que seáis, aún más, mucho más, colaboradores en el ministerio apostólico universal del Papa — concluyó Benedicto XVI — abriendo las puertas a Cristo. Este es el mejor servicio de la Iglesia a los hombres y de modo muy especial a los pobres, para que la vida de la persona, un orden más justo en la sociedad y la convivencia pacífica entre las naciones, encuentren en Cristo la “piedra angular ” sobre la cual construir la auténtica civilización, la civilización del amor”. La celebración de las primeras vísperas se preparó con dos horas de animación, introducidas por el saludo a los participantes de S. E. Mons. Clemens. La animación consistió en: cantos guiados por el coro compuestos para la ocasión por representantes de los movimientos y las nuevas comunidades; testimonios sobre el Congreso de Rocca di Papa; un breve vídeo con imágenes del encuentro de mayo de 1998 con las palabras de Juan Pablo II y de los fundadores de algunos movimientos y la lectura de algunos pasajes de los escritos del entonces cardenal Ratzinger sobre los movimientos y la encíclica de Benedicto XVI Deus caritas est. Luego apareció Benedicto XVI quien recorrió en su “papamóvil” los pasillos de la plaza de San Pedro hasta la vía de la Conciliación, dando así la posibilidad a los que estaban más lejos de gozar de su cercanía. Fue un simbólico abrazo a las multitudes de fieles que duró media hora y que fue seguido por el saludo de S. E. Mons. Stanisław Ryłko quien, a nombre de todos, expresó la gratitud por el don del encuentro y “por los frutos de santidad de vida, de comunión, de valentía y de fantasía misionera que estos carismas hacen florecer en la Iglesia de nuestro tiempo y que son signo de una renovada primavera cristiana”.

También Chiara Lubich, ausente por motivos de salud, quiso participar de algún modo en este encuentro con un mensaje leído en su nombre inmediatamente después del saludo de S. E. Mons. Ryłko. La celebración de las primeras vísperas de Pentecostés se enriqueció con comentarios a los salmos y al cántico, ofrecidos por Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de san Egidio, Kiko Argüello, iniciador del Camino neocatecumenal, y por Julián Carrón, presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación. Sus palabras fueron meditaciones sobre los temas de los salmos y del cántico y enriquecidas con la experiencia del propio movimiento de pertenencia, expresión de aquella multiformidad de la cual habló después el mismo Santo Padre en el transcurso de su homilía. “Un carisma fructifica con la oración y con el corazón de niños. ¡Porque es don!”, dijo Andrea Riccardi, dando testimonio de cómo la oración es el modo para no sucumbir, para no resignarse frente a la “pobreza” y a la “esterilidad” del mundo de hoy, sino que es “el tejido donde el carisma no se apaga ni se vacía en el orgullo, sino que fructifica”. Y de estos nuevos carismas habló también Kiko Argüello, presentándolos al Santo Padre como “las nuevas realidades que el Espíritu Santo suscita como ayuda para los sacerdotes, para las parroquias, para los obispos, para el Papa ”, el modo en que hoy “el Señor reconstruye Jerusalén”. La situación dramática del mundo de hoy, pobre y necesitado de sentido hace aún “más fulminante la vehemente pregunta de Cristo: “Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?” (Lc 18,8)”, dijo don Julián Carrón. “Responder a esta pregunta nos hace más conscientes de la importancia de este encuentro” y de “la urgencia de la tarea a la que estamos llamados”. Después de la homilía del Papa se hizo memoria del sacramento de la Confirmación. En el transcurso de las notas de la coral y de la orquesta del maestro Mons. Marco Frisina, que dirigió las vísperas, y de las palabras de la oración para la invocación del Espíritu Santo, siete miembros de movimientos y nuevas comunidades encendieron otros tantos braseros, símbolo de los dones del Espíritu Santo dado a los fieles. Al término de la celebración, a nombre de todos los presentes, dirigieron al Santo Padre palabras de gratitud Patti Gallagher Mansfield, de la Renovación carismática católica, y Luis Fernando Figari, fundador del Movimiento de Vida Cristiana. Un viento frío, insólito en Roma para los primeros días de junio, caracterizó la celebración. Un viento que nos hizo recordar —como se indicó varias veces a lo largo del encuentro— aquel viento gallardo del primer Pentecostés que empujó a los primeros discípulos a difundir el mensaje evangélico a todos los pueblos. Un viento que llama también hoy a andar, a sentirse impulsados y al mismo tiempo guiados hacia las gentes de nuestro tiempo para anunciar la belleza del encuentro con Cristo.

El Congreso mundial de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades

Con vistas al encuentro en la plaza de San Pedro de la vigilia de Pentecostés, tuvo lugar en Rocca di Papa, del 31 de mayo al 2 de junio, el II Congreso mundial de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades sobre el tema: “La belleza de ser cristiano y la alegría de comunicarlo”. El Consejo Pontificio para los Laicos reunió a más de 300 delegados provenientes de numerosos países y diversas experiencias agregativas, para reflexionar sobre el tema inspirado en las palabras pronunciadas por Benedicto XVI en la homilía de la santa misa en el solemne inicio de su pontificado, el 24 de abril de 2005: “Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con Él”. El objetivo del Congreso fue reflexionar sobre la naturaleza misma del acontecimiento cristiano, de cómo éste es vivido en los movimientos y en las nuevas comunidades, de cómo se educa a este misterio y sobre el modo de comunicarlo para ir al encuentro de los deseos y expectativas de los hombres de nuestro tiempo.

No se trató, por lo tanto, de una ulterior presentación de los movimientos y nuevas comunidades que, en su conjunto, cargan ya con decenios de historia y una amplia difusión en la vida de la Iglesia. La mayoría de estas nuevas realidades agregativas, de hecho, ya han obtenido el reconocimiento canónico por parte de la Santa Sede y actúan en muchas iglesias locales de los cinco continentes. La inolvidable experiencia del 30 de mayo de 1998 contribuyó a una conciencia más profunda de la naturaleza, el servicio y las obras de estas diversas realidades que edifican la Iglesia y la renuevan en su misión.

Así el II Congreso se organizó para un mayor crecimiento hacia la meta de la plena “madurez eclesial” deseada por Juan Pablo II, siendo además una ocasión para compartir la riqueza de los diversos carismas, para resaltar el valor educativo y renovar el impulso misionero.

Entre los más de 300 participantes del Congreso se encontraban fundadores, iniciadores y responsables de alrededor de 100 realidades eclesiales, en gran parte reconocidas a nivel internacional por la Santa Sede; también estaban presentes algunas realidades reconocidas a nivel diocesano pero ya presentes en diversas iglesias particulares. Entre los invitados se contó además con la presencia de algunos representantes de dicasterios de la Curia Romana, algunos miembros y consultores del Consejo Pontificio para los Laicos, unos cuarenta obispos de diversos continentes, “observadores ” de varias instituciones católicas y delegados de otras iglesias y confesiones cristianas.

El mensaje que el Santo Padre envió al inicio del Congreso fue un importante aporte para los trabajos del mismo en el cual hizo un llamado a los movimientos: “Llevad la luz de Cristo a todos los ambientes sociales y culturales en los que vivís... Iluminad la oscuridad de un mundo trastornado por los mensajes contradictorios de las ideologías. No hay belleza que valga si no hay una verdad que reconocer y seguir, si el amor se reduce a un sentimiento pasajero, si la felicidad se convierte en un espejismo inalcanzable, si la libertad degenera en instintividad”. Frente a todos estos reduccionismos de la experiencia humana auténtica que generan un mundo “turbado”, utilizando una expresión del mismo Papa, el Santo Padre invita a ofrecer “el testimonio de la libertad con la que Cristo nos ha liberado.

La extraordinaria fusión entre amor de Dios y amor al prójimo embellece la vida y hace que vuelva a florecer el desierto en el que a menudo vivimos”. S. E. Mons. Stanisław Ryłko leyó el texto a los participantes en el momento de la introducción a los trabajos del Congreso. Seguidamente el Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos quiso recordar el encuentro de 1998 haciendo un balance del camino recorrido con Juan Pablo II, enumerando los signos de la madurez eclesial de los movimientos: “el sentido de la comunión cada vez más sólida con el Papa y con los pastores y una comunión fraterna entre las diversas realidades”; “el compromiso misionero. Los carismas generan itinerarios de iniciación cristiana que llevan a vivir la fe con radicalidad evangélica”; “la madurez, esta juventud del espíritu, fruto de su fidelidad cotidiana al carisma que los ha originado”.

Las tres ponencias principales fueron confiadas a los cardenales Christoph Schönborn, O.P., Marc Ouellet, P.S.S. y Angelo Scola, que afrontaron respectivamente las cuestiones cristológicas (“Cristo, el más hermoso entre los hijos de Adán”), eclesiológicas (“La belleza de ser cristiano”) y pastorales (“Movimientos eclesiales y nuevas comunidades en la misión de la Iglesia: prioridades y perspectivas”) del tema escogido.

“El significado profundo de este Congreso en preparación del encuentro de Pentecostés —dijo en su ponencia el cardenal Schönborn, arzobispo de Viena— está precisamente en ver cómo las semillas de la belleza echadas por Cristo crecen y dan fruto”.

Cristo mismo es la belleza, afirmó el cardenal, por eso “lo verdadero, lo bueno, lo hermoso no son atributos externos de Dios, sino que coinciden con el mismo ser de Dios. Dios es la Verdad, el Bien, el Amor, la Belleza”. Y Jesucristo nos lleva hacia su misma belleza, una belleza divina “hecha accesible por su encarnación. Abrirse a Cristo significa, por lo tanto, “permitir que un flujo vital de belleza se derrame sobre nosotros, sobre el mundo envilecido por el pecado, desfigurado por el mal”. El Card. Schönborn señaló que es en la santidad donde se encuentra el fruto más precioso de la belleza de Cristo: “No hay nada más hermoso en el mundo que la santidad. Se puede decir de los santos lo que afirma la carta a los hebreos de Cristo: soy como “el resplandor de la gloria de Dios””. El arzobispo de Viena no dejó de delinear otro rostro de Cristo, aquél descrito en los salmos: el rostro del hombre del dolor, abandonado por los hombres, objeto de burla, aquel rostro sin belleza que no atrae la mirada de nadie. Es el rostro del crucificado. Pero precisamente desde la cruz nos excarcela otra belleza, la de la misericordia, de aquel amor que hizo decir a san Pablo: “Sólo conozco a Cristo y Cristo crucificado”.

El cardenal Ouellet, arzobispo de Québec y primado de Canadá, desarrolló su ponencia iniciando con algunas preguntas: “¿Es la estética de verdad un camino fecundo para la Iglesia de hoy? En ciertos aspectos, el cristianismo actual erradicado de sus fuerzas vivas, ¿no corre el riesgo de aferrarse a una situación de residuo cultural de otra época? Me atrevo a aventurar como hipótesis o como apuesta que me parece que el camino de la belleza esté en el de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades. Al inicio del tercer milenio ¿no estamos (quizás) llamados a partir de la belleza de Cristo?”.

Citando a Hans Urs von Balthasar, el arzobispo de Québec subrayó cómo “el camino de lo hermoso va al encuentro de las aspiraciones más profundas del corazón humano”. Advirtió que “hoy es urgente explorar esta vía de la belleza desde el momento que el punto de vista de la verdad y la bondad llegan con menos viveza al hombre actual impregnado de escepticismo y relativismo. La tarea de los cristianos consiste en restaurar esta armonía entre la verdad, la bondad y la libertad, a partir del encuentro vivo con Cristo para que despierte el corazón del hombre y dé sentido a su vida abriéndolo a la totalidad de la realidad”.

La última jornada del Congreso de los movimientos y nuevas comunidades, viernes 2 de junio, estuvo marcada por la ponencia magistral del patriarca de Venecia, el Card. Angelo Scola, que delineó las prioridades y perspectivas de los movimientos y nuevas comunidades en la misión de la Iglesia. Después de recordar que el motor absoluto de la misión de cada uno de los cristianos y de las comunidades cristianas es el Espíritu Santo, el Espíritu de Jesucristo, el cardenal Scola puntualizó el significado de la expresión “coesencialidad” referido a las dimensiones institucional y carismática de la Iglesia: “Es importante notar que, cuando se habla de coesencialidad de dimensión institucional y dimensión carismática — explicó el Patriarca de Venecia — de ningún modo se debe pensar en “dos componentes” de cuya síntesis dialéctica surgiría la realidad de la Iglesia. La palabra coesencialidad indica, por el contrario, la unidad dual propia del evento Iglesia en cuanto tal: aquella institucional y aquella carismática son dimensiones de toda realización de la Iglesia [...]. Es un pretexto y, por tanto, un error reducir a los movimientos al ámbito de la pura dimensión carismática y relegar a las diócesis, parroquias y agregaciones clásicas a aquélla institucional. Ambas dimensiones, con diversas gradaciones, son constitutivas de cada una y de todas estas realidades”. “Hablar de perspectivas y prioridades — dijo después el cardenal, entrando en el corazón de su ponencia — significa señalar las condiciones esenciales a las que los movimientos y nuevas comunidades han de permanecer fieles, si quieren que el origen gratuito de su experiencia se convierta en fuente permanente de la libre adhesión de cada miembro al encuentro con el Señor y camino grato para la misión a nuestros hermanos”. Por lo tanto, no se trata de inventar nuevos programas o planes pastorales, sino de comprender cómo permanecer fieles al propio carisma y continuar proponiéndolo en tiempos de “cambio generacional ”; se trata de mostrar la fecundidad de estos “nuevos carismas” “en la medida que cooperan eficazmente para que Cristo sea conocido hoy”. Pero hay que evitar el grave riesgo de indebidas homologaciones: “Para la misión de los movimientos y nuevas comunidades no existe un único camino que todas estas realidades deban recorrer”.

“Es maduro el tiempo —dijo además el cardenal Scola— para que se reconozca que la acción y reflexión sobre la misión de los nuevos movimientos en la Iglesia ya no puede ser considerada un capítulo independiente, sino que debe desarrollarse necesariamente al interior de la Iglesia universal y de las iglesias particulares, en la sinfonía común de todas las agregaciones de fieles, incluso de las clásicas”.

Las mesas redondas consintieron iniciar una confrontación sobre dos dimensiones fundamentales de la acción de los movimientos y nuevas comunidades, es decir, los itinerarios educativos y el testimonio de la belleza de Cristo al mundo de hoy, gracias a los aportes de los iniciadores y responsables de los principales movimientos y comunidades, como también de algunos expertos en este campo. Los debates y grupos de trabajo que siguieron a las ponencias principales tuvieron como objetivo el permitir a todos los participantes de enriquecer el Congreso con sus experiencias y reflexiones.

El Consejo Pontificio para los Laicos ha dado ya luz verde a la realización del volumen de las actas del Congreso que será publicado en los próximos meses en varias lenguas; será un instrumento fundamental para el proseguimiento de las reflexiones. El Congreso se caracterizó por un verdadero clima de amistad que se respiró tanto a lo largo de los trabajos como también durante los diversos intervalos y en el momento de las comidas, que fueron ocasiones preciosas para profundizar el mutuo conocimiento y el diálogo. La tarde del 1º de junio estuvo dedicada a un concierto de música clásica, mientras que en la tarde y noche del 2 de junio, una vez concluidos los trabajos, varios movimientos y nuevas comunidades asumieron la responsabilidad de organizar encuentros y vigilias de oración en diferentes basílicas e iglesias de Roma.

A los numerosos peregrinos que habían ya llegado a la “Ciudad eterna” se les ofreció momentos fuertes de oración y de preparación espiritual para el encuentro de la vigilia de Pentecostés, permitiéndoles una mayor apertura y disponibilidad del corazón para acoger plenamente el don del Espíritu Santo con una actitud de profunda comunión con el Santo Padre.

Discípulos y misioneros de Jesucristo hoy

El Congreso de los movimientos eclesiales
 y nuevas comunidades en América Latina

Ciento veintidós responsables de cuarenta y cinco movimientos y nuevas comunidades provenientes de veintitrés países de América Latina se reunieron en Bogotá, Colombia, para reflexionar sobre la figura del cristiano en el primer Congreso de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades en América Latina, que se realizó del 9 al 12 de marzo pasado. Los participantes estuvieron además acompañados por la presencia de treinta y dos obispos, la presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y, representando al Consejo Pontificio para los Laicos, S. E. Mons. Stanisław Ryłko, S. E. Mons. Josef Clemens, el Prof. Guzmán Carriquiry y el Dr. Roberto Ragusa.

El Congreso, organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano en colaboración con nuestro Dicasterio, quiso poner al centro de sus reflexiones al discípulo de Cristo, ya que no se puede hablar de nueva evangelización sin interrogarse sobre el sujeto llamado a realizarla. Ante los desafíos con los que se tiene que enfrentar hoy el cristiano, los participantes individuaron tres prioridades que se comprometieron a asumir en nombre de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades que representaban.

Estas prioridades fueron trazadas en la carta que los congresistas quisieron enviar al Santo Padre Benedicto XVI al final de la asamblea. Una carta en la que se expresó la gratitud por la diligencia con la que el Papa ha seguido la iniciativa y por el mensaje que, a través del cardenal Sodano, envió a los participantes: una “palabra orientadora” que ha dado testimonio de la “cercanía paternal” del Papa a la Iglesia y a los pueblos latinoamericanos, “un abrazo lleno de amor y esperanza”.

La primera prioridad presentada en la carta es la formación cristiana. “Está en crisis la capacidad de la generación de adultos de educar a los propios hijos”, así se lee en el documento. “Se vive como si la verdad no existiese, como si el deseo de felicidad del que está hecho el corazón del hombre estuviese destinado a permanecer sin respuesta. La influencia de esta cultura también afecta a los bautizados y por ello aún existen identidades cristianas débiles y confusas”. Ante este desafío los movimientos y nuevas comunidades proponen su propia formación como ámbito en el cual se expresa la originalidad de los carismas de estas muchas realidades, de las cuales cada una fundamenta el proceso educativo de la persona con una pedagogía propia y específica, poniendo al centro el encuentro personal con Cristo vivo.

La segunda gran urgencia es la necesidad de ofrecer al mundo un “anuncio fuerte”. La formación cristiana debe tener siempre un alcance misionero. La misión ayuda a descubrir en plenitud la propia vocación bautismal, defiende de la tentación de un repliegue egoísta sobre sí mismo, protege del peligro de considerar el propio movimiento de pertenencia como una especie de refugio, un clima de cálida amistad para resguardarse de los problemas del mundo. En el curso del Congreso se ha mostrado el compromiso misionero de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades y la capacidad indiscutible que éstos poseen de despertar en los laicos el entusiasmo apostólico y el coraje misionero. “De este modo —han escrito los participantes del encuentro al Papa— se responde a una de las necesidades más urgentes de la Iglesia de nuestros tiempos, es decir, la catequesis de los adultos, entendida como auténtica iniciación cristiana que les revela todo el valor y la belleza del sacramento del Bautismo”.

Apreciando el arraigado sentido del misterio que se manifiesta en la piedad popular, realidad rica en los pueblos de América Latina, los movimientos y nuevas comunidades ofrecen pedagogías de evangelización que pueden contribuir con eficacia a orientarla hacia la formación de discípulos y misioneros de Cristo. Se ilustró también con cuánta naturalidad y valentía estas agregaciones laicales se dirigen hacia las difíciles fronteras de los modernos areópagos de la cultura, de los medios de comunicación social, de la economía y de la política para alentar la construcción de formas de vida más dignas para cada hombre y para todos los hombres. Se señaló también la importancia de la inserción de los movimientos y nuevas comunidades en el tejido de las Iglesias locales, para transformarse en signos elocuentes de la universalidad de la Iglesia y de su misión.

El último, pero no menos importante compromiso que los movimientos y nuevas comunidades han querido asumir es la especial atención hacia los que sufren, los pobres y marginados. “Frente a tantas formas nuevas y antiguas de pobreza — así escribieron al Sumo Pontífice — con las que convivimos en nuestra realidad latinoamericana (y que constituyen una contradicción estridente e interpelante respecto a la tradición católica de nuestros pueblos), queremos esforzarnos, como nos enseña la encíclica Deus caritas est, en crear y sostener con creatividad obras y proyectos que muestren el amor de Dios a cada hombre que sufre y abran caminos a la potencia transformadora de la caridad ante los grandes retos de mayor justicia, solidaridad, paz y unidad en la vida de nuestros pueblos”.

Entre los objetivos del Congreso estuvo el de ofrecer una contribución a la preparación de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, prevista en Aparecida (Brasil) en el mes de mayo de 2007 con el tema “Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,6)”. Y por ello —así se lee en la carta enviada al Santo Padre— “nos comprometemos a suscitar por doquier un intercambio de experiencias, reflexiones y propuestas que puedan edificar en el camino de preparación de tan importante evento”.

Las ponencias e intervenciones en las mesas redondas se recogerán en el volumen de las actas que serán publicadas a cargo del Consejo Episcopal Latinoamericano.

La parroquia redescubierta.
Caminos de renovación

XXII Asamblea plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos

Del 20 al 24 de septiembre de 2006 tendrá lugar en Roma, en Villa Aurelia, la XXII Asamblea plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos.

Como nuestros lectores seguramente recordarán, en la precedente Asamblea plenaria, que se realizó en el mes de noviembre de 2004, el Consejo Pontificio para los Laicos propuso a la atención de los miembros y consultores la realidad de la parroquia, adoptando el tema: “Redescubrir el verdadero rostro de la parroquia”. Recordamos con alegría que en aquella ocasión el Dicasterio fue recibido por última vez por el Santo Padre Juan Pablo II, de venerada memoria, desde siempre cercano al Consejo Pontificio para los Laicos no sólo durante todo su pontificado sino ya como cardenal de Cracovia, como consultor autorizado y muy activo de nuestro Dicasterio.

En la última Asamblea se quiso poner el acento tanto en los nuevos desafíos que provienen del mundo cada vez más secularizado y globalizado como en las posibles orientaciones pastorales que la parroquia debe asumir para formular respuestas convincentes. Se trató de una amplia reflexión tanto de la recapitulación de lo existente como de la valoración jurídico-pastoral, como también de la propuesta por medio de la recolección de indicaciones de líneas programáticas fundamentales, pero en términos muy generales.

Las actas de la XXI Asamblea plenaria se publicaron en el volumen Redescubrir el verdadero rostro de la parroquia, editado en italiano en el 2005.

El argumento de la próxima Asamblea plenaria seguirá tratando el tema de la parroquia y se constituirá por lo tanto en el complemento necesario de la Asamblea precedente, siguiendo el programa acordado en aquella ocasión con los miembros y consultores. Por ello el tema será “La parroquia redescubierta: caminos de renovación”.

El objetivo esta vez, será el presentar las nuevas formas de vida parroquial que emergieron concretamente después del Concilio; por lo tanto, la discusión no se orientará hacia un plan de proyección teórica, sino en un análisis de todo lo positivo que ha surgido en las numerosas experiencias de renovación emprendidas en todo el mundo. La estructura de los trabajos reflejará esta exigencia. Habrá una única ponencia de carácter general sobre el estado de la reflexión con respecto a la renovación de la parroquia y las perspectivas que se están abriendo. Las demás intervenciones programadas —que son numerosas— estarán coordinadas en mesas redondas o en diálogos, y tratarán de la experiencia concreta de laicos y sacerdotes, movimientos y nuevas comunidades, proyectos pastorales y de organización en el territorio, activos en la renovación de la parroquia.

La fórmula que privilegiará las mesas redondas y, por lo tanto, la discusión abierta ha sido adoptada para dejar un amplio espacio a las demás intervenciones de testimonios, para que los miembros y consultores, provenientes de todo el mundo, puedan enriquecer el marco general señalando todas las iniciativas eficaces de las que tengan conocimiento.  

El mundo del deporte hoy: campo de compromiso cristiano

Seminario internacional de estudio de la Sección “Iglesia y deporte”

Los días 11 y 12 de noviembre de 2005, la Sección “Iglesia y deporte” realizó en las oficinas del Consejo Pontificio para los Laicos, el seminario internacional sobre el tema “El mundo del deporte hoy: campo de compromiso cristiano”. Se trató de un acontecimiento único e histórico tanto para esta nueva Sección como para la Santa Sede, pues fue la primera vez que un departamento vaticano ha dedicado un seminario de estudio al fenómeno global del deporte. La idea de fondo del seminario fue la de hacer un análisis preliminar del vasto mundo del deporte en toda su complejidad, para ofrecer a los miembros del Dicasterio y a todos los participantes una visión integral. Al mismo tiempo se quiso poner de relieve las cuestiones más críticas y los desafíos que conciernen de modo más directo a esta Sección.

El trabajo del primer día consistió en un análisis del fenómeno global del deporte y de sus repercusiones antropológicas, culturales, educativas y éticas en la sociedad contemporánea. Su Excelencia el arzobispo Stanisław Ryłko introdujo los trabajos del seminario situando el deporte en dos contextos importantes: el contexto global que implica tanto al espectador como al atleta aficionado o profesional, y el contexto de la nueva evangelización que ve en el deporte un campo adapto para la misión de la Iglesia llamada a extender el Reino de Dios. La estudiosa italiana Dra. Maria Aiello, experta en historia del deporte, ofreció una reseña del desarrollo histórico del deporte desde la antigua Grecia hasta nuestros días. A esta puntual intervención le siguió la ponencia: “El deporte en la cultura contemporánea ” dada por el Prof. Dietmar Mieth, teólogo moralista de la Universidad de Tubinga que delineó algunos valores y principios sobre los que se podría elaborar una ética cristiana del deporte.

La mesa redonda de la tarde sobre los “Problemas y desafíos del deporte hoy” afrontó temas como la comercialización, la violencia, el doping y el uso de los medios de comunicación en el deporte. Entre los que intervinieron se encontraban: el jesuita y antiguo entrenador de baloncesto P. Vincent Capuano, de la Universidad de Salta, en Argentina; el profesor Clark Power de la Universidad de Notre Dame, en los Estados Unidos; la Sra. Elaine Raakman de “Just Play Sports” (Canadá); el Dr. Pasquale Bellotti, de la Universidad “la Sapienza” de Roma, y el Dr. Fabrizio Maffei, director de Rai Sport (Italia). El presidente del Centro deportivo italiano, Edio Costantini, cerró la jornada con una ponencia sobre “El deporte: recursos de renovación y perspectivas”, explorando sus dimensiones educativas y formativas vistas en modo particular a través de la rica tradición italiana de los oratorios parroquiales, modelo aún realizable, estén éstos asociados a la parroquia o sean independientes de ésta.

El segundo día de trabajo se inició con una síntesis orgánica de las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia con respecto a la actividad deportiva, desarrollada por Mons. Carlo Mazza, director del Departamento para el turismo, el deporte y el tiempo libre de la Conferencia episcopal italiana.

Mons. Mazza llamó la atención sobre el hecho de que en los más de doscientos discursos sobre el deporte, que encontró en los escritos de los pontífices, desde Pío X hasta el presente, tres son de Pío X, veinte de Pío XII, treinta y cinco de Pablo VI y más de ciento veinte son del Papa Juan Pablo II. Visto que los documentos del Magisterio son el fundamento y la orientación de nuestro servicio y una guía para un estudio y una investigación siempre en aumento en este campo, la ponencia animó el resto de los trabajos de la jornada que profundizaron en algunos de los modos en los que la presencia cristiana del mundo del deporte se puede impulsar, sacando a luz algunos de los específicos recursos y estructuras dentro de la Iglesia, que posteriormente puedan desarrollarse para servir a este fin.

La mesa redonda con el tema “El deporte: frontera de la nueva evangelización” presentó expositores provenientes de una amplia gama de ámbitos pastorales del mundo del deporte: el Prof. Norbert Müller, durante mucho tiempo consultor del Comité internacional olímpico y experto del pensamiento de Pierre de Coubertin; Jeff Suppan, lanzador de la Major League Baseball en el equipo de los St. Louis Cardinals; Clément Schertzinger, Presidente de la F.I.C.E.P., federación deportiva católica tan difundida en Europa; Mons. Fortunato Frezza, capellán del equipo de fútbol de Serie A “Roma”; Arturo Salah, antiguo entrenador del equipo nacional de fútbol de Chile; el Revdo. Hans-Gerd Schütt, capellán del equipo olímpico alemán. A lo largo del diálogo que siguió, muchos señalaron la importancia del rol del entrenador en la formación humana y espiritual del atleta.

En algunos países, por ejemplo, los jóvenes pasan sólo veinte horas al año con el catequista, pero pasan más de doscientas horas con el entrenador de programas deportivos que se llevan a cabo en la parroquia local o en el colegio católico.

En la tarde el P. Kevin Lixey, L.C. presentó las metas y los objetivos de la Sección “Iglesia y deporte” con el fin de recibir por parte de los participantes un feedback a la luz de lo dicho durante el seminario. Del seminario emergieron dos ámbitos específicos para el trabajo: el ámbito académico que continuará estudiando las enseñanzas de la Iglesia con respecto al deporte, y el ámbito del servicio pastoral en el deporte y a través del deporte que intentará descubrir y promover los “mejores entrenamientos pastorales” que se realizan a nivel local. Concluyendo el seminario, S. E. Mons. Josef Clemens puso en evidencia la necesidad de que la Sección “Iglesia y deporte ” se convierta en un punto de referencia y una voz autorizada en el mundo del deporte. Observó además cómo el deporte ofrece en sí a la Iglesia una serie única de oportunidades en el momento en que busca soluciones a los problemas de la violencia y del doping que sólo se pueden resolver con una sana antropología de la persona que reconoce y valora el aspecto espiritual tanto como la dimensión corpórea. A este respecto, la Sección podría servir además como un posible puente entre creyente y no-creyente, y servir de areópago para una creciente reflexión y diálogo.

El seminario sirvió también para reunir un primer grupo de personas con diferentes experiencias en el campo del deporte. Cuarenta y cinco participantes provenientes de dieciocho países diferentes trabajaron en equipo con nuestro Dicasterio, representando las diversas áreas de estudiantes, de directores de asociaciones deportivas católicas y de obras de apostolado deportivo gestionadas por movimientos laicales, de atletas profesionales, entrenadores, representantes de equipos y de las conferencias episcopales nacionales que dirigen departamentos similares al servicio de la pastoral del deporte. Nos alegramos por la presencia de representantes de los departamentos “Iglesia y deporte” de las conferencias episcopales de Austria, Alemania, Hungría, Italia y Polonia. Esta participación activa de expertos provenientes de casi todos los continentes del mundo reveló algunos de los aspectos más importantes a considerar en la promoción de un ministerio pastoral en el campo del deporte a nivel local y, al mismo tiempo, ofreció una oportunidad de intercambio de ideas y de acogida de sugerencias e iniciativas que serán de utilidad para la Iglesia universal.

El seminario fue la ocasión para poner los primeros fundamentos, pero ya completos, para construir el futuro de esta Sección. Esperamos que las actas, que pronto serán publicadas en italiano e inglés, puedan servir de guía preliminar para aquellos que están comprometidos con este específico proyecto pastoral. Si bien conocedores de los peligros que el deporte puede causar si ignora la centralidad de la persona humana, somos también conscientes de las oportunidades pastorales que una sana práctica de esta actividad puede procurar. Como dijo el Papa Benedicto XVI al saludar a un grupo de jóvenes reunidos en la plaza de San Pedro para un torneo de fútbol, el deporte es una disciplina que “si se practica respetando las reglas, se convierte en instrumento educativo y vehículo de importantes valores humanos y espirituales” (Audiencia general, 21 de septiembre 2005). Por medio de esta Sección el Consejo Pontificio para los Laicos, trabajando en colaboración con asociaciones deportivas, atletas, estudiantes, movimientos, órdenes religiosas y conferencias episcopales, intentará renovar el potencial educativo y formativo del ejercicio del deporte a todo nivel, para que esté al servicio de la persona y de la proclamación del Evangelio y sea un lugar de encuentro y de diálogo entre los pueblos.

Hacia la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney

El itinerario de las catequesis

La publicación del mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes del mundo, el pasado 22 de febrero, dio inicio a la dinámica pastoral del itinerario de preparación para Sydney. En la parte final de su mensaje, el Papa escribe: “emprenderemos una peregrinación ideal hacia el encuentro mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en Sydney en el mes de julio de 2008”. La elección de anunciar anticipadamente los temas de las tres JMJ dio ya resultados muy fecundos, tanto en el trienio de preparación al Gran Jubileo del 2000 como en las preparaciones de Toronto y Colonia. Publicando los temas de los próximos tres años, el Santo Padre nos indica la dirección y traza el camino a seguir precisando las etapas principales del itinerario espiritual que nos conducirá hasta el encuentro mundial previsto en Sydney del 15 al 20 de julio de 2008. Los tres temas propuestos constituyen los puntos de referencia de nuestro camino:

2006: “Para mis pies antorcha es tu palabra, luz para mi sendero” (Sal 118 [119],105);

2007: “Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros” (Jn 13,34);

2008: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos” (Hch 1,8).

En el primer mensaje que dirigió a los jóvenes del mundo Benedicto XVI escribe: “Nos prepararemos a esta gran cita reflexionando juntos sobre el tema “El Espíritu Santo y la misión”, a través de etapas sucesivas”. El Espíritu Santo será no sólo el hilo conductor del itinerario espiritual de preparación, sino también el elemento dinámico que une los tres temas. Es una especie de “tríptico” a través del cual el Papa nos invita a redescubrir y contemplar al Espíritu Santo, tercera persona de la Santísima Trinidad, como Espíritu de verdad, Espíritu de Amor, Espíritu de fuerza y de testimonio.

Veamos las indicaciones que el Santo Padre nos ofrece en su mensaje para este primer año: “En este año concentraremos la atención en el Espíritu Santo, Espíritu de verdad, que nos revela Cristo, el Verbo hecho carne, abriendo el corazón de cada uno a la Palabra de salvación, que conduce a la Verdad toda entera”. En efecto, el Espíritu Santo nos revela quién es Cristo y nos permite encontrarlo personalmente, descubrirlo como una Persona viviente. Es el Espíritu Santo quien abre nuestro corazón a la Palabra de Dios y nos ayuda a comprenderla en profundidad en nuestro interior, llevándonos así a la Verdad en su totalidad.

Los mensajes que el Santo Padre dirigirá a los jóvenes en el 2007 y 2008 serán esenciales para ayudarnos a profundizar nuestra reflexión sobre las otras dos etapas de nuestro itinerario pastoral hacia la XXIII Jornada Mundial de la Juventud; pero ya desde ahora podemos acoger algunas indicaciones que el Santo Padre nos dio en el mensaje de este año.

En éste el Papa afronta el segundo panel de nuestro “tríptico”. Escribe: “El año siguiente, 2007, meditaremos sobre un versículo del Evangelio de San Juan: “Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros” (13,34) y descubriremos aún más profundamente cómo el Espíritu Santo es Espíritu de amor, que infunde en nosotros la caridad divina y nos hace sensibles a las necesidades materiales y espirituales de los hermanos”. Así como el Espíritu Santo “ilumina los ojos de nuestra mente” (cfr. Ef 1,18) abriéndonos a la comprensión de las Escrituras, Él renueva nuestra mirada hacia los demás, haciéndonos experimentar la compasión de Cristo para con ellos, en modo particular frente a los que sufren. Él nos empuja a salir al encuentro de ellos, aliviar sus penas, confortarlos, amarlos. El Espíritu Santo, que es Espíritu de amor, viene a transformar nuestro corazón abriéndolo a las necesidades de los demás. Es él quien nos impulsa a poner en práctica la Palabra de Dios y a vivir una concreta caridad en los hechos.

La tercera y última etapa preparatoria que tiene que orientar la totalidad de nuestro camino pastoral constituye también la meta de nuestra peregrinación. En su mensaje a los jóvenes, el Papa Benedicto XVI escribe: “Por último llegaremos al encuentro mundial del año 2008, que tendrá como tema: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos” (Hch 1,8)”. Este versículo ilustra el vínculo fundamental entre el Espíritu Santo y la misión, que servirá de hilo conductor para todo nuestro itinerario de preparación.

La luz de la verdad y la llama de la caridad, que el Espíritu Santo suscita en nuestros corazones, hacen crecer en nosotros el deseo de salvación para todos los seres humanos y nos predispone a la evangelización. Esta última etapa del trayecto permitirá a los jóvenes a abrirse plenamente al Espíritu Santo, Espíritu de fortaleza y de testimonio, y a dejarse renovar por el poder divino como los apóstoles en Pentecostés.

Para responder a este llamado, conviene volver a evocar el acontecimiento en el que se funda la historia de la Iglesia y de la misión. De hecho, la promesa que Jesús dirige a sus discípulos poco antes de la Ascensión se realiza en Pentecostés, cuarenta días después, cuando los discípulos, reunidos en el Cenáculo con la Virgen María, reciben el don del Espíritu Santo. Renovados profundamente en todo su ser, los apóstoles experimentan de repente los efectos de esta nueva fuerza que, a pesar de las contradicciones y persecuciones, los capacita a anunciar la Buena Nueva “hasta los confines de la tierra” (cfr. Hch 1,8).

El tema escogido por el Papa Benedicto XVI para la JMJ del 2008 tiene también en cuenta la especificidad de la Iglesia australiana que hoy tiene que hacer frente al fuerte embate de la secularización, tal como escribía Juan Pablo II en la exhortación post-sinodal Ecclesia in Oceania, del 22 de noviembre de 2001:

“Con el poder del Espíritu Santo, la Iglesia en Oceanía se está preparando a una nueva evangelización de los pueblos que hoy tienen hambre de Cristo [...] La Iglesia debe cumplir con su misión evangelizadora en un mundo cada vez más secularizado [...] La nueva evangelización es una prioridad para la Iglesia en Oceanía. En un cierto sentido, la misión de la Iglesia es sencilla y clara: propone una vez más a la sociedad humana todo el Evangelio de la salvación en Jesucristo” (cfr. n. 18).

Según este itinerario de preparación a la JMJ de Sydney, propuesto por el Papa, los jóvenes podrán volver a descubrir al Espíritu Santo y abrirse a la evangelización. La llegada numerosa a Sydney, será un signo de esperanza para el mundo y un apoyo importante para los jóvenes australianos que los acogerán. Y al mismo tiempo, sus Iglesias locales se beneficiarán de un nuevo impulso misionero.

Se ha de recordar a los jóvenes la exhortación de Benedicto XVI en su mensaje para el año 2006: “Desde ahora, en un clima de incesante escucha de la palabra de Dios, invocad, queridos jóvenes, el Espíritu Santo, Espíritu de fortaleza y de testimonio, para que os haga capaces de proclamar sin temor el Evangelio hasta los confines de la tierra”.

Encuentro internacional de los responsables de la pastoral juvenil

Justo mientras se celebraba la XXI Jornada Mundial de la Juventud, los responsables de la pastoral juvenil de todo el mundo, siguiendo el itinerario trazado por el Papa Benedicto XVI para los próximos años, se encontraban, por invitación del Consejo Pontificio para los Laicos, en Sassone di Ciampino. El encuentro, del 7 al 9 de abril pasado, el primero internacional con vistas al acontecimiento de Sydney programado para el verano del año 2008, ha sido un momento de reflexión significativo para los agentes de la pastoral, significativa también la presencia de los comités organizadores de Colonia 2005 y Sydney 2008. El clima que caracterizan estos encuentros, ya habituales en el camino de preparación de las JMJ, hace visible la unidad de la Iglesia en la diversidad de las situaciones en las que la fe se encarna. Son momentos ricos de oración, de debates y de reflexiones importantes, que por ello no dejan de ser un momento de alegría y de fiesta.

Al encuentro estuvieron presentes un total de 250 delegados de 85 países representando a 45 comunidades, asociaciones y movimientos juveniles católicos. Esta participación y esfuerzo organizativo demuestran cómo el camino de las JMJ se ha convertido ya en la orientación principal de la pastoral juvenil ordinaria en todo el mundo. Esta intuición del amado Papa Juan Pablo II, que a través de las JMJ ha hecho patente la particular relación entre la Iglesia y los jóvenes, continúa su camino de más de veinte años por todo el mundo, abriéndose a nuevos continentes.

El viernes 7 de abril se iniciaron los trabajos con la concelebración eucarística presidida por S. E. Mons. Stanisław Ryłko. “Con esta eucaristía queremos encomendar al Señor los días de intenso trabajo que nos esperan. Queremos darle gracias por el don de la JMJ de Colonia —la primera presidida por el Santo Padre Benedicto XVI— y por los frutos que ha generado en la vida de tantos jóvenes que en ella han tomado parte. Queremos poner en sus manos todo el camino de preparación pastoral de la JMJ de Sydney que se celebrará en el año 2008”, fueron las palabras del Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos al inicio de la santa misa.

En su ponencia introductoria Mons. Ryłko precisó que “cada que vez que se emprende el itinerario de preparación de una nueva JMJ la cuestión que se vuelve a presentar es aquélla de establecer una profunda conexión entre el acontecimiento festivo de su celebración y el compromiso pastoral ordinario de las Iglesias locales en favor de los jóvenes. Las JMJ non son eventos aislados; ellas solas no bastan. Cada JMJ ha de estar siempre respaldada por el trabajo pastoral de las Iglesias particulares, las parroquias, y también la vasta labor educativa de asociaciones y movimientos eclesiales [...]. tiene que haber una continuidad entre el evento extraordinario y la vida ordinaria de los jóvenes a quienes se les ayuda a asimilar a fondo el mensaje de cada JMJ”.

Mons. Francis Kohn, responsable de la Sección Jóvenes, introdujo a continuación el programa del Congreso. La jornada estuvo dedicada a la evaluación de la JMJ de Colonia, con las intervenciones autorizadas de S. E. Mons Franz-Josef Bode, de S. Em. el cardenal Joachim Meisner, de S. E. Mons. Heiner Koch y de Hermann-Josef Johanns, la cúpula directiva del comité organizador de Colonia 2005, con una ponencia objetiva y clara sobre los problemas pastorales y logísticos que tuvo que enfrentar el Comité organizador alemán y un animado debate por parte de los agentes de la pastoral juvenil presentes. Fueron muchos los aspectos tocados en la evaluación, pero se resaltó de modo particular la calurosa acogida de los alemanes hacia los peregrinos; se subrayó también la necesidad de custodiar el bagaje de experiencias que —de una JMJ a la otra— se va acumulando.

La ponencia principal de la jornada fue la de S. Em. el cardenal Joachim Meisner, que habló de los frutos de la JMJ en la arquidiócesis de Colonia, frutos extraordinarios que le hicieron exclamar: “La fe es contagiosa cuando es vivida y compartida con alegría; si no sabéis a dónde ir en las próximas JMJ, ¡volved a Colonia!”. El acontecimiento trajo efectivamente “un viento de aire fresco en la catolicidad renana” determinando muchos cambios positivos. El comportamiento de los jóvenes peregrinos ha sido ejemplar y ha impresionado mucho a la población de Colonia; también la actitud de los medios de comunicación fue cambiando favorablemente en forma gradual en el curso del tiempo. Sin embargo, ha sido en la misma Iglesia de Colonia y de Alemania donde se han recogido los mayores frutos de modo que se puede decir que para Alemania el año 2005 ha sido un “annus Catholicus”.

El sábado 8 de abril, los trabajos se iniciaron con la ponencia de S. E. Mons. Josef Clemens, Secretario del Consejo Pontificio para los Laicos, que delineó la dinámica pastoral del itinerario de preparación para Sydney, retomando el mensaje del Santo Padre a los jóvenes: “Con el anuncio de los temas de los próximos tres años, el Santo Padre nos indica la dirección y traza el camino a seguir precisando las etapas principales del itinerario espiritual que nos conducirá hasta el encuentro mundial previsto en Sydney del 15 al 20 de julio de 2008” [cfr. Artículo precedente].

La jornada, como tal, comenzó con la santa misa: S. Em. el cardenal George Pell, arzobispo de Sydney, presidió la concelebración y delineó en asamblea las razones de la elección de Sydney, los desafíos y las expectativas de la Iglesia australiana. “¿Por qué el Santo Padre eligió Sydney? ¿Por qué la Iglesia australiana pidió acoger la JMJ? Lo hicimos para reforzar la fe de nuestros jóvenes. Adoro Australia y su pueblo, pero la mayor parte de él no se interesa mucho de religión”. El desafío principal, según el cardenal Pell es el de organizar un evento religioso, una JMJ que sea capaz de invitar a los peregrinos a la conversión. En este sentido, la JMJ ciertamente no será un acontecimiento limitado, siento que hay que verlo en un marco mucho más amplio de reevangelización.

Durante la jornada, el coordinador del Comité organizador de Sydney 2008, S. E. Mons. Anthony Fisher presentó la realidad de la Iglesia australiana y a las personas que forman parte del Comité organizador, según el cargo de cada uno. A los delegados se les adelantó la presentación y explicación de los elementos del emblema de Sydney 2008: las llamas pentecostales del Espíritu Santo, que representan también la Trinidad y el árido interior del país australiano, el poder del Espíritu que congrega a los peregrinos de toda la tierra; la cruz elevada como signo de victoria y blanca que simboliza a Cristo como la luz; las velas de la Casa de la Ópera, símbolo de Sydney, forman los pétalos de una original flor, mientras que los caracteres en azul nos recuerdan no sólo las aguas de Oceanía sino también las aguas bautismales. Con ocasión de este Congreso se hizo operativo también una página web —www.wyd 2008.org— donde en estos meses se podrá realizar una peregrinación virtual a Sydney y recibir toda la información necesaria.

Mons. Anthony Fisher habló de una Iglesia muy joven —los primeros católicos, colonos irlandeses, desembarcaron en Australia en la mitad del siglo XVIII, y los primeros sacerdotes en el siglo XIX— pero que desde el inicio lleva en el nombre el soplo vivificante del Espíritu, Terra Australis de Spiritu Sancto nombre dado a este inmenso territorio por parte de los primeros exploradores. Hoy, la fe católica es la más difundida (alrededor del 33%), con fieles de procedencias muy diversas. Es un Iglesia dinámica, donde sin embargo se percibe la secularización y por ello necesita una nueva evangelización. Estamos frente al desafío de la JMJ para que —como subrayó Mons. Fisher— nada sea como antes.

Con las intervenciones del honorable Malcolm Turnbull, secretario del Primer Ministro John Howard, y del Primer Ministro de Nuevo Gales del Sur, el honorable Morris Iemma, estando presente también S. E. Anne Maree Plunkett, Embajadora ante la Santa Sede, se ha podido constatar la gran importancia que el acontecimiento tiene para el Gobierno australiano y el esfuerzo que éste está haciendo para apoyar lo mejor posible el desarrollo de la JMJ.

Se le dio un gran espacio a las preguntas, sugerencias y solicitudes de parte de los representantes de las conferencias episcopales y asociaciones, movimientos y comunidades juveniles de todo el mundo. En la tarde se pudo pregustar la fiesta australiana, animada por 60 jóvenes venidos a Roma para recibir la Cruz de los jóvenes alemanes.

El domingo 9 abril, los delegados concluyeron su encuentro participando en la misa del Domingo de Ramos presidida por el Papa Benedicto XVI en la plaza de San Pedro y con la celebración de la XXI Jornada Mundial de la Juventud. En esta ocasión tuvo lugar la tradicional entrega de la Cruz de las JMJ de los jóvenes alemanes a los jóvenes australianos, momento de fuerte emoción que marcó materialmente la “entrega del testigo” entre los jóvenes del mundo.

La Cruz de las JMJ por primera vez en África

Al finalizar el pasado 9 de abril la misa del Domingo de Ramos, se realizó en presencia de Benedicto XVI la tradicional entrega de la Cruz de las JMJ y del ícono de la Virgen Salus Popoli Romani. Los jóvenes alemanes, organizadores de la JMJ de Colonia 2005, los entregaron a sus coetáneos australianos, que acogerán la próxima JMJ de Sydney en el mes de julio de 2008.

En esta ocasión, el Papa anunció que, antes de llegar a Oceanía para la peregrinación preparatoria de la JMJ 2008, la Cruz y el Icono se detendrán hasta el próximo mes de febrero “en algunos países de África, para manifestar la cercanía de Cristo y de su Madre hacia las poblaciones de ese continente, probadas por numerosos sufrimientos” (S.S. Benedicto XVI, Ángelus, 9 de abril de 2006). A pesar de ser el continente que quizás más necesita de los otros, de la esperanza que anuncia la Cruz y el consuelo que prodiga la Madre del Señor, África había sido hasta ahora la única tierra a la que aún no había llegado este camino de fe, iniciado veintidós años atrás. En el 2005 el Consejo Pontificio para los Laicos había presentado a todas las conferencias episcopales africanas la idea de una peregrinación de la Cruz y el Icono de la Virgen a su continente. Muchas de éstas respondieron con entusiasmo abrazando el proyecto.

Ciertamente, África es grande y el tiempo a disposición para esta peregrinación limitado. No obstante, a pesar de que algunas naciones —muchas veces por motivos políticos y socioeconómicos— no estuvieron en condiciones de acoger la Cruz y el Icono, veinte países se inscribieron para la peregrinación: Senegal, Guinea Bissau, Gambia, Ghana, Togo, Burkina Faso, Nigeria, Camerún, Gabón, Congo Brazzaville, Burundi, Ruanda, Tanzania, Malawi, Zambia, Botswana, Swazilandia, Mozambique, Sudáfrica, Madagascar. Así, inmediatamente después de la ceremonia de entrega de los jóvenes alemanes a sus coetáneos australianos, la Cruz y el Icono partieron hacia Dakar, primera etapa en África. La Iglesia del Senegal les preparó una acogida festiva. Dado que en este país los cristianos son una minoría, las palabras pronunciadas por Juan Pablo II el 22 de abril de 1984 en el momento de la entrega de la Cruz y grabadas en la placa, resuenan en el corazón de los jóvenes senegaleses como una misión dirigida a ellos de modo particular: “Anunciad a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”. Sin dejarse desanimar por las distancias y menos aún por el sol ardiente, proclamaron con fervor este mensaje de redención, participando en las manifestaciones organizadas durante la Semana Santa; entre éstas un imponente Vía Crucis de más de seis kilómetros de largo.

Fue tal la afluencia a las vigilias de oración como la devoción popular que acompañaron esta peregrinación, que en algunas diócesis, de modo inesperado, algunos musulmanes quisieron participar en las procesiones. Otro momento significativo de la peregrinación fue cuando, al entregar la Cruz y el Icono a la diócesis de Ziguinchor, la Iglesia senegalesa encomendó a estos símbolos la esperanza por la paz del país, martirizada por más de 20 años de rebeliones. Allí a los jóvenes se les confió la misión de convertirse en “la generación no violenta”. Como respuesta, éstos iniciaron una “marcha por la paz” llevando la Cruz y el Icono por todo el territorio diocesano, después a Guinea Bissau y Gambia. Del 19 de mayo al 11 de junio, la peregrinación se trasladó a Ghana. Aquí, como en el Senegal, la Cruz y el Icono tuvieron un éxito inesperado entre la gente cristiana y no cristiana. A este acontecimiento algo singular, muchos han respondido con curiosidad y entusiasmo, pero sobre todo acogiendo con fe estos símbolos fuertes, que se hicieron cercanos a la población viajando en camionetas descubiertas a lo largo de las polvorientas calles de las ciudades, pueblos y campos de Ghana. El calendario de los eventos programados tuvo que saltarse en varias ocasiones a causa de la muchedumbre que, haciendo cola pacientemente, quería tocar y rezar ante estos objetos sagrados. En otras ocasiones, la población convocada por medio de las campanas y los tambores que anunciaban el paso del convoy de la Cruz y el Icono en sus pueblos, salía a las calles para aclamarlos y tocarlos, interrumpiendo el viaje. El 12 de junio, la entrega de la Cruz y el Icono de Ghana a Togo se realizó en la frontera entre estos dos países con una ceremonia emocionante. Como en la etapas precedentes, ha sido toda la Iglesia la que acogió la Cruz de los jóvenes y el Icono de la Virgen, de laicos a religiosos, de misioneros a obispos.

Mientras escribimos este artículo, la peregrinación sigue aún su curso, pero el eco que llega hasta nosotros nos habla de una nación entera comprometida en vigilias que duran toda la noche, de iglesias abarrotadas para la misa en torno a la Cruz y el Icono. Más allá de los cantos y bailes que en África acompañan el camino de la Cruz y del Icono, la “peregrinación ” ofreció y ofrecerá a la Iglesia de estos países la ocasión para proponer una catequesis sobre el significado de la Cruz en la vida del cristiano y sobre la importancia del culto mariano en la Iglesia. Los frutos ya son muy hermosos y numerosos.  

Visitas ad limina

Entre los compromisos del Consejo Pontificio para los Laicos, los encuentros con los obispos en visita ad limina apostolorum constituyen uno de los componentes más importantes. De hecho, estos intercambios provechosos, lejos de reducirse a un mero cumplimiento formal o de cortesía, representan una de las ocasiones más concretas para realizar en modo eficaz la comunión y la necesaria estructuración entre la Iglesia universal, representada por el ministerio del Santo Padre apoyado por la Curia Romana, y las Iglesias particulares, de las cuales los propios pastores son los máximos representantes. Precisamente por el significado tanto eclesiológico como pastoral de las visitas ad limina, nuestro Dicasterio está especialmente interesado en el diálogo con los obispos de todo el mundo. El cumplimiento de la misión del Consejo Pontificio para los Laicos, de hecho, requiere necesariamente el diálogo y la colaboración a todos los niveles, no sólo para ayudar a las numerosas y diversificadas asociaciones laicales reconocidas a nivel internacional a insertarse en las realidades locales, sino también para favorecer el crecimiento de todo el conjunto del laicado católico que se encuentra en los últimos decenios, un poco en todas partes como hemos podido constatar en los últimos encuentros. Después del Sínodo sobre la Eucaristía, que mantuvo a los obispos ocupados durante el mes de octubre del año pasado, en los meses de noviembre y diciembre se volvieron a emprender las visitas con los prelados de Austria y de la República Checa. El año 2006 comenzó con la visita del primer grupo de obispos de la República Democrática del Congo, siguiendo después en abril con aquéllos de la Conferencia episcopal de Ghana. Canadá comenzó su visita ad limina con los obispos de Québec y de la región atlántica, durante el mes de mayo. En junio recibimos la visita de los prelados de Estonia, Letonia y Lituania. Los temas tratados con los obispos europeos y canadienses trataron de los problemas de la secularización y de las respuestas que las Iglesias están elaborando. Se puso el acento en la necesidad de preparar itinerarios formativos válidos para todos los componentes del pueblo de Dios, sobre todo proponiendo itinerarios de iniciación cristiana sistemáticos que puedan restituir a los fieles laicos una estatura de fe adulta y un sentido claro de pertenencia a la Iglesia. En este sentido compartimos con los obispos la constatación que los movimientos y las nuevas comunidades ofrecen un contribución indispensable a la obra de la nueva evangelización, porque llegan a tanta gente “lejana” ofreciendo válidos itinerarios formativos. Los obispos también dieron testimonio de los muchos frutos provenientes de la participación de sus jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia, y concordaron con nuestro Dicasterio sobre la necesidad que los dones extraordinarios recibidos encuentren un desarrollo adecuado en la pastoral juvenil “ordinaria”. El encuentro con los prelados africanos permitió constatar cómo el Espíritu Santo orienta a todas las Iglesias hacia la misma dirección. Además de tratar temas análogos a los tratados con las Iglesias europeas, como son la formación y la pastoral juvenil, también pudimos escuchar directamente de los pastores la experiencia sobre la organización pastoral en Congo y Ghana. Concretamente nos explicaron cómo la estructuración de las parroquias en pequeñas comunidades cristianas guiadas por un catequista laico en comunión con el párroco constituye una válida respuesta a las necesidades de la muy numerosa población de reciente urbanización, tanto desde el punto de vista de la participación en la vida de la Iglesia, como punto de referencia eficaz y cohesión social.

Nuestra despedida a la Dra. Lucienne Sallé

Después de veintinueve años de generoso servicio, el pasado mes de febrero, la Dra. Lucienne Sallé ha dejado el Consejo Pontificio para los Laicos para disfrutar de su merecida jubilación. Lucienne Sallé llegó al Dicasterio en el año 1977, trayendo consigo una larga experiencia como responsable en dos asociaciones católicas, la Juventud Independiente Cristiana de Francia (JIC) y el Movimiento Internacional del Apostolado de las Clases Sociales Independientes (MIAMSI). Como colaboradora de despacho, siguió especialmente todas las cuestiones relacionadas con la vocación y misión de la mujer en la Iglesia y en la sociedad, y los contactos del Consejo con las Organizaciones Internacionales Católicas. Formó parte de las delegaciones de la Santa Sede en las conferencias internacionales de la Organización de las Naciones Unidas sobre la mujer que tuvieron lugar en Copenhague (1980), Nairobi (1985) y Pequín (1995).

Ofreció un notable aporte en la coordinación de los trabajos del grupo ad hoc instituido en el seno del Consejo Pontificio para los Laicos, encargado de coordinar las actividades de la Santa Sede para el Año internacional de los ancianos, convocado por la ONU en el año 1999, como también en la elaboración del documento La dignidad del anciano y su misión en la Iglesia y en el mundo, publicado por el Dicasterio en el año 1998.

Al recordar la entrega generosa a la Santa Sede, la profesionalidad y el compromiso cristiano que siempre la han distinguido, le expresamos nuestra profunda gratitud, deseándole la bendición del Señor.

* * *

El trabajo de la Dra. Lucienne Sallé será continuado por la Dra. María Rocío Figueroa Alvear, de Lima (Perú), miembro de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, asociación vinculada al Movimiento de Vida Cristiana, que llegó a nuestro Dicasterio el pasado mes de abril y a quien le damos nuestra calurosa bienvenida.

El “oficio” del laico

La Pontificia Universidad Gregoriana, conforme a su propia identidad y misión, ofrece un itinerario de formación a los laicos para ayudarles a vivir su específica vocación de compromiso en las realidades terrenas y en la Iglesia. “Existencia cristiana y ética pública” es un itinerario bienal de formación dirigido de modo particular a los que, insertos en los diferentes sectores de la vida profesional o comprometidos en el campo cultural, social, económico, político o en el voluntariado, advierten la necesidad de una formación ética cualificada según las modalidades que corresponden al proprium de su vocación laical que es el de la secularidad.

El planteamiento del itinerario es de carácter teológico y filosófico-ético. Por un lado, conduce a una profundización de la aspiración y de la necesidad religiosa (Christifideles laici, 4) e introduce de manera orgánica a los fundamentales núcleos temáticos de la fe, con gran atención a la comunión intra-eclesial y a la relación con el ambiente civil. Se busca así contribuir a proporcionar instrumentos apropiados para sostener — en la peculiaridad de la identidad y del aporte de cada uno — el recíproco conocimiento y la colaboración entre diferentes realidades eclesiales (movimientos, asociaciones, nuevas formas de consagración y de vida comunitaria). Una atención específica está dirigida a las exigencias del diálogo ecuménico, interreligioso y al diálogo con las culturas contemporáneas. Por otro lado, se profundizará en temas de las ciencias humanas que guarden relación con el compromiso social y político. El objetivo no es el de conferir una competencia técnica en las disciplinas individuales, sino de dar a los estudiantes una competencia de base requerida por la naturaleza de su compromiso de tal modo que ello corresponda a su vocación específica que es la de “la animación del orden temporal mediante el espíritu cristiano”. Esto conlleva la necesidad de ofrecer los conocimientos sobre los fenómenos sociales y políticos necesarios para su valoración teológica y ética, y de realizar una lectura cristiana (y por ello plenamente humana) de las mismas disciplinas. El itinerario que lleva a la obtención del diploma universitario consta de 4 semestres, en los que se prevé para cada uno la asistencia a cursos o seminarios, distribuidos en cinco tardes, por un total de 135 créditos. Están previstos también un trabajo escrito y un examen final que proporcionan otros 20 créditos. El total de créditos requeridos se puede alcanzar también añadiendo cursos de un crédito (jornada de estudio). El estudiante tiene la obligación de asistir al menos a dos seminarios (de 4 créditos cada uno).

Los diversos cursos están coordinados dentro de diferentes áreas temáticas: la teológica; la filosófico- política; la ética con especial referencia a la ética-política, económica, financiera, laboral, sindical, empresarial; el área científico-social y el área jurídica. De ello resulta un currículo de estudios ágil y estructurado. Cada año, algunos cursos, elegidos sobre todo entre los de la ética profesional, se dan de forma intensiva durante algunos fines de semana, para facilitar la asistencia al que trabaja o reside lejos de Roma.

Otros cursos son impartidos en forma de conferencias públicas y para ello se valen de numerosos expertos cuyo trabajo es coordinado por un docente responsable. Es posible llevar a cabo un programa de un solo año al final del cual se entrega el diploma correspondiente. Es posible desarrollar itinerarios de estudio y programas de investigación personalizados, también con trabajos por escrito, según los intereses de los estudiantes. Para mayor información se puede visitar la página web: www.unigre.it/pug/isr/Isr.htm

Contactos con asociaciones y movimientos

• El 3 de octubre, S. E. Mons. Josef Clemens celebró la Eucaristía en la basílica de San Pedro para la asociación laical alemana San Liborio de la arquidiócesis de Paderborn.

• El 25 de octubre, el Prof. Guzmán Carriquiry recibió al Sr. Moisés de Azevedo Filho, fundador y moderador de la Comunidad Católica Shalom de Fortaleza (Brasil).

• El 26 de octubre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko y S. E. Mons. Josef Clemens recibieron a los responsables de la Comunidad de las Bienaventuranzas.

• El 27 de octubre, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Sr. Knuth Erbe y al P. Andreas Mauritz, respectivamente presidente y asistente espiritual de la Bund der Deutschen Katholischen Jugend (BDKJ), la federación de las asociaciones de la juventud católica alemana.

• El 28 de octubre, S. E. Mons. Josef Clemens tuvo un encuentro con el general Ernest König, presidente de la Conferencia de las Organizaciones Internacionales Católicas (OIC), y el coronel Jürgen Bringmann, secretario. Ese mismo día, recibió a la Dra. Monika Pankoke-Schenk, presidente de la Päpstliches Missionswerk der Frauen in Deutschland, la pontificia obra misionera de las mujeres en Alemania.

• El 31 de octubre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko se reunió con el Sr. Luis Fernando Figari, fundador del Movimiento de Vida Cristiana (MVC).

• El 5 y 6 de noviembre, con ocasión del 25° aniversario de fundación de la Comunidad Misionera de Villaregia, S. E. Mons. Josef Clemens inauguró en Villaregia (Italia) la muestra iconográfica y misionera “El Eterno en el tiempo” y presidió la celebración eucarística.

• El 7 de noviembre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko recibió al P. Yves Le Saux, responsable de los ministros ordenados de la Comunidad del Emmanuel.

• El 7 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens y el Prof. Guzmán Carriquiry tuvieron un encuentro con el nuevo presidente de las Comunidades Laicas Marianistas, el Sr. Anthony Garascia, junto con los nuevos miembros de la directiva.

• El 8 de noviembre, Mons. Miguel Delgado Galindo tuvo un encuentro con la Sra. Barbara Middleton, presidente de la asociación Holy Trinity Apostolote.

• El 9 de noviembre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko recibió a la Sra. Loreto Ballester, directora general de la Institución Teresiana, y al P. Robert Tyrała, asistente eclesiástico de la Foederatio Internationalis Pueri Cantores (FICP).

• El 10 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al P. Bernard Michon, responsable de los Foyers de Charité.

• El 15 de noviembre, el Prof. Guzmán Carriquiry recibió al P. Jonas Abib, fundador de la comunidad carismática brasileña Canção Nova, junto a algunos de sus colaboradores.

• El 18 de noviembre, el Prof. Guzmán Carriquiry y la Sra. Lucienne Sallé tuvieron un encuentro con el Sr. Pascal Pingault, fundador de la Comunidad del Pan de Vida.

• Mons. Miguel Delgado Galindo representó al Dicasterio en la asamblea general de la Conferencia de las Organizaciones Internacionales Católicas (COIC) que tuvo lugar en Jerusalén del 18 al 22 de noviembre.

• El 19 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens presidió una celebración eucarística para la Comunidad de San Egidio en la basílica de Sta. María en Trastevere. Entre los presentes estaba también el fundador, el Prof. Andrea Riccardi.

• El 23 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Revdo. Matthias Leineweber, responsable de la Comunidad de San Egidio en Würzburg (Alemania).

• El 28 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens, Mons. Miguel Delgado Galindo y la Dra. Lucienne Sallé tuvieron un encuentro con el equipo internacional del Movimiento Internacional de Apostolado de los Niños (MIDADE), compuesta por el Sr. Olivier Thouret, presidente, el Sr. Apollinaire Binangou, secretario general, y del asistente eclesiástico, el P. Philippe Tam Im.

• El 29 de noviembre, el Prof. Guzmán Carriquiry recibió al P. Aníbal Ernesto Fosbery, O.P., fundador de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), junto con algunos responsables de la asociación.

• El 30 de noviembre, S. E. Mons. Josef Clemens, Mons. Miguel Delgado Galindo y la Dra. Lucienne Sallé tuvieron un encuentro con el Sr. Baldur Hermans y Mons. Robert Guglielmone, respectivamente secretario general y asistente eclesiástico de la Conferencia Internacional Católica de Escultismo (CICS).

• S. E. Mons. Stanisław Ryłko tuvo a su cargo la conferencia introductoria a los trabajos del X Congreso nacional del Movimento Cristiano Lavoratori (MCL) que tuvo lugar en Roma del 2 al 4 de diciembre, con el tema “El trabajo: clave esencial”.

• El 6 de diciembre, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al P. Luis Kondor, SVD, secretario del World Apostolote of Fatima.

• El 10 de diciembre, la Dra. Lucienne Sallé recibió a los miembros del equipo internacional francés de la Action Catholique des Milieux Indépendants, acompañados por el obispo de Verdún, S. E. Mons. François Maupu.

• El 12 de diciembre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko tuvo un encuentro con el Sr. Klaus Reder de la Comunidad de San Egidio en Würzburg, Alemania.

• El 12 de diciembre, Mons. Miguel Delgado Galindo y Mons. Francis Kohn recibieron al Sr. Henry Cappello, presidente de Youth Arise Internacional, organización al servicio de la evangelización de los jóvenes.

• El 15 de diciembre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko recibió al Prof. Matteo Calisi, presidente de la Catholic Fraternity of Charismatic Covenant Communities and Fellowships.

• El 15 de diciembre, S. E. Mons. Josef Clemens tomó parte en la recepción navideña de la Comunidad de San Egidio en la iglesia de Sta. María en Trastevere en Roma.

• El 17 de diciembre, S. E. Mons. Josef Clemens, Mons. Miguel Delgado Galindo y la Dra. Lucienne Sallé tuvieron un encuentro con el equipo internacional y el asistente eclesiástico, P. Irving G. Amaro Ramayo, C.M., de la Jeunesse Indépendante Chrétienne Internationale (JICI). Ese mismo día, la Dra. Lucienne Sallé recibió al Sr. Paul de Viguerie, presidente de las Associations Familiales Catholiques, acompañado por otros dos responsables de la asociación.

• El 19 de diciembre, el Prof. Guzmán Carriquiry y la Dra. Lucienne Sallé recibieron a la Sra. Dolores Varea Andrés y al P. Albert Arrufat Prades, nueva coordinadora y nuevo asistente eclesiástico del equipo internacional de la Fraternité Chrétienne Intercontinentale des Personnes Malades et Handicapées.

• El 28 de diciembre, S. E. Mons. Stanisław Ryłko pronunció el discurso de apertura del XXXIII Congreso internacional de la Foederatio Internationalis Pueri Cantores que tuvo lugar en el Vaticano. El Dicasterio también estuvo representado por S. E. Mons. Josef Clemens.

• El 29 de diciembre, S. E. Mons. Josef Clemens tuvo un encuentro con el presidente Mtro. J. M. Torrents, el tesorero Mtro. G. Luca Paolucci, y el secretario W. Oeschger, de la Foederatio Internationalis Pueri Cantores.

• El 5 de enero, S. E. Mons. Josef Clemens , el P. Kevin Lixey y Mons. Delgado Galindo recibieron al Sr. Clément Schertzinger, presidente de la Federación Internacional Católica de Educación Física y Deportiva (FICEP); al Sr. Jean Vintzel, presidente de la Fédération Sportive et Culturelle de France (FSCF); al Sr. Edio Constantini, presidente del Centro Sportivo Italiano (CSI); al Sr. Volker Monnerjahn, presidente de la Deutsche Jugend Kraft (DJK), Alemania. Ese mismo día. S. E. Mons. Josef Clemens y el P. Lixey recibieron al Sr. Math Pieters, presidente de la FISEC (Fédéderation Internationale Sportive de l’Enseignement Catholique), y a la Sra. Fedora Parisse, secretaria de la FISIAE (FISEC Italia).

• S. E. Mons. Stanisław Ryłko intervino en el 6º Congreso general de la Comunità Magnificat del Rinnovamento nello Spirito Santo que tuvo lugar en Montesilvano (Pescara/Italia) del 5 al 8 de enero, con el tema “Maria, un espejo para la Comunidad ”. Durante el retiro, S. E. Mons. Stanisław Ryłko presidió la celebración eucarística el día de Epifanía participando en la ceremonia de la renovación del compromiso de alianza de la Comunidad.

• El 6 de enero, S. E. Mons. Josef Clemens tuvo un encuentro con un grupo de la asociación La Dieci de Bassano del Grappa (Italia).

• El 12 de enero, S. E. Mons. Josef Clemens recibió a Mons. Francesco Rosso, asistente nacional del Movimento Cristiano Lavoratori. • El 16 de enero, Mons. Delgado Galindo tuvo un encuentro con el Sr. Manoj Sunny, coordinador internacional del movimiento Jesus Youth.

• El 16 de enero, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Prof. Hans Joachim Meyer, presidente del Zentralkomitee der Deutschen Katholiken (ZdK), y al secretario general Dr. Stefan Vesper. Ese mismo día, el Prof. Guzmán Carriquiry y la Dra. Sallé tuvieron un encuentro con los presidentes de la Juventud Obrera Cristiana (JOCJOCF), acompañados de su asistente eclesiástico.

• El 19 de enero, Mons. Kohn tuvo un encuentro con algunos miembros de la Coordinación internacional de la Juventud Obrera Cristiana (CIJOC): el P. John Marsland (asistente espiritual), la Sra. Jacquie Hocquet (tesorera), y algunos responsables de la JOC francesa con su asistente espiritual. • El 27 de enero, S. E. Mons. Josef Clemens tuvo un encuentro con el secretario general de Misereor, Revdo. Prof. Josef Sayer.

• El 1 de febrero, Mons. Kohn tuvo un encuentro con Frère Nathanaël, miembro de la Comunidad de las Bienaventuranzas y uno de los animadores del Centro Juvenil Internacional San Lorenzo.

• El 4 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens inauguró en Roma la nueva sede internacional del Movimiento de Espiritualidad “Vivere In” y se encontró con el fundador, Revdo. Nicola Giordano, y los responsables.

• El 8 de febrero, la Dra. Sallé participó en el encuentro de las Organizaciones internacionales católicas que tienen su sede en Roma. Asistieron representantes de CIJOC, ICRA, CVX, FIAC, FIHC, MIAMSI.

• El 13 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens participó en Castel Gandolfo al encuentro de obispos amigos del Movimiento de los Focolares.

• El 15 de febrero, Mons. Delgado Galindo tuvo un encuentro con el P. Ricardo E. Facci, fundador y presidente de Hogares Nuevos — Obra de Cristo. Ese mismo día, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Dr. Otmar Oehring, responsable de la sección “Derechos humanos” de la Asociación Missio.

• El 17 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Dr. W. Oeschger, secretario de la Foederatio Internationalis Pueri Cantores.

• En los días 19 y 20 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens participó en Würzburg en las celebraciones del XXV aniversario de presencia de la Comunidad de San Egidio en Alemania y presidió la liturgia eucarística.

• El 22 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens recibió a la Sra. Jacqueline Hocquet de la secretaría de la Coordinación Internacional de la Juventud Obrera Cristiana (CIJOC).

• El 25 de febrero, S. E. Mons. Josef Clemens se reunió con la Sra. Barbara Stadtler y la Sra. Traudl Wallbrecher, responsables de la Comunidad Católica de Integración.

• El 1 de marzo, S. E. Mons. Stanisław Ryłko recibió al Sr. Ernesto Preziosi, secretario general de la Federación Internacional de Hombres Católicos (FIHC-Unum Omnes).

• El 15 de marzo, Mons. Kohn recibió al Sr. Marc Fromager, Director nacional francés de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

• El 16 de marzo, S. E. Mons. Josef Clemens recibió a los Sres. Loüc Mérian y Bruno Nougayrède, responsables del Forum pour la Nouvelle Évangélisation.

• El 22 de marzo, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al Sr. Edio Costantini, presidente del Centro Sportivo Italiano (CSI).

• El 31 de marzo, S. E. Mons. Josef Clemens presidió en la basílica de San Lorenzo en Damaso, Roma, la santa misa en acción de gracias del Internacional Catholic Charismatic Renewal Services (ICCRS).

• El 7 de abril, Mons. Delgado Galindo tuvo un encuentro con la Sra. Christine Brandmeir del Movimiento Internacional de la Juventud Agraria y Rural Católica (MIJARC).

• S. E. Mons. Ryłko presidió la concelebración eucarística programada para el 24 de abril en el ámbito de la 29ª Convocatoria nacional de Grupos y Comunidades del Rinnovamento nello Spirito Santo, que tuvo lugar en Rímini del 22 al 25 de abril con el tema “Sois el linaje escogido de Dios para pregonar sus excelencias ” (cfr. 1 Pe 2,9).

• El 24 de abril, S. E. Mons. Josef Clemens recibió al presidente internacional del Movimiento Internacional de Apostolado de las Clases Sociales Independientes (MIAMSI), el Sr. Daniel Guery, acompañado de la Sra. B. M. Pisoni.

• S. E. Mons. Ryłko presidió la misa solemne, momento culminante de las celebraciones del 25º aniversario de fundación de la Comunidad Misionera de Villaregia, organizadas en Roma durante los días 24-26 de abril. También participó S. E. Mons. Josef Clemens en las celebraciones con una conferencia inaugural.

• El 29 de abril, S. E. Mons. Ryłko celebró la santa misa para los participantes de los ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación que tuvo lugar en Rímini del 28 al 30 de abril, con el tema “Se vive por amor de algo que está sucediendo ahora” (Don Luigi Giussani).

• El 6 de mayo, Mons. Kohn tuvo un encuentro con el presidente, Sr. Manoj Matthew, y el asistente espiritual, P. Mike Deeb, de la Coordinación internacional de la Juventud Estudiantil Católica y del Movimiento Internacional de los Estudiantes Católicos (JECI-MIEC), junto con dos responsables de la JEC de Uganda, encargados de la organización de la Conferencia internacional sobre la formación, programada para el mes de agosto del 2007.

• El 10 de mayo, S. E. Mons. Clemens recibió al P. Francio Manoukian y al equipo de la Escuela Internacional de Formación y Evangelización de Altötting (Alemania).

• El 29 de mayo, Mons. Kohn recibió a los jóvenes de la Ecole Internationale de Formation et d’Evangélisation de Parayle-Monial, de la Comunidad del Emmanuel, acompañados por el Director, Sr. Michel Bronstuin, y por el Asistente espiritual, P. Vincent Bedon; un grupo de jóvenes de la escuela Jeunesse Lumière, acompañados por los sacerdotes René-Luc y André Manaranche; un grupo de jóvenes de la Ecole de la Foi, de la diócesis de Coutances.

• El 5 de junio, Mons. Kohn recibió al P. Xavier Brizard y a la Sra. Marie-Noëlle de Solan, responsables del año propedéutico de la Comunidad del Emmanuel en Namur (Bélgica), acompañados por treinta jóvenes candidatos al sacerdocio, originarios de diversos países del mundo.

• El 5 de junio, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de estudiantes de la “Academia para la Evangelización” de Viena, de la Comunidad del Emmanuel, guiados por el Domkurat Mag. Alphons Pachta-Rayhofen. El mismo día recibió también al Sr. Jerome Coniker, Presidente del Apostolate for Family Consecration (USA) y a la presidencia de la Obra Internacional de Schönstatt, con vistas a la aprobación de los Estatutos.

• S. E. Mons. Ryłko llevó el saludo del Consejo Pontificio para los Laicos a los participantes a la Conferencia internacional de la Renovación Carismática Católica, organizada a Fiuggi del 5 al 9 de junio por la International Catholic Charismatic Renewal Services (ICCRS).

• El 6 y 7 de junio, S. E. Mons. Clemens participó en el Congreso Internacional de los Foyers de Charité en Châteauneuf- de-Galaure (Francia) con una conferencia sobre el tema “Tenían un sólo corazón y una sola alma” (Hch 4, 32).

• El 8 de junio, S. E. Mons. Ryłko llevó el saludo del Dicasterio a los participantes al Seminario de estudio anual de la Federación Internacional de los Hombres Católicos (FIHC-Unum Omnes), realizado en Roma. El mismo día S. E. Mons. Clemens recibió al M. Josep Maria Torrents y al P. Robert Tyrała, respectivamente Presidente y Asistente de la Foederatio Internationalis Pueri Cantores (FIPC).

• El 12 de junio, Mons. Delgado Galindo recibió al Sr. Pascal Pingault y a su esposa Marie-Annick, fundadores de la comunidad Pain de Vie.

• El 16 de junio, S. E. Mons. Clemens recibió al Coronel Reinhard Kloss, Presidente, y al Coronel Michael Jedlicˇ ka, Secretario General, y al Asistente Eclesiástico, Mons. Werner Freistetter, del Apostolado Militar Internacional (AMI).

• El 28 de junio, S. E. Mons. Ryłko recibió al P. Laurent Fabre, Superior General de la Comunidad Chemin Neuf.

Otros encuentros

• El 14 de noviembre, S. E. Mons. Clemens recibió al Honorable Fritz Schösser con una delegación de la Deutscher Gewerkschaftsbund, la federación de los sindicatos alemanes.

• El 16 de noviembre, S. E. Mons. Ryłko presidió la celebración eucarística en la inauguración del año académico de la Universidad “La Sapienza” de Roma.

• El 17 de noviembre, el Prof. Guzmán Carriquiry se reunió con el P. Domenico Di Raimondo Romo, Superior general de los Misioneros del Espíritu Santo.

• El 19 de noviembre, S. E. Mons. Clemens se reunió con el Sr. Michael Braun, responsable de la sede romana de la Fundación Friedrich Ebert (Friedrich Ebert Stiftung).

• El 21 de noviembre, S. E. Mons. Ryłko participó en la ceremonia de conmemoración del siervo de Dios Juan Pablo II, en la sede de la Pontificia Academia de las Ciencias con la presencia de Su Santidad Benedicto XVI.

• El 21 de noviembre, el Prof. Carriquiry y Mons. Kohn se reunieron con S. E. Mons. Dominique Rey, Obispo de Fréjus-Toulon, acompañado por treinta sacerdotes de su diócesis.

• El 21 de noviembre, S. E. Mons. Clemens participó en una transmisión de la Radio Vaticana sobre el tema “El mundo del deporte hoy: campo de compromiso cristiano ”, tema de los trabajos del primer seminario internacional organizado por la Sección “Iglesia y deporte” del Consejo Pontificio para los Laicos los días 11 y 12 de noviembre.

• El 27 de noviembre, S. E. Mons. Clemens celebró la santa misa para la Katholische Akademie Hamburg en la Iglesia de San Pellegrino en Vaticano.

• El 28 de noviembre, Mons. Kohn se reunió con Frère Aloïs Löser, nuevo Prior de Taizé, para un diálogo sobre la JMJ de Colonia y el encuentro internacional de jóvenes que la Comunidad organizó en Milán a finales del año.

• El 29 de noviembre, S. E. Mons. Clemens presentó en el Centro Rusia Ecuménica en Roma, el libro de Jeanne Perego La Baviera di Joseph Ratzinger; el mismo día recibió a un grupo de dirigentes de la primera red de televisión pública alemana (ARD).

• El 1° de diciembre, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de la Gesellschaft Katholischer Publizisten, la asociación de periodistas católicos alemanes; el mismo día tuvo un encuentro con el nuevo Prior de la Comunidad de Taizé, Frère Aloïs Löser.

• El 2 de diciembre, Mons. Kohn y la Dra. Lucienne Sallé se reunieron con un grupo de periodistas de la Fédération Française de la Presse Catholique, guiados por su presidente, Sr. Bernard Cattaneo y por el secretario general, Sr. François Fauvel.

• El 2 de diciembre, el Prof. Carriquiry tuvo a su cargo una conferencia sobre los laicos y la doctrina social de la Iglesia dirigida a una numerosa representación de las parroquias y los centros culturales de Sesto San Giovanni (Milán).

• Del 2 al 4 de diciembre, S. E. Mons. Clemens tuvo a su cargo tres conferencias con el tema “Papa Benedicto XVI como teólogo frente a los desafíos del tiempo presente ”, dirigidas a los estudiantes del Seminario arzobispal de Mónaco, Baviera.

• Del 4 al 6 de diciembre el P. Kevin Lixey, L.C., participó en la segunda Conferencia de Magglingen (Suiza) sobre el tema “Deporte y Desarrollo”, realizado en el marco de las iniciativas por el Año internacional del deporte y de la educación física con la ponencia: “¿Porqué la Iglesia cree en el deporte?”.

• El 5 de diciembre, don Antonio Grappone representó al Dicasterio en la Jornada de estudio promovida por la Congregación para el Culto Divino y para la Disciplina de los Sacramentos sobre el tema “Música sagrada: un desafío litúrgico y pastoral”.

• S. E. Mons. Ryłko participó en el Congreso “En medio de los hombres como pastores y hermanos”, organizado por la Congregación para el Clero en colaboración con la Pontificia Universidad Lateranense, celebrando el 40° aniversario de la promulgación del decreto conciliar Presbyterorum ordinis. El Congreso se desarrolló en este ateneo del 6 al 7 de diciembre, Mons. Ryłko intervino con el tema: “El sacerdote y los movimientos”.

• El 6 de diciembre, S. E. Mons. Clemens recibió al Gran Hospitalario de la Soberana Orden Militar de Malta, barón Albrecht von Böselager.

• El 10 de diciembre, S. E. Mons. Clemens presidió la celebración eucarística para la admisión a las órdenes sagradas del diaconado y presbiterado de algunos seminaristas del Colegio Internacional Sedes Sapientiae de Roma.

• Del 13 al 16 de diciembre el Responsable de la Sección Jóvenes, Mons. Kohn, participó en el II Congreso mundial de pastoral para los estudiantes extranjeros organizado en Roma por el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes.

• El 16 de diciembre, Mons. Kohn se reunió con el P. Jan Balik y un grupo de jóvenes de la República Checa en peregrinación a Roma.

• El 17 de diciembre, S. E. Mons. Clemens y la Dra. Sallé se reunieron con un grupo de seminaristas del Pontificio Seminario Francés de Roma.

• El 19 de diciembre, S. E. Mons. Ryłko recibió al presidente de la Conferencia Episcopal francesa, S. E. Mons. Jean-Pierre Ricard, acompañado por algunos colaboradores.

• El 9 de enero, S. E. Mons. Clemens recibió a la Dra. Maria Aiello, experta en historia del deporte y Derecho deportivo.

• El 10 de enero, Mons. Kohn recibió al P. Michel Remery, responsable de la Pastoral juvenil de las diócesis holandesas, con un grupo de jóvenes.

• El 17 de enero, Mons. Kohn tuvo un encuentro con Mons. Mauro Parmeggiani, Secretario general del Vicariato de Roma y responsable de la pastoral juvenil de la diócesis.

• El 19 de enero, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con el Sr. Günther H. Oettinger, Ministro Presidente del Land Baden-Württemberg (Alemania).

• El 23 de enero, Mons. Kohn recibió al P. Josif Ivan Milyan, responsable de la pastoral juvenil de la Conferencia episcopal ucraniana.

• El 24 de enero, S. E. Mons. Clemens y el P. Lixey recibieron a un grupo de seminaristas del Mundelein Seminary de la arquidiócesis de Chicago.

• El 26 de enero, S. E. Mons. Clemens recibió al Obispo de la diócesis de Gurk-Klagenfurt, S. E. Mons. Aloïs Schwarz, con 40 decanos y vicarios foráneos. El mismo día Mons. Clemens tuvo un encuentro con el Rabino Israel Singer, Presidente del “Governing Board” del Congreso Hebraico Mundial.

• El 27 de enero, Mons. Kohn recibió al P. Georg Austen, del comité organizador de la JMJ en Colonia del 2005, con vistas a la organización del paso de la cruz en el curso de la celebración del Domingo de Ramos en Plaza de San Pedro.

• S. E. Mons. Ryłko tuvo a su cargo la conferencia “Las Jornadas Mundiales de la Juventud: singular intuición de Juan Pablo II para evangelizar a los jóvenes” en el Coloquio organizado en Roma del 5 al 8 de febrero por la Comunidad del Emmanuel en colaboración con el Instituto Pastoral Redemptor Hominis de la Pontificia Universidad Lateranense con el tema: “Si Dios otorga la salvación a todo hombre, ¿Por qué evangelizar? Post-modernidad y nueva evangelización”.

• El 7 de febrero, Mons. Kohn se reunió con un grupo de 36 jóvenes de diversos países de Europa del Este, entre los cuales algunos sacerdotes que habían participado en la última “Jornada Católica Central”.

• El 10 de febrero, S. E. Mons. Clemens recibió al Dr. Bernd Posselt, miembro del Parlamento Europeo y Presidente de la Paneuropa- Union Deutschland.

• El 22 de febrero, S. E. Mons. Clemens recibió al arzobispo de Trujillo, S. E. Mons. Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, O.F.M., Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.

• El 24 de febrero, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de estudiantes y profesores de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Münster.

• El 27 de febrero, S. E. Mons. Clemens recibió al Prof. Dr. Hubert Gindert del Forum Deutscher Katholiken.

• S. E. Mons. Rylko llevó el saludo del Dicasterio a los participantes al Seminario informativo y reflexión sobre el tema: “Jóvenes, fe y cultura en los proyectos de la Iglesia italiana”, desarrollado en la sede del Consejo Pontificio para los Laicos el 28 de febrero con la participación del Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, S. Em. Cardenal Camillo Ruini, y el Secretario General, S. E. Mons. Giuseppe Betori. En el seminario participaron también S. E. Mons. Clemens, el Prof. Carriquiry y Mons. Kohn.

• El 1° de marzo, S. E. Mons. Clemens se reunió con el Prof. Maram Stern, representante para la Europa del Congreso Hebraico Mundial.

• El 2 de marzo, S. E. Mons. Clemens recibió al arzobispo de La Plata (Argentina), S. E. Mons. Héctor Rubén Aguer.

• El 17 de marzo, S. E. Mons. Clemens se reunió con el Prof. Ludger Müller, docente de Derecho Canónico en la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Viena, con un grupo de estudiantes.

• El 23 de marzo, S. E. Mons. Clemens recibió al nuevo Nuncio apostólico en Zambia y Malawi, S. E. Mons. Nicola Girasoli.

• El 24 de marzo, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con un grupo de 20 estudiantes de la Ecole Expérimentale de la Universidad de Atenas, acompañados por docentes de religión católica y ortodoxa, la Dra. Constantina Peppa y el Dr. Georges Papadakis.

• El 28 de marzo, S. E. Mons. Clemens con vistas a la JMJ 2008, se encontró con 30 redactores de Radio FFH de Frankfurt (Alemania).

• El 29 de marzo, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con Mons. Carlo Mazza, Director de la Oficina nacional para la Pastoral del tiempo libre, turismo y deporte de la Conferencia Episcopal italiana.

• El 31 de marzo, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de redactores y periodistas austriacos, acompañados por S. E. Mons. Egon Kapellari, Obispo de Graz y Vice-Presidente de la Conferencia Episcopal austriaca.

• El 1° de abril, S. E. Mons. Clemens administró el Sacramento de la Confirmación en el curso de la celebración eucarística presidida en la parroquia romana de S. Maria Consolatrice.

• El 4 de abril, Mons. Kohn tuvo un encuentro con el P. Olivier Frölich, responsable de la pastoral de los jóvenes de la Bélgica francófona.

• El 10 de abril, S. E. Mons. Clemens recibió al Sr. Dirk Tänzler, nuevo Presidente del BDKJ (Bund der Deutschen Kath. Jugend), con el Revdo. Andreas Mauritz, Asistente eclesiástico nacional. El mismo día tuvo un encuentro con un grupo de jóvenes de la parroquia de la catedral de S. Stefano de Viena.

• El 22 de abril, invitado por la Sección de Ischia de la International Federation of Business and Professional Women (FIDAPA), S. E. Mons. Clemens tuvo a su cargo una conferencia sobre el tema: “La colaboración del hombre y de la mujer en la Iglesia y en el mundo”.

• El 26 de abril, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con S. Em. Cardenal Friedrich Wetter, Arzobispo de Munich y Frisinga.

• El 27 de abril, S. E. Mons. Clemens recibió a la presidencia de la Conferencia de Superiores Mayores de religiosos y religiosas de los Estados Unidos.

• El 28 de abril, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de responsables de la comunidad evangélica “Bruderhof ” de Ulster Park, Nueva York (USA).

• El 29 de abril, S. E. Mons. Clemens recibió a la Sra. Marie-Louise Dött MdB, presidente de la Bund Katholischer Unternehmer, la asociación de empresarios alemanes, con un grupo del BKU de la diócesis de Berlín.

• El 2 de mayo, S. E. Mons. Clemens se reunió con el P. Andreas Rohde, capellán universitario, acompañado por un grupo de la comunidad católica universitaria de la Universidad de Paderborn.

• S. E. Mons. Ryłko participó en la XII Sesión plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales que se realizó del 28 de abril al 2 de mayo, desarrollando la conferencia “Los jóvenes de la JMJ, protagonistas de la revolución de Dios, hoy”. Celebró además la Santa Eucaristía en programa para los participantes del 1° de mayo, festividad de San José obrero, en el Altar de la Tumba de S. Pedro.

• El 4 de mayo, S. E. Mons. Clemens recibió un grupo de periodistas bávaros, con vistas a la visita del Papa en Baviera (9 al 14 de setiembre 2006).

• El 6 de mayo, S. E. Mons. Ryłko confirió la ordenación diaconal a un grupo de seminaristas del Colegio eclesiástico internacional Sedes Sapientiae y del Seminario filosófico teológico internacional “Giovanni Paolo II”. El rito fue celebrado en la Basílica de Santa Maria en Trastevere. • El 7 de mayo, S. E. Mons. Clemens participó en Colonia a la consagración episcopal de S. E. Mons. Heiner Koch, antiguo responsable de la JMJ de Colonia.

• S. E. Mons. Clemens participó en la Asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, realizado en Roma del 11 al 13 de mayo.

• El 12 de mayo, S. E. Mons. Ryłko presidió e introdujo los trabajos de la tercera sesión del Congreso internacional “Amar el amor humano. La herencia de Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia” organizado en Roma, los días 11 al 13 de mayo por el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia celebrando el XXV aniversario de su fundación por parte del Siervo de Dios.

• El 15 de mayo, S. E. Mons. Clemens participó en el inicio de los trabajos de la Asamblea plenaria del Pontificio Consejo de la Pastoral para Emigrantes e Itinerantes.

• El 19 de mayo, S. E. Mons. Clemens recibió al Prof. Roberto Rizzo de la Fundación Centesimus Annus pro Pontifice.

• S. E. Mons. Clemens tuvo a su cargo la conferencia introductoria en la 19a Asamblea plenaria del Forum Europeo de los Comités Nacionales de Laicos realizado en Saarbrücken (Alemania) del 26 al 28 de mayo.

• El 27 de mayo, S. E. Mons. Clemens participó en una mesa redonda sobre el tema: “El desarrollo de la pastoral juvenil en Alemania” organizado por la Federación de la juventud católica alemana (BDKJ) con ocasión del “Katholikentag ” de Saarbrücken.

• El 29 de mayo, S. E. Mons. Clemens recibió a un grupo de sacerdotes de la arquidiócesis de Paderborn, en el X aniversario de su ordenación presbiteral.

• El Prof. Carriquiry estuvo a cargo de la Conferencia de inauguración del II Congreso iberoamericano “Católicos y vida pública”, organizado por la Universidad Santo Tomás en Santiago de Chile del 7 al 9 de junio. Durante su estadía en Chile ofreció conferencias en la Pontificia Universidad Católica de Chile, en el Seminario Pontificio, en el Seminario de los Padres de Schönstatt, y a los responsables de la Pastoral universitaria de Santiago.

• El 8 de junio, con vistas a la JMJ de Sydney, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con el Dr. Ch. Berndorff, presidente del “Pax- Bank” de Colonia, y el Sr. Michael Smyrek, responsable de la sede de Roma.

• S. E. Mons. Ryłko presidió la Peregrinación a pie Macerata- Loreto en su 28a edición, celebrando la Santa Misa en la tarde del 10 de junio al inicio del camino de 60,000 peregrinos participantes y acogiéndolos luego el 11 de junio en la mañana en el Santuario de la Santa Casa.

• El 12 de junio, Mons. Kohn tuvo un encuentro con el Sr. Giovanni Gut del Departamento de Estudios y Formación del Movimiento Cristiano de los Trabajadores.

• En el aniversario de las apariciones del 1917, el 12 y el 13 de junio S. E. Mons. Clemens presidió dos concelebraciones eucarísticas en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima (Portugal).

• El 18 de junio, S. E. Mons. Clemens presidió la concelebración eucarística y la procesión en la Solemnidad del Corpus Domini en la abadía de las Monjas Benedictinas de Rosano (Italia).

• El 19 de junio, S. E. Mons. Clemens se reunió con el Revdo. Dietmar Heeg y con el Revdo. Hans-Gerd Schütt, respectivamente responsables de las comunicaciones sociales y de la Pastoral del Deporte en el seno de la Conferencia Episcopal Alemana.

• El 20 de junio, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con el Sr. Peter-Stephan Englert, Administrador General del “Sankt Gundekar-Werk Eichstätt” con un grupo de responsables de esta obra social.

• El 21 de junio, S. E. Mons. Clemens recibió al Sr. Michael Braun, responsable de la sede romana de la Fundación Friedrich Ebert de Berlín, con un grupo internacional de bolsistas para tratar el tema de la Santa Sede como institución internacional.

• El 22 de junio, S. E. Mons. Clemens tuvo un encuentro con un grupo de religiosos, seminaristas y estudiantes laicos de derecho canónico de la Facultad de Teología de la Universidad de Salzburgo e Innsbruck (Austria), guiados por el Prof. Mons. Han Paarhammer.

• El 23 de junio, S. E. Mons. Ryłko y S. E. Mons. Clemens participaron en la inauguración de la fase diocesana del proceso de beatificación y canonización del Siervo de Dios Cardenal Eduardo E. Pironio, por 12 años Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.

• El 24 de junio, S. E. Mons. Clemens se reunió con el Sr. Hermann Kroll-Schlüter, Presidente de la Katholische Landvolkbewegung Deutschlands, el Movimiento católico rural alemán.

• El 26 de junio, S. E. Mons. Clemens recibió al Director general de las Ediciones San Pablo, Revdo. Vincenzo Santarcangelo. El mismo día se reunió con S. E. El Sr. Gerhard Westdickenberg y S. E. el Sr. Helmut Türk, respectivamente Embajador de la República Federal de Alemania y Embajador de Austria ante la Santa Sede.

• El 27 de junio S. E. Mons. Clemens se reunió con el Director general de la Radio Vaticana P. Federico Lombardi S.I., y 25 padres jesuitas, responsables de los programas lingüísticos.

• El 28 de junio, S. E. Mons. Ryłko tuvo un encuentro con S. Em. Cardenal William H. Keeler, Arzobispo de Baltimore, acompañado por un grupo de personas de la arquidiócesis comprometidos en la promoción del laicado y de la vida familiar. El mismo día Mons. Ryłko recibió la visita del Embajador de la España ante la Santa Sede.

• El 30 de junio, S. E. Mons. Clemens recibió a la embajadora de Georgia ante la Santa Sede, S. A. R. la Princesa Bagration de Moukhrani Khétévane.

• En el curso del primer semestre del año, Mons. Kohn se reunió con los prelados de las diversas diócesis africanas con los cuales ha tratado sobre la peregrinación de la Cruz de la JMJ en África.

• En preparación a la JMJ de Sydney, Mons. Kohn tuvo diversas reuniones de trabajo con S. E. Mons. Fisher, obispo auxiliar de Sydney y responsable del Comité organizador local. En el encuentro del 5 de abril estuvieron presentes también S. E. Mons. Ryłko, S. E. Mons. Clemens, S. Em. el Cardenal George Pell, Arzobispo de Sydney y dos colaboradores.

 

 

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