Pontificio
Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes
III Congreso Europeo
de Santuarios y Peregrinaciones
Santuario de Montserrat (Barcelona, España) 4 - 7 marzo 2002
“El Santuario, espacio para una acogida fraterna y universal”
Conclusiones
Los obispos, rectores de santuarios, directores de peregrinaciones y agentes
pastorales procedentes de 23 países reunidos en el 3º Congreso Europeo de
Santuarios y Peregrinaciones celebrado en Montserrat, España, los días 4-7 de
marzo de 2002
1. Agradecemos al Pontificio Consejo para la
Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y al Santuario de Montserrat,
convocantes de este Tercer Congreso Europeo, la organización del Encuentro.
2. Damos las gracias a la comunidad de monjes
benedictinos de Montserrat por la espléndida y fraternal acogida que nos han
brindado.
Expresamos también nuestro agradecimiento a cuantas instituciones, entidades y
voluntarios han aportado su colaboración para la realización de este Congreso.
3. Al final de estas jornadas de reflexión, oración
y convivencia, los 190 participantes en el Congreso queremos dirigirnos a
nuestros hermanos y hermanas que prestan su ministerio en los Santuarios y en la
dirección de peregrinaciones, para compartir la experiencia de nuestro
encuentro.
4. Descubrimos en la Palabra de Dios la
presencia del Señor que desde el principio visita al hombre, llamándole a una
comunión filial. El “ha visitado a su pueblo” y lo ha acompañado a través
de la historia, renovándole su Alianza. Él nos ha visitado en Cristo el Señor,
que acompaña a su Iglesia peregrina en el tiempo y hace resonar su voz en el
corazón de cada uno.
5. Deseamos acoger a cuantos visitan nuestros
Santuarios, sabiéndonos testigos de la bondad de Dios, especialmente próximos
a los que más sufren, a los marginados, a los excluidos, a los agobiados.
Queremos hacer visible el rostro de la Iglesia, cuerpo que asume las alegrías y
los dolores de cada uno, y se demuestra sacramento de la salvación en Cristo
Jesús.
6. Constatamos la gran diversidad de motivaciones
que mueven a los visitantes de los Santuarios. Además de aquellos que cumplen
el acto religioso de la peregrinación, numerosas personas visitan el Santuario
en fidelidad a la memoria personal, familiar o popular, interesados en un
conocimiento cultural, buscando un ambiente de tranquilidad propicio a la
reflexión, deseosos de acercarse a la naturaleza, etc. La historia de cada
persona y la identidad de cada Santuario modelan la pluralidad de motivaciones,
apuntando, en último término, a la búsqueda de Dios que cada hombre y cada
mujer alienta en lo íntimo de su corazón.
7. Afirmamos la oportunidad de formular criterios
orientativos que nos permitan comprender y apreciar los diferentes motivos de la
visita al Santuario, a fin de poder ofrecer una acogida más adecuada y más próxima
a todos, sea a través de las celebraciones, sea por medio de material
informativo bien preparado, con la ayuda de guías adecuadamente formados o en
las formas tradicionales convenientemente orientadas.
8. Invitamos, pues, a todos a unirse a nuestro propósito
de asumir la exhortación que el Santo Padre Juan Pablo II nos dirigía al
inicio de nuestro Congreso y hacer que los Santuarios sean “imagen
privilegiada de la Iglesia”, siempre atenta al soplo del Espíritu, abierta a
todos y constructora de paz y fraternidad.
9. Queremos recordar en estos momentos algunas
situaciones por las que sentimos profunda preocupación y hacemos un llamamiento
a todos para una solución constructiva:
- imploramos por la paz entre las naciones, para que nadie sea discriminado o
sufra violencia a causa de su religión o de su origen;
- urgimos que se avance en un efectivo proceso de paz para el Próximo Oriente y
hacemos llegar nuestra solidaridad a nuestros hermanos cristianos, custodios de
los lugares de peregrinación de Tierra Santa;
- nos hacemos eco de las palabras
del Santo Padre en las que lamentaba la marginación de las religiones en el
proceso constitucional emprendido por la Unión Europea, silenciando así la
realidad religiosa cristiana que forma parte de la identidad europea, de la cual
son testigos auténticos nuestros Santuarios y las Vías de peregrinación.
10. Imploramos la protección de María, la Madre de Dios, la Moreneta venerada
en este Santuario de Montserrat, cuya presencia ha guiado la reflexión de estas
jornadas. Que Ella nos ayude a ejercer nuestro ministerio de forma que los
Santuarios sean siempre espacio para una acogida fraterna y universal.
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