Pontificio Consejo para la Pastoral de los
Emigrantes e Itinerantes
III° Congreso Europeo
de Santuarios y Peregrinaciones
Santuario de Montserrat (Barcelona, España) 4 - 7 marzo 2002
“El Santuario, espacio para una acogida fraterna y universal”
Introducción a los trabajos
S.E. Mons. Stephen Fumio HAMAO
Presidente del Pontificio Consejo
Eminencia, Excelencias, Señoras y Señores participantes,
“El Santuario, espacio para una acogida fraterna y universal”.
Tengo la plena certeza de que no es necesario ni explicar el sentido del tema de
nuestro Congreso, ni de insistir en su urgente actualidad. La acogida que ha
tenido nuestra convocatoria, demostrada en esta numerosa asamblea de
congresistas, pone en evidencia que es un tema vivo, que preocupa a los
responsables de Santuarios y de Peregrinaciones, y que entra también en el
campo de atención de quienes se ocupan de la Pastoral del Turismo.
En la elección del tema y en la programación del Congreso, desde el inicio,
tuvimos muy presente unas palabra del Santo Padre Juan Pablo II, que en la Carta
con motivo del VII Centenario de Loreto exclamaba: “¡Cuántas personas se
acercaron a un Santuario por curiosidad, como visitantes, y volvieron a sus
casas transformados y renovados, porque escucharon una palabra que les iluminó!”.
Con ello, el Santo Padre se hacía testimonio de una realidad que muchos de
vosotros conocéis bien y que muchos párrocos seguro podrían confirmar.
El visitante convertido en participante; el turista convertido en peregrino.
No es una meta triunfalista; es la vocación misma del Santuario, lugar donde
Dios acoge al hombre y donde el hombre se convierte a Dios.
La cuestión que se plantea este Congreso no es una cuestión marginal, ni es
una cuestión de orden. No es que nos preocupe como hacer frente a los turistas
que molestan o a los visitantes que no siguen al pie de la letra los programas
del Santuario. Ése es sólo el aspecto más superficial.
La cuestión que queremos abordar es cómo realizar la misión del Santuario en
unas circunstancias nuevas. En estos momentos, sin embargo, más que la novedad,
adquiere importancia la dimensión que han tomado las nuevas formas de visitar
el Santuario. Nos toca, por tanto, preguntarnos por las causas, por las razones
que guían la visita. Y según este análisis, preguntarnos después por los
criterios de nuestras respuestas.
Para algunos puede parecer que las nuevas formas de visitar el Santuario nos
colocan ante un problema añadido. Mantener la acogida y la atención pastoral
tradicional a los Peregrinos, es ya de por si una tarea que requiere gran
dedicación y numerosos recursos. En estas circunstancias, ¿seremos capaces de
reconocer en los nuevos visitantes una gracia de Dios?
Estoy seguro que así será. Muchos Santuarios así lo han comprendido, han
estudiado a fondo el tema y ofrecen valiosas iniciativas. Estoy igualmente
convencido que, de una u otra forma, todos los que estáis al frente de la
pastoral en los Santuarios, habéis abordado el tema. Estos días deben
servirnos para el intercambio de experiencias, para aprender unos de otros en
libertad y en fraternidad.
Los Santuarios constituyen una imagen privilegiada de la Iglesia de Cristo.
Quienes trabajamos pastoralmente en ellos debemos reforzar nuestra conciencia de
participar en una misión común y reforzar las expresiones visibles de esta
comunidad.
Después del Primer Congreso Europeo, celebrado en Hungría, se han creado
diversas agrupaciones de Rectores de Santuario de carácter nacional o regional.
Pienso que este Tercer Congreso puede servirnos para animar el trabajo de estas
asociaciones y estimular su constitución en los lugares donde aún no se han
puesto en marcha.
Sería deseable que se intensificara el intercambio de comunicación entre todos
los Santuarios. Los medios técnicos de que disponemos – son muy numerosos los
Santuarios presentes en Internet, por ejemplo – nos facilitan hoy más que
nunca esta tarea. Me permitiría sugerir al Congreso la posibilidad de
constituir un grupo de seguimiento de este tema concreto. Se trataría de formar
un equipo de representantes de los diversos países para un seguimiento de la
presencia de los Santuarios en Internet y, eventualmente, aprovechar mejor las
posibilidades de interrelación, de linkage.
Es una sugerencia que propongo a vuestra consideración. Os pediría que durante
estos días, en las conversaciones y en el trabajo en grupos, presentarais
vuestras propuestas.
Reiterando al Reverendísimo Padre Abad de Montserrat y al Rector del Santuario
el agradecimiento del Pontifico Consejo para la pastoral de los Emigrantes e
Itinerantes, y mío personal, por la espléndida y generosa colaboración en la
celebración de este Congreso, deseo a todos unos días de fructífero trabajo.
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