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Pontifical Council for the Pastoral Care of Migrants and Itinerant People
People
on the Move
N°
99, December 2005
Mensaje
PONTIFICIO PARA LA
26a
ornada mundial del turismo
Tema: Viajes y transportes.
Del mundo imaginario de Julio Verne a la realidad del siglo XXI
La celebración de la Jornada mundial del turismo, programada para el próximo
27 de septiembre, ofrece al Sumo Pontífice Benedicto XVI la oportunidad de
enviar un cordial saludo a cuantos forman parte del vasto mundo del turismo, y
poner de manifiesto la solicitud pastoral de la Iglesia con respecto a ellos. Es
interesante el tema elegido por la Organización mundial del turismo para esa
Jornada: Viajes y transportes: del mundo imaginario de Julio Verne
a la realidad del siglo XXI.
Julio Verne, hombre de letras, viajero y escritor de viva imaginación, supo
conjugar inteligentemente en sus escritos la fantasía y los conocimientos científicos
de su tiempo. Sus viajes, reales o imaginarios, constituyeron de hecho una
invitación a consultar el nuevo atlas geográfico, y un desafío a la
responsabilidad humana al afrontar los límites que ya no podían disimularse. A
finales del siglo XIX, en su increíble viaje, Verne superaba esos límites
impuestos por la cultura dominante y por una visión centrada totalmente en el
Occidente europeo.
También hoy existen obstáculos que es preciso superar si se quiere que la
oferta turística, fruto de viajes y transportes, se extienda a todos. Nuevas e
inéditas posibilidades de viajes con medios de transporte cada vez más
modernos y veloces pueden hacer del turismo una ocasión providencial para
compartir los bienes de la tierra y de la cultura.
Un siglo después de la muerte de Julio Verne, muchas de sus fantasias
se han hecho accesibles y gran parte de su imaginación ha tomado forma concreta. Se va
realizando el sueño de un turismo sin fronteras, que podría contribuir a crear
un futuro mejor para la humanidad.
Pero es necesario tener siempre en cuenta las exigencias éticas relacionadas
con el turismo. Es importante que cuantos tienen responsabilidades en este ámbito
- políticos, legisladores, hombres de gobierno y de finanzas - se comprometan a
favorecer el encuentro pacífico entre las poblaciones, garantizando seguridad y
facilidad de comunicación. Los promotores, los organizadores y los que trabajan
en el sector turístico están llamados a realizar estructuras que lo hagan
sano, popular y económicamente sostenible, teniendo siempre bien claro que en
toda actividad, y por tanto también en el turismo, el fin primario debe ser
siempre el respeto de la persona humana, en el contexto de la búsqueda del bien
común. Quien viaja por turismo debe sentirse impulsado por el deseo de
encontrarse con los demás, respetándolos en su diversidad personal, cultural y
religiosa; debe estar dispuesto a abrirse al diálogo y a la comprensión, y con
su comportamiento comunicar sentimientos de respeto, de solidaridad y de paz.
Por otra parte, es muy importante el papel de las comunidades cristianas:
al acoger a los turistas, deben sentirse comprometidas a ofrecerles la
posibilidad de descubrir la riqueza de Cristo encarnada no sólo en monumentos y
obras de arte religioso, sino también en la vida diaria de una Iglesia viva.
Por lo demás, desde el comienzo del cristianismo, los viajes han permitido y
facilitado la difusión de la buena nueva en todo el mundo.
Deseando que la próxima Jornada mundial del turismo produzca los frutos
esperados, Su Santidad Benedicto XVI asegura un recuerdo en la oración y
de buen grado envía a todos la bendición apostólica.
Cardenal Angelo SODANO
Secretario
de Estado
Vaticano, 16 de Julio de 2005
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