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Pontifical Council for the Pastoral Care of Migrants and Itinerant People
People
on the Move
N° 103 (Suppl.), April 2007
Documento Final
i - el evento
El Congreso se ha desarrollado en la
“Casa Maria Immacolata”, en Roma, organizado por el Consejo Pontificio
de la Pastoral para los Migrantes e Itinerantes, sobre el tema “Los
Estudiantes extranjeros y la Instrucción Erga migrantes caritas
Christi”. El Presidente y el Secretario del Dicasterio han presidido
las sesiones del encuentro; estaban además presentes dos de sus
oficiales, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos,
representantes provenientes de diez y ocho países (Argentina, Australia,
Austria, Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Irlanda,
Italia, Países Bajos, Portugal, Sur Africa, España, Suecia (Países
Nórdicos), Estados Unidos de América, Suiza y Tanzania), del CCEE y del
CELAM. Estaban presentes también dos Delegados fraternos, uno de la
Comunión Anglicana y el otro del Consejo Mundial de las Iglesias, y
delegados de congregaciones religiosas (Legionarios de Cristo,
Salesianos), del Opus Dei, representantes de asociaciones laicales y
movimientos eclesiales (IYCS, MIEC, SECIS, UCSEI, KAAD, AII, Obra de
María -Focolari - y Comunidad de San Egidio).
Con una calurosa
bienvenida, el Presidente del Pontificio Consejo, Cardenal Stephen Fumio
Hamao, ha abierto el Congreso, subrayando la importancia de los
estudiantes extranjeros [usamos aquí la expresión “estudiantes
extranjeros”, que es bastante tradicional, si bien en ciertos países es
preferida la fórmula “estudiantes internacionales”], que requiere la
atención y el cuidado pastoral de la Iglesia universal y de las Iglesias
particulares. El Arzobispo Agostino Marchetto, Secretario del
Dicasterio, ha presentado el tema y la agenda de la reunión y ha
propuesto, por otra parte, algunos criterios para un servicio pastoral
específico en favor de los estudiantes extranjeros. Ha indicado, además,
un campo vasto e importante de apostolado que requiere tal específica
visión pastoral. Sucesivamente, los dos Delegados fraternos, el Rev. Dr.
Richard Burridge, representante del Arzobispo de Canterbury y el Dr.
Gary Vachicouras, Delegado del Consejo Ecuménico de las Iglesias (W.C.C.),
han saludado a la asamblea. Finalmente, se han presentado todos los
participantes.
El segundo día,
después de la celebración de la Santa Misa, que ha implorado la ayuda
del Espíritu Santo, se ha delineado la situación de los estudiantes
extranjeros en el mundo, exposición llevada a cabo por el Rev. Canónigo
Charles de Hemptinne, Presidente del SECIS (Servicio de las Iglesias
Europeas para los Estudiantes Internacionales), en base a las respuestas
recibidas de un cuestionario enviado anteriormente. Fue seguida de una
Mesa Redonda, durante la cual los representantes de los diversos Países,
Instituciones y Asociaciones han añadido sus propios puntos de vista,
poniendo en común sus varias experiencias, mientras S.E. el Arzobispo
Robert Sarah, Secretario de la Congregación para la Evangelización de
los Pueblos, ha introducido el tema “La dimensión ecuménica, inter-religiosa
e inter-cultural del servicio pastoral a los estudiantes extranjeros” (EMCC,
NN. 49-69), que fue seguida de algunas sesiones de estudio sobre
la materia, en grupos.
El tercer día,
S.E. Mons. Cesare Nosiglia, Arzobispo-Delegado del CCEE para el cuidado
pastoral en las Universidades - que habría debido ilustrar las
“Líneas-guía para la pastoral en las universidades europeas con
especial atención a los Agentes pastorales y a su formación” (EMCC,
NN. 70-88) -, ha delegado a Mons. Leuzzi para leer su texto, por
estar imposibilitado para participar en el encuentro.
Sucesivamente,
S.E. el Arzobispo Michael Miller, Secretario de la Congregación para la
Educación Católica, ha presentado su intervención titulada “Hacia un
servicio pastoral misionero de proclamación, evangelización y diálogo” (EMCC,
NN. 89-104), a la que ha seguido la segunda serie de los grupos de
estudio.
El ápice del Congreso ha sido la
participación en la Santa Misa para los estudiantes universitarios
romanos, presidida por S. Em. el Sr. Card. Camillo Ruini, con la
asistencia también de Mons. Marchetto, a la que ha seguido la audiencia
del Santo Padre para todos los participantes.
Las palabras del
Papa han sido escuchadas con gran alegría. Entre otras cosas, El ha
dicho:
“Me siento,
por lo demás, contento de acoger, en esta circunstancia, a los
participantes al II Congreso Mundial de pastoral para los estudiantes
extranjeros, organizado por el Pontificio Consejo de la Pastoral para
los Migrantes e Itinerantes. A todos ellos dirijo una afectuosa palabra
de bienvenida [...]. Quisiera dirigir ahora mi atención a los
estudiantes extranjeros. Su presencia constituye un fenómeno cada vez
mayor y representa para la Iglesia un campo importante de acción
pastoral. En efecto, los jóvenes que salen de su País por motivos de
estudio deben afrontar no pocos problemas y sobre todo corren el riesgo
de sufrir una crisis de identidad, una pérdida de los valores
espirituales y morales. Por otra parte, la posibilidad de estudiar en el
extranjero es para muchos jóvenes una oportunidad única de capacitarse
para poder contribuir mejor al desarrollo de sus respectivos Países, y
también para participar, de modo activo, en la misión de la Iglesia. Es
importante proseguir el camino emprendido a fin de salir al encuentro de
las necesidades de estos hermanos y hermanas nuestros”.
El último día,
la asamblea ha escuchado los resúmenes, fruto de las sesiones de trabajo
y de los grupos de estudio, así como las propuestas para el Documento
Final del Congreso. Reafirmando su radical intención de proseguir con el
empeño de estos días, con un espíritu de colaboración y con una cierta
coordinación, los participantes han examinado estrategias para el
futuro, teniendo en cuenta metodologías y objetivos que han sido
resumidos en las conclusiones y recomendaciones publicadas aquí
seguidamente.
Con sentido
agradecimiento, el Sr. Card. Stephen Fumio Hamao ha clausurado el
Congreso.
ii - conclusiones
Teológicas
- Jesucristo
es nuestro icono del “hombre en movilidad” (Lc. 9,58;
Instrucción Erga migrantes caritas Christi, 15).
- Cristo ha
dicho: “Era extranjero y vosotros me habeis acogido” (Mt.
25,35).
- Todos somos
immigrantes en la Iglesia: de hecho, entramos a hacer parte de ella
por medio del bautismo.
- La Iglesia
es el pueblo de Dios en peregrinación, en camino a “nuestra casa
celestial”.
- La
hospitalidad es parte de nuestra esencial identidad eclesial; el
encuentro humano es vital.
- Así como
“Cristo nos ha acogido” (Ro. 15,7), acojamos también nosotros
al extranjero en nuestro cuidado pastoral hacia los estudiantes
extranjeros.
Sobre la realidad
El fenómeno de
la migración de los estudiantes es complejo.
Es una realidad
global, y es además un don.
Los estudiantes son migrantes
“especiales” entre continentes, en su interior y al interno de las
naciones.
Existen varios tipos de estudiantes
extranjeros, por ejemplo:
- Los que “se mueven
independientemente”: son aquellos estudiantes que se auto-financian
y que están conectados culturalmente;
- Los
“estudiantes invitados”, que reciben bolsas de estudio;
- Los
estudiantes refugiados o “que emigran por razones económicas” (a
veces son ilegales o en tránsito).
Podemos además identificar incluso
diversas tipologías de profesores móbiles.
Es importante
conocer los motivos que empujan a los estudiantes a desplazarse, así
como a su reclutamiento.
De todos modos, con la globalización
del apprendizaje, la educación universitaria se ha convertido en un
producto adquirido y vendido. La Iglesia, no obstante, cree que la
educación es un bien público y no un mero producto, y que los
estudiantes son seres humanos que deben ser respetados como tales.
El reclutamiento
de estudiantes extranjeros se ha convertido también en un comercio
global. Así:
- El
bienestante tiene abierto generalmente el acceso a una educación más
elevada, mientras los estudiantes más pobres afrontan numerosas
dificultades.
- Muchos
Países están privatizando la educación universitaria y su costo para
los estudiantes puede representar un grave peso.
- Las tasas
universitarias son a menudo mucho más elevadas para los estudiantes
extranjeros que para los ciudadanos del lugar.
- Con todo,
algunos Países, agencias y universidades ofrecen bolsas de estudio.
El cuidado pastoral de los estudiantes
extranjeros tiene una dimensión ecuménica, inter-religiosa e
inter-cultural, y supone un partenariado que coenvuelve a la universidad,
al País que acoge y al de proveniencia, a las Iglesias locales y a las
capellanías, así como a las organizaciones de estudiantes y a los mismos
estudiantes extranjeros.
La acogida y la
solidaridad pastoral representan también un “puente” entre los pueblos,
si bien es necesario considerar que:
- Los
estudiantes extranjeros experimentan el trauma cultural y la
secularización, que conduce a veces a una pérdida de la fe. Los
estudiantes impreparados son además un objetivo fácil de conversión
a otras confesiones o religiones (a este propósito debe ser
considerada la cuestión del proselitismo y de las sectas). Muchos,
con todo, constituyen un ejemplo de fe en zonas secularizadas.
- Algunos
estudiantes extranjeros afrontan una “doble extrañación”: la primera
respecto a los Países receptores y posteriormente la de sus Países
de origen, al retorno.
- Muchos
estudiantes extranjeros inicialmente piensan retornar a casa después
de los estudios, pero no lo hacen por una variedad de razones (la
búsqueda de un nivel mejor de vida, el retorno no políticamente
seguro, las relaciones).
- Los
estudiantes extranjeros buscan algo más que una ayuda espiritual:
necesitan también cosas prácticas.
- Existe a
veces poco “adiestramiento formal” para los Capellanes y Agentes
pastorales respecto a las necesidades específicas del cuidado
pastoral a los estudiantes extranjeros.
Respuesta Pastoral
El cuidado pastoral (el ministerio) de
los estudiantes extranjeros asume diversas formas y maneras en los
diferentes Países, con todo existen muchos, buenos y positivos ejemplos
de acogida y solidaridad (ofertas de “advocacy”, bolsas de estudio,
alojamientos, fondos de emergencia, ayudas para obtener visas, etc.).
- Responder a las necesidades
especiales de la mobilidad humana (en la categoría de los
estudiantes extranjeros) es una parte importante de la misión de la
Iglesia. De hecho:
- Las
capellanías crean un lugar de encuentro y condivisión, un “puesto”
de apertura, libre de prejuicios.
- Algunas
capellanías tienen un cuidado pastoral único y específico para los
estudiantes extranjeros.
- Otras
incorporan los estudiantes extranjeros a los programas de las
capellanías locales o los ponen en contacto con la parroquia local.
- Muchos
capellanes se concentran sobre la hospitalidad y crean un ministerio
“lugar seguro”.
- La Liturgia
es una dimensión importante del cuidado pastoral católico a los
estudiantes extranjeros.
- Por tanto,
muchas capellanías ofrecen la posibilidad de Liturgias en su propia
lengua. Cuando se hacen en el idioma del País que acoge, las
lecturas y los himnos se adaptan en modo tal de coenvolver a los
estudiantes extranjeros.
- Son de
especial importancia para ellos los eventos espirituales, sociales y
culturales.
- En las
universidades, los Capellanes están en contacto con la “Oficina de
Estudiantes Extanjeros”.
- Las
“Oficinas de Estudiantes Extranjeros” proveen oportunidades para la
integración cultural, así como ayudan y aconsejan respecto a las
visas, a las cuestiones económicas y a los estudios.
- En ciertos
Países, algunas Capellanías ponen residencias a disposición de los
estudiantes extranjeros.
- No todas
las capellanías universitarias tienen, con todo, un sacerdote
encargado.
- En todo
caso, los leader católicos son importantes para los
estudiantes.
- Algunos de
ellos desean tener contactos con la capellanía universitaria del
País acogedor, antes de su llegada.
- A veces, en
la Iglesia, los pastores están tan preocupados por otras
problemáticas eclesiales que les es difícil dar importancia o
dedicarse a un específico servicio pastoral de los estudiantes
extranjeros.
iii - recomendaciones
Para los Capellanes y
los Agentes pastorales universitarios
En calidad de
Capellanes y de Agentes pastorales universitarios debemos:
- Encontrar
tiempo durante el cual los estudiantes extranjeros puedan “hablar de
la fe con orgullo” y humildad, mientras todos “escuchan con
respeto”. El diálogo es igualmente vital en estos casos.
- Reconocer
que cada encuentro supone “en embrión” una amistad recíproca; la
capellanía es un camino en el que se puede desarrollar una sana
comunidad de amigos en Cristo y/o en humanidad.
- Participar
con alegría en las festividades y en las celebraciones culturales de
los estudiantes extranjeros y con gran pesar en sus disgustos y
penalidades.
- Permanecer
en contacto con los “ex”, de manera que los estudiantes extranjeros
de hoy puedan saber cómo sus predecesores contribuyen positivamente
al bien común de sus Países de origen.
- Poner en
contacto a los estudiantes extranjeros con buenas familias del País
que les acoge.
- Crear un
“comité de bienvenida”, apto para promover la comunicación entre los
estudiantes extranjeros y la comunidad católica, desde su llegada.
- Escuchar
con paciencia, simpatía y atención la realidad del estudiante,
reconociendo la importancia de la hospitalidad directa, si es
posible.
- Animar la
collaboración entre el Capellán universitario y los Agentes
pastorales, la entera comunidad diocesana y las “organizaciones
estudiantiles”.
- Ayudar a
los estudiantes extranjeros a encontrar una sistemación, incluso
asistiéndoles, cuando sea posible, en su búsqueda de empleo y de
ayuda financiera (Cfr. Gaudium et Spes 60, y Declaración
Universal de los derechos humanos, art. 26).
- Desarrollar
las capacidades de leadership de los estudiantes extranjeros,
a fin de que puedan ayudarse reciprocamente y sepan hacer resaltar
sus propios dones culturales en la comunidad que les acoge. De ella
(Iglesia y sociedad) deben igualmente estar en grado de recibir.
- Animar a
los estudiantes extranjeros a apreciar su vocación de servicio en el
País de origen, a su retorno, y allí contribuir al mejoramiento de
las condiciones humanas y espirituales de vida.
- Crear para
las capellanías páginas web atrayentes, ya que muchos estudiantes
extranjeros eligen su propia universidad a través de búsquedas
informáticas.
- No olvidar,
a causa de las cuestiones sociales relativas a los estudiantes
extranjeros, el cuidado pastoral específico, en el sentido estricto
del término (Liturgia, Palabra de Dios, Sacramentos, formación
espiritual).
- Trabajar
ecumenicamente, en la perspectiva de una educación inter-confesional,
abierta al diálogo inter-religioso, sin olvidar la identidad propia
de cada uno.
Para las Diócesis y
las Conferencias episcopales
Las animamos a:
- Dedicar un
número adecuado de Capellanes y Agentes pastorales a todas las
instituciones superiores de instrución, ocupándose además de su
preparación.
- Proveer
servicios especiales para los estudiantes extranjeros identificados
como “refugiados” y “prófugos”, incluso a través de la oferta de
bolsas de estudio.
- Proveer, en
la medida de lo posible, asistencia social a los etudiantes
extranjeros necesitados, en relación a los derechos legales y
sociales y a la necesaria documentación.
- Establecer
un contacto apropriado con las Autoridades civiles, con las
Organizaciones para los derechos humanos, con los Organismos
psicológicos y sanitarios, etc., a fin de mejorar las condiciones de
los estudiantes extranjeros.
- Invitarles
también a ellos a aportar su contributo en la planificación del
propio plan pastoral. Los grupos de estudiantes católicos y sus
leader tienen un papel importante en la capellanía, de cara al
servicio pastoral de los estudiantes extranjeros y a la obra de
“advocacy” en su favor, sea en la universidad o en la sociedad.
- Ayudar a
los estudiantes extranjeros a afrontar la secularización.
- Tener una
“visión” nacional, continental y universal de este específico
cuidado pastoral. Podría resultar útil el hecho de nombrar un Obispo
Promotor nacional para este campo.
Para el Consejo Pontificio de la
pastoral para los migrantes e itinerantes
Quisiéramos
pedir al Consejo Pontificio que:
- Ayude a
crear la convinción de que es importante disponer de un directorio
mundial de capellanías universitarias, de manera que emerja de la
base una forma de cooperación capaz de conducir a la concreta
realización de este proyecto. Podría resultar más práctico iniciarlo
a nivel nacional.
- Clarifique
las relaciones del Capellán con el Obispo, la Conferencia episcopal
y consecuentemente con los Dicasterios de la Santa Sede.
- Anime a los
Capellanes universitarios ad empeñarse en un diálogo ecuménico e
inter-religioso apropriado.
- Continúe,
en varias etapas, reuniendo a Capellanes de todo el mundo, a fin de
compartir las experiencias y de profundizar la comprensión del
cuidado pastoral específico a los estudiantes extranjeros.
- Promueva
tal solicitud pastoral por cuanto se refiere a las Iglesias locales.
- Anime a
todas las Autoridades eclesiales a adaptarse a la globalización de
la instrucción.
- Anime, a
nivel diocesano, nacional e internacional, a una planificación
pastoral eficaz para las necesidades de los estudiantes extranjeros.
- Continúe
con el empeño inter-dicasterial (en la Curia Romana) de trabajar
unidos y de responder así a las preocupaciones pastorales en
relación a los estudiantes extranjeros.
- Establezca
oportunidades para estudiar mejor la realidad mundial de los
estudiantes extranjeros y sus necesidades económicas, personales y
espirituales.
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