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Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e
Itinerantes
Fragmentos de discursos del Santo Padre y
de declaraciones de la Santa Sede
sobre Refugiados y Desplazados
1 de febrero 2002 - 31 de enero de 2003
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
AL NUEVO EMBAJADOR DE FILIPINAS
ANTE LA SANTA SEDE
Viernes 8 de febrero de 2002
Señor embajador:
...
El verdadero progreso ha de tener debidamente en cuenta las necesidades y las
tradiciones culturales y espirituales de la gente. En este sentido, las políticas
y los programas se cumplen o fallan, dependiendo de si favorecen o no el
desarrollo humano integral. Así, la creciente globalización de la economía,
al nivelar las diferencias culturales, no es precisamente y en todos los casos
una solución para las necesidades reales. De hecho, puede agravar los
desequilibrios ya evidentes en las relaciones entre los que se benefician de la
capacidad, cada vez mayor, del mundo de producir riqueza y los que se han
quedado al margen del progreso. El gran desafío moral que afrontan las naciones
y la comunidad internacional consiste en armonizar el desarrollo con la solidaridad
-una auténtica comunión de beneficios-, para superar tanto un desarrollo,
deshumanizador como el "superdesarrollo", que considera a las personas
como meras unidades económicas en un sistema consumista (cf. Ecclesia in
Asia, 32).
Por tanto, el desarrollo no es nunca una cuestión meramente técnica o económica;
es fundamentalmente una cuestión humana y moral. Requiere un profundo
sentido del compromiso moral por parte de quienes están al servicio del bien
común.
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
AL NUEVO EMBAJADOR DEL ECUADOR
ANTE LA SANTA SEDE
Lunes 11 de marzo de 2002
Señor Embajador:
...
5. En el Ecuador se ha agudizado en los últimos años uno de los fenómenos más
complejos y dramáticos de la crisis económica, como es el de la emigración de
muchos de sus ciudadanos a otros países. A la incertidumbre de quien parte en
busca de mejores condiciones de vida se añade el problema del desarraigo
cultural, el riesgo de desorientación religiosa con el alejamiento de sus
manifestaciones tradicionales y, en muchos casos, la dolorosa dispersión del núcleo
familiar, sin olvidar las funestas consecuencias de tantos casos de ilegalidad y
clandestinidad.
Aún sabiendo que "en una materia tan compleja, no hay fórmulas mágicas"
(Mensaje para la celebración de la Jornada mundial de la Paz, 1-1-2001, 13), la
Iglesia no se limita a reiterar el principio ético fundamental de que "los
emigrantes han de ser tratados siempre con el respeto a la dignidad de toda
persona humana" (ibíd.), sino que pone en movimiento todos sus
recursos para atenderlos de la mejor manera posible. Con cierta frecuencia, en
efecto, las iglesias y otras instituciones católicas son para ellos en
principal punto de referencia para reunirse, celebrar sus fiestas, manteniendo
viva su identidad patria, y donde pueden encontrar un válido apoyo, cuando no
el único, para defender sus derechos o resolver situaciones apuradas.
Pero la acción desarrollada en los países de destino, debe estar acompañada
por una decidida atención en el País de origen a este problema, pues en él es
donde se gesta en la mayoría de los casos. Por eso se han de combatir, ante
todo, las causas por las que muchos ciudadanos se ven casi obligados a dejar su
tierra y, cuando el fenómeno no puede evitarse completamente, se ha de impedir
por todos los medios cualquier forma de ilegalidad, corrupción o incluso
delincuencia despiadada que tantas veces convierte a los emigrantes en un
moderno y cruel tráfico de esclavos. Por otro lado, los ecuatorianos residentes
en el extranjero no deben sentirse olvidados por su País, ...
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DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
A LA ACADEMIA PONTIFICIA DE CIENCIAS SOCIALES
Jueves 11 de abril de 2002
Señor presidente;
excelencia;
señoras y señores académicos:
..2. ...La creciente interdependencia entre las personas, las familias, las
empresas y las naciones, así como entre las economías y los mercados
-interdependencia que se suele llamar globalización-, ha cambiado el sistema de
las interacciones y de las relaciones sociales. Aunque entraña aspectos
positivos, también conlleva amenazas inquietantes, sobre todo el aumento de las
desigualdades entre las economías poderosas y las dependientes, entre las
personas que se benefician de nuevas oportunidades y las que son excluidas. Así
pues, esto invita a pensar de un modo nuevo la cuestión de la solidaridad.
3. Desde esta perspectiva, y con el alargamiento progresivo de la vida humana,
la solidaridad entre las generaciones debe ser objeto de gran atención, con una
solicitud particular por los miembros más débiles, los niños y las personas
ancianas....
Con este espíritu, corresponde en primer lugar a todos los responsables políticos
y económicos emplear todos los medios posibles para que la globalización no se
realice en detrimento de los más necesitados y de los más débiles,
ensanchando aún más la brecha entre pobres y ricos, entre naciones pobres y
ricas.
5. Los responsables de la sociedad civil son fieles a su misión cuando buscan
ante todo el bien común, respetando plenamente la dignidad del ser humano. La
importancia de las cuestiones que afrontan nuestras sociedades y de los desafíos
del futuro debe impulsar a todos a buscar este bien común para un crecimiento
armonioso y pacífico de las sociedades, así como para el bienestar de todos.
... . Así se asegurarán poco a poco las modalidades de una globalización no
impuesta, sino controlada.
En realidad, corresponde a la esfera política regular los mercados y someter
las leyes del mercado a las de la solidaridad, para que las personas y las
sociedades no queden a merced de todo tipo de cambios económicos y estén
protegidas de las sacudidas vinculadas a la falta de regulación de los
mercados. ...
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
A LA MISIÓN CIUDADANA DE LATINOAMÉRICA EN ROMA
Sábado 13 de abril de 2002
Queridos Hermanos y Hermanas de Latinoamérica en Roma:
...
3. La misión ha podido aprovechar el eficaz apoyo de los centros pastorales que
desde hace años operan en la ciudad y que procuran atender las necesidades
espirituales y humanas de los inmigrantes, promoviendo la catequesis, las
celebraciones litúrgicas y sacramentales, y brindando todo tipo de ayuda
necesaria para afrontar las dificultades que el inmigrante encuentra para
satisfacer sus necesidades primarias, desde el trabajo a la casa o al servicio
sanitario. Estos centros han surgido principalmente en el seno de Parroquias
donde párrocos y sacerdotes diligentes han abierto generosamente las puertas de
la comunidad a tantos hermanos y hermanas inmigrantes, dándoles hospitalidad y
apoyo material y espiritual.
La misión ha querido valorar estos centros, que espero que se multipliquen,
favoreciendo la necesaria integración de vuestras comunidades étnicas con las
comunidades cristianas y civiles de Roma, para un intercambio mutuo de dones
espirituales y culturales. Vuestra presencia y vuestro servicio es muy apreciado
por el empeño con que realizáis vuestro trabajo, especialmente con tantos
ancianos, en las casas y en otros ámbitos de la vida social. ...
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DISCURSO DEL ROMANO PONTÍFICE
AL SEGUNDO GRUPO DE OBISPOS DE NIGERIA
EN VISITA "AD LIMINA"
Martes 30 de abril de 2002
Queridos hermanos en el episcopado:
...
2...Cuando el anuncio y la catequesis logran construir la Iglesia como familia, toda
la sociedad se beneficia: se da un fundamento más fuerte a la armonía entre
los diferentes grupos étnicos, se evita el etnocentrismo, se estimulan la
reconciliación y una mayor solidaridad y participación en los recursos entre
las personas, y la vida social se impregna cada vez más de la conciencia de las
obligaciones que derivan del respeto a la dignidad otorgada por Dios a toda
persona humana.
...
4. Además, la evangelización y el desarrollo humano integral -el
desarrollo de toda persona y de toda la persona- están íntimamente unidos. ...
Precisamente porque los hombres han sido revestidos de esta extraordinaria
dignidad, no deberían verse obligados a vivir en condiciones sociales, económicas,
culturales y políticas infrahumanas. Esta es la base teológica de la lucha por
la defensa de la justicia y de la paz social, por la promoción, la liberación
y el desarrollo humano integral de todos los hombres y de todo el hombre....
5. Este vínculo entre evangelización y desarrollo humano explica la presencia
de la Iglesia en la esfera social, en la vida pública y social. Siguiendo el
ejemplo de su Señor, cumple su función profética en bien de todos los
hombres, especialmente de los pobres, de los que sufren y de los indefensos; se
convierte en voz de los que no tienen voz, insistiendo en que la dignidad de la
persona humana debería ocupar siempre el centro de los programas locales,
nacionales e internacionales....
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MENSAJE DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II
A LA ASOCIACIÓN DE CONFERENCIAS EPISCOPALES
DE ÁFRICA CENTRAL
A monseñor
FRÉDÉRIC RUBWEJANGA
Obispo de Kibungo
Presidente de la Asociación
de Conferencias episcopales
de África central
1. ...
No se puede olvidar el drama que, desde hace tantos años, aflige sin cesar a la
África de los Grandes Lagos. Las violencias perpetradas no sólo constituyen
una negación constante del proyecto de Dios de congregar en la unidad a sus
hijos dispersos, sino que también niegan la vocación del hombre, al que el
Creador ha confiado la responsabilidad de colaborar en su obra, trabajando sin
cesar en el respeto incondicional de la vida y de la dignidad de todo ser
humano. Vuestros países han pagado un pesado tributo por esta espiral de
violencia y exclusión, que ha producido cada vez más pobreza y precariedad y
ha provocado el desplazamiento de poblaciones enteras. Esta lógica de odio y
desprecio del hermano ha erosionado sobre todo el fundamento de los valores
humanos necesarios para la construcción de un mundo solidario y el
establecimiento de relaciones fraternas y pacíficas entre los hombres. Hoy,
quiero reafirmar con vosotros: ¡Nunca más la guerra, que frustra el deseo de
los pueblos de vivir con tranquilidad y comprensión fraterna! ¡Que se alcen en
el África de los Grandes Lagos los testigos valientes de una nueva esperanza
para toda la región!
...
4. Para promover el respeto de los derechos fundamentales de las personas y de
los grupos humanos, con vistas a su desarrollo integral, la Iglesia católica
está llamada a comprometerse juntamente con todos los hombres de buena
voluntad, para que llegue una nueva era de paz, de justicia y de solidaridad
efectiva en la región de los Grandes Lagos. Al ser experta en humanidad, debe
seguir ejerciendo su vigilancia sobre las transformaciones que se producen,
invitando a todas las comunidades católicas, unidas a sus pastores, a proponer
con audacia los valores morales y espirituales necesarios para un verdadero
cambio de las mentalidades y de los corazones. ...
Vaticano, 2 de mayo de 2002
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CARTA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL ARZOBISPO JEAN-LOUIS TAURAN
CON MOTIVO DE LA CONFERENCIA
INTERNACIONAL SOBRE EL TEMA:
"ESCLAVITUD EN EL SIGLO XXI:
LA DIMENSIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
EN LA TRATA DE SERES HUMANOS"
Al arzobispo
JEAN-LOUIS TAURAN
Secretario para las
Relaciones con los Estados
...
La trata de personas humanas constituye un ultraje vergonzoso a la dignidad
humana y una grave violación de los derechos humanos fundamentales. Ya el
concilio Vaticano II había indicado que "la esclavitud, la prostitución,
la trata de blancas y de jóvenes, así como las condiciones ignominiosas de
trabajo en las que los obreros son tratados como meros instrumentos de lucro, no
como personas libres y responsables", son "oprobios que, al corromper
la civilización humana, deshonran más a quienes los practican que a quienes
padecen la injusticia y son totalmente contrarios al honor debido al
Creador" (Gaudium et spes, 27). Estas situaciones son una afrenta a
los valores fundamentales que comparten todas las culturas y todos los pueblos,
valores arraigados en la misma naturaleza de la persona humana.
El alarmante aumento de la trata de seres humanos es uno de los problemas políticos,
sociales y económicos urgentes vinculados al proceso de globalización;
representa una seria amenaza a la seguridad de cada nación y es una cuestión
de justicia internacional impostergable.
Esta conferencia refleja el creciente consenso internacional sobre el hecho de
que la cuestión de la trata de seres humanos ha de afrontarse mediante la
promoción de instrumentos jurídicos eficaces para detener ese comercio inicuo,
castigar a los que se beneficien de él y contribuir a la rehabilitación de sus
víctimas. Al mismo tiempo, la conferencia ofrece una significativa oportunidad
para una reflexión seria sobre las complejas cuestiones relativas a los
derechos humanos planteadas por esa trata. ¿Quién puede negar que las víctimas
de ese crimen son a menudo los miembros más pobres e indefensos de la familia
humana, los "últimos" de nuestros hermanos y hermanas?
En especial, la explotación sexual de mujeres y niños es un aspecto
particularmente repugnante de este comercio y debe considerarse como una violación
intrínseca de la dignidad y de los derechos humanos. La irritante tendencia a
ver la prostitución como un negocio o una industria no sólo contribuye a la
trata de seres humanos, sino que, de por sí, es la prueba de una tendencia cada
vez mayor a separar la libertad de la ley moral y a reducir el rico misterio de
la sexualidad humana a mero producto de consumo.
Por esta razón, confío en que la conferencia, al abordar las importantes
cuestiones políticas y jurídicas que entraña la respuesta a esta plaga
moderna, analice también los profundos interrogantes éticos planteados
por la trata de seres humanos. Es necesario prestar atención a las causas más
profundas de la creciente "demanda" que alimenta el mercado de la
esclavitud humana y tolera el costo humano que deriva de él. Un enfoque serio
de las cuestiones que implica llevará también a un examen de los estilos de
vida y de los modelos de comportamiento, particularmente con respecto a la
imagen de la mujer, que generan lo que se ha convertido en una verdadera
industria de la explotación sexual en los países desarrollados. De igual modo,
en los países menos desarrollados, de los que procede la mayoría de las víctimas,
es necesario activar mecanismos más eficaces para prevenir la trata de personas
y la rehabilitación de sus víctimas. ...
Vaticano, 15 de mayo de 2002
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CARTA DEL CARDENAL ANGELO SODANO
A LA ASAMBLEA ORDINARIA
DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
Exc.mo Señor
...
El actual proceso de globalización, las diferencias de desarrollo entre los Países de la región, los conflictos civiles, los desastres naturales y las graves crisis económicas por las que atraviesan algunos Estados americanos, provocan movimientos de
personas de magnitudes siempre crecientes. Como reacción al fenómeno, en los Países o regiones que reciben el flujo migratorio, puede facilmente sugir la
tentación de la intolerancia y la discriminación social de las minorías, del abuso de los sectores más débiles y de la defensa desproporcionada del bienestar adquirido, el empleo y
otros beneficios sociales.
En este sentido no se debe perder de vista que cualquier aproximación a este problema debe partir de la noción de bien común universal, que abarca toda la familia humana, superando cualquier egoísmo nacionalista. Tal noción encuentra su fundamento en la universalidad e indivisibilidad de los derechos
humanos fundamentales , que son consecuencia de la dignidad de la persona
humana, y que han sido adecuadamente recogidos también por la Convención americana de derechos humanos.
Todos los hombres y mujeres de la región, deben poder gozar de un justo derecho a emigrar, que comprende el derecho a
vivir dignamente con la propia familia, a conservar y desarrollar el propio
patrimonio cultural, incluído el patrimonio religioso, y a ser y tratado, en toda circunstancia, conforme a
la propia dignidad de ser humano. Los límites de la obligaciónética de acoger a los inmigrantes no pueden estar determinados solamente por la
mera defensa del propio bienestar.
Los problemas de las migraciones y de la protección de las minorías deberían ser considerados en el contexto de toda la política interamericana. En ese marco, la Santa Sede no puede dejar de recordar la
necesidad de una efectiva solidaridad intercontinental, entre los gobiernos y
entre los pueblos de América, que procure ofrecer con generosidad los medios materiales para resolver
los grandes problemas que aquejan a vastasáreas del continente. Una tal solidaridad supondránecesariamente mayores sacrificios por parte de los Estados y los grupos
sociales más aventajados, dejando de lado intereses sectoriales de corto plazo, tanto para
recibir al hermano que llega buscando mejores condiciones de vida, como para
facilitar su permanencia en las regiones de origen.
Las consecuencias no deseadas de los desplazamientos masivos de población podrán ser atenuadas con un esfuerzo continental para la creación de puestos de trabajo en los Estados yáreas geográficas más pobres, que sean dignos, abundantes y estables. En tal sentido, el menor
condicionamiento posible de la ayuda financiera y la amplia apertura de los
mercados desarrollados en favor de la producción de los países más pobres, son un complemento indispensable de la normativa sobre el fenómeno migratorio....
2 de junio de 2002
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ÁNGELUS
Castelgandolfo, domingo 11 de agosto de 2002
1. ...
¿Cuándo se logrará comprender que la convivencia entre los pueblos israelí y
palestino no puede lograrse con las armas? Ni los atentados ni los muros
de separación ni las represalias conducirán jamás a una solución justa del
conflicto actual. ...
2. Desde 1967 hasta hoy ha habido una serie terrible de sufrimientos indecibles:
sufrimientos de los palestinos, expulsados de sus tierras u obligados, en
estos últimos tiempos, a un estado de asedio permanente, casi objeto de un
castigo colectivo; y sufrimiento de la población israelí, que vive en
el terror diario de ser blanco de terroristas anónimos. ...
3. Ante este drama humano, para el que no parece existir un rayo de esperanza, nadie
puede permanecer indiferente. Por eso, apelo una vez más a los responsables
políticos israelíes y palestinos, para que vuelvan al camino de la
negociación leal. A la comunidad internacional le pido que se comprometa
con mayor determinación a estar presente sobre el terreno, ofreciendo su
mediación para crear las condiciones de un diálogo provechoso entre las
partes, diálogo que apresure el proceso hacia la paz. A los cristianos de todo
el mundo les pido que se unan a mí en la oración intensa y confiada ...
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
AL PRIMER GRUPO DE OBISPOS DE BRASIL
EN VISITA "AD LIMINA"
Sábado 31 de agosto de 2002
Venerados hermanos en el episcopado:
5. ...
Asimismo, en los diversos planes de acción pastoral he podido constatar el
relieve que se da a la juventud, a la familia, a la catequesis, a las vocaciones
y a los medios de comunicación social.
Expreso también mis mejores deseos de que se prosiga el esfuerzo con vistas a
un acompañamiento adecuado de la pastoral de los niños. ...
Tened en cuenta también que el fenómeno de la emigración, ciertamente no
desconocido desde hace varias generaciones, recibe hoy el influjo creciente y
fronterizo de las poblaciones latinoamericanas que buscan mejores condiciones de
vida en vuestro país. Doy gracias a Dios por vuestra constante preocupación
por mantener intercambios con las Conferencias episcopales de los países
vecinos, para armonizar gradualmente las diversas pastorales y para una acogida
generosa y digna de los más necesitados. A la acción de los pastores y presbíteros
confío también la misión de vigilar sobre toda influencia perniciosa de las
sectas, a ambos lados de la frontera. La índole buena y acogedora de vuestra
gente no puede dejarse arrastrar por una visión conformista y utilitarista de
soluciones a corto plazo. Nunca está de más reiterar aquí que "es
oportuno hacer una revisión de los métodos pastorales empleados, de modo que
cada Iglesia particular ofrezca a los fieles una atención religiosa más
personalizada, consolide las estructuras de comunión y misión, y use las
posibilidades evangelizadoras que brinda una religiosidad popular purificada, a
fin de hacer más viva la fe de todos los católicos en Jesucristo" (Ecclesia in America, 73)
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
A LA SEÑORA KATHRYN F. COLVIN,
NUEVA EMBAJADORA DE GRAN BRETAÑA
ANTE LA SANTA SEDE
Sábado 7 de septiembre de 2002
Excelencia:
...
Como consecuencia de los ataques terroristas de septiembre del año pasado, la
comunidad internacional ha reconocido la urgente necesidad de combatir el fenómeno
del terrorismo internacional bien financiado y altamente organizado, que
representa una amenaza tremenda e inmediata para la paz mundial. Engendrado por
el odio, el aislamiento y la desconfianza, el terrorismo añade violencia a la
violencia, en una espiral trágica que amarga y envenena a las generaciones
sucesivas. En definitiva, "el terrorismo se basa en el desprecio de la vida
del hombre. Precisamente por eso, no sólo comete crímenes intolerables, sino
que en sí mismo, en cuanto que recurre al terror como estrategia política y
económica, es un auténtico crimen contra la humanidad" (Mensaje para
la Jornada mundial de la paz de 2002, 8 de diciembre de 2001, n. 4: L'Osservatore
Romano, edición en lengua española, 14 de diciembre de 2001, p. 7).
Como parte esencial de su lucha contra todas las formas de terrorismo, la
comunidad internacional está llamada a emprender iniciativas políticas, diplomáticas
y económicas nuevas y creativas encaminadas a aliviar las escandalosas
situaciones de gran injusticia, opresión y marginación que siguen afligiendo a
innumerables miembros de la familia humana. De hecho, la historia demuestra que
el reclutamiento de terroristas se realiza más fácilmente en áreas donde se
pisotean los derechos humanos y la injusticia forma parte de la vida diaria.
Esto no significa que las desigualdades y los abusos que existen en el mundo
justifiquen los actos de terrorismo: por supuesto, nunca se pueden justificar la
violencia y el desprecio de la vida humana. Sin embargo, la comunidad
internacional no puede seguir ignorando las causas fundamentales que llevan
especialmente a los jóvenes a perder la esperanza en la humanidad, en la vida
misma y en el futuro, y a caer en las tentaciones de la violencia, el odio y el
deseo de venganza a toda costa.
...
La construcción de esta cultura global de solidaridad es, quizá, la mayor
tarea moral que afronta la humanidad hoy. Plantea un particular desafío
espiritual y cultural a los países desarrollados de Occidente, donde los
principios y los valores de la religión cristiana se han enlazado durante mucho
tiempo en el entramado mismo de la sociedad, pero que ahora son cuestionados por
modelos culturales alternativos fundados en un individualismo exagerado que muy
a menudo lleva al indiferentismo, al hedonismo, al consumismo y al materialismo
práctico, que pueden erosionar e inclusive destruir los fundamentos de la vida
social...
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AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 11 de septiembre de 2002
1. ...Al cumplirse un año desde el 11 de septiembre de 2001, repetimos que
ninguna situación de injusticia, ningún sentimiento de frustración, ninguna
filosofía o religión pueden justificar semejante aberración. Toda persona
humana tiene derecho a que se respete su vida y dignidad, que son bienes
inviolables. Lo dice Dios, lo sanciona el derecho internacional, lo proclama la
conciencia humana y lo exige la convivencia civil.
2. El terrorismo es y será siempre una manifestación de crueldad inhumana,
que, precisamente por serlo, nunca podrá resolver los conflictos entre seres
humanos. El atropello, la violencia armada y la guerra son opciones que sólo
siembran y engendran odio y muerte. Únicamente la razón y el amor son medios válidos
para superar y resolver los conflictos entre las personas y los pueblos.
Con todo, es necesario y urgente un esfuerzo concorde y decidido para poner en
marcha nuevas iniciativas políticas y económicas que permitan resolver las
escandalosas situaciones de injusticia y opresión que siguen afligiendo a
tantos miembros de la familia humana, creando condiciones favorables a la
explosión incontrolable del rencor. Cuando se violan los derechos fundamentales
es fácil caer en las tentaciones del odio y la violencia. Es preciso construir
todos juntos una cultura global de la solidaridad, que devuelva a los jóvenes
la esperanza en el futuro.
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MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
PARA LA 89EJORNADA MUNDIAL
DE LOS EMIGRANTES Y REFUGIADOS (2003)
Para un empeño en vencer todo racismo,
xenofobia y nacionalismo exagerado
1. La emigración se ha convertido en un fenómeno global en el mundo actual e
implica a todas las naciones, ya sean países de salida, de tránsito o de
llegada. Afecta a millones de seres humanos, y plantea desafíos que la Iglesia
peregrina, al servicio de toda la familia humana, no puede dejar de asumir y
afrontar con el espíritu evangélico de caridad universal. La Jornada mundial
de los emigrantes y refugiados de este año debería ser una renovada ocasión
de especial oración por las necesidades de todos los que, por cualquier razón,
se encuentran lejos de su hogar y de su familia; debería ser una jornada de
seria reflexión sobre los deberes de los católicos para estos hermanos y
hermanas.
Entre las personas particularmente afectadas, se encuentran los más vulnerables
de los extranjeros: los emigrantes indocumentados, los refugiados, los que
buscan asilo, los desplazados a causa de continuos conflictos violentos en
muchas partes del mundo, y las víctimas - en su mayoría mujeres y niños - del
terrible crimen del tráfico humano. Aún en el pasado reciente hemos sido
testigos de trágicos episodios de desplazamientos forzados de personas por
motivos étnicos y ambiciones nacionalistas, que han sumado indecibles
sufrimientos a la vida de grupos elegidos como blancos. A la raíz de estas
situaciones hay intenciones y acciones pecaminosas, que son contrarias al
Evangelio y constituyen una llamada a los cristianos en todos los lugares a
vencer el mal con el bien.
2. La participación en la comunidad católica no se determina por la
nacionalidad o por el origen social o étnico, sino fundamentalmente por la fe
en Jesucristo y por el bautismo en nombre de la Santísima Trinidad. El carácter
“cosmopolita” del Pueblo de Dios es visible hoy prácticamente en toda
Iglesia particular, porque la emigración ha transformado incluso comunidades
pequeñas y antes aisladas en realidades pluralistas e interculturales. Lugares
donde hasta hace poco raramente se veía un extranjero son ahora hogar de
personas de diferentes partes del mundo. ...
La Iglesia considera que restringir la participación en una comunidad local
sobre la base de características étnicas u otras, similares, sería un
empobrecimiento para todos los implicados, y contradiría el derecho básico del
bautizado de participar en el culto y en la vida de la comunidad. Además, si
los recién llegados no se sienten acogidos cuando se acercan a una comunidad
parroquial particular porque no hablan la lengua local o no siguen las
costumbres locales, fácilmente se convertirán en la “oveja pérdida”. El
abandono de estos “pequeños” por razones de discriminación, aunque sea
latente, debería ser causa de grave preocupación para los pastores y también
para los fieles.
3. Esto nos lleva a un tema que he mencionado a menudo en mis Mensajes para la
Jornada mundial de los emigrantes y refugiados, es decir, el deber cristiano de
acoger a cualquier persona que pase necesidad. Esta apertura construye
comunidades cristianas fervientes, enriquecidas por el Espíritu con los dones
que les aportan los nuevos discípulos procedentes de otras culturas. Esta
expresión básica del amor evangélico es igualmente la inspiración de
innumerables programas de solidaridad con los emigrantes y los refugiados en
todas las partes del mundo. ...
Pero a menudo la solidaridad resulta difícil. Requiere formación y despojarse
de actitudes de aislamiento, que en muchas sociedades se han hecho hoy más
sutiles y penetrantes. Para afrontar este fenómeno, la Iglesia posee grandes
recursos educativos y formativos en todos los ámbitos. Por tanto, exhorto a los
padres y a los maestros a combatir el racismo y la xenofobia, inculcando
actitudes positivas basadas en la doctrina social católica.
4. Los cristianos, cada vez más arraigados en Cristo, deben esforzarse por
superar toda tendencia a encerrarse en sí mismos, y aprender a discernir en las
personas de otras culturas la obra de Dios. Sólo un amor auténticamente evangélico
será suficientemente fuerte para ayudar a las comunidades a pasar de la mera
tolerancia en relación con los demás al respeto real de sus diferencias. ...
Así pues, exhorto a los católicos a sobresalir en este espíritu de
solidaridad con los recién llegados a ellos. Invito también a los inmigrantes
a reconocer el deber de honrar a los países que los acogen, y respetar las
leyes, la cultura y las tradiciones de los habitantes que los han recibido. Sólo
de este modo reinará la armonía social.
Cierto, el camino hacia la verdadera aceptación de los inmigrantes en su
diversidad cultural actualmente es difícil y, en algunos casos, se trata de un
verdadero vía crucis. ...
5. Huelga decir que las comunidades culturales mixtas ofrecen oportunidades únicas
para profundizar el don de la unidad con otras Iglesias cristianas y Comunidades
eclesiales. De hecho, muchas de ellas han trabajado en el seno de sus propias
comunidades y con la Iglesia católica para formar sociedades donde se aprecie
sinceramente las culturas de los emigrantes y sus dones específicos, y con
talante profético se haga frente a las manifestaciones de racismo, xenofobia y
nacionalismo exagerado. ...
Que las abundantes bendiciones de Dios acompañen a quienes acogen al extranjero
en nombre de Cristo.
Vaticano, 24 de octubre de 2002
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DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL SÉPTIMO GRUPO DE OBISPOS DE BRASIL
EN VISITA "AD LIMINA"
Sábado 26 de octubre de 2002
Amados hermanos en el episcopado:
...
2. ...En estas últimas décadas, el esfuerzo por combatir el analfabetismo, las
enfermedades endémicas y la mortalidad infantil; la coexistencia con la pobreza
y la miseria crónicas, debidas en buena parte a la emigración del campo a las
ciudades; el problema de la justa distribución de la tierra y de la atención a
la gente del mar, y muchos otros problemas, sin olvidar el binomio sequía-inundaciones,
han sido motivo de constante preocupación para las autoridades locales, así
como para las diversas pastorales diocesanas
8. ... Como sabemos, la juventud brasileña caracteriza la vida nacional no sólo numéricamente,
sino también por la influencia que ejerce en la vida social. Además del arduo
problema del acompañamiento del menor privado de la dignidad y de la inocencia,
existen los problemas vinculados a la inserción en el mundo laboral; el aumento
de la criminalidad juvenil, en gran parte condicionado por la situación de
pobreza endémica, por la falta de estabilidad familiar y por la acción, a
veces nociva, de ciertos medios de comunicación social; la emigración interna
en busca de mejores condiciones de vida en las grandes ciudades; y la
preocupante implicación de los jóvenes en el mundo de la droga y de la
prostitución; esos problemas constituyen factores prioritarios de vuestra
solicitud pastoral. ...
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DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
A LOS PARTICIPANTES EN LA ASAMBLEA
PLENARIA DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS
Lunes 11 de noviembre de 2002
Queridos miembros de la Academia pontificia de ciencias:
Pienso también en los enormes beneficios que la ciencia puede aportar a los
pueblos del mundo a través de la investigación básica y las aplicaciones
tecnológicas. Cuando la comunidad científica protege su autonomía legítima
de las presiones económicas y políticas, sin ceder a las fuerzas del consenso
o a la búsqueda del lucro, y se entrega a una investigación desinteresada,
orientada a la verdad y al bien común, puede ayudar a los pueblos del mundo y
servirles de una manera que no es posible a otras estructuras.
Al inicio de este nuevo siglo, los científicos deben preguntarse si no pueden
hacer algo más a este respecto. En un mundo cada vez más globalizado, ¿no
deben hacer mucho más para elevar los niveles de instrucción y mejorar las
condiciones sanitarias, para estudiar estrategias con vistas a una distribución
más equitativa de los recursos, para facilitar la libre circulación de la
información y el acceso de todos al conocimiento que mejora la calidad de vida
y eleva sus niveles? ¿No pueden hacer oír su voz más claramente y con mayor
autoridad en favor de la paz del mundo? ...
De esta manera, la ciencia ayudará a unir las mentes y los corazones,
promoviendo el diálogo no sólo entre los investigadores en las diferentes
partes del mundo, sino también entre las naciones y las culturas, dando una
inestimable contribución a la paz y a la armonía entre los pueblos. ...
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DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II
DURANTE SU HISTÓRICA VISITA
AL PARLAMENTO ITALIANO
Jueves 14 de noviembre de 2002
Señor presidente de la República italiana;
honorables presidentes de la Cámara de diputados y del Senado;
señor presidente del Gobierno;
honorables diputados y senadores:
...
8. El carácter realmente humanístico de un cuerpo social se manifiesta de modo
particular en la atención que presta a sus miembros más débiles. Al
repasar el camino recorrido por Italia en estos casi sesenta años desde las
ruinas de la segunda guerra mundial, no se puede por menos de admirar los
grandes progresos realizados con vistas a una sociedad en la que se asegure a
todos condiciones aceptables de vida. Pero, del mismo modo, es inevitable
reconocer la grave crisis actual del desempleo, sobre todo juvenil, y las
numerosas formas, antiguas y nuevas, de pobreza, miseria y marginación que
afligen a muchas personas y familias italianas o inmigrantes en este país. Por
eso, es muy necesaria una amplia solidaridad espontánea, a la que la Iglesia
con gran empeño quiere dar de corazón su contribución.
Sin embargo, esta solidaridad debe contar, sobre todo, con la constante
solicitud de las instituciones públicas. ...
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ÁNGELUS
Domingo 17 de noviembre de 2002
Amadísimos hermanos y hermanas:
1. Se celebra hoy en Italia la Jornada de las migraciones, cita anual que
invita a la comunidad eclesial y a la civil a reflexionar en este importante y
complejo fenómeno social.
Como tema para esta celebración, los obispos italianos han elegido una
expresión del apóstol san Pablo: "Acogeos mutuamente como Cristo os acogió"
(Rm 15, 7). En Cristo, acogiendo a todo hombre, Dios se hizo
"emigrante" en los caminos del tiempo para llevar a todos el Evangelio
del amor y de la paz. Al contemplar este misterio, no podemos menos de abrirnos
a la acogida, reconociendo que todo ser humano es hijo del único Padre
celestial y, por tanto, hermano nuestro.
2. Vivimos en una época de profundas transformaciones que afectan a
personas, grupos étnicos y pueblos. También hoy existen graves
desigualdades, especialmente entre el Norte y el Sur del mundo. Esto hace que la
tierra, convertida cada vez más en una "aldea global", sea
desgraciadamente para unos lugar de pobreza y privaciones, mientras que
en las manos de otros se concentran grandes riquezas. En este contexto, el
"otro" corre el riesgo de ser considerado a menudo un competidor,
mucho más si es "diverso" por su lengua, nacionalidad y cultura.
Por eso es importante que se difunda el espíritu de acogida, que debe
traducirse en comportamientos sociales de atención, especialmente a las
personas necesitadas. Cada uno está llamado a contribuir a mejorar el mundo,
comenzando por su propio ámbito de vida y acción.
Deseo de corazón que las familias, las asociaciones, las comunidades eclesiales
y civiles se transformen cada vez más en gimnasios de hospitalidad, de
convivencia civil y de diálogo fecundo. Los inmigrantes, por su parte,
deben respetar las leyes del Estado que los acoge, contribuyendo así a una
mejor inserción en el nuevo contexto social. ...
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DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
A SIETE NUEVOS EMBAJADORES ANTE LA SANTA SEDE
Viernes 13 de diciembre de 2002
Excelencias:
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2. La paz es uno de los bienes más valiosos para las personas, para los pueblos
y para los Estados. Como saben ustedes, que siguen atentamente la vida
internacional, todos los hombres la desean ardientemente. Sin la paz no puede
haber un verdadero desarrollo de las personas, de las familias, de la sociedad e
incluso de la economía. La paz es un deber para todos. Querer la paz no es un
signo de debilidad, sino de fuerza. Se realiza prestando atención al respeto
del orden y del derecho internacionales, que deben ser las prioridades de todos
los responsables del destino de las naciones. Asimismo, es importante considerar
el valor primordial de las acciones comunes y multilaterales para la resolución
de los conflictos en los diferentes continentes.
3. La miseria y las injusticias son fuente de violencia y contribuyen a mantener
y desarrollar diversos conflictos locales o regionales. Pienso, en particular,
en los países en los que el hambre se extiende de manera endémica. La
comunidad internacional está llamada a hacer todo lo posible para eliminar
gradualmente estos azotes, sobre todo con medios materiales y humanos que ayuden
a los pueblos más necesitados. Sin duda, un apoyo mayor a la organización de
las economías locales permitiría a las poblaciones autóctonas ser
protagonistas de su futuro.
La pobreza grava hoy de una manera alarmante sobre el mundo, poniendo en peligro
los equilibrios políticos, económicos y sociales. De acuerdo con el espíritu
de la Conferencia internacional de Viena de 1993 sobre los derechos
humanos, constituye un atentado contra la dignidad de las personas y de los
pueblos. Es preciso reconocer el derecho de cada uno a tener lo necesario y a
beneficiarse de una parte de la riqueza nacional. Por medio de ustedes, señores
embajadores, deseo hacer un nuevo llamamiento a la comunidad internacional para
que, cuanto antes, se reflexione en la doble cuestión de la repartición de las
riquezas del planeta y de una asistencia técnica y científica equitativa con
respecto a los países pobres, que constituyen un deber para los países ricos.
En efecto, el apoyo al desarrollo implica la formación, en todos los ámbitos,
de responsables locales que el día de mañana se hagan cargo de sus pueblos,
para que estos últimos se beneficien más directamente de las materias primas y
de las riquezas extraídas del subsuelo y de la tierra.
Precisamente desde esta perspectiva la Iglesia católica desea proseguir su acción,
tanto en el campo diplomático como por medio de su presencia y cercanía en los
diversos países del mundo, comprometiéndose en favor del respeto de las
personas y de los pueblos, y en la promoción de todos, principalmente a través
de la educación integral y de las obras de socialización. ...
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MENSAJE DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II
PARA LA CELEBRACIÓN DE LA
JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
1 DE ENERO DE 2003
PACEM IN TERRIS
UNA TAREA PERMANENTE
3. ... Juan XXIII indicó las condiciones esenciales para la paz en cuatro
exigencias concretas del ánimo humano: la verdad, la justicia, el
amor y la libertad (cf. ibíd., I: l.c., 265-266).
La verdad –dijo– será fundamento de la paz cuando cada individuo
tome consciencia rectamente, más que de los propios derechos, también de los
propios deberes con los otros. La justicia edificará la paz cuando cada
uno respete concretamente los derechos ajenos y se esfuerce por cumplir
plenamente los mismos deberes con los demás. El amor será fermento de
paz, cuando la gente sienta las necesidades de los otros como propias y comparta
con ellos lo que posee, empezando por los valores del espíritu. Finalmente, la
libertad alimentará la paz y la hará fructificar cuando, en la elección
de los medios para alcanzarla, los individuos se guíen por la razón y asuman
con valentía la responsabilidad de las propias acciones. ...
5. ...
La visión precursora del Papa, es decir, la propuesta de una autoridad pública
internacional al servicio de los derechos humanos, de la libertad y de la paz,
no sólo no se ha logrado aún completamente, sino que se debe constatar, por
desgracia, la frecuente indecisión de la comunidad internacional sobre el deber
de respetar y aplicar los derechos humanos. Este deber atañe a todos los
derechos fundamentales y no permite decisiones arbitrarias que acabarían en
formas de discriminación e injusticia. Al mismo tiempo, somos testigos del
incremento de una preocupante divergencia entre una serie de nuevos « derechos
» promovidos en las sociedades tecnológicamente avanzadas y derechos humanos
elementales que todavía no son respetados en situaciones de subdesarrollo:
pienso, por ejemplo, en el derecho a la alimentación, al agua potable, a la
vivienda, a la autodeterminación y a la independencia. La paz exige que esta
divergencia se reduzca urgentemente y que finalmente se supere. ....
6. ... desde esta perspectiva se toma también conciencia de que la cuestión de la
paz no puede separarse de la cuestión de la dignidad y de los derechos humanos.
Ésta es precisamente una de las verdades perennes enseñada por la Pacem in
terris, y nosotros haríamos bien en recordarla y meditarla en este cuadragésimo
aniversario.
¿No es éste quizás el tiempo en el que todos deben colaborar en la constitución
de una nueva organización de toda la familia humana, para asegurar la
paz y la armonía entre los pueblos, y promover juntos su progreso
integral?
... Más bien se piensa subrayar la urgencia de acelerar los procesos ya en acto
para responder a la casi universal pregunta sobre modos democráticos en el
ejercicio de la autoridad política, sea nacional que internacional, como
también a la exigencia de transparencia y credibilidad a cualquier nivel de
la vida pública. ...
8. Hay una relación inseparable entre el compromiso por la paz y el
respeto de la verdad. La honestidad en dar informaciones, la imparcialidad
de los sistemas jurídicos y la transparencia de los procedimientos democráticos
dan a los ciudadanos el sentido de seguridad, la disponibilidad para resolver
las controversias con medios pacíficos y la voluntad de acuerdo leal y
constructivo que constituyen las verdaderas premisas de una paz duradera.
Los encuentros políticos a nivel nacional e internacional sólo sirven a la
causa de la paz si los compromisos tomados en común son respetados después por
cada parte. ....
Pacta sunt servanda, dice el antiguo adagio. Si han de respetarse todos los compromisos asumidos,
debe ponerse especial atención en cumplir los compromisos asumidos para con
los pobres. En efecto, sería particularmente frustrante para los mismos no
cumplir las promesas consideradas por ellos como de interés vital. Con esta
perspectiva, el no cumplir los compromisos con las naciones en vías de
desarrollo constituye una seria cuestión moral y pone aún más de relieve la
injusticia de las desigualdades existentes en el mundo. El sufrimiento
causado por la pobreza se ve agudizado dramáticamente cuando falta la confianza.
El resultado final es el desmoronamiento de toda esperanza. La existencia de
confianza en las relaciones internacionales es un capital social de valor
fundamental.
9. Si se examinan los problemas profundamente, se debe reconocer que la paz no
es tanto cuestión de estructuras, como de personas. ...
Gestos de pazse dan en la vida de personas que cultivan en su propio ánimo constantes
actitudes de paz. Son obra de la mente y del corazón de quienes « trabajan
por la paz » (Mt 5, 9). Gestos de paz son posibles cuando la
gente aprecia plenamente la dimensión comunitaria de la vida, que les
hace percibir el significado y las consecuencias que ciertos acontecimientos
tienen sobre su propia comunidad y sobre el mundo en general. Gestos de paz
crean una tradición y una cultura de paz. ...
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ÁNGELUS
1 de enero de2003
XXXVI Jornada Mundial de la Paz
2. ...Como entonces, también actualmente es necesario que cada uno dé su
contribución para promover y realizar la paz, mediante opciones generosas
de comprensión recíproca, de reconciliación, de perdón y de atención
efectiva a quienes se encuentran en dificultades. Hacen falta gestos de paz concretos
en las familias, en los lugares de trabajo, en las comunidades, en el conjunto
de la vida civil y en las organizaciones nacionales e internacionales. Es
necesario, sobre todo, orar continuamente por la paz.
¡Cómo no expresar una vez más el deseo de que los responsables hagan todo lo
posible por encontrar soluciones pacíficas a las numerosas tensiones existentes
en el mundo, particularmente en Oriente Próximo, evitando ulteriores
sufrimientos a aquellas poblaciones ya tan probadas! Que prevalezcan la
solidaridad humana y el derecho. ...
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DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL CUERPO DIPLOMÁTICO
13 de enero de 2003
Excelencias,
Señoras y Señores:
...
2. Me impresiona personalmente el sentimiento de miedo que atenaza
frecuentemente el corazón de nuestros contemporáneos. El terrorismo pertinaz que puede atacar en cualquier momento o lugar; el
problema no resuelto del Medio Oriente, con Tierra Santa e Irak; los vaivenes
que conmueven Sudamérica, particularmente Argentina, Colombia y Venezuela; los conflictos que
impiden a numerosos países africanos dedicarse a su propio desarrollo; las enfermedades que propagan
contagio y muerte; el grave problema del hambre, sobre todo enÁfrica; las conductas irresponsables que contribuyen al empobrecimiento de los
recursos del planeta. Todo esto son calamidades que amenazan la supervivencia de
la humanidad, la serenidad de las personas y la seguridad de las sociedades.
3. Pero todo puede cambiar. Depende de cada uno de nosotros. Todos pueden
desarrollar en símismos su potencial de fe, de rectitud, de respeto al prójimo, de dedicación al servicio de los otros.
Depende también, evidentemente, de los responsables políticos, llamados a servir el bien común. ....
Ante todo, un "SÍ A LA VIDA". Respetar la vida y las vidas: todo empieza aquí, puesto que el más fundamental de los derechos humanos es ciertamente el derecho a la vida. El
aborto, la eutanasia o la clonación humana, por ejemplo, amenazan con reducir la persona humana a un simple
objeto: en cierto modo,¡la vida y la muerte por encargo! Cuando carece de todo criterio moral, la
investigación científica referente a las fuentes de la vida son una negación del ser y de la dignidad de la persona. La guerra misma atenta contra la vida
humana, pues conlleva el sufrimiento y la muerte.¡La lucha por la paz es siempre una lucha por la vida!
Seguidamente, el RESPETO DEL DERECHO. La vida en sociedad–en particular en elámbito internacional–presuponen principios comunes e intangibles cuyo objetivo es garantizar la
seguridad y la libertad de los ciudadanos y de las naciones. Estas normas de
conducta son la base de la estabilidad nacional e internacional. Hoy en día, los responsables políticos disponen de textos e instituciones muy apropiados. Basta con llevarlos a
la práctica.¡El mundo sería totalmente diferente si se comenzaran a aplicar sinceramente los acuerdos
firmados!
En fin, EL DEBER DE SOLIDARIDAD. En un mundo sobradamente informado pero en el que, paradójicamente, se comunica con gran dificultad, en el que las condiciones de vida
son escandalosamente desiguales, es importante de no dejar nada por intentado
para que todos se sientan responsables del crecimiento y el bienestar de todos.
En ello se juega nuestro futuro. Un joven sin trabajo, una persona minusválida marginada, personas ancianas abandonadas, países atenazados por el hambre y la miseria, hacen que demasiado a menudo el
hombre desespere y sucumba ante la tentación de encerrarse en símismo o ceda a la violencia.
4. Por estos motivos, hay decisiones que son necesarias para que el hombre
tenga aún un futuro. Y los pueblos de la tierra, asícomo sus autoridades, han de tener a veces valor para decir "no".¡«NO A LA MUERTE»! Es decir, no a todo lo que atenta a la incomparable dignidad de cada ser
humano, comenzando por la de los niños por nacer. Si la vida es realmente un tesoro, hay que saber conservarlo y
hacerle fructificar sin desnaturalizarlo. No a lo que debilita la familia, célula fundamental de la sociedad. No a todo lo que destruye en el niño el sentido del esfuerzo, el respeto de símismo y del otro, el sentido del servicio.
¡«NO AL EGOÍSMO»! Esto es, a todo lo que induce al hombre a refugiarse en el círculo de una clase social privilegiada o en una comodidad cultural que excluye a
los demás. El modo de vida de quienes gozan del bienestar, su modo de consumir, han de
ser revisados a la luz de las repercusiones que provocan en otros países. ...También es egoísmo la indiferencia de las naciones pudientes respecto a aquellas marginadas.
Todos los pueblos tienen el derecho a recibir una parte ecuánime de los bienes de este mundo y de la competencia de los países más expertos para elaborarlos.....
¡«NO A LA GUERRA»!Ésta nunca es una simple fatalidad. Es siempre es una derrota de la humanidad. El
derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados, el ejercicio tan noble de la
diplomacia, son los medios dignos del hombre y las naciones para solucionar sus
contiendas. Digo eso pensando en los tan numerosos conflictos que todavía aprisionan a nuestros hermanos, los hombres. ...
La guerra nunca es un medio como cualquier otro, al que se puede recurrir para
solventar disputas entre naciones. Como recuerda la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el Derecho internacional, no puede adoptarse, aunque
se trate de asegurar el bien común, si no es en casos extremos y bajo condiciones muy estrictas, sin descuidar
las consecuencias para la población civil, durante y después de las operaciones.
5. Por tanto, es posible cambiar el curso los acontecimientos si
prevalece la buena voluntad, la confianza en el otro, la puesta en práctica de los compromisos adquiridos y la cooperación entre miembros responsables
6. Excelencias, distinguidos Señoras y Señores, hoy se impone una constatación: la independencia de los Estados no se puede concebir si no es en el marco
de la interdependencia. Todo están unidos en el bien y el mal. Precisamente por ello, conviene saber distinguir
rigurosamente entre el bien y el mal, y llamarlos por su nombre. A este
respecto, cuando reina la duda y la confusión, se han de temer los mayores males, como tantas veces ha enseñado la historia.
Para evitar caer en el caos, se han de respetar dos exigencias. La
primera es que, en el seno de los Estado, se redescubra el valor primordial
de la ley natural, que antaño inspiróel derecho de gentes y a los primeros pensadores del derecho
internacional.
...En segundo lugar, la acción perseverante de hombres de estado honrados y desinteresados. En efecto, sólo la adhesión a profundas conviccioneséticas puede legitimar la indispensable competencia profesional de los
responsables políticos. ...
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