Al
tener noticia de las duras penas infligidas a un significativo grupo de
disidentes cubanos, entre ellas tres condenas a muerte, el Santo Padre encargó
al cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, que expresara al presidente de
la República de Cuba, Fidel Castro, su profundo dolor por esa dura sentencia.
En dicha carta, el secretario de Estado expresa la profunda pena del Papa Juan
Pablo II por las tres condenas a muerte y el "profundo dolor" del Sumo
Pontífice por las "duras penas impuestas recientemente a numerosos
ciudadanos cubanos"; asimismo, pide al presidente de la República de Cuba
"un significativo gesto de clemencia hacia los condenados.
***
Distinguido Señor Presidente:
Al acercarse la Santa Pascua, me es grato, en primer lugar,
expresar mis mejores votos para Usted y para toda la Nación Cubana.
Cumplo, además, el alto encargo, de comunicarle que el Santo
Padre se ha sentido profundamente afligido al conocer las duras penas impuestas
recientemente a numerosos ciudadanos cubanos, y, también, por algunas condenas
a la pena capital.
Ante estos hechos, Su Santidad me ha encargado que pida a
Vuestra Excelencia que tenga a bien considerar un significativo gesto de
clemencia hacia los condenados, con la seguridad de que dicho acto contribuiría
a crear un clima de mayor distensión en beneficio del querido pueblo cubano.
Estoy seguro de que Usted comparte también conmigo la convicción
de que sólo una confrontación sincera y constructiva entre ciudadanos y
Autoridades civiles puede garantizar la promoción de un Estado moderno y democrático
en una Cuba cada vez más unida y fraterna.
Aprovecho esta circunstancia para renovarle, Señor Presidente,
los sentimientos de mi más alta y distinguida consideración.
Vaticano, 13 de abril de 2003
Domingo de Ramos
Card. Angelo Sodano
Secretario de Estado
----------------------------------------------------
Al Excelentísimo Señor Dr. FIDEL CASTRO RUZ
Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno
de la República de Cuba
*