La Santa Sede, en conformidad con su naturaleza y misión particular, a la vez
que se adhiere parcialmente al consenso acerca de los Documentos de la IV
Conferencia mundial sobre la mujer, desea expresar su posición con respecto a
estos Documentos y manifestar sus reservas sobre algunos de los conceptos usados
en ellos.
1. La Santa Sede desea reafirmar la dignidad y el valor de las
mujeres, así como la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y lamenta que la
Plataforma de Acción no haya reafirmado explícitamente este concepto.
2. La Santa Sede, en conformidad con la Declaración universal de
los derechos humanos, destaca que la familia es la unidad básica de la sociedad,
y está fundada en el matrimonio como sociedad igual entre el esposo y la esposa,
a los que se ha confiado la transmisión de la vida. Lamenta que en la Plataforma
de Acción se haya hecho referencia a esta fundamental unión social con un
lenguaje banal (cf. Objetivo estratégico L. 9).
3. La Santa Sede sólo puede interpretar expresiones como
«derecho de las mujeres a controlar su sexualidad», «derecho de las mujeres a
controlar... su fertilidad», o «parejas e individuos», como referidas al uso
responsable de la sexualidad dentro del matrimonio. Al mismo tiempo, la Santa
Sede condena firmemente todas las formas de violencia y explotación contra las
mujeres y las jóvenes.
4. La Santa Sede reafirma las reservas expresadas en la
conclusión de la Conferencia internacional sobre población y desarrollo
celebrada en El Cairo del 5 al 13 de septiembre de 1994, que se incluyeron en el
Informe de dicha Conferencia y se refieren a la interpretación dada a las
expresiones «salud reproductiva», «salud sexual» y «derechos reproductivos». En
particular, la Santa Sede reitera que no considera que el aborto o los servicios
destinados al aborto son una dimensión de la salud reproductiva o servicios de
salud reproductiva. La Santa Sede no aprueba ninguna forma de legislación que
reconozca legalmente el aborto.
5. Con respecto a los términos «planificación familiar» o
«acceso más amplio a los servicios de planificación familiar», y a otros
relacionados con los servicios de planificación familiar o regulación de la
fertilidad, la actuación de la Santa Sede durante esta Conferencia no puede
interpretarse de ningún modo como un cambio de su posición bien conocida sobre
los métodos de planificación familiar que la Iglesia católica considera
inaceptables moralmente, o sobre los servicios de planificación familiar que no
respetan la libertad de los esposos, la dignidad humana o los derechos humanos
de las personas implicadas. La Santa Sede no aprueba en absoluto la
anticoncepción o el uso de preservativos, tanto en las medidas de planificación
familiar como en los programas de prevención del VIH y del sida.
6. La Santa Sede afirma que en la Plataforma de Acción, o en
otros documentos citados en ella, nada ha de interpretarse como una petición
dirigida a los profesionales de la sanidad o a las estructuras sanitarias para
que realicen, colaboren, indiquen u organicen servicios con respecto a los
cuales tengan objeciones basadas en sus creencias religiosas o sus convicciones
morales o éticas.
7. La Santa Sede interpreta todas las referencias a la expresión
«embarazo forzado» como un instrumento específico de un conflicto armado, en el
contexto en el que dicha expresión aparece en la Declaración de Viena y en la
Plataforma de Acción, segunda parte, parágrafo 38.
8. La Santa Sede interpreta el término «género» tal como se
especifica en la declaración añadida a estas reservas.
9. La Santa Sede no se adhiere al consenso sobre el entero
capítulo IV, sección C, que se refiere a la salud. Desea expresar su reserva
general sobre toda esta sección, solicitando que esta reserva general se anote
en dicho capítulo. Esta sección dedica una atención totalmente desproporcionada
a la salud sexual y reproductiva, en relación con las otras necesidades
sanitarias de las mujeres, incluyendo los medios para afrontar la mortalidad y
la morbilidad materna. Además, la Santa Sede no puede aceptar la terminología
ambigua sobre el control indiscriminado de la sexualidad y la fertilidad,
especialmente porque podría interpretarse como una aprobación social del aborto
o la homosexualidad. Sin embargo, la reserva sobre este capítulo no indica
ningún tipo de disminución del compromiso de la Santa Sede en favor de la
promoción de la salud de las mujeres y las jóvenes.
10. La Santa Sede no se adhiere al consenso y expresa su reserva
sobre el parágrafo 232 (f), con su referencia a un texto (parágrafo 97) acerca
del derecho de las mujeres a «controlar su sexualidad». Estos términos ambiguos
podrían entenderse como la aprobación de las relaciones sexuales fuera del
matrimonio heterosexual. Solicita que su reserva se anote en ese parágrafo. Sin
embargo, por otra parte, la Santa Sede desea adherirse a la condena de la
violencia contra las mujeres contenida en el parágrafo 97, así como a la
importancia de la reciprocidad y la responsabilidad compartida, el respeto y el
libre consentimiento en las relaciones conyugales, tal como figura en el citado
parágrafo.
Con respecto a la entera sección sobre los derechos humanos, a
excepción de citas o reafirmaciones de documentos ya existentes sobre los
derechos humanos, la Santa Sede expresa su preocupación por el excesivo
individualismo con el que trata los derechos humanos. La Santa Sede vuelve a
recordar que el mandato de la IV Conferencia mundial sobre la mujer no incluye
la afirmación de nuevos derechos humanos.
11. Con respecto a la frase «los derechos de las mujeres son
derechos humanos», la Santa Sede la interpreta con el significado de que las
mujeres deben gozar plenamente de todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales.
12. Con respecto a todas las referencias a los acuerdos
internacionales, la Santa Sede se reserva su posición sobre ellos, en particular
sobre los acuerdos internacionales ya existentes que se mencionan en los
Documentos, según su aceptación o no aceptación de los mismos.
La Santa Sede solicita que estas reservas, junto con la
declaración anexa de interpretación del término «género», se incluyan en el
Informe de la Conferencia.
*L'Osservatore Romano. Edición semanal en lengua española n.38
p.2.