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VISITA DEL CARDENAL SECRETARIO DE ESTADO TARCISIO
BERTONE A ARMENIA Y AZERBAIYÁNN
COMUNICADO CONJUNTO
FIRMADO CON OCASIÓN DEL ENCUENTRO ENTRE
SU SANTIDAD KAREKIN II,
PATRIARCA SUPREMO Y CATHOLICÓS DE TODOS LOS ARMENIOS
Y SU EMINENCIA TARCISIO BERTONE,
SECRETARIO DE ESTADO DE LA SANTA SEDE
Etchmiadzin, 4 de marzo de 2008
Su Santidad Karekin II, Patriarca supremo y Catholicós de todos
los armenios, y su eminencia el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado
de la Santa Sede, se encontraron en la catedral madre de Etchmiadzin, se
intercambiaron un santo saludo de paz, y ofrecieron fervientes oraciones a Dios
todopoderoso.
El secretario de Estado, cardenal Bertone, transmitió a Su
Santidad Karekin II, Catholicós de todos los armenios, el más afectuoso saludo
de unidad en Jesucristo y el amor fraterno de Su Santidad Benedicto XVI, el Papa
de Roma. El cardenal Bertone también le entregó una carta manuscrita del Santo
Padre con la invitación a visitar la Sede de Pedro.
Su Santidad y el cardenal Bertone expresaron su gratitud a Dios
por este encuentro cordial, signo del constante desarrollo de los vínculos entre
la Iglesia apostólica armenia y la Iglesia católica, para conocerse mejor,
apreciar la mutua e incomparable herencia espiritual, y amarse mutuamente,
confirmando su idéntica llamada a servir a la humanidad como pidió nuestro único
Señor Jesucristo. Acordaron proseguir por este camino bendito.
En estos días difíciles para Armenia, el Catholicós y el
cardenal Bertone oraron juntos a Dios para que se instauren en el país la paz y
la reconciliación. También oraron juntos por las almas de las víctimas y
pidieron al Señor que conserve y proteja al pueblo armenio, y que lo fortalezca
en la fe, en la esperanza y en el amor.
El cardenal secretario de Estado expresó el total apoyo de la
Iglesia católica a la Iglesia armenia en sus esfuerzos, avalados por su elevada
posición moral, para encontrar soluciones a todos los problemas mediante la
promoción del diálogo, de instrumentos de paz y de un sentido de
responsabilidad común, a fin de que en el seno de la comunidad internacional se
respete la dignidad del pueblo y del Estado armenios.
Su Santidad Karekin II y el cardenal Bertone imploraron
juntamente al Altísimo para que los hombres de Estado y los políticos
comprendan que la política también es una vocación espiritual, que requiere
honradez, respeto recíproco, amor, tolerancia y defensa de los derechos de los
pobres y de los vulnerables.
Que Dios bendiga a Armenia y a todos los armenios, primer pueblo
cristiano en el mundo, para que toda la cristiandad pueda seguir gozando de sus
contribuciones excepcionales e insustituibles.
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