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CARTA
DEL CARD. TARCISIO BERTONE,
SECRETARIO DE ESTADO DE SU
SANTIDAD,
A SU EXCELENCIA NOURI KAMIL MOHAMMED HASAN AL-MALIKI,
PRIMER MINISTRO DE LA REPÚBLICA DE IRAK,
SOBRE LOS REPETIDOS ASESINATOS DE CRISTIANOS
Excelencia:
Recuerdo con placer su importante visita al Vaticano en 2008, cuando Su Santidad
el Papa Benedicto XVI lo acogió y, después del encuentro, expresaron la
esperanza común de que, mediante el diálogo y la cooperación entre los grupos
étnicos y religiosos de su país, incluidas las minorías, la República de Irak
fuera capaz de llevar a cabo una reconstrucción moral y civil, respetando
plenamente la identidad propia de esos grupos, con espíritu de reconciliación y
buscando el bien común.
Recordará también que Su Santidad pidió que se respetara en Irak el derecho a la
libertad de culto y que se protegiera a los cristianos y sus iglesias. En esa
ocasión, también yo le planteé la cuestión y usted me aseguró que su Gobierno se
tomaba muy en serio la situación de la minoría cristiana que vive desde hace
tantos siglos al lado de la mayoría musulmana, contribuyendo en gran medida al
bienestar económico, cultural y social de la nación.
El Santo Padre me ha pedido que le escriba ahora para comunicarle su sincera
solidaridad con usted, excelencia, y con cuantos han sido asesinados o heridos
en la reciente serie de ataques a edificios gubernamentales y lugares de culto
en Irak, tanto musulmanes como cristianos. Reza con fervor por el fin de la
violencia y pide al Gobierno que haga todo lo posible por aumentar la seguridad
alrededor de los lugares de culto en todo el país, especialmente a la luz de la
solemnidad de la Navidad.
Por último, permítame que le exprese mi aprecio por las numerosas iniciativas
emprendidas en beneficio de toda la comunidad iraquí.
Aprovecho esta ocasión para asegurarle de nuevo, excelencia, mi más alta estima.
El Vaticano, 2 de enero de 2010
Cardenal Tarcisio Bertone
Secretario de Estado
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