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Y COMUNICADO DEL
CAPÍTULO A LA PRENSA (28, octubre de 2008).
SALÓN DE PAULO
V- SALA DE LOS PAPAS
Este encuentro
tiene lugar en el Salón de Paulo V, previo a sus
Apartamentos, construidos en los primeros años de su
pontificado.
En la crónica de
la Basílica leemos, que en los años 30 del siglo
pasado, con motivo de la restructuración del Salón
de Paulo V, así llamado ya entonces, fueron
restaurados en el Laboratorio de Restauración de los
Museos Vaticanos 51 cuadros de este Salón.
En los años 70 fue
reordenada la Sala de los Papas, gracias a la ayuda
del Canónigo Giuseppe Zagon de Innsbruck: se rehizo
el pavimento con una nueva instalación eléctrica y
se llenaron dos armarios con motivo del traslado del
Archivo con los documentos referentes al Colegio de
Beneficiados y otros documentos redactados después
de 1900, que hace un año fueron trasladados al nuevo
almacén.
En el año 1988 se
rehizo el techo superior de la Sala y el prestigioso
artesonado de madera del seiscientos. En 1989 se
restauraron los retratos de los Papas y de los
Cardenales Arciprestes con las inscripciones que
acompañan los retratos. Trabajo realizada por la
restauradora Daniela Bartoletti.
En el presente año
se ha realizado la nueva instalación eléctrica, la
pintura de la Sala, la desinfección de los retratos,
la restauración de los armarios donados por el
canónigo Camarlengo Galeotto Uffreducci de Fano, y
la disposición de las vitrinas.
Con el encuentro
de hoy se abre al público esta Sala, ampliando el
recorrido de la visita al Museo Liberiano. Además,
de la zona arqueológica, es decir, la parte de los
subterráneos abierta al público el día de la
Inmaculada del 2001, podemos admirar ahora la Sala
de los Papas.
Para llegar a la
Sala de los Papas se pasa ante las lápidas
funerarias, procedentes de la Basílica mientras se
sube la escalinata de la Canónica Benedictina, que
nos lleva hasta el Balcón de las Bendiciones, donde
se halla el mosaico de Filippo Rusuti, discípulo de
Jacopo Torriti, encargado por los Cardenales Giacomo
e Pietro Colonna, que ilustra la prehistoria de la
Basílica en relación con la leyenda del Milagro de
la Nieve, muy apreciada en las tradiciones romanas,
y relatada a mediados del siglo XIII por Bartolomeo
de Trento, O.P.; pero más bien son los ángeles de
yeso, adornados con bronce dorado por Pietro Bracci,
que anteriormente decoraban el Baldaquino del Altar
Papal hasta los años 30, cuando fueron retirados por
orden de Pío XI, los que encuadran inadecuadamente
la obra medieval junto al adorno de Giovanni Hajnal
(1995); lo atractivo el Balcón son los tonos
diversos del ambiente.
En la pared
principal de la Sala de los Papas admiramos La
Procesión de San Carlos Borromeo, de Domenico Maria
Muratori (1662-1749), regalo del Arzobispo de Rávena,
Girolamo en 1740.
Entre los doce
retratos de los Papas más relacionados con la
Basílica están los cuadros: Urbano VIII, copia de
Gian Lorenzo Bernini atribuido a Andrea Sacchi
(1599-1661), Clemente IX, copia del grabado del
cuadro de Giovanni Maria Morandi (1622-1717)
atribuida a Carlo Maratta (1625-1713), y Clemente X,
copia de Giovanni Battista Gaulli Baciccio
(1639-1709).
Entre los doce
Cardenales Arciprestes están el cuadro del Cardenal
Giacomo Niño, del taller de Baciccio, el Cardenal
Giovanni Battista de Luca, atribuido a Giovanni
Battista Morandi y el Cardenal Giacomo Rospigliosi,
del taller de Carlo Maratta (1625-1713).
Otros cuadros de
Papas y de Cardenales son atribuidos al pintor
Ascanio (1631-1632).
Anotemos también
los cuadros de los primeros Protocanónicos, a saber,
los soberanos españoles que gozan de este título
desde Felipe III (1598-1621), copia de Juan Pantoja
de la Cruz, y Felipe IV (1621-1665), del taller de
Diego Velázquez.
Los dos armarios
de nogal con incrustaciones en estructura de chopo
(3,60 x 3,35) tienen dos puertas delanteras con el
escudo del Canónigo Galeotto Uffreduccio, Camarlengo
del Capítulo, quien donó los armarios en 1628; la
parte inferior se abre hacia arriba. Contienen
tejidos y códices litúrgicos, el inventario de los
bienes, uno de los más antiguos, Liber praebendarum,
etc.
Se ha colocado
también un tercer Armario-Capilla de leño de nogal (pluma
de nogal), esculpido y tallado con gran vigor y
lujosa elegancia, Provence neoclásico de finales del
setecientos (1791); en su interior se halla un
pequeño trono del ochocientos con la imagen del
Perpetuo Socorro, regalo de Mons. Johan
Dahyot-Dolivet (1913-2005), Decano del Capítulo
Liberiano, de origen bretón.
Es de notar que
los visitantes pueden admirar desde aquí también la
escalera de caracol de Gian Lorenzo Bernini
(1598-1680), que baja a la Sacristía, considerada la
obra maestra del arquitecto Flaminio Ponzio
(1560-1618), de 1605, que se distingue por su gracia
y elegancia del renacimiento tardío.
Para las visitas
de esta parte del Museo basta hacer la reserva en el
negocio de ventas de la Basílica, desde las 9.30 a
las 6. 30 todo los días.
Mons. Michal
Jagosz
Responsable del
Museo |